|
Enviar carta
Sobre su artículo sobre la mochila de Vallecas
por Jacobo de Salas, 17 de Marzo de 2006
He leído con mucho interés, como siempre, su artículo sobre la mochila de Vallecas publicado en Libertad Digital. Carezco de acceso al sumario, luego mis conocimientos del asunto se limitan a lo publicado en medios de comunicación y en algunos libros sobre los atentados del 11-M. En este sentido, el GEES hace un comentario que me ha parecido muy sorprendente cuando afirma: “Pero la tesis de una posible implicación de algún miembro de las Fuerzas de Seguridad en un atentado de esta naturaleza, ni siquiera por omisión, resulta no solo repugnante sino totalmente improbable. Los errores cometidos responden más, en nuestra opinión, a la siempre menos atractiva teoría de la incompetencia que a una más fascinante teoría de la conspiración”. Yo podría estar de acuerdo en su valoración si no fuera por que ya se ha declarado en sentencia firme que miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, junto con un Ministro del Interior y un Secretario de Estado de Seguridad, organizaron en España una banda calificada como terrorista (técnicamente “banda armada” STS 30 abril 2001) que se dedicó a matar y secuestrar personas (con independencia del aprecio que me merezcan dichas personas). Siendo esto así, ¿de verdad es “repugnante” e “improbable” contemplar como hipótesis la posibilidad de que miembros del CNI, la Policía Nacional y la Guardia Civil, así como miembros del PSOE, organizaran, apoyaran o consintieran el atentado? Debemos recordar que José Amedo era miembro del Cuerpo Nacional de Policía, el general Galindo (a quién yo he considerado un héroe) era miembro de la Guardia Civil, y José Barrionuevo y José Vera son miembros del PSOE. Yo no me atrevería, por tanto, a utilizar sus calificativos. En definitiva, que una hipótesis nos parezca horrenda no nos puede conducir a rechazarla por el mero hecho de ser horrenda. ¿O qué pasó cuando los Aliados comenzaron a recibir información sobre la así llamada solución final nazi?
Ciudadanos ignorados
por César Ortiz, 1 de Marzo de 2006
La Delegación del Gobierno cometió un error fatal que pasará factura. Ignoró, despreció, y desafió a 1.400.000 españoles de todas las edades y provenientes de todos los lugares de España que recorrieron 2 Km. bajo el frío y la lluvia, unidos y decididos a defender la dignidad de los caídos frente a los terroristas con los que el gobierno pretende hacer “borrón y cuenta nueva” de más de 1000 muertes y montones de personas heridas. La Delegación del Gobierno, que ya ha demostrado alguna vez su desprecio por los familiares de estas víctimas, se permitió decir una vez más que “sólo hubo 110.000 personas”. Las tendencias dictatoriales que está desarrollando el gobierno son ya evidentes. Las televisiones del Estado en esta ocasión como desde hace un año y medio se han doblegado ante la Dirección del Gobierno. Como en la Justicia, que el Fiscal General del Estado Cándido Conde Pumpido intenta desesperadamente convertir en instrumento político de los socialistas, quitando de en medio a quien se le pone por delante. O en economía donde el gobierno se enfrenta nada menos que a Bruselas por restringir el libre comercio con Europa al grito de “patriotismo” que tan poco le caracteriza vistas sus dudas en cuanto a la identidad de la Nación Española. A esto se une la poca coherencia entre lo que hace y dice el Gobierno, la crítica encarnizada y el odio reavivado hacia la dictadura que hubo en España, chocan con la actitud que demuestra o con los gobiernos a los que corteja en política exterior, dictadores como Fidel Castro o democracias falsas como la de Chávez. Ayer Madrid, presenció una manifestación que se une a todas las recientes y en las que cada vez participan más españoles cansados de que el gobierno al que han votado los ignore, ofenda y de la espalda.
¿Fracaso de Al-Qaida?
por Francisco Aguilera, 28 de Febrero de 2006
El artículo donde proclaman la derrota de Al-Qaida en Iraq me parece demasiado bonito para ser cierto. La situación en el país parece haberse deteriorado considerablemente en los últimos días. Y todos los que hemos pensado desde el principio que intervenir en Iraq era lo correcto quisiéramos creer que, efectivamente, avanza y se consolida el proyecto de liberación política y de institucionalización que los EEUU y sus aliados están llevando a cabo en Iraq para apoyar los esfuerzos del pueblo iraquí en aras de la democracia. Pero, honestamente, los últimos desarrollos me parecen preocupantes y pueden muy bien dar al traste con el esfuerzo. No en balde se ha decretado el toque de queda incluso de día y el propio Presidente Talabani ha señalado el peligro de guerra civil. El Embajador de los EEUU, Khalilzad, también ha amenazado con retirar el apoyo norteamericano al Gobierno iraquí ante el cariz que iban tomando los acontecimientos. Es importante, sin duda, que importantes sectores de la población iraquí señalen a Al-Zarqawi como responsable de las provocaciones y hayan decidido ir a por él (y, en este sentido, sí que hay una derrota de Al-Qaida). Pero estos iraquíes son, en su mayoría, chíies. Y la mayoría de los seguidores de Al-Zarqawi son suníes. La sombra del enfrentamiento total entre ambas comunidades se cierne sobre Iraq y, con ella, precisamente la de la victoria del proyecto político ("cuanto peor, mejor") de Al-Qaida para dicho país y para la zona. Si finalmente estalla la guerra civil no cabe concebir ningún proyecto político hasta que concluya, y cabe sospechar que lo que terceros (EEUU y aliados, o países musulmanes) puedan hacer para impedirla es poco. Incluso para separar a los contendientes, los chiíes no confiarían en musulmanes suníes de terceros países. Los suníes árabes iraquíes no parecen confiar en occidentales. Si finalmente se confirma esta hipótesis, entonces habrá que replantearse, tristemente, si teníamos razón en creer que una intervención con ocupación podía efectivamente brindar al pueblo iraquí la oportunidad que necesitaba para su estabilidad y futuro. E incluso es dudoso que la integridad territorial de Iraq sobreviva a esta prueba. Cabría concebir un norte kurdo y un sur en torno a Basora estables y relativamente pacíficos, frente a un centro en conflicto dada la coexistencia de suníes, chiíes y kurdos. Lamentable. Y por no hablar del papel que jugarían Turquía (desbocada), Irán, Siria, Jordania y Arabia Saudí entre otros, aparte del sonoro y peligroso desprestigio del poder de los EEUU. Espero que este escenario no llegue a materializarse, pero, tristemente, no creo que podamos todavía cantar victoria en lo que a Iraq se refiere. El derrotismo es enemigo del éxito de cualquier proyecto y conviene evitarlo. Pero tampoco conviene cultivar el exceso de optimismo.
La paz a cualquier precio
por Pablo de Saavedra, 23 de Febrero de 2006
Rodríguez Zapatero está instalado en el corto plazo, concentrado sobre todo en la parte mediática, aprovechando recursos para hacer proselitismo político y derrochando amor a su propia excelencia, con el propósito de conservar un nivel de popularidad que le mantenga en el gobierno. Decía Ortega que la Magnanimidad es lo opuesto a la pusilanimidad, y Zapatero, que no es Magnánimo, sí soberbio, es pusilánime. Lo es con los terroristas y con sus socios de gobierno, y es soberbio porque o va para "Mesías" o para Premio Nobel de la Paz, a propósito de la cantidad de propuestas, cáscaras vacías diría yo, sobre la Alianza de las Civilizaciones, el edificio a construir que será un gran centro para la cultura de la paz y otras zarandajas propagandistas. Utilizando los medios de comunicación del Estado como instrumento de publicidad favorable al gobierno y, diciendo una cosa y haciendo otra, llegamos al punto actual, en el que ETA aparece como un grupo terrorista de "baja intensidad", con el que en cualquier momento, dada su redisposición a negociar el fin de sus actividades, el futuro Nobel de la Paz, el guardián del amor eterno, nuestro "Bambi", espera a que las ovejas perdidas vengan, para ponérselas al hombro. Señor Presidente, no hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón, no hay perdón sin rendición. Después de ésta, Señor Presidente, nunca antes.
Viva Europa
por José Ramón Lorente Ferrer, 8 de Febrero de 2006
En un principio la administración NIXON-FORD y posteriormente el presidente CARTER impidieron que nuestro país obtuviera finalmente el arma nuclear, los primeros apoyando el expansionismo marroquí que con la aún hoy en día ocupada provincia española de EL SAHARA, nos privaba del lugar elegido para la prueba de la primera bomba atómica española, y el segundo con sus presiones sobre el presidente SUÁREZ para que éste desistiera del programa militar nuclear español y definitivamente el presidente GONZÁLEZ, tras un período de reflexión, firmó el tratado de no proliferación nuclear. Si nuestras fuerzas armadas terrestres precisan un millar de carros de combate más, veinte centenares adicionales de vehículos de combate de infantería, doscientos nuevos helicópteros de transporte y asalto, de medio centenar de aviones de transporte de gran capacidad y proyección estratégica y cuarenta mil soldados más. Si nuestra armada necesita imperiosamente disponer de una veintena larga de fragatas de las clases “Santa María” y “Álvaro de Bazán”, de un par de cruceros o destructores, de otro portaaviones y del triple de submarinos que los proyectados, de una nueva base aeronaval en Canarias y doblar el poder anfibio. Si nuestras fuerzas aéreas deberían contar con al menos cuatrocientos aviones de combate y/o ataque. Si la defensa aérea ( contra aeronaves y misiles) debería tener un centenar largo de lanzadores múltiples móviles, dispersos y operativos 24 horasx365 días al año… y no lo tenemos, y eso que sería la única forma de mantener la paz frente al enemigo, me pregunto; ¿ por qué no somos los primeros en entrar en el nuevo club que ha propuesto el presidente francés ? Al fin de cuentas nos saldría más barato, ya que superar el déficit armamentístico que he expuesto anteriormente supondría un desembolso inicial de unos 8 billones de las antiguas pesetas y no menos de cinco años en su ejecución, y el presidente de la República Francesa sólo pide colaboración económica para crear un poder nuclear disuasorio creíble, que partiendo del actual y limitado arsenal atómico francés, se amplíe y se convierta en el poder nuclear europeo. Obviamente debería ser gestionado por los aliados continentales, en menoscabo de la soberanía francesa, pero en aumento de la seguridad colectiva europea, y como complemento del británico y del paraguas atómico de Estados Unidos. Los principales e inmediatos beneficiarios serían sin duda Alemania, España, Italia y Turquía. La propuesta francesa no es casual y es una alternativa válida ante la anunciada e inevitable reducción de la presencia militar estadounidense en el viejo continente. Como siempre escucharemos opiniones contrarias a esta declaración histórica del presidente francés de aquellos que no reconocen en este gesto el intento más serio de autodefensa europea que haya existido jamás. En las próximas fechas seremos testigos de cómo lo comparan con De Gaulle y el desafío interesado y calculado de éste a los EEUU. Pero en esta ocasión el inquilino del Elíseo es un valiente que quiere armar a Europa frente a sus enemigos y no como el oportunista De Gaulle que aprovechaba el ancho territorio alemán como póliza de seguro frente a los tanques del antiguo Pacto de Varsovia y que sabía explotar muy bien el rentable enfrentamiento sistemático con EEUU, haciendo valer la privilegiada y estratégica situación geográfica de Francia, fundamental en los planes del Pentágono para socorrer a Europa ante una invasión soviética. La Casa Blanca debería recibir esta noticia con agrado, ya que sus aliados en el continente por fin han alcanzado la mayoría de edad y van a empezar a contribuir de verdad a la defensa común de occidente, asumiendo los costes económicos y políticos que desde 1945 y hasta ahora en gran medida pagaba papá EEUU.
|