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Las armas portátiles, una pesadilla soslayada
por Tilio Alberto Coronel Grillo, 26 de Febrero de 2008
Las armas de destrucción masiva y las armas bacteriológicas centran la atención de los especialistas, pero se soslayan las armas portátiles (tipo AK 47 y lanza misiles portátiles RPG 7), verdadera calamidad en las regiones de conflicto. Por su bajo costo, son además  las armas “de los pobres”. (En Afganistán y en otras zonas se puede comprar un AK 47 por cuarenta dólares).
 
En consecuencia, el índice de criminalidad aumenta. También la violencia familiar, porque hay más disponibilidad de armas que utensilios de cocina. Recuerdo un caso ocurrido en Maimana en abril de 2005. Una mujer afgana de 25 años discutió con su esposo y en la disputa intervino la suegra. La joven tomó un AK 47 disponible en su hogar y terminó la reyerta en forma salvaje: A tiros. Mató a su esposo y luego a su suegra.
 
La otra calamidad son las minas sembradas en cuanto camino, sendero o descampado haya. El Sahara Occidental es un gran campo minado. Afganistán lo es más aún. Si usted se sienta en la puerta de su casa a mirar los transeúntes afganos, verá que de diez, a cuatro les falta una pierna. No parece que haya solución a este problema. Los que sembraron las minas no hicieron registros de los “campos minados”, recurso táctico para negar terreno al enemigo. En Maimana se sabía casi con certeza que el aeropuerto estaba despejado de estos artefactos, según los archivos de la policía. Digo casi, porque los afganos, a pesar del conocimiento detallado que tienen de su terreno, decían: “A veces no se encuentran las minas hasta que explotan. Alguna puede haber enterrada. Hasta en el aeropuerto hay que andar con cuidado.”
 
Así las cosas, ciertos males endémicos  parecen no tener solución. Sin embargo, recoger artefactos no cambia las cosas. Las armas son ingenios inertes hasta que el ser humano los acciona .Tal vez sea cuestión de cambiar mentalidades, no de recoger cantidades.

¿No quiere volver?
por Diego Contreras Espina, 19 de Febrero de 2008
No sabemos si el adiós de Fidel es o no una buena noticia. Parecería que sí, puesto que el tirano por fin se retira.
 
En cambio, bien nos pudiera parecer que su supuesta retirada no haría sino apuntalar su despótico régimen con unos pilares más rejuvenecidos pero igual de ortodoxos en la ideología comunista revolucionaria. Eso sí, bajo la atenta supervisión del compañero Fidel y su hermano Raúl. Se evitaría de esta forma que con la muerte del Comandante se desvaneciera el régimen cubano como un castillo de naipes, y el más que probable advenimiento de la democracia electoral y el libre mercado a Cuba. De esto creo que se trata.
 
Fidel pretende ahora, más que nunca, imponer su voluntad más allá de la propia vida física. Pero será  muy difícil. Una persona con tanto carisma y que ha tratado con extremado paternalismo a su propio pueblo, no puede pretender que tras su desaparición todo siga igual.
 
Cuba será lo que los cubanos quieran que sea, eso es cierto, pero desde luego no será porque Fidel Castro lo permita.

Espíritu de Libertad
por Miguel del Corral Domínguez, 8 de Febrero de 2008
A pocas semanas de la próxima cita electoral nos encontramos ya en los últimos momentos de la que podemos calificar sin riesgo a equivocarnos como peor legislatura de la historia de la democracia española. El balance no puede ser más negativo y el futuro en manos del actual equipo con el líder monclovita (Rodríguez Zapatero) al frente no podría ser más desalentador (…)
 
En estos cuatros años se ha puesto en duda la propia existencia de la nación española afirmando disparatadamente que era un concepto discutido y discutible que supone histórica, social y culturalmente uno de los mayores dislates perpetrados por ZP que ha puesto en peligro no sólo el espacio físico que compartimos, sino la integridad de los ciudadanos que conforman dicha nación y la cohesión territorial que les posibilita su proyecto de vida a los ciudadanos y a sus familias dentro del marco de convivencia concebido desde la ejemplarizante Transición, modelo a seguir para otros países, cuyo espíritu ha vilipendiado de forma irresponsable el Sr. Zapatero aniquilando todo consenso posible con el principal partido de la oposición y optando por la pérfida e inicua compañía de esos calamitosos nacionalismos independentistas amorales que propugnan el secesionismo y atentan contra el Espíritu de la Constitución (…)
 
Mientras, el “fracazo ezcolar” aumenta de forma considerable y ante la pasividad del ejecutivo  empezando por ZP y sus secuaces que se jactan de su pésima dicción y son los primeros en torpedear y destrozar la ortografía de la lengua castellana para sus simplistas eslóganes (la “zeta” por todas partes y en todo vocablo como ya habrán visto –y padecido- en innumerables carteles y panfletos de nula calidad estética, ortográfica, estilística y gramatical) y la demagogia que entre ataques de ira, rencor y odio destila esa cínica sonrisa propagandística con cejas circunflejas que carece de sentido de Estado y que atiende al apodo de “Zetapé”, neologismo creado a partir de las siglas ZP para definir a quien no representa más que un eslogan de escaso ingenio, pero adecuado para quien carece del más mínimo sentido de la responsabilidad; no obstante, y para la próxima campaña electoral ha eliminado la “p” de Presidente, quizá como acertado augurio de quien no puede continuar en La Moncloa por más tiempo debido a las nefastas actuaciones de la presente legislatura que ya expira para beneficio de todos.
 
(…) la cultura es vilmente politizada y desvirtuada con fines partidistas rebajándose a niveles paupérrimos. Mientras que a un liberal no le molestaría alabar a la vez la poesía de Alberti o una novela de Ramón J. Sender, como puede hacer con un libro de Foxá o Maeztu o una obra dramática de Muñoz Seca (el ingenio de éste último se ha conservado en generaciones posteriores como demuestra la genialidad de Ussía), es casi seguro que la izquierda actual y “políticamente correcta” tendría reparos con éstos últimos, e incluso con los que considera suyos si no lo fueran lo suficiente, defenestrándolos por traidores a esos dogmas de la nueva progresía que se apropia de todo sin conocimiento previo y expulsa a posteriori todo cuanto considera impuro o no inmaculado por salirse del obtuso y cerril esquema ideológico, es decir, son sectarios por naturaleza, y no aprecian el acervo cultural en su totalidad dependiendo de las ideas del autor como si de un régimen autoritario se tratara, pero con actuaciones farisaicas en las que se atrevan a autodenominarse “plurales”.
 
Del mismo modo la educación se resquebraja porque la preocupación socialista en este ámbito reside en controlar la lengua que utilizan los escolares en los recreos o denunciando al que no usa el idioma privativo, cooficial o vernáculo de esa autonomía, y por tanto, acosando a los castellanohablantes en las regiones que debieran ser bilingües, así como en multar a quienes rotulan en sus negocios en la lengua oficial del Estado generando desigualdades demenciales y atroces que se extienden hasta extremos desproporcionados como, por ejemplo, la discriminación en el acceso a la función pública dependiendo del lugar de nacimiento o residencia de cada español haciendo gala una vez más de ese execrable intervencionismo totalitario ya mencionado que hace el ambiente irrespirable en algunas autonomías, que en vez de aumentar su eficacia, se erigen en agentes desestabilizadores del propio Estado en lugar de fortalecerlo como pilar básico del país, pues esto último no es óbice para el desarrollo y el progreso de las comunidades, véase el consenso del ambicioso estatuto castellanoleonés frente al excéntrico despropósito del Estatuto catalán que muestra la mediocridad de su clase dirigente frente a una sociedad, mucho más inteligente, que ni siquiera se preocupó de él quedando en evidencia los intereses políticos de socialistas y nacionalistas en aquella región (…)
 
De hecho, lo más lamentable de estos cuatro tortuosos años ha sido la política antiterrorista mantenida en esta nefanda legislatura donde las víctimas eran marginadas, menospreciadas y no atendidas mientras se consideraba hombres de paz a aquellos que han sembrado el terror durante tantos años y han segado la vida de personas inocentes por defender la libertad de los ciudadanos de nuestra nación. Hemos podido ver y asistir a la más repulsiva, deleznable y aberrante politización de la Justicia donde el Fiscal General del Estado era la marioneta gubernamental rendida a los deseos de Otegi, portavoz de los asesinos con gran historial delictivo y criminal a sus espaldas (entre los que se incluye el atentado frustrado a uno de los  Padres de la Constitución e insigne parlamentario Gabriel Cisneros Laborda, fallecido recientemente), adaptando cada caso a la situación de la abyecta negociación semi-encubierta y seudo-desmentida que ya se gestara mientras se firmaba el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo de forma desleal y aun después del atentado de la T-4 como ha confesado el propio Zapatero en una entrevista concedida a “EL MUNDO” (uno de los baluartes de comunicación de la libertad junto a la COPE, La Razón, o LD que han suscitado las iras de la izquierda más radical) y realizada por su propio director, Pedro J. Ramírez, periodista de gran trayectoria y certeramente crítico con las actuaciones del actual presidente, como ya lo fuera en la era felipista por los escándalos que azotaron nuestro país en la otra etapa socialista (…)
 
Y es que ZP en estos años ha preferido la satisfacción del nacionalismo más atroz y sectario, reabrir heridas con leyes de desmemoria histórica hechas a la medida de los conversos que pululan por sus filas (y que osan expedir “carnés de demócratas” aunque su trayectoria no los avale en absoluto en un ejercicio más de fariseísmo y cinismo superlativo), cuando la memoria es algo individual de cada persona y que no puede ser legislado; y la historia compete a los expertos de esa materia y no puede estar sometida a la reinvención por parte de un partido político de dudosa trayectoria histórica (con luces, y también con muchas sombras) que se escuda en los que promueven la ruptura del consenso constitucional y hace gala –como ya se ha dicho y demostrado- de políticas antiliberales que ponen en riesgo de forma constante la continuidad del Estado.
 
Pero debemos mostrarnos optimistas como hacía el Sr. Cosidó en esa especie de manifiesto articulado con que iniciaba y nos felicitaba el Año instándonos a todos desde nuestros más firmes principios y valores asentados en nuestra defensa máxima de la libertad a que centrásemos nuestra ambición en el futuro y dejásemos atrás los peores fantasmas de nuestra historia (resucitados por el odio vengativo y el rencor malsano de ZP, convendría aquí recordar las sabias palabras de Churchill “Si el presente trata de juzgar el pasado, perderá el futuro", quien también dejó estupendas definiciones de “socialismo”: “El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia y la prédica a la envidia; su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria” dando a entender que el capitalismo reparte riqueza, quizá no a todos, pero sí a muchos, mientras que el socialismo convierte en míseros a todos por igual.), recuperando así la voluntad inquebrantable de vencer a los enemigos de la libertad uniendo nuestras fuerzas a las del resto de las grandes democracias del mundo, mientras conservamos y sacamos lo mejor de nuestro legado cultural para no estar a la cola de los países desarrollados a la que irremediablemente nos lleva el PSOE, porque como finalizaba ese escrito de nuestro senador, “España es una gran nación y debe seguir siéndolo” con la ayuda de todos, porque la nación debe ser ese proyecto común e integrador, donde con sus diferencias (“lo que separa a los hombres no son tanto las ideas como los intereses”… y el socialismo actual tiene pocas convicciones ideológicas, pero muchos intereses, el primero, el poder), convivan las dos Españas machadianas sin helar el corazón de nadie, sino uniéndolos todos en ese marco constitucional, armónico y sustentado en la tradición y en el acuerdo tácito de la realidad natural (vivida en los últimos treinta años que se cumplen de la ratificación de la Constitución) que permita el desarrollo de cada persona centrándonos en la libertad para alcanzar las más altas cotas, para lograr los más ansiados objetivos y para convertir en realidad los anhelos y deseos de familias que quieren sacar adelante su proyecto de vida y donde el gobierno no ha de ser impedimento constante como ahora, sino quien facilite esa iniciativa, recuerden esa máxima tan acertada del discurso inaugural de Kennedy: ¡No le preguntes a tu país qué puede hacer por ti! ¡Pregúntate qué puedes hacer tú por tu país!, promoviendo la iniciativa individual y la defensa de la libertad como máximo exponente de la cultura occidental frente a los enemigos de ese principio intransferible, inalienable y vital de todo ser humano que es la libertad, como bien decía Azaña (personaje arduo complejo e indispensable en la historiografía del siglo pasado al que me remito por las continuas alusiones que gustaba de hacer sobre él el ex presidente Aznar [el mejor desde Cánovas del Castillo a decir de ese periodista metido a difusor del liberalismo y de formación filológica que es  FJL]) “la libertad no hace a los hombres felices, sencillamente los hace hombres”.
 
Será difícil, un camino angosto y complicado, volver a emprender la senda del sentido común con terroristas envalentonados por la negociación y claudicación de Zapatero ante ellos, los asesinos (por seguir la errónea táctica del apaciguamiento de Chamberlain y Daladier contra la que ya se posicionase de forma inteligente y tremendamente sensata el inigualable y magnánimo Winston Churchill al que tanto se le debe y del que ya se han aportado grandiosas citas que dicen mucho de su ingenio y altura de miras). Resultará tremendamente difícil después de haber perdido España el crédito, la credibilidad y la dignidad a nivel internacional por una política exterior errática y complaciente con los tiranos de izquierda por el mero hecho de estar en ese espectro ideológico aun cuando infringiesen, violasen y quebrantasen los derechos humanos (mismamente en Cuba) y por poner en cuestión la propia existencia de la nación; por ende, nos aguardan retos importantes –y no sencillos, fáciles o cómodos- por la pésima herencia zapatética de estos cuatro años, pero que no puede prolongarse por más tiempo… y está en nuestras manos hacer posible el cambio el próximo 9 de marzo cuando están convocadas las elecciones generales que deberían convertirse otra vez en la rebelión cívica de los ciudadanos (que hemos tenido oportunidad de ver en las calles) por el cambio hacia la libertad como eje central de una España unida, fuerte y cohesionada que mire al futuro porque… juntos, lo conseguiremos .(…) Para que la libertad vuelva a constituir el eje central de una nación unida en un Estado de Derecho fuerte y consolidado volviendo a ser nuestra nación ejemplo de una democracia occidental de corte liberal, es necesario reflexionar y volver a ese Espíritu, hay muchas formas de hacerlo, una de las más importantes en la próxima cita electoral donde existe una alternativa popular por la Libertad. ¡Espíritu de Libertad!
 

La ayuda internacional
por Tilio Alberto Coronel Grillo, 5 de Febrero de 2008
En mi última colaboración (gentilmente publicada por GEES) expresé que el proceso de reconstrucción de Afganistán no alcanzó, según los expertos, el nivel deseado.
Durante mi permanencia en ese país mantuve una relación directa y estrecha con el pueblo afgano, mucho más de lo que me permitían las directivas de seguridad de Naciones Unidas, pero eso fue un riesgo productivo, ya que pude tener un panorama de primera mano del sentir del ciudadano afgano, al menos en la provincia de Faryab.
 
En su gran mayoría, los afganos reconocían y agradecían la ayuda internacional, tanto la de seguridad como la humanitaria, pero no hay que olvidar el espíritu local: el afgano (alguna etnia más que otra) siente rechazo por lo extrajero, provenga de donde provenga, y aunque lo reciba de buena gana, tal vez no lo use adecuadamente, por falta de conocimiento o porque el mismo rechazo a lo externo lo lleva a eso.
 
Pude apreciar lo mismo en Timor del Este. Mi permanencia coincidió con los festejos del primer aniversario de la nueva República (mayo de 2003),y el más radicalizado líder[1] me dijo: “Nos invadieron tres veces: Primero los portugueses en el siglo XV, los japoneses en la Segunda Guerra Mundial y ahora la ONU .De todas maneras ,la ayuda internacional es siempre bienvenida”.Mitad aprecio, mitad resentimiento, igual espíritu se palpaba en los saharauis, en el Sahara Occidental[2]
 
No es elegante decirlo, pero la ayuda humanitaria a veces crea el mal hábito de recibir todo “de gratis” sin siquiera decir “gracias” y agregando: “¿Y sólo esto me dan?” .Me comentaban los demás camaradas de varias agencias humanitarias que era necesario desarrollar hábitos de aprovechamiento correcto y lo principal, desarraigar la costumbre de esperar todo  de la ayuda internacional. En resumen, los afganos, timorenses y saharauis pueden –y deben-desarrollarse por si mismos. Con la ayuda adecuada, por supuesto.-
 


[1] Era tan ajeno a lo extranjero que se negaba a hablar inglés. Solo accedía a conversar en Tetun (lengua oficial timorense) o Portugués.
[2] Permanecí seis meses en Mijek, en el sector del Frente Polisario y seis meses en Oum Dreyga, sector Marroqui

Entidades financieras y crisis hipotecaria
por José Gómez Blanco, 10 de Enero de 2008
A lo largo de mi vida profesional en el mundo financiero he sido testigo privilegiado y,  al mismo tiempo, afectado, como cualquier mortal, por las crisis económicas nacionales o internacionales, de desiguales efectos negativos y duración.  También recuerdo las crisis de nuestra Bolsa y las que afectaron a las bolsas mundiales en el último cuarto del pasado siglo y  los comienzos del actual.  En  varias ocasiones he sido ejecutor de la restricción crediticia en mi andadura profesional,  determinadas por el Banco de España,  entre otras causas,  para reducir la inflación,  con subidas de los tipos de interés y restricción del crédito,  llegando a cobrarse en los préstamos personales (consumo),  el 22% ó 23% de tipo de interés, más comisiones.  Cuando esto sucedía,  confieso que a uno le temblaba la mano  autorizando estas operaciones.  En esa época  aún no se hablaba de la TAE.
 
En los últimos dos meses,  la prensa diaria y la económica,  así como otros medios de comunicación,  nos han puesto al corriente de la crisis hipotecaria que se estaba poniendo de manifiesto,  especialmente en EE.UU.,  Reino Unido y Suiza,  debido a las “hipotecas subprime”,  en lenguaje vulgar,  “hipotecas basura”,   que han dado al traste con las Cuentas de Resultados de grandes grupos financieros y de inversión,  y la quiebra de un banco inglés.  Para paliar la desconfianza entre entidades financieras,  la Reserva Federal de EE.UU.,  el Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo,  han tenido que inyectar liquidez al sistema en cantidades multimillonarias para que no se viniese abajo el sistema financiero internacional.  Recuerdo que,  a raíz de la crisis de las bolsas mundiales,  que se inició el 19 de octubre de 1987 en la Bolsa de Nueva York (la que manda),  repetida dos años más tarde con menor intensidad,  en el mes de Diciembre del año  1999  se constituyó   el Grupo de los Veinte (G-20), que tuvo su primera reunión en Berlín, hecho al que posiblemente no se le prestó, en aquellas fechas,  demasiada atención en nuestro país. Este grupo, integrado por los países más ricos del mundo (G-7) y los países emergentes, que estuvieron representados por los ministros de Finanzas y gobernadores de los bancos centrales,  una de sus finalidades fue la coordinación de sus políticas para evitar crisis financieras en esta era de la globalización.  Pienso que,  gracias a ello,  las crisis de los mercados de valores que siguieron a las indicadas, entre ellas,  la del año 2000,  fueron atenuadas y se evitaron consecuencias nefastas como las producidas con la famosa del año 1929.
 
¿Qué está pasando en estos momentos en las entidades financieras de nuestro país?  Lo que tenía que suceder.  Durante los últimos años  se ha dejado  que la economía especulativa campara libremente, con el señor Solbes a verlas venir,  con un desarrollo espectacular del sector de la construcción e inmobiliario,  con alzas anuales continuas en los precios de las viviendas,  política que arrastró a las entidades financieras a crecimientos espectaculares del crédito hipotecario y de consumo.  Como el ahorro interior no era suficiente para responder a esta fiebre inversora,  las entidades financieras han tenido que acudir a los mercados financieros exteriores para financiarse. 
 
Si a ello unimos una escasa rigurosidad en los análisis y concesión del riesgo por parte de las entidades financieras, aunque estos años hayan coincidido con las directrices emanadas del Comité de Basilea,  mediante un documento estructurado, conocido genéricamente como “Basilea II”, en el que establecen requerimientos mínimos de capital para los riesgos de crédito, de mercado y operativo, además de la exigencia a las entidades financieras de contar con medios técnicos y humanos para posibilitar un cambio profundo en la medición del riesgo, especialmente el operacional,  mediante  sistemas,  uno básico,  denominado “IRB” (basado en calificaciones internas) y otro más complejo  con métodos avanzados para el riego de crédito y/o operativo, todo ello con la finalidad “objetivizar” el riesgo, debemos valorar negativamente la actuación de las entidades financieras,  en concreto aquellas que están siendo vigiladas o tuteladas por el Banco de España. El “Basilea II”,  en palabras del anterior Gobernador de nuestro banco central y miembro del Comité de Supervisión de Basilea,  “..pretende inducir a una mejor gestión del riesgo por parte de los bancos”.  Estas directrices, que estarán plenamente en vigor desde este año recién estrenado, tendrán consecuencias para las entidades financieras y sus clientes,  pero  llegan un poco tarde  para evitar  la crisis que se avecina o que está embalsada.. Pero llegarán.  Lo que si es cierto es que existe desconfianza entre las entidades financieras para prestarse recursos.  También sabemos que algunas entidades, entre las que se encuentran Cajas de Ahorro,  han sido advertidas por el Banco de España para frenar su política de inversión y han tenido que cerrar  puertas a  promotores y demandadores de hipotecas.
A mí siempre me pareció excesivo  --lo vengo sosteniendo desde hace años--  que dentro del total de la inversión bancaria (inversión en clientes),  se supere el 50% en operaciones hipotecarias a largo plazo.  Me parece una falta de sentido común,  teniendo en cuenta que los recursos obtenidos para la inversión (depósitos de clientes y otros), lo son a corto plazo, aparte de los requerimientos de capital propio.  Claro que los “entendidos” me contestarán parafraseando una famosa cita: “ ¡Es la media, estúpido! “.  Quiere decir que en política de inversión unas entidades siguen a las otras, pensando que cuando haya problemas,  como afectarán a todos,  vendrá el regulador a arreglarlos.  También me  pregunto qué papel han desempeñado en esta crisis hipotecaria,  en las hipotecas subprime,  las sociedades de tasación con sus valoraciones.  Hay que recordar que el control de este tipo de sociedades depende del Banco de España.  Y también se verá en su momento el efecto de las “titulizaciones” y “derivados de crédito”  utilizados por las entidades financieras para obtener liquidez y,  teóricamente,  para disminuir la exposición al riesgo. Aun así,  nuestro Gobierno dice que la economía nacional va “viento en popa”. ¡Qué así sea!

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