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Narbona, a la cabeza
por César Rina Simón, 3 de Octubre de 2005
Los ministros socialistas, poco a poco, demuestran sus defectos y virtudes. Tras un año eclipsados por el condecorado Bono, los encargados de dirigir nuestros destinos se han puesto manos a la obra. La orgía nacional protagonizada por Bono y Moratinos ha sido sustituida por “el legalizador”, Jesús Caldera; y “el pacificador”, Alonso. Pero, sin duda alguna, la ventaja la ha tomado la ministra de Medio Ambiente.
Narbona ha cogido de los ministros sus defectos y los ha adoptado creando una fusión de talante, ocultismo e incapacidad que, seguramente, contribuirá con el despropósito y la mofa general. El ministerio de Medio Ambiente se ha convertido en un monstruo a cargo de la naturaleza española y, lo más preocupante, a cargo de muchas vidas.
El mito de Narbona apareció cuando paralizó el Plan Hidrológico Nacional. El trasvase del Ebro (sin entrar en detalles) era una de las medidas de dicho Plan. Consistía en crear determinadas infraestructuras para que el agua sobrante del Ebro pudiera ser aprovechada por regiones secas del Levante. ¿Cuál era el problema? El Ebro atraviesa Cataluña, y ceder agua a otras regiones supondría aplicar el principio constitucional de solidaridad. Esto suena a España.
Carod Rovira, como jefe de operaciones del gobierno central no puede contribuir en ninguno de los casos a la formación de lo que algunos llaman España. Y, ¿Narbona que opinaba? Nada. Su palabra tiene menos aceptación que la de Bono e Ibarra, aunque dudo que la ministra tenga palabra.
El gran incendio de Guadalajara, entre otros, acabó con la vida de once jóvenes retenes que les ordenaron apagar grandes llamas con “pistolas de agua”. Hasta ahora no hay culpables. Por mucho que se manifiesten los familiares de los retenes no van a conseguir que Narbona reconozca sus responsabilidades. “Todo se debe a un golpe del destino”, afirmó la ministra. Antes de salir de casa que a nadie se lo olvide ojear el horóscopo para saber que nos deparará el destino. Parece que los “caprichos” de Goya no sirvieron para acabar con la incultura y la superstición en nuestro país.
También, son famosas las actuaciones del Ministerio de Medio Ambiente para atacar la política del agua de regiones gobernadas por el PP. Murcia fue acusada de regar sus campos con aguas fecales. Imagínense como sentó la noticia. Primero se les niega la ayuda del Ebro perdiendo gran parte de sus cosechas y, luego, sus productos quedan desacreditados para el resto del país.
A Madrid, como era de esperar, también llegó el monstruo de Narbona. Anunció restricciones de agua en las grandes ciudades. Al rato, negó esa afirmación. Pero, para contribuir con la algarabía, volvió a anunciar restricciones. La todo terreno de la Vega se vio obligada a intervenir para calmar a la población. En realidad nadie tomó en serio las declaraciones de Narbona. Si los españoles nos preocupásemos de las dos caras del gobierno socialista colapsaríamos los centros psiquiátricos. Hay que tomárselo con humor, no nos queda otra...
Los helicópteros de Bono
por Carlos Bonafonte, 1 de Septiembre de 2005
Después de leer su artículo “Los helicópteros de Bono” que es todo verdad yo añadiría una cosa:
El “certificado de aeronavegabilidad” que existe para aviones / helicópteros civiles no existe para aviones / helicópteros militares en ningún otro país del mundo que yo conozca.
Desde 1960 hasta 1996 me dedique al mantenimiento de aviones y/o helicópteros en 4 de los 5 continentes (menos Oceanía) en tiempos de paz y de guerra. En particular fui el jefe del mantenimiento de aviones en Laos durante 5 años y de helicópteros en Tailandia durante dos años para la compañía Air America perteneciente a la CIA americana. Esos aviones y helicópteros eran utilizados en Laos y Vietnam durante la guerra de Vietnam.
Entre los helicópteros bajo mi responsabilidad estaban los CH 47 Chinook. Además de los Bell, Hughes, Sikorsky etc. Conozco los Chinook muy bien, puesto que los hacíamos volar 140 horas al mes cuando los americanos, durante la ofensiva del Tet en Vietnam, lo máximo que pudieron hacer eran 80 horas al mes.
Después, desde Francia donde trabajé 23 años me dedique a producir, crear y entregar y sostener con asistencia técnica sistemas informáticos de gestión de mantenimiento, piezas de recambio, almacenes y misiones áreas para numerosos ejércitos del aire a través del mundo. He trabajado con: US Army, US Air Force, Imperial Iranian Air Force, Royal Lao Air Force, Iraki Air Force, Jordanian Air Force
United Arab Emirates Air Force, Egytian Air Force, Peruvian Air Force, Ecuador Air Force, French Air Force, Spanish Air Force, Indian Air Force, CIA.
En ninguno de estos clientes he visto o oído de el dichoso certificado para los militares. Como Ud. dice muy bien en su articulo es una invención de Bono. Lo que habría que preguntarse además de las preguntas muy pertinaces que Ud. hace es ¿Y si para conseguir ese certificado hay que modificar extensamente las aeronaves quien se beneficiará? Desde luego, habrá que comprar nuevas piezas, antes habrá que hacer estudios. ¿Quién los hará? ¿Alguna compañía donde el Señor Bono o sus amigos socialistas tengan intereses? Mi consejo: Buscar el dinero.
Con el placer de volver a leerle,
Carlos Bonafonte
Fronteras interiores de la UE
por Berta Carrión, 14 de Julio de 2005
Nunca he comprendido muy bien porqué Schengen era algo maravilloso. A mí no me importa enseñar un pasaporte si ello aumenta mi seguridad. Pero aún menos he comprendido nunca la razón por la que primero se establece la libre circulación y después muy trabajosamente se comienza a construir un espacio común de seguridad, justicia y libertad. Porque está claro que el control de las fronteras exteriores de Schengen no basta. Un delincuente ha tenido muy fácil cambiar de país y es ahora cuando tras la eurorden, empiezan a agilizarse los procedimientos de extradición. Y no es solamente una cuestión relacionada con el terrorismo. El terrorismo no me aterroriza más que una banda de kosovares que retenga a una familia durante dos horas en su casa. Son estos pequeños detalles los que a muchos nos alejan de la UE, porque vemos como las utopías europeístas de algunos lo único que han hecho han sido debilitar nuestro derecho fundamental a la seguridad.
Socialismo bananero
por Raul Zamora , 24 de Junio de 2005
Señor director, acá en París no ha tenido ninguna repercusión la inteligente proposición del ministro español de la defensa de abolir la guerra eliminándola de la Constitución.
La primera reacción al leer esta noticia es una carcajada y una exclamación :"¡los españoles tienen ahora un ministro de la defensa hippie, un llorón con gusto a añejo o por lo menos pasado de moda!"
Pero enseguida, reflexionando, nos damos cuenta de que se trata de una luz en las tinieblas del mundo, de un faro en la tormenta de las relaciones internacionales. Hubo otros que imaginaron descartar la guerra creando la Sociedad de Naciones y más tarde la ONU. Pero fracasaron. Y es que a nadie se le había ocurrido que se puede poner fin a la guerra borrándola de las Constituciones. Y ha sido un español, José Bono, quien ha tenido la idea genial. Gracias a él ahora sabemos que las Constituciones son responsables de las guerras.No hay más que modificar los textos y reinará la paz.
Como los socialistas españoles van a continuar probablemente en esta vía onírica de modificar la realidad del mundo cambiando las normas constitucionales y legales, apostemos a que van a proponer próximamente abolir ...¡la ley de la oferta y la demanda, la ley de la jungla, la ley del talión..!
Hay repúblicas bananeras y hay socialismo banana.
Felicitaciones, señor Director, por la calidad de los artículos de GEES.
La credibilidad internacional en la lucha antiterrorista
por Mario Crespo Ballesteros, 6 de Junio de 2005
Durante muchos años, los españoles contemplaron el fenómeno del terrorismo como un simple problema interno. Grave, sí, pero un mero asunto doméstico. La actitud de otros países de nuestro entorno -europeo y americano- fue en la misma dirección. Los "santuarios" donde los etarras eran intocables con una lamentable página en la historia del terrorismo. Sin embargo, tras los atentados del once de septiembre, e incluso antes, con las resoluciones de la ONU y los acuerdos europeos, el terrorismo se ha situado, con toda su crudeza, en la mesa de las relaciones internacionales. España, como víctima especialmente castigada de la violencia terrorista, estaba llamada a un papel clave. Washington lo entendió así, y concedió a Madrid el papel de un socio de primer nivel: reuniones cotidianas, cumbres, contactos de alto rango... Otros países, como Francia, Bélgica... aumentaron una colaboración que había sido increiblemente escasa en tiempos anteriores. La comunidad internacional necesitaba la ayuda de todos, y en particular la española, en la lucha contra los grupos terroristas.
Toda relación entre países debe basarse en la confianza y en el crédito. Y mucho me temo que varias medidas tomadas por España en los últimos tiempos van a hacer que muchos Estados repitan la frase de Quevedo: "El mayor despeñadero, la confianza". A esa dirección apuntan varias señales del gobierno que han hecho que España pierda su crédito en la lucha antiterrorista:
1. Los atentados del 11-M supusieron, además de una tragedia nacional, un serio aviso para los países europeos. En Madrid se abrió una puerta a un terrorismo nuevo, de bases muy complejas (delincuencia común, varios grupos, etc.). La respuesta que los países esperaban era la firmeza y la invesigación. Pues ocurrió todo lo contrario: la firmeza brilló por su ausencia, y varios líderes internacionales criticaron con dureza la huída de Iraq que, en el contexto, era una auténtica señal de rendición. La investigación es un campo de una gran oscuridad, sobre el cual el Presidente del Gobierno, en su comparecencia ante la Comisión de Investigación, afirmó que ya estaba todo hecho, que no quedaban interrogantes. Más de un país, ante la frase lapidaria, debió sentir un escalofrío, considerando que ni siquiera la autoría está aclarada, y mucho menos la trama criminal, de oscuras ramificaciones. Ni firmeza, ni investigación gubernamental -más allá de las averiguaciones judiciales que, de momento, no han pasado del nivel superficial-. En resumen, un partido perdido en la lucha por el crédito internacional en la lucha contra el terrorismo.
2. Tras los atentados contra el Pentágono y las Torres Gemelas se intaló en la comunidad internacional la razonable idea de que era necesario derrotar al terrorismo con fimeza. De hecho ya antes, en la RESOLUCIÓN 1269 (aprobada por el Consejo de Seguridad en su 4053ª sesión, celebrada el 19 de octubre de 1999 ) se empezaba "reafirmando que la represión de los actos de terrorismo internacional, incluidos aquellos en los que están implicados los Estados, es una contribución esencial al mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales", y se pedía a los países "prevenir y reprimir los actos terroristas, proteger a sus ciudadanos nacionales y otras personas de los ataques terroristas y enjuiciar a los responsables de tales actos (...)". Los hechos recientes en la lucha contra ETA van en la dirección contraria: llamadas al diálogo, declaraciones de negociación, resoluciones parlamentarias que siembran el desconcierto... ¿Qué señal se está mandando al mundo? ¿La de una persecución firme de los violentos? Me temo que no. Otro "match ball" desperdiciado en la búsqueda de la credibilidad.
3. España ha sufrido durante años la larga sangría del terrorismo. Durante gran parte de este periodo, la sensibilidad mundial hacia el problema fue muy escasa. Pero en la pasada década muchos países comenzaron a poner las bases para una colaboración efectiva. Al mismo tiempo, el terrorismo doméstico de ETA se entrenaba en bases internacionales y lograba ayudas en el extranjero para seguir matando. Sólo como ejemplos, en los años 70 ETA estableció relaciones con el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), del médico George Habbash. Relaciones que permitieron a los etarras entrenar en los campos de la entonces República Democrática de Yemen del Sur. Durante años, terroristas etarras se entrenaron en campo de Sudamérica y recibieron apoyo logístico. Años después, la presencia en Argelia de una parte de la cúpula etarra, entre ellos Eugenio Etxebeste, Antxon, permitió a la banda relacionarse con grupos como Fatah-Consejo Revolucionario. Más recientemente, según un informe del MI-6 Británico, ETA entrenó en los campos de Hezbollah, y parece que tres militantes de la banda recibieron en enero de 2001 instrucción sobre el manejo de misiles en un campo de entrenamiento de Al Qaeda en Afganistán. Con ese contexto, y por la mínima solidaridad internacional, era necesario que España diese el máximo en la colaboración contra el islamismo radical. Pero la deserción de nuestras tropas en Iraq supuso otra bofetada a nuestra credibilidad como socio fiable, y supone ignorar las consecuencias que, en el pasado, tuvieron para nuestro país decisiones de ese calibre, que permiten la aparición de Estados tolerantes con los asesinos.
Ha pasado poco más de un año desde que el nuevo gobierno maneja las riendas de la política internacional y antiterrorista. Pero ya ha sido bastante como para perder gran parte del crédito internacional en política antiterrorista logrado con años de firmeza y pactos cumplidos. Y no es un tema menor: España necesita la ayuda internacional, y debe también darla a los demás países. En esta linea, estamos corriendo un gran riesgo de quedarnos solos en la lucha contra el terror. Y, como dijo Gustavo Adolfo Bécquer, "la soledad es muy hermosa... cuando se tiene alguien a quien decírselo."
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