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La victoria de Berlusconi
por Diego Contreras Espina, 17 de Abril de 2008
Tercera victoria de Silvio Berlusconi en las elecciones italianas, y de nuevo por mayoría absoluta. Habría que entender que es una buena noticia para la República italiana, pues garantizará la tan necesaria estabilidad gubernamental para los próximos cinco años, siempre y cuando uno de sus múltiples aliados no derrumbe a su gobierno, como a menudo suele suceder en ese parlamento.
Aunque Berlusconi representa lo peor de la oligarquía italiana, y que muchos le achacan que pretenda destruir las bases mismas del Estado o, al menos de la propia justicia italiana, en busca de una inmunidad que le salvaguarde a él mismo y a sus intereses de la acción de los tribunales, lo cierto es que se nota un cansancio extremo de la sociedad italiana por un sistema electoral que ha provocado mas de 50 gobiernos desde el final de la Guerra Mundial.
Posiblemente Berlusconi sea el político con peor cartel en Europa, y quizás tampoco encarna la tan necesaria renovación que ilusione a la antaño vitalista sociedad italiana, pero tiene cinco largos años para poner en marcha un proyecto en virtud del cual la historia le absolverá o le condenará, no sólo a él, sino a la propia Italia.
En defensa del Coronel Acevedo. Cosas de remeros
por David Rubio, 31 de Marzo de 2008
Estimados señores:
Les escribo para intentar aportar algún dato objetivo al bastante desafortunado, a mi juicio, artículo "La caballería acude al rescate... del Gobierno" entregada en GEES y en Libertad Digital. Intentaré rebatir algunas de las afirmaciones que el autor del escrito realiza con datos comprobables.
Cito: "Parea empezar, ¿qué quiere decir el coronel con ser "exquisitamente neutrales" en Kosovo? ¿Neutrales entre quienes?".
En primer lugar el autor desconoce que la resolución 1244 que tanto defiende hablas de " partes" y como anoto más abajo, la primera misión de KFOR es "Disuadir a las partes de que reanuden las hostilidades, manteniendo y, en caso necesario, imponiendo la cesación del fuego." . Posiblemente es entre estas "partes" donde señala el Coronel su neutralidad.
Cito: " Hay que recordarle[al Coronel] que hasta hace muy poco su presencia en la zona era la de un despliegue en suelo de la república de Yugoslavia y Serbia, la legítima y soberana entidad con la que se negoció la presencia de la OTAN tras la guerra de 1999".
En segundo lugar, el autor desconoce la resolución 1244, la integridad territorial que ésta protege e incluso el nombre del estado al que le reconocía esa integridad territorial. No sé en qué mapa habrá encontrado a la presunta "República de Yugoslavia y Serbia", pero no existe ni nunca existió. La resolución 1244 le reconocía la integridad territorial a la República Federativa Yugoslava, estado que desapareció para llamarse Serbia y Montenegro, y que tras desgajarse de Montenegro ha terminado siendo Serbia. Si tan al pié de la letra se quiere tomar la resolución, que conste que el estado al que se le reconoció aquel derecho no existe ya hace tiempo. Si se quiere ser irracionalmente respetuoso con la 1244, quizás Montenegro podría reclamar la parte alícuota de Kosovo que le toque de su pertenencia a la extinta RFY.

El Tte. General Clark que decídía donde bombardeaban nuestros aviones, el Tte General Jackson que decidía dónde y cómo actuaban nuestras tropas terrestres, el actual ministro de exteriores francés Kouchner (alto representante de las NNUU) sellan con una sonrisa el acuerdo con "las partes" (Tte General serbio y el actual presidente de kosovo Fatmir Sejdiu).
Cito: "Al asegurar que él obedece las órdenes de la OTAN, está diciendo muy poco de la autoridad del Ejecutivo nacional".
En tercer lugar, el autor parece desconocer lo que es una transferencia de autoridad (TOA en términos militares anglosajones). Cuando una fuerza de cualquier nación se pone a disposición de la OTAN –u otras organizaciones o coaliciones-, las órdenes sobre el terreno en lo referente la misión, las dicta la cadena a la que se ha trasferido dicha autoridad, no el gobierno de turno. Siempre dentro del respeto de la msión para la que han sido trasferidas por supuesto.Y esta misión sigue plenamente vigente en todos sus puntos con o sin independencia kosovar de por medio. A saber:
"a) Disuadir a las partes de que reanuden las hostilidades, manteniendo y, en caso necesario, imponiendo la cesación del fuego, y asegurar el retiro y evitar el regreso a Kosovo de las fuerzas militares, policiales y paramilitares de la Federación y de la República. b) Desmilitarizar el Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) y otros grupos armados de albaneses de Kosovo. c) Establecer un entorno seguro de modo que los refugiados y las personas desplazadas puedan regresar a sus hogares en condiciones de seguridad, la presencia internacional civil pueda desarrollar sus actividades, se pueda establecer una administración de transición y se pueda prestar ayuda humanitaria. d) Mantener el orden y la seguridad públicos hasta que la presencia internacional civil pueda asumir esa responsabilidad. e) Supervisar la remoción de minas hasta que la presencia internacional civil pueda, cuando proceda, asumir esa responsabilidad. f) Prestar apoyo, según corresponda, a la labor de la presencia internacional civil y mantener una coordinación estrecha con ella. g) Realizar las actividades de vigilancia fronteriza que sean necesarias. h) Velar por su propia protección y libertad de circulación y por las de la presencia internacional civil y otras organizaciones internacionales."
Cito: "El coronel Acevedo Espejo puede creer que interponiéndose entre un bando y otro su actuación es "exquisitamente neutral", pues así fue al fin y al cabo en Bosnia. Pero cabe recordar que allí las partes, todas las partes, otorgaron su visto bueno a la presencia de tropas de la OTAN. Y en el Kosovo actual no es así."
En cuarto lugar, el despliegue de las tropas de la OTAN –y otros como Rusia, no lo olvidemos- en Kosovo, tiene tanto el consentimiento pleno de la RFY –eso sí forzado por algún que otro bombardeo- y de los representes albano-kosovares, como el amparo del Consejo de Seguridad. El 10 de junio de 1999, el secretario general de la OTAN Javier Solana, ordenó la suspensión de los bombardeos sobre el territorio yugoslavo tras verificar el inicio de la retirada de las tropas serbias de Kosovo. Ese mismo día, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, con la única abstención de China, aprobó la resolución 1244 aceptada plenamente por la RFY. Así se le planteó a Milosevic y a Rusia el trágala, y así lo firmaron. Así lo atestigua el punto 5 de la resolución 1244: "[El CS]Decide desplegar en Kosovo, bajo los auspicios de las Naciones Unidas, presencias internacionales, una civil y otra de seguridad, con el equipo y el personal que sea necesario, y acoge con beneplácito que la República Federativa de Yugoslavia esté de acuerdo con esas presencias."
Por último cabe reseñar que los griegos principales valedores, junto a nosotros, de la no independencia kosovar mantienen la misma postura desde que, perteneciendo a la OTAN, se negaron a bombardear a la RFY. Eso se llama coherencia. Coherencia como la que han tenido EEUU, Reino Unido, Francia, Holanda, Italia…..y todos nuestros aliados/socios principales. Lo nuestro se llama tener complejos bachilleres, carecer de rumbo y de estrategia y utilizar a nuestras FAS sin reflexión estratégica profunda al respecto.

Dicho lo cual he de reconocer dos cosas:
-Existen argumentos lógicos para defender ambas posturas sobre Kosovo -la independencia y la integridad territorial de Serbia- con cierta coherencia, pero si se quiere criticar la postura del gobierno al timón de la nao española, cosa respetable, no hace falta bajar a la bodega a apalear a los remeros. Es fácil y casi siempre gratuito, es de cobardes. El Coronel intenta cumplir con la misión asignada por la OTAN, protegiendo a sus hombres en lo que puede, aún cuando en casa la postura sobre Kosovo no es coherente desde 1999.
-La posición española actual abre posibilidades de actuación, dialogo e interlocución que de otra manera la UE y la OTAN no tendrían. Quizás después de todo nuestra postura reporte ciertas ventajas que cabe valorar. Valorar desde la búsqueda racional de los intereses nacionales, no desde la apreciación de tifossis partidistas.
Y finalmente, en GEES, deberían saber que los mílites cuando se encuentran en el exterior, tienen un principio por encima de todos, y es que independientemente de quién esté al timón en casa y lo bien o mal que lo haga: "My country, right or wrong" como ya dijo hace tiempo Gilbert Keith Chesterton.
Cosas de remeros.
Atentemente,
Tibet libre
por Jorge Ipiña Pando, 25 de Marzo de 2008
En 1950 el ejército de la República Popular de China invadió el Tíbet, país regido por una teocracia en cuyo punto mas alto dentro del escalafón se encontraba en Dalai Lama, que residía en la ciudad sagrada de Lasha. Desde entonces y pese al desarrollo económico que ha vivido el extinto país, gracias todo sea dicho a China, las libertades religiosas y políticas se han visto menguadas, hasta el punto de que las autoridades del Imperio del Centro, China, designan casi a dedo a su Dalai Lama colaboracionista. Gracias a Dios, la Comunidad Internacional no cede aún ante este desparpajo. A lo que si cede es a la posesión china del otrora país independiente, algo cuando menos curioso ya que la ocupación misma esta en contra del Derecho Internacional, pero hete aquí que China tiene derecho de veto en el Consejo de Seguridad, y eso tácitamente le hace intocable. Recalco lo de curioso, por el hecho de que actualmente se independizan regiones sin ninguna legitimidad más que la del amparo de los poderosos, como así ha sido el caso de Kosovo. Cierto es que la revuelta no es espontánea, y que tiene como trasfondo los juegos olímpicos de Pekín. Pero ¿acaso es condenable que los débiles aprovechen una oportunidad como esta para hacerse oír? Digo oír ya que seguramente el mundo mirará a otro lado, y no adoptará una medida difícil pero justa; el reconocimiento de la independencia del Tibet, ya que no solo la ocupación es contraria al Derecho sino la represión y el traslado de población de etnia Han (china), para tratar de trastocar los hipotéticos planes de una futura independencia. Una vez más el idealismo cederá al dinero y al status quo.
Lucio Paulo Emilio y las elecciones de noviembre
por Augusto Prego, 25 de Marzo de 2008
A mediados del año 169 antes de Cristo Roma tuvo que afrontar una grave crisis militar y diplomática, que amenazó con destruir su predominio sobre el mundo griego. En guerra con el reino de Macedonia desde el 172, había sido incapaz de obtener ventajas decisivas, y el rey macedonio defendía aun con solidez sus fronteras. Tracios e ilirios amagaban con entrar en la guerra como aliados de Macedonia. Aliados como Pérgamo o la Liga Aquea maniobraban para lograr la limitación de la influencia romana, llegando incluso a abrir tratos secretos con el enemigo macedonio. Estados neutrales, como Bitinia o Rodas, defendían abiertamente la apertura de negociaciones entre Roma y Macedonia que forzaran a los romanos a abandonar Grecia. En oriente el reino seleúcida de Siria manifestaba su ferviente amistad con Roma, mientras su ejército asediaba Alejandría, la capital de un viejo aliado romano, Egipto. La opinión pública griega, cansada de cuatro años de guerra y presencia militar romana, exigía cada vez con más fuerza la retirada a Italia de las tropas de Roma.
Esta situación nos suena ¿verdad?. Y como Roma en 169, EEUU debe afrontar a fin de año unas elecciones claves para el futuro de su política exterior y su orientación diplomática. ¿Que hizo Roma en ese contexto? Mirar hacia sus tradiciones de honor y austeridad. Las palabras de Plutarco sobre esas elecciones de finales de 169 nos ahorran más explicaciones:
"...parecióles a los romanos que sería bueno dejarse de los favores y las consignas que daban los candidatos al consulado, y llamar al mando a un hombre de juicio que supiera conducirse en los negocios arduos. Este era Paulo Emilio, adelantado, sí, en edad, pues tenía unos sesenta años, pero fuerte todavía y robusto, y rodeado de yernos e hijos jóvenes y gran número de amigos y parientes poderosos en la república, los cuales le inclinaban a que se prestase a los votos del pueblo que le llamaba al consulado." Plutarco, Paulo Emilio, 10
El nuevo cónsul, recibido el mando, aplicó la política tradicional de Roma: perseverar hasta el triunfo definitivo. Fueron enviados nuevos refuerzos a Grecia, se rechazaron sin contemplaciones las maniobras diplomáticas griegas y se renovó la ofensiva. En poco tiempo Macedonia fue derrotada en la batalla de Pidna y fue ocupada por Roma. El resto de los estados griegos se vio forzado a someterse y la república romana comenzó a imponer su fuerza en oriente, dando inicio a lo que serían seiscientos años de estabilidad y prosperidad en el mundo helenístico.
EEUU se enfrenta a una decisión parecida en noviembre de 2008. A lo que parece los senadores McCain y Obama se enfrentarán por la presidencia. Sin entrar en temas de política interior americana, ¿qué nos interesa a los europeos o a los españoles? Obama representa la retirada, la salida de Iraq y de Afganistán, las políticas de apaciguamiento que nos llevarán, sin duda, a nuevos conflictos en la gran fractura que desde Asia Central a Gibraltar separa el islam de occidente. McCain, como en la Roma de 168, la perseverancia en la lucha contra los enemigos de la civilización occidental. Esperemos que los electores estadounidenses no pierdan de vista la trascendencia histórica de su decisión. Como en 168 antes de Cristo, puede estar en juego el futuro de todos.
Un país sin retenciones
por Alberto Medina Mendez, 23 de Marzo de 2008
Desde que el Estado conduce las políticas económicas estamos en manos de los irresponsables de turno. Esta claro, que no llegamos hasta aquí por casualidad, sino por el progresivo avance de las ideologías que promueven las políticas activas y la mano salvadora del Estado para resolver lo que el mercado, según ellos, no puede solucionar.
Bajo estas ideas que nos gobiernan hace décadas en el mundo y particularmente en América Latina, nuestro país esta recorriendo un camino cada vez mas perverso.
El desabastecimiento, los controles de precios, la inflación, las retenciones, la carga impositiva, los subsidios, los planes sociales, son solo algunos de los componentes de este inmoral régimen que no solo no ha traído progreso, sino cada vez más distorsiones.
Para colmo de males, esta forma de pensar, goza de un manto de cobertura moral que justifica en forma ciega cada una de las decisiones que involucra, olvidando que cuando alguien decide redistribuir, lo que esta haciendo es sacarles a unos para entregarles a otros, y por lo tanto ignorando la propiedad que cada uno de nosotros tenemos sobre el fruto de nuestro trabajo.
En este contexto, esta gestión, la actual, no solo que sigue avanzando sino que perfecciona un discurso cada vez más retorcido e inmoral. A no equivocarse, no se trata de las personas. No tiene que ver con el circunstancial funcionario de turno, sea este electo o no. NO es la Presidente, ni el ministro ni sus secretarios. Es bastante mas profundo. Es la ideología que nos gobierna, con estos u otros protagonistas.
La situación actual, en este caso la del campo, solo sirve como otro ejemplo mas de cómo razonan, de cuan perversa puede ser esta forma de pensar y ver a la economía.
Los precios internacionales están en su mejor momento. Nosotros, los argentinos podemos ufanarnos de ser un proveedor privilegiado por las riquezas que disponemos, con tierras especialmente generosas y una habilidad innata para desarrollarlas.
Sabemos, a estas alturas, que la cuestión entre gobierno y campo, es un tema ideológico, que va más allá de lo recaudatorio. Ya no se trata solo de buscar alternativas para financiar las aventuras políticas de los detentadores del poder, sino mas bien, de una revancha económica que impida que ese sector de la sociedad pueda sacar la cabeza mas de la cuenta.
El contexto internacional es favorable a la Argentina. Somos productores de aquello cuyo valor económico circunstancialmente sube por una cuestión propia del mercado, ese mercado al que denostamos por su imperfección, pero del que estamos aprovechándonos para obtener el máximo rédito no solo en el sector privado, sino también en el público vía impuestos.
Cuando el ministro de economía dice que "si fuera por el campo no habría retenciones" tiene razón. Y esta bien. No se entiende que le molesta al Ministro en este punto.
Las retenciones NO son una bendición sino un distorsionador del mercado. Que cree el Ministro y sus representados que sucedería sin retenciones ?. El primer impacto evidente es que el Estado Nacional no recaudaría como lo hace hoy. Esto por supuesto tendría importantes consecuencias en su estrategia de despliegue político partidario electoral, ya que se quedaría sin una de sus más seductoras herramientas de poder, el dinero. A nadie escapa que ese dinero, y no el carisma de los líderes de turno, es lo que le permite dominar a gobiernos provinciales y municipales en casi todo el territorio. Ese mismo dinero que le posibilita destinar subsidios a los sectores económicos que se articulan ( por utilizar un lenguaje educado ) y aprueban sus políticas, no sin antes obtener una jugosa recompensa material por dicho apoyo.
Intentan controlar los precios internos y asegurar el abastecimiento, evitar que los productores dejen de producir algo menos rentable o que nuestros campos migren desde actividades menos rentables a mas rentables.
Al mercado no hay que regularlo, mucho menos sujetarlo, el arte consiste en interpretarlo. Estamos en un momento especial, el mundo demanda alimentos, esos que nosotros producimos con mayor facilidad que muchas otras naciones. Es tiempo de obtener el máximo provecho de esas circunstancias.
Es el mercado y no el gobierno quienes pueden decodificar esa información. El gobierno no sabe como se hace, no son productores, no conocen nada del campo, tampoco de otras cuestiones. Si el país quiere crecer y recuperar su protagonismo, debe animarse a mas, y para ello, las retenciones son un corset que solo nos impiden seguir avanzando.
El ministro tiene razón, si fuera por el campo no habría retenciones. El gobierno le tiene miedo a las ganancias, suponen ingenuamente que los productores mejoraran su estándar de vida con los dividendos que logran desconociendo algo básico en la naturaleza humana, el ansia de progreso.
Los hombres de campo, como los de ciudad, no solo trabajan para conseguir un progreso económico circunstancial, lo hacen porque aman lo que hacen, y porque creen en la sana ambición de crecer y ver crecer a los que los rodean. El campo ha dado pruebas de ello en reiteradas oportunidades. Cuando gana, reinvierte y va por más.
No hay que temerle al mercado. Hay que animarse a respetarlo y subirse a la ola de las oportunidades.
El gobierno le teme al mercado, odia ideológicamente a la rentabilidad, creyendo que sabe cual es la razonable de cada actividad, tomándose la atribución de decidir cuanto debe ganar cada argentino, sean estos asalariados o emprendedores.
Se equivoca el gobierno y mucho. Este no es el camino del progreso. Proyectar sus propias limitaciones no nos llevará a buen puerto. Aunque es difícil creer que la ideología reinante nos pueda sacar de esta retorcida manera de entender la economía, aun estamos a tiempo de soñar con un país sin retenciones.
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