Zapatero se fue de viaje, ¿a qué Alianza pertenece?

por Joseph Stove, 15 de abril de 2009

Los primeros días de Abril fueron testigos de la reunión del G-20 en Londres, de la OTAN en Estrasburgo y Kehl, del encuentro USA/UE en Praga y del foro de la Alianza de las Civilizaciones en Estambul. El Presidente del Gobierno español ha asistido a todas ellas, donde la gran figura fue el Presidente estadounidense Obama.
 
Los resultados de todas ellas han sido los esperados por la mayoría de los analistas: nada espectacular. Aquí en España los resultados de Londres han sido inflados y no han escaseado los titulares de prensa, que han asegurado que se abría un nuevo orden económico mundial. Ha habido medidas atrevidas, como la pretensión de acabar con los paraísos fiscales, -como si fuesen los causantes de la crisis-, y otras, como producir mas dinero, cuya eficacia se verá con el tiempo.
 
Londres, G20: Zapatero no se entera
 
Pero para el PSOE estas reuniones tenían otro significado, eran el lanzamiento internacional de Rodríguez Zapatero. En la reunión del G-20+2, nuestro país era uno de los dos de más. Se dijo que la mediación de Zapatero fue importante durante la reunión, algo difícil de creer, pues al no estar versado en los temas económicos y tener que estar pendiente de la traducción simultánea -incluso en las comidas-, puede que captara el 30% de lo tratado, y el resto lo tendría que fiar a la ocurrencia o a su bagaje progresista, cuya combinación aportaría una solución idónea.
 
Estrasburgo, OTAN: Zapatero se entera… a medias
 
En la “cumbre” de la OTAN tampoco estuvo fino. Una imagen esclarecedora nos la proporciona la del cruce del puente: todos los participantes conversaban entre ellos, mientras él sonreía distraídamente con la intérprete al lado. Después, ufanamente, declaró que estaba de acuerdo con el cambio de estrategia en Afganistán y que, en el futuro, sería más civil y social que militar. Por eso los americanos han decidido enviar varias decenas más de miles de soldados y marines. Es muy posible que esto entrara dentro del 30% que entendió en el español de la intérprete, aunque no es seguro, porque declaró orgulloso que había sido solidario con el Presidente Obama, y que enviaría a Afganistán un Batallón Electoral, que posiblemente será una unidad que deberá contar con compañías de urnas, papeletas, observadores, apoderados, etc.
 
El máximo objetivo de la diplomacia española en estas reuniones era “reconstruir” la relación con Estados Unidos, ahora que está Obama. Relación rota por el Presidente del Gobierno en un ejercicio de sectarismo ideológico, que se cree que ha superado por el mero cambio del inquilino de la Casa Blanca y que los que tienen que cambiar son ellos y no él. Para Zapatero, las relaciones con las democracias, según parece, dependen, más o menos, de el “color” del Gobierno de turno.
 
Praga: la tan ansiada foto
 
En Praga se produjo, también con intérprete, el encuentro y la foto con Barak Hussein Obama, acto que constituía la finalidad prioritaria de su asistencia a estas reuniones: conseguir una foto excepcional que con presidentes anteriores era habitual. Aquí, si Zapatero entendió más o menos del 30%, daba igual. Lo importante era la foto en los periódicos y las imágenes del telediario. Lástima que PRISA se la reventara.
 
Estambul, Alianza de Civilizaciones: la apoteosis de la incapacidad
 
Después tenía que copresidir el Foro de la Alianza de las Civilizaciones en Estambul: Aquí reside el meollo del asunto. El Presidente del Gobierno, por aquello de los líos en su partido y las peleas para ser ministro o mantener otras prebendas y cargos, no estuvo fino, pero efectuó aportaciones esenciales para el futuro de la humanidad. En una ocasión anterior, Zapatero había definido la Alianza de Civilizaciones como aquella compuesta de “hombres y mujeres corrientes”: profundo pensamiento. En Estambul afirmó que la Alianza era una “organización” en la que cabían todas las religiones, sin extremismos, y las culturas que respetasen los derechos humanos.
 
La profundidad del pensamiento del Presidente no deja margen para la duda. En su empeño en refutar la teoría del Choque de Civilizaciones del profesor Samuel P. Huntington, piensa que lo ha superado. ¿Cómo?. Lo primero fue asignar funcionarios y fondos públicos a la tarea, una aproximación burocrática pero impecable desde una óptica propiamente soviética. Enseñarla y divulgarla en el ámbito de la función pública: ya forma parte del curriculum de las Academias Militares, destrozando toda una tradición. Se trata de una versión universal de la Educación para la Ciudadanía para militares.
 
¿A qué Alianza pertenece Zapatero?
 
Otro acto extraordinario fue cuando le ofreció a Rasmssen -futuro Secretario General de la OTAN- la Alianza de Civilizaciones para evitar conflictos. Zapatero y Erdogan, que son supuestamente dos dirigentes de la otra Alianza -la Atlántica- deberían presentar la propuesta en el Consejo Atlántico al resto de aliados y explicarles que sus lealtades están dividas entre ambas Alianzas y que no disponen de mecanismos para dirimir el conflicto que esta división presente en el futuro y que mientras Zapatero siga al frente del Gobierno, España no será un aliado fiable en la OTAN.
 
Mientras Erdogan parece estar en las Civilizaciones con el claro objetivo político de favorecer los intereses de Turquía, Zapatero sólo está por puro esnobismo disparatado. ¿De qué civilizaciones estamos hablando? ¿Cómo se han delimitado? ¿Quién las representa? ¿Quién ha otorgado la representación? ¿A quién se le rinde cuentas? La sociedad española, acostumbrada a nutrirse de slogans, no conoce el alcance de este costoso capricho de pretensiones universalistas que distrae energías, determina nuestra política exterior, levanta dudas entre nuestros aliados y bloquea la adopción de cualquier opción estratégica válida a nivel nacional.