Ya están aquí

por Óscar Elía Mañú, 14 de noviembre de 2015

Publicado en The Objetive, 14 noviembre 2015


Cuando tras el 11 de septiembre de 2011 Al Qaeda y las redes yihadistas anunciaron a los países occidentales que les habían declarado la guerra, pocos en Europa se dieron por aludidos.

A fin de cuentas, los europeos aborrecen las guerras, creen que forman parte del pasado y que librarlas son propias de países poco sutiles y refinados. Así que Europa hizo dos cosas: dejar que la guerra contra el terrorismo la librasen los Estados Unidos; y abordar el tema del yihadismo como una cuestión exclusivamente policial y de inteligencia, de seguridad interior.

Durante el tiempo en el que los Marines patearon Oriente Medio en persecución de Al Qaeda, conteniendo a Irán y garantizando la estabilidad en la región, la estrategia europea parecía funcionar, con atentados sólo esporádicos. Pero ha bastado la retirada de Obama para que el demonio del ISIS ande suelto y la ilusión se haya roto. Hoy el yihadismo no sólo avanza desde Indonesia a Nigeria, Somalia o Afganistán: es ya capaz de realizar con éxito ataques paramilitares en las propias ciudades de Europa.

Más vale no hacerse ilusiones: el yihadismo está en condiciones de ejecutar operaciones complejas, coordinadas y simultáneas en el corazón de nuestras ciudades. Tiene medios económicos suficientes, recursos humanos dentro y fuera de nuestras ciudades y una doctrina de éxito. Como afirmó George Bush en 2001, si no les combatimos allí, tendremos que combatirlos en nuestras calles. París ha descubierto cruelmente que la predicción era cierta. Más vale que los europeos, con catorce años de retraso y por la cuenta que les trae, entiendan cuanto antes que están en guerra, y que nadie las librará por ellos.