Una opinión minoritaria. Recortes fiscales "de" Bush: mentiras izquierdistas

por Walter Williams, 23 de noviembre de 2007

Un componente importante de la agenda de la izquierda en materia de lucha de clases es condenar los recortes fiscales para los ricos del Presidente Bush. La reclamación es gratuita, ignorante o deshonesta por dos razones al menos. En primer lugar está el asunto constitucional. El Articulo I, Sección 8 reza, 'El Congreso tendrá el poder de imponer y recaudar impuestos...' Eso significa que el presidente no tiene ninguna autoridad tributaria.
 
Los presidentes pueden proponer o vetar impuestos y el Congreso puede revocar vetos.
La idea central es que toda autoridad fiscal descanse en el Congreso de los Estados Unidos. La próxima vez que escuche a alguien condenar o elogiar los recortes fiscales de Bush, pregúntele si se ha enmendado o no la Constitución para dar autoridad tributaria al presidente.
 
¿Pero qué hay de esos recortes fiscales para los ricos? ¿Comparten ahora los ricos un peso más reducido de la recaudación fiscal federal porque su parte justa del peso ha sido traspasada al pobre? Las estadísticas más recientes del Internal Revenue Service pueden darnos cierta orientación. En el 2005, el 1% de cabeza de los rentistas, aquellos con unos ingresos netos anuales ajustados de 365.000 dólares o más, pagaron el 39% de todos los impuestos federales sobre la renta; en 1999, pagaban el 36%.
 
En el 2005, el 5% de cabeza de los rentistas, aquellos que disponen de un ingreso neto ajustado de 145.000 dólares o más, pagó el 60% de todos los impuestos federales; en 1999 fue el 55%. El 10% de cabeza, con ganancias de más de 103.000 dólares, pagaba el 70%. El 25% de cabeza, con ingresos de 62.000 dólares, pagó el 86%, y el 50% de cabeza, ingresando 31.000 dólares o más, pagaba el 97% de todos los impuestos federales.
 
¿Qué hay de cierto en cualquier argumento que sugiera que el peso de los impuestos ha sido traspasado al pobre? El 50% de cola, que gana 30.000 dólares o menos, pagó el 3% del total de impuestos federales sobre la renta. En 1999 pagaba el 4%. Los congresistas saben todo esto, pero intentan que se lo crea el americano medio que no conoce los números.
 
El hecho de que haya tantos asalariados americanos que tienen poco o ningún peso financiero en nuestro país plantea un problema político serio. La Tax Foundation estima que el 41% de los blancos, el 56% de los negros, el 59% de los indios americanos y los esquimales de Alaska y el 40% de los habitantes de las islas asiáticas y del pacífico [americanas] carecía de cualquier obligación fiscal federal en el 2004. El estudio concluía, 'Cuando se contabilizan todos los contingentes de estos hogares productores de ingresos, hay alrededor de 122 millones de americanos -- el 44% de la población de los Estados Unidos -- que está al margen del sistema fiscal federal'. Estas personas representan un electorado natural para los políticos del gasto a lo grande. En otras palabras, si usted tiene poco o ningún peso financiero en América, ¿qué le importa el coste de los masivos programas federales de gasto?
 
De igual manera, ¿qué le importan los recortes fiscales si está pagando pocos o ningún impuesto? En la práctica, podría ser abiertamente hostil a los recortes fiscales por miedo a que puedan conducir a reducciones en los programas de subvención de los cuales se beneficia. Las encuestas de opinión han confirmado esto. Según The Harris Poll, llevada a cabo en junio de 2003, el 51% de los Demócratas pensaba que los recortes fiscales introducidos por el Congreso eran algo malo, mientras que el 16% de los Republicanos pensaba así. Entre los Demócratas, el 67% pensaba que los recortes fiscales eran injustos, mientras que el 32% de los Republicanos pensaba eso. Al ser preguntados si el paquete de recortes fiscales por valor de 350.000 millones de dólares ayudaría a su economía familiar o no, el 59% de los encuestados respondía que no y el 35% respondía que sí.
 
Si usted está a favor o en contra del Presidente Bush importa poco, pero ¿qué piensa de los políticos y sus incautos partidarios mediáticos que se granjean su simpatía a base de mentiras sobre ricos que no pagan su justa parte? Y a propósito, 145.000 dólares o incluso 345.000 dólares al año no convierten a nadie en rico en absoluto. Ni siquiera es dinero para lujos.

 
 
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