Una filtración con consecuencias

por Florentino Portero, 27 de julio de 2010

(Publicado en ABC, 27-07-2010)

 

Los miles de documentos secretos del Departamento de Defensa de Estados Unidos publicados en el sitio Wikileaks resultan de gran interés para los estudiosos de la guerra y de los servicios de inteligencia, pero con la excepción de alguna información concreta no hacen sino corroborar lo ya sabido y publicado. No hay grandes sorpresas sino confirmaciones de lo que se suponía estaba ocurriendo. Aún así la publicación de estos documentos es muy importante y sin duda tendrá consecuencias trascendentes, pero por otras razones.

 

Al Qaeda y las milicias talibán están planteando un conflicto asimétrico a la Alianza Atlántica. A ellos ni se les pasa por la cabeza la posibilidad de derrotar a la OTAN en términos militares clásicos. Lo que buscan es la victoria en la retaguardia, en el corazón de la democracia occidental. Si logran convencer al ciudadano medio y a los grupos más críticos con la guerra de que ésta no es ganable el Congreso de Estados Unidos se convertirá en la palanca que les aupará a la victoria. Los responsables de Wikileaks, desde presupuestos morales, se han puesto al servicio de los islamistas difundiendo una información que facilitará el trabajo de aquéllos que sostienen que la guerra ya está perdida.

 

Uno de los principios de la Guerra Asimétrica es que los pilares de la fortaleza del enemigo pueden convertirse en sus flancos más vulnerables. Si un soldado puede acceder a miles de documentos secretos sobre el día a día de la Guerra de Afganistán, copiarlos y enviarlos a un sitio en Internet para su publicación es que Estados Unidos tiene un problema muy serio de seguridad nacional. Un problema que los islamistas explotarán gracias a la irresponsable colaboración de insensatos que no dudan en poner en peligro la estabilidad de una de las regiones más conflictivas del planeta.