Un incremento de buenas noticias procedentes de Irak

por Jeff Jacoby, 10 de diciembre de 2007

(Publicado en The Boston Globe, 25 de noviembre de 2007)
 
Las noticias que llegan de Irak vienen siendo tan esperanzadoras en los últimos meses que durante la última semana, hasta los medios de referencia las incorporaban por fin. ¿Puede andar a la zaga el Partido Demócrata?
 
En una noticia titulada 'Bagdad vuelve a la vida' [ http://www.newsweek.com/id/70990 ], Rod Nordland informa en el número a la venta de Newsweek acerca de la profunda transformación en marcha en la capital iraquí:
 
'Volviendo a Bagdad tras una ausencia de cuatro meses', escribe, 'puedo decir de verdad que las cosas sí parecen haber mejorado, y en sentidos que podrían incluso ser duraderos... No ha habido un atentado suicida con coche bomba con éxito en Bagdad en cinco semanas... Al Qaeda en Irak está empezando a parecer una fuerza consumida, especialmente en Bagdad'.
 
Los signos de cotidianeidad, reconoce Nordland 'a regañadientes' - palabras suyas - son innegables.
 
'Emergiendo de nuestros bunkers en la Zona Roja, veo los resultados por todas partes. Por todo Bagdad, las tiendas y los mercados callejeros están abiertos de nuevo hasta tarde, aprovechando el agradable clima de noviembre. Los parques están abarrotados de cochecitos, y los niños juegan al fútbol en la calle. El tráfico ha reanudado su épico embotellamiento permanente acostumbrado. El Zoo de Bagdad está abierto, y los cuidadores han logrado incluso traer dos leonas para reemplazar a las fieras que escaparon en los primeros días de la guerra... El bazar Shorja del viejo o Bagdad, golpeado por al menos seis coches bomba diferentes  [ http://www.nytimes.com/slideshow/2007/02/12/world/20070212_IRAQ_SLIDESHOW_1.html ] que costaron la vida a cientos el año pasado, está de nuevo abarrotado de personas a lo largo de los estrechos callejones entoldados. En los aledaños de la calle Al-Rashid, los famosos libreros han vuelto de nuevo al negocio... La gente compra de nuevo alcohol - como siempre había hecho en Bagdad hasta que los extremistas religiosos obligaron a muchas licorerías del vecindario a cerrar'.
 
Newsweek no es la única voz de los grandes medios en traer mareas de confort y alegría del teatro iraquí.
 
El martes, el New York Times encabezaba su portada con un titular de buenas noticias - 'Bagdad empieza a respirar aliviado mientras la seguridad mejora' [ http://www.nytimes.com/2007/11/20/world/middleeast/20surge.html?_r=5&hp&oref=slogin&oref=slogin&oref=slogin&oref=slogin&oref=login ] - y una enorme fotografía de una pareja iraquí de recién casados [ http://www.nytimes.com/interactive/2007/11/19/world/middleeast/20071120_BUILDUP_DETAIL.html?neighborhood=wedding ], pertrechada de las galas de boda tradicionales y acompañada de una banda. Al pie de eso: una imagen de comensales sonrientes en Al Faris, un restaurante a orillas del Tigris que vuelve a ser famoso una vez más. Dentro, a cuatro columnas, otro fotografía muestra un partido de fútbol al aire libre en la calle Haifa de Bagdad, llamada anteriormente 'la calle del miedo' porque era el escenario de muchos ataques sectarios mortales.
 
En otra noticia de primera plana [ http://www.nytimes.com/2007/11/19/world/middleeast/19iraq.html?ex=1353128400&en=4e86cf9390494527&ei=5088&partner=rssnyt&emc=rss ] la víspera ('Estados Unidos afirma que los ataques en Irak cayeron al nivel de principios del año pasado'), el Times relata algunos de los propicios datos: las bajas civiles descendieron un 75% en los últimos meses, las bajas iraquíes en las fuerzas de seguridad descendieron un 40%, los ataques totales a la semana en toda la nación descendieron casi dos tercios desde junio. También el Los Angeles Times abría la tirada con una noticia acerca de los prometedores avances, describiendo el pasado lunes 'una inesperada floración de cooperación sectaria' en la que 'sunitas y chiítas unen fuerzas a nivel local para proteger a sus comunidades de los militantes'. Los resultados, informaba [ http://www.latimes.com/news/nationworld/world/la-fg-concerned19nov19,1,5269673.story?track=rss&ctrack=1&cset=true ] el diario desde la comunidad rural de Qarghulia el lunes, 'son palpables. Las matanzas han caído dramáticamente y la confianza del público se está restableciendo'.
 
Por supuesto las cosas aún podrían ir a peor. En Oriente Medio siempre hay salvedades -- y muy pocas garantías. El gobierno iraquí aún permanece paralizado en gran medida. Ni el ejército norteamericano ni la administración Bush planean desempolvar la bandera de 'Misión cumplida' a corto plazo.
 
Aún así: 'Según cualquier rasero utilizado para medir la guerra' observaba el Washington Post en un editorial [ http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2007/11/16/AR2007111601765.html ] el 18 de noviembre, 'ha habido una mejora enorme desde enero'. El Post achaca el mérito de este logro a los soldados norteamericanos en Irak, a la estrategia militar concebida por su comandante general, David Petraeus, 'y al Presidente Bush por tomar la decisión de iniciar el incremento gradual en contra del consejo de la mayor parte del Congreso y de la élite de política exterior del país'.
 
Con los medios prestando atención por fin a los notables progresos en Irak, ¿no deberían ir pensando en hacer lo mismo las principales figuras Demócratas? Quizá éste sería un buen momento para que Hillary Clinton expresase su pesar por decir a Petraeus que su reciente parte de progresos en Irak exigía 'una dispuesta suspensión de credulidad' -- llamándole embustero en la práctica [ http://www.youtube.com/watch?v=e0isifAC8IQ ]. Quizá el líder de la mayoría en el Senado Harry Reid deba admitir que pudiera haberse equivocado cuando dijo tan enfáticamente [ http://www.breitbart.com/article.php?id=070419184534.ileoeb47&show_article=1 ]: 'Esta guerra está perdida, y el incremento no está logrando nada'.
 
Todos los candidatos presidenciales Demócratas han estado compitiendo en una plataforma para abandonar Irak. En el reciente debate en Las Vegas [ http://transcripts.cnn.com/TRANSCRIPTS/0711/15/se.02.html ] rechazaban relajar su apoyo a la derrota incluso cuando eran preguntados acerca de las llamativas pruebas de mejora. Seguían insistiendo en que 'el incremento no está funcionando' (Bill Richardson), que 'la ocupación está alimentando a la insurgencia' (Dennis Kucinich), y que 'la estrategia está condenada' y tenemos 'que sacar a nuestras tropas” (Barack Obama).
 
La oposición ciega a la guerra que parece perdida es comprensible. ¿Pero pueden estar los Demócratas tan dedicados a la derrota que abandonarían hasta una guerra que puede ser ganable? Con los sucesos en Irak con un aspecto tan esperanzador, este no es momento de insistir en lo mismo cerrilmente por desesperación.