Un aliado en la lucha contra el islam radical

por Jeff Jacoby, 13 de abril de 2007

(Publicado en The Boston Globe, 14 de marzo de 2007)

A lo largo de los años, los grupos islamistas han hecho uso con entusiasmo de tales prácticas contundentes. Pero hay buenas noticias: algunos americanos están respondiendo. Y noticias aún mejores: parte de la respuesta proviene de musulmanes que rechazan forzosamente el proyecto islamista.
 
Intimidar a los críticos a través de litigios prefabricados y denuncias de 'discriminación' es la especialidad de la casa en el Consejo de Relaciones Americano-Islámicas. Era de esperar pues que CAIR estuviera envuelta en la demanda presentada contra US Airways por seis imanes que fueron expulsados de un vuelo Minneapolis-Phoenix después de que su comportamiento turbulento alarmase al resto del pasaje. CAIR fabricó rápidamente una circular de prensa el 13 de marzo observando que los imanes habían 'presentado una demanda contra la aerolínea y la Comisión de Aeropuertos Metropolitanos de Minnesota, afirmando que sus derechos civiles fueron violados'.
 
Lo que la circular de prensa no mencionaba, pero descubría Katherine Kersten, del Minneapolis Star-Tribune, en la denuncia es que CAIR y los imanes también ponen sus miras en los aún anónimos 'Don Nadie' -- 'los pasajeros... que se pusieron en contacto con US Airways para informar del comportamiento supuestamente 'sospechoso' de los demandantes'. Ese comportamiento supuestamente incluía rezar ostentosamente cerca de la puerta de embarque, rehusar ocupar los asientos asignados después de embarcar, y pedir extensiones innecesarias de los cinturones que podrían ser utilizadas como armas.
 
'La tentativa de los imanes por intimidar a pasajeros corrientes abre un alarmante frente nuevo en la guerra de la seguridad aérea', escribe Kersten en su columna. 'Los tipos corrientes, 'Don Nadies' como usted y como yo... son 'la primera línea' contra el terrorismo. Pero la demanda de los imanes podría acallar a tales individuos mediante el miedo, al intentar evitar la pesadilla de ser etiquetados como racistas y llamados a declarar'.
 
A lo largo de los años, CAIR y los demás grupos islamistas han hecho uso con entusiasmo de tales prácticas contundentes -- normalmente al tiempo que se hacen pasar por moderados en defensa de los derechos civiles. Pero hay buenas noticias: algunos americanos están respondiendo. Y noticias aún mejores: parte de la respuesta proviene de musulmanes que rechazan forzosamente el proyecto islamista.
 
Uno de los más impresionantes de estos anti-islamistas moderados es el Dr. Zuhdi Jasser, médico de Arizona, veterano de la Marina norteamericana, y musulmán sunní devoto. En el 2003 fundó el Forum Islámico Americano por la Democracia con el fin de 'plantar cara a los musulmanes fanáticos que explotan la religión del islam para una guerra nihilista, antiamericana y antioccidental'. El día en que CAIR y los imanes daban a conocer su demanda a los cuatro vientos, Jasser y el AIFD difundían una declaración en apoyo a US Airways y denunciando el litigio como 'malo para los musulmanes americanos, malo para la seguridad americana, y malo para las libertades americanas'. La semana pasada Jasser fue más allá: se ofreció recaudar dinero para la defensa legal de cualquier pasajero demandado por los imanes.
 
Es difícil exagerar lo importante que son los Zuhdi Jasser en la lucha del mundo libre contra el islam radical. Lo llamamos 'guerra contra el terrorismo', pero el terrorismo es solamente un medio para un fin, verbigracia, imponer la sharia al mundo entero -- la ley islámica. No todos los islamistas son terroristas jihadistas, pero todos los islamistas quieren que la sharia reine por encima de todo. Cuando el presidente de CAIR, Omar Ahmad, se dirigía a una audiencia de musulmanes de California en 1998, afirmaba que el islam no se encuentra en América para ser igual a los restantes credos, sino para convertirse en el dominante, y que el Corán debería ser la mayor autoridad de América, según un documento que abarcaba su discurso . 'Todo lo que necesitamos saber se encuentra en el Corán', decía a su audiencia. 'No necesitamos mirar a ninguna parte más'. (Ahora Ahmad niega haber dicho esto, pero el documento respalda la historia).
 
En contraste, los reformistas musulmanes como Jasser rechazan explícitamente la supremacía política del islam y el Corán. 'Como musulmán devoto', me decía la semana pasada, 'puedo dar fe de que un musulmán puede amar por completo la religión del islam, pero creer profundamente no solamente en la separación entre mezquita y estado, sino en la supremacía del americanismo sobre el islamismo'. Cuando fue investido oficial de la Marina de los Estados Unidos, Jasser hizo un juramento de defender la Constitución 'contra todos de los enemigos, nacionales y extranjeros', y no ve ningún enemigo más hostil a la Constitución hoy que la ideología de ser radical. CAIR y la Hermandad Musulmana, Al-Qaeda y Al Azhar, los ayatolás chi'íes y los jeques wahabíes - cualquiera que puedan ser sus diferencias de tácticas y estilos, son los que pretenden el cumplimiento universal de la sharia.
 
'Aquí en América', dice Jasser, 'musulmanes, cristianos y judíos pueden practicar su religión libremente y sin miedo. Precisamente porque la Constitución prohíbe cualquier religión estatal, todas las religiones conviven juntas en armonía. ¡Me gustaría que el mundo musulmán mostrase tal tolerancia! Como americano, adoro esa libertad. Los islamistas la abolirían'. En el conflicto global entre democracia secular y teocracia musulmana, Jasser no tiene ningún problema en elegir bando. 'Venero el Corán, pero quiero vivir bajo la Constitución', dice. 'Bajo el islamismo, el Corán sería la Constitución'.
 
El 11 de Septiembre muchos americanos despertaron al hecho de que un enemigo mortal está dispuesto contra nosotros y que un contraterrorismo eficaz es esencial para nuestra seguridad nacional. Pero aún más crítica es la necesidad de deslegitimar el mensaje islamista que resuena entre tantos musulmanes. Para poner fin de manera permanente a 'la guerra contra el terrorismo', tenemos que derrotar a la ideología que motiva a los terroristas. No tenemos aliados más valiosos en esa causa que los reformistas musulmanes como Zuhdi Jasser, en cuya pasión por el pluralismo y la libertad reside la esperanza de una Ilustración islámica.