Tras el 22 de agosto

por Robert Spencer, 4 de septiembre de 2006

Irán provocó preocupación en todo el mundo al rehusar responder de manera puntual a la oferta de un paquete de incentivos por parte de Occidente a cambio de la suspensión por parte de Teherán de su programa nuclear. Los funcionarios iraníes se saltaron a la torera el límite del 29 de junio fijado por Occidente y declararon que Irán respondería el 22 de agosto. Algunos, incluyendo a Farid Ghadry, del Partido Reformista de Siria (como expliqué hace varias semanas) y el académico en temas islámicos Bernard Lewis, sugirieron que el Presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad y los mulás del círculo más cerrado de Irán podrían haber elegido esa fecha con el fin de establecer una conexión con el legendario viaje nocturno del profeta Mahoma, durante el que se dice que Alá iluminó milagrosamente el cielo nocturno de Jerusalén para facilitar el viaje del profeta desde La Meca hasta Jerusalén, y de ahí al Paraíso. ¿Sería la respuesta de Irán al paquete-tributo de incentivos de Occidente iluminar el cielo nocturno de Jerusalén de nuevo, esta vez con un dispositivo nuclear?
 
Obviamente no - el propio 22 de agosto no, al menos. Esa fue la excusa para que algunos de los defensores más acérrimos del apaciguamiento occidental y la rendición a los jihadistas globales condenasen la histeria de derechas, a pesar del hecho de que nadie que relatase esta posibilidad afirmó nunca con ninguna certeza que iba a suceder algo particular el 22 de agosto. Brian Whitaker, el columnista del Guardian que afirmó una vez que Gandhi admiraría la jihad, se mostró despreciativo: “El propósito de meter todo este miedo es obviamente incitar temores a un ataque nuclear iraní. El principal obstáculo para promover tales temores es que Irán no posee arma nuclear ninguna, pero Lewis parece decidido a no dejar que eso se interponga, y aparentemente sostiene que Irán dispone ya de un arsenal completamente preparado”. Al despreciar estas especulaciones como “meter miedo”, sin embargo, Whitaker y otros obvian considerar una posibilidad: que estén en lo cierto.
 
¿Cómo podría ser esto, cuando el día del juicio no se materializó el 22 de agosto? Porque el régimen iraní ha dejado completamente claro su deseo iluminar el cielo sobre Jerusalén. El hecho de que fijasen primero la fecha de su respuesta el 22 de agosto, y después dieran una respuesta que no cedía un milímetro hacia la conciliación y dejaban claro que no tenían planes de abandonar sus ambiciones nucleares, sugiere que tal ataque es aún una opción. Cuando Whitaker y su tribu desprecian “los temores a un ataque nuclear iraní” como “meter miedo”, ignoran tanto las actividades belicosas actuales de Irán como las indicaciones claras que lleva dando acerca de sus planes futuros:
 
·         Según el Times of London, Irán “intenta importar grandes cargamentos de uranio militar de la zona minera africana que produjo la bomba de Hiroshima”.
 
·         El propio 22 de agosto, un barco iraní de guerra disparó contra un petrolero rumano anclado en el Golfo Pérsico; las tropas iraníes abordaron el buque.
 
·         Minas letales de carretera lo bastante potentes como para traspasar el blindaje americano y británico están siendo ensambladas en grandes cantidades por 3 fábricas iraníes. Una gran reserva de otras armas de fabricación y materiales iraníes era descubierta el pasado lunes en la ciudad iraquí de Um Qasr.
 
·         Tras alterar decisivamente el equilibrio entre Israel y Hezbolá suministrando equipo militar a la organización libanesa de terror chi’í, Irán continúa proporcionando armas y material a Hezbolá después incluso del anuncio de alto el fuego.
 
·         Ahmadinejad continúa disfrutando su ya bien ilustrado gusto por la retórica belicista, declarando la semana pasada: 'Si usted quiere tener buenas relaciones con el pueblo iraní en el futuro, debe reconocer el derecho y el poder del pueblo iraní, y usted debe ceder y rendirse ante la fortaleza del pueblo iraní. Si usted no acepta esto, el pueblo iraní le forzará a someterse y rendirse'. Difícilmente la base prometedora de negociaciones que los funcionarios americanos quieren iniciar tan desesperadamente con Teherán.
 
·         El Presidente iraní también amenazó a George W. Bush durante su reciente entrevista con Mike Wallace. Aludiendo a la carta que envió hace varios meses a Bush invitándole a convertirse al Islam, Ahmadinejad decía a Wallace: “Todos somos libres de elegir. Pero por favor dé a conocer este mensaje, caballero: aquellos que rehúsan aceptar la invitación no tendrán un final o destino feliz”.
 
Esto concuerda con la tradición islámica. Mahoma, el profeta del Islam, dice a sus fieles que inviten a la gente a convertirse al Islam antes de emprender la guerra santa contra ellos: 'Luchad en nombre de Alá y al estilo de Alá. Luchad contra aquellos que no creen en Alá. Haced la guerra santa... cuando os encontréis con vuestros enemigos, que son politeístas, invitadles [a adoptar] el Islam; si os responden [positivamente], aceptad y desistid de luchar contra ellos... Si rehúsan aceptar el Islam, exigidles la Jizya [el impuesto a los no musulmanes especificado en el Corán 9:29]. Si acuerdan pagar, aceptadlo y estrechad la mano. Si rehúsan abonar el impuesto, pedid la ayuda de Alá y luchad contra ellos (Sahih 4294)”. Mahoma envió una carta bastante al estilo de Ahmadinejad a uno de los primeros predecesores de Ahmadinejad, Chosros, emperador de Persia - quien despreciativamente la rompió en pedazos. Mahoma, al escuchar esto, instó a Alá a hacer pedazos al emperador persa y a sus seguidores (Bujari, vol. 5, libro 64, no. 4424). Ahmadinejad ha seguido las instrucciones de Mahoma tanto haciendo un llamamiento a convertirse al Islam a Bush como con la carta, y después advirtiendo de que su rechazo tendrá malas consecuencias.
 
·         Irán ha llevado a cabo en los últimos días maniobras militares de gran envergadura y probado un nuevo misil de largo alcance.
 
·         Ahmed Jatami, de la Asamblea Iraní de Expertos, afirmaba la semana pasada en la televisión iraní, controlada por el gobierno, que si Bush u Olmert “deciden llevar a cabo la más ligera agresión contra el islámico Irán, deberán… temer el día en que nuestros misiles, con un alcance de 2000 kilómetros, aterricen en el corazón de Tel Aviv… Deberían saber que jugar con el Islam es como jugar con el rabo de un león”.
 
·         Ahmadinejad continúa pidiendo 'la eliminación del régimen sionista'.
 
El 22 de agosto llegó y se fue. Pero la amenaza de Irán continúa pendiendo sobre el mundo. Aquellos que eligen ignorarla o rebajarla podrían tener pronto la más desagradable de las sorpresas, cortesía de Mahmoud Ahmadinejad.

 
 
Robert Spencer es director de Jihad Watch y autor de 5 libros, 7 monografías y numerosos artículos acerca del terrorismo islamista. Licenciado con honores en Estudios Religiosos por la Universidad de Carolina en Chapel Hill), lleva desde 1980 estudiando teología, derecho e historia islámicos en profundidad. Es adjunto de la Free Congress Foundation, y sus artículos acerca del islam aparecen en el New York Post, Washington Times, Dallas Morning News, el National Post de Canadá, FrontPage Magazine, WorldNet Daily, Insight in the News, Human Events o National Review Online entre otros. Entre sus textos se encuentran algunos de los libros más conocidos acerca del terrorismo islámico, como “El mito de la tolerancia islámica” (Prometheus Books, 2005. ISBN 1591022495), “La guía políticamente incorrecta del islam” (Regnery Publishing, 2005. ISBN 0895260131), o “El islam al descubierto: cuestiones preocupantes sobre la religión de mayor crecimiento del mundo.”