Redefiniendo el antisemitismo en Durbán II: sólo el racismo anti-musulmán cuenta

por Anne Bayefsky, 6 de mayo de 2008

Fue en el segundo día del festival de odio de Naciones Unidas conocido como 'primera sesión oficial de Comité de Preparación de la Evaluación de Durbán' en Ginebra. Los delegados se pusieron manos a la obra, y el ejercicio de crítica a los judíos y a Occidente entró en una fase nueva.
           
El representante egipcio realizaba un buen resumen de la mayor parte de los asuntos de Durgan II. Afirmaba que la conferencia y su proceso de preparación deben centrarse en criminalizar 'el fichado racial', 'el racismo en los medios', 'el desafío planteado por la islamofobia desde los sucesos del 11 de Septiembre' y 'la instrumentalización de los procesos democráticos para fines racistas'. Resumiendo, el racismo es un perverso complot occidental para convertir en víctimas a los musulmanes, que solamente pueden ser protegidos mediante la destrucción de la democracia, la libertad y el estado de derecho.
 
El embajador de Sri Lanka se ponía más filosófico. En sus propias palabras, 'la relación entre discriminación racial y libertad de expresión es compleja y dialéctica; mayor libertad de expresión no es antídoto de la discriminación racial”.
 
El embajador argelino tomaba la palabra en Durbán II para afirmar que 'el antisemitismo... pone sus miras... en los árabes que también son semitas, y por extensión en la comunidad musulmana en general'. Definir el antisemitismo de esta manera se ha convertido en elemento clave de la estrategia de Durbán II, puesto que una vez el concepto ha sido islamizado, los estados musulmanes sí lo gritan a diestro y siniestro tomándolo muy en serio, confiados en que los ONU-filos occidentales no van a captar su juego aún.
 
Mientras los representantes de la Unión Europea permanecían en sus asientos, el asalto a la democracia continuaba. Argelia afirmaba que 'la libertad de expresión extiende el odio y la violencia y conduce a los incendios de mezquitas en países 'avanzados''. Siria se explayaba acerca de 'los crímenes que son perpetrados en nombre de la democracia' y 'los asesinos', que 'son los países que defienden la democracia... y dan carta blanca para perpetrar masacres'.
 
El 'experto' Doudou Diene, de Senegal -- cuyo nombre suena como probable sucesor del actual comisario de Naciones Unidas para los derechos humanos, que se retira en junio -- expresaba su temor por 'los grupos que han instrumentalizados la libertad de expresión' y la denominada 'libertad de expresión ideológica'. Según Diene, 'ya no deberíamos utilizar más la libertad de expresión como la herramienta ideológica que es... hoy'. Las 'viñetas danesas' no pueden ser toleradas en nombre de la libertad de expresión 'más'.
 
Aunque Estados Unidos boicotea el foro, el contribuyente americano se sorprenderá al saber que -- si Naciones Unidas se sale con la suya -- aún así va a poner el dinero. La Secretaría de Naciones Unidas daba a conocer el camino para circunvalar la promesa norteamericana de no financiar Durbán II. La secretaria anunciaba que habría recortado a la mitad el precio original de 7 millones de dólares para la parte de preparación de Durbán II. La otra mitad 'será absorbida por los recursos existentes' -- el eufemismo utilizado para los fondos que ya se encuentran en las arcas de Naciones Unidas, el 22 por ciento de los cuales proceden del contribuyente americano. Washington es confrontado ahora por la posibilidad de asegurarse de que esta tentativa pública de esquivar la política oficial norteamericana no tiene éxito.
 
Y la Unión Europea se enfrenta a la imposible tarea de poner cara de póker al tiempo que predica que Durbán II es bueno para los derechos humanos.

 
 
Anne Bayefsky es profesora de la Facultad de Derecho de Columbia especializada en Derecho internacional y la convención de derechos humanos, y es miembro permanente del Instituto Hudson. Fue la primera mujer en doctorarse simultáneamente en dos universidades, la Universidad de Toronto y la Universidad de Oxford.