¿Primavera árabe o se cierne la Noche Oscura en Egipto?

por Eduard Yitzhak, 11 de mayo de 2012

La mayoría de los izquierdistas occidentales que analizaron las revueltas del año pasado en el mundo árabe confundieron el deseo con la realidad, proyectaron la experiencia europea de revueltas a finales del siglo pasado contra las dictaduras comunistas con ansias de libertad con los disturbios árabes.
 
Es bien sabido que no hay ni un solo país árabe democrático, ni ha existido democracia por esos lares nunca a lo largo de la historia. Muchos analistas occidentales han culpabilizado al colonialismo europeo, en cuyo análisis subyace el racismo de corte “buenista” y paternalista considerando al árabe como incapaz de pensar por si mismo y que actúa reactivamente, y que necesariamente ha de seguir los patrones europeos.
 
Estos pseudo intelectuales no han estudiado el trasfondo ideológico y bagaje religioso de las masas musulmanas, que está en el Islam, en el Corán, y han ignorado que la reacción contra el colonialismo y contra las enormes diferencias de clase en el mundo árabe se desvía hacia el islamismo, corriente totalitaria y reaccionaria religiosa del Islam, que rechaza la opresión de los dictadores del mundo árabe, no por dictadores, sino por su pretendido “laicismo”. El totalitarismo islámico substituirá las dictaduras militares árabes.
 
Si el análisis de los izquierdistas hubiera sido el correcto, las masas árabes, pretendidamente amantes de la libertad, rechazarían la dictadura islámica, como a cualquier dictadura pero la realidad se impone a las teorías que sobre ella se elaboran, la cruda realidad muestra todo lo contrario a lo que fantasearon los izquierdistas: las masas árabes en Libia, Argel, Túnez, y otros países musulmanes quieren implementar el totalitarismo islámico. El rechazo ha sido contra el “laicismo” a la manera árabe, no a la dictadura. El islamismo es una dictadura mucho más tenebrosa, y es deseada por las masas árabes y/o musulmanas.
 
Los islamistas controlan el Parlamento egipcio, y la mayoría de la población egipcia prefiere Arabia Saudita que a Turquía como modelo de país. Los últimos sondeos en el país de los faraones indican que lo egipcios prefieren a Arabia Saudita que a Turquía como modelo de país por el rol que juega la religión en el gobierno y en la sociedad. El 60 por ciento de la población egipcia quiere que las leyes de su país sigan estrictamente el Corán, el 32 por ciento dice que el país debe seguir los valores y principios del Islam y del Corán, aunque no con un estricto rigor.
 
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