Pakistán: los límites de la solidaridad islámica

por Eduard Yitzhak, 2 de septiembre de 2010

En todas las catástrofes naturales, como tsunamis, monzones, grandes incendios, huracanes, terremotos, e inundaciones muere gente -a veces centenares de millares de personas-, y se causan desplazamientos poblacionales, peligro de epidemias, y destrozos de los recursos económicos con el consecuente empobrecimiento. Entre los países que destacan por su prácticamente nula solidaridad con las víctimas de las catástrofes, a pesar de la machacona y chillona propaganda, son los países musulmanes. Según las cifras, éstos son los menos fraternos y solidarios con los necesitados, incluso con sus propios correligionarios menesterosos.
 
La prevención es imprescindible para reducir los costes en vidas humanas y económicas. La edificación antisísmica, el mejoramiento en las alertas de tsunamis, la construcción de potentes diques y todo aquello que la ingeniería civil considere conveniente para evitar al máximo las pérdidas de vidas humanas y de bienes. Para prevenir es necesario invertir, los países pobres carentes de recursos no pueden realizarlo sin la asistencia exterior, por lo se crea un círculo vicioso de difícil solución, muchos países musulmanes y con grandes recursos económicos que en su totalidad son procedentes del petróleo, no tienen una política solidaria ni tienen voluntad en socorrer a nadie.
 
Pakistán está en el club de las potencias nucleares y mantiene un ejército enorme, frecuentemente en pie de guerra versus la India, pero no “tiene” dinero para realizar las necesarias obras de ingeniería que drenen sus aguas. Arabia Saudita invierte enormes cantidades de dinero en Pakistán, pero no para la prevención o la ayuda a los damnificados, sino para el adoctrinamiento en las madrassas, para convertir gran parte de la juventud pakistaní en futuros yijadistas sunnitas de obediencia wahabita.
 
Irán está derrochando enormes cantidades del dinero procedente de sus exportaciones de gas y petróleo, para acelerar la carrera armamentística nuclear con el objetivo de destruir Israel, al que culpa de todos los males de la humanidad, grandes recursos son desviados para financiar y pertrechar organizaciones islamoterroristas como Hamás, Hizbulá, para atacar a Israel y penetrar el chiísmo de Teherán en la órbita islámica.
 
Las elites de los países árabes derrochan el dinero en fastuosidades, y pagan sueldos de miseria a sus esclavos-trabajadores extranjeros. Todo lo que se malgasta en suntuosas islas, yates, aviones particulares, altísimos edificios, lo ahorran evitando la necesaria inversión para el mejoramiento de las condiciones de vida de sus habitantes, tanto naturales como inmigrantes, y no desvían nada de sus abundantes riquezas en ayudar a los países paupérrimos, sin apenas recursos económicos, cuando son azotados por catástrofes naturales.
 
Justifican su proverbial insolidaridad con el “argumento” de que Alá ha castigado a las víctimas de desastres, y ¡cómo ellos van a contrariar la ira de Alá!
 
1. El caso de Haití
 
El investigador árabe-palestino Jaled Hroub de la Universidad de Oxford, escribió un artículo en el diario Al-Hayat en el que examinó el papel de los países árabes y musulmanes en relación con la ayuda a Haití, calificándolo como una desgracia. Llamó a los árabes a prestar atención a la difícil situación de varias naciones alrededor del mundo en lugar de centrarse únicamente en sus propios asuntos [1]:
 
"La ausencia de alguna ayuda gubernamental o no gubernamental de los países árabes y musulmanes al pueblo haitiano afectado por el desastre es una desgracia en el sentido más amplio del mundo. La mayoría de los gobiernos árabes muestran una impotencia increíble, y los árabes ricos dentro y fuera del mundo árabe, que gastan millones en celebraciones y juergas de compras tontas, estuvieron igualmente ausentes del lugar. ... Incluso los medios de comunicación árabes... no le atribuyen ni le atribuyeron suficiente importancia a este desastre. Si lo hubiesen hecho, podrían haber aumentado la sensibilidad pública y fortalecer los sentimientos de solidaridad y de compasión humana por las víctimas. Después de reseñar las noticias abrasadoras del terremoto en los primeros días, esta rápidamente detuvo sus reportajes sobre el terremoto y sus desastrosos resultados.
 
Los lectores en los portales de noticias en árabe escribieron comentarios repugnantes, diciendo, por ejemplo, que Alá había castigado a este país repleto de miseria y a su pueblo por su corrupción y libertinaje... Nuestra retorcida mente religiosa, y nuestras nociones de recompensa y retribución divina, han inculcado en nosotros una enfermiza y mecánica forma de pensamiento que no deja espacio para ningún sentimiento humano. Esta desgracia no es más que una de las características de lo que puede ser visto como nuestra vergonzosa época árabe...
 
Una característica interesante de la lista de los países que han prestado ayuda a Haití es la ausencia de todos los que empuñan la espada contra el 'imperialismo'. Chávez, ese luchador revolucionario, que tanto habla en contra de los Estados Unidos en América Latina, no ha puesto a Venezuela en la lista de países que ofrecen ayuda... La ayuda extendida por Venezuela ha sido insignificante, si no simbólica... Lo mismo es cierto a la ayuda simbólica extendida por Irán... La ausencia de organizaciones de caridad musulmanas en estas situaciones de] desastre es igualmente una desgracia. Todo lo que hemos visto es parte de una ayuda simbólica otorgada por las organizaciones de caridad y las organizaciones semi-gubernamentales en Kuwait, los Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Jordania y el Líbano. Estas organizaciones misioneras y su retórico da'wa se limita a ayudar a los musulmanes, y únicamente parece responder al dolor musulmán. El dolor de los no musulmanes no merece una reacción... Las estridentes declaraciones y la retórica revolucionaria y misionera de estas organizaciones parecen estar en proporción contraria a sus acciones. El ruido que estas producen llega a compensar su falta de acción...
 
Cuando las catástrofes afectan a los mismos países árabes y/o musulmanes, sus hermanos y correligionarios continúan destacando en su insolidaridad. Basta para ello mirar las listas de donantes de organizaciones internacionales [2]. Estos países musulmanes afectados por catástrofes reciben casi exclusivamente auxilios de los países que los gobiernos musulmanes califican de infieles, de ese Occidente al que desprecian y odian en lo más profundo de su ser. Los musulmanes son incapaces de ayudar a sus minorías, aún a pesar de que esas ayudas externas proceden de correligionarios occidentales de las minorías a las que les niegan el pan y la sal [3].
 
El mismo Vaticano criticó el viernes 27 de agosto de 2010 a las organizaciones de socorro en Pakistán porque discriminan contra los cristianos pakistaníes cuando distribuyen las ayudas, y eso que esas ayudas que Pakistán recibe son mayormente del mundo cristiano [4].
 
El padre Mario Rodrigues, director de la Misión Católica de Lahore dijo a laagencia de noticias del Vaticano, FIDES, que: “Los cristianos y miembros de otras religiones minoritarias están siendo tratados como ciudadanos de segunda clase. A menudo reciben muy poca ayuda o son excluidos por completoLa ayuda se entrega por funcionarios del gobierno que simpatizan con el fundamentalismo islámico o las organizaciones de socorro musulmán".
 
2. La catástrofe de Pakistán
 
En Pakistán, las autoridades y organizaciones de socorro musulmanas no han destinado ningún tipo ayuda a los más de 200.000 cristianos que viven en la provincia del Punjab ni a los 600.000 cristianos e hindúes de la provincia de SINDO. Nazir Bhatti, Presidente del Congreso Cristiano de Pakistán instó a los donantes a establecer disposiciones especiales para los cristianos y ha emitido el comunicado:
 
"Hago un llamamiento a las organizaciones y los países que están haciendo ayudando al gobierno de Pakistán para las víctimas de las inundaciones que asignar fondos separados o especiales para víctimas cristianas de las inundaciones y transferirlo a Caritas Pakistán o la Conferencia Episcopal del Pakistán para alimentos, tiendas de campaña y de atención médica".
 
Los yihadistas estarían además planeando ataques contra los cooperantes extranjeros que están acudiendo a Pakistán para apoyar en las tareas de ayuda a los damnificados por las inundaciones. La asistencia humanitaria pende de un hilo después que los talibanes paquistaníes hayan amenazado a los cooperantes extranjeros. La ONU se ha apresurado a incrementar las medidas de seguridad de su personal desplazado a ese país. La amenaza de los islamistas ha provocado que la asistencia humanitaria penda de un hilo [5]. Las recientes inundaciones han dejado a 17 millones de personas prácticamente con lo puesto y sus vidas dependen de la rapidez con que llegue la ayuda humanitaria. Los islamistas consideran que la presencia de cooperantes extranjeros “infieles” en el país es "inaceptable", pese a que acuden a socorrer a la población local.
 
El temor del islamismo es que la percepción que los paquistaníes puedan tener de los extranjeros, hasta ahora rechazados, pueda cambiar de forma radical cuando los vean llegar con alimentos, maquinarias, ropas o material de construcción, ya que saben que nunca han recibido en ninguna catástrofe por parte de organizaciones musulmanas. Los islamistas quieren evitar la ayuda extranjera “infiel”  como lo hicieron en 2005 en la  Cachemira paquistaní cuando fue afectada por un terremoto [6]. El islamismo está en guerra contra el “infiel” judío, cristiano, budista, hindú, taoísta, confucionista, ateo, agnóstico y contra quien el mismo islamista decide que no es  musulmán
 
2. Cooperación y ayuda en Gaza

El islamismo rechaza a Israel, por el mero hecho de que el judío no acepta estar sometido a la Shari´a, ni al Islam y ha conseguido la independencia. El odio contra España, aunque muchos españoles no quieran verlo ni oírlo, es por el mismo motivo. El islamismo es el motor de odio que anima a aquellos musulmanes que quieren destruir Israel, como paso previo a la imposición del Islam a nivel mundial. Hamás gobierna en el territorio judío de Gaza, que Israel erróneamente cedió a los ocupantes árabe-palestinos a cambio de paz, creyendo que los árabe-palestinos se predispondrían a la paz.
 
La cesión tuvo el efecto contrario, los islamistas se animaron a golpear persistentemente contra Israel, lanzando cohetes contra el estado judío y enviando islamikazes para explotarse asesinando israelíes, como sacrificio a su divinidad, esperando conseguir más. Israel se defendió parcialmente atacando bases de Hamás en la Operación Plomo Fundido, lo que causó una disminución de las agresiones islamistas. Durante la operación defensiva de Israel en Gaza desde diciembre de 2008 a enero de 2009, más de veinte árabe-palestinos fueron evacuados para recibir tratamiento médico [7].
 
Israel es mundialmente reconocido por sus numerosas contribuciones innovadoras y de avanzada en la tecnología médica, por sus servicios de salud de alta calidad y sus abundantes aportaciones a las ciencias médicas y biológicas. El estado judío ha capacitado a médicos y personal de enfermería árabe-palestinos en hospitales israelíes, que difícilmente podrían adquirir estos conocimientos en hospitales de países árabes y/o musulmanes [8].
 
Israel exporta constantemente sus recursos médicos, humanos y tecnológicos para fines humanitarios en todo el mundo. Por ejemplo desde 1998, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel ha patrocinado más de 56 cursos en los cuales médicos israelíes capacitan a profesionales de más de 100 países, y ha formado a más i.200 médicos en casos de emergencia y desastres. Médicos israelíes suelen viajar a localidades remotas para ofrecer su experiencia médica. Países musulmanes, como Pakistán, Turquía, Indonesia, entre otros, han recibido su ayuda, e iraníes han sido socorridos por servicios de socorro israelíes en terceros países [9].
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
A su lado, en diciembre de 1994, la Autoridad Palestina asumió la responsabilidad por todos los aspectos de la vida civil de la población árabe-palestina, incluyendo la salud y los servicios médicos [10]. A pesar de esto y en medio del conflicto existente, Israel continúa tratando a pacientes árabe-palestinos en su sistema médico, sin estar obligado a ello [11]. Israel presta servicios de laboratorios de Salud Pública a la Autoridad Palestina de Salud, a petición de la parte palestina, y dona ayuda en lo que concierne a pruebas de laboratorio relacionadas con la poliomielitis, el sarampión, la parotiditis, la gripe y otras enfermedades víricas.Facilita el tránsito de medicamentos y equipo médico hacia la Ribera Occidental y la Faja de Gaza.
 
3. Solidaridad musulmana
 
La solidaridad comienza en casa. Si no se es solidario con el más cercano, ¿cómo se será solidario con el más lejano? La pretendida solidaridad árabe es refutada por la experiencia histórica. De hecho, alrededor de 11 millones de musulmanes han sido asesinados violentamente desde 1948, de los cuales 35.000, el 0,3%, fallecieron durante los 60 años de combate contra Israel, o apenas 1 de cada 315 víctimas musulmanas. En contraste, más del 90% de los 11 millones que perecieron, fueron asesinados por correligionarios musulmanes suyos, en nombre del Islam, del Corán, de la Shari´a. [12]. Para los progres izquierdistas sólo merecen la solidaridad los muertos musulmanes que han fallecido en combate contra Israel, esos 35.000 muertos, pero el resto, los 10 millones de musulmanes asesinados por sus correligionarios no merecen ninguna solidaridad, y obviamente las víctimas judías no les merecen ninguna solidaridad.

NOTAS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 
[7IDF Unit for Coordination of Government Activities in the Territories. Comuniqué, Jan. 4, 2009

 

 

 

 

 
 
[9] “The Palestinian Medical Crisis: An Exchange”. The New York Review of Books, June 14, 2007                                                                     http://www.nybooks.com/articles/20281