¿No querías arroz?. Dos tazas: la ONU perjudica a Israel, además de al resto de nosotros (Parte I)

por Anne Bayefsky, 11 de agosto de 2004

El reciente veredicto acerca de la valla de seguridad de Israel en el Tribunal Internacional de Justicia (ICJ), el brazo legal de la ONU, es un ejemplo clásico de cómo la vilificación de los judíos no termina en los judíos.
 
El maltrato de la ONU al estado judío cobra muchas formas, desde el rechazo a admitir a Israel en las negociaciones y grupos electorales de muchas operaciones de la ONU, a la demonización de Israel por la maquinaria de derechos humanos de la ONU, nunca aplicada a ningún otro estado. Sin importar lo antiético que es con respecto al principio fundacional de igualdad entre naciones grandes o pequeñas, muchos creen que las consecuencias de estos hechos de la vida diaria de la ONU de limitan a la autodeterminación judía. El ICJ ha demostrado que se equivocan. 
 
Asalto de la ONU
 
La corte ha declarado cuatro nuevas reglas sobre el significado del derecho a la autodefensa ante el terrorismo hoy:
 
·         No existe derecho de autodefensa bajo la carta de la ONU cuando los terroristas no son agentes de un estado.
·         No existe derecho de autodefensa contra terroristas que operan desde un territorio cuyo estatus no sea final, y que atacarán en consecuencia a lo largo de fronteras en disputa.
·         Allí donde la acción militar es perpetrada por 'irregulares', la autodefensa no se aplica si la 'escala y los efectos' del terrorismo son insuficientes para suponer 'un ataque armado… llevado a cabo por fuerzas armadas regulares'. (La escala en este caso es de 960 civiles israelíes asesinados - el equivalente proporcional de al menos catorce 11 de Septiembres). 
·         La autodefensa no incluye actos no violentos, o en palabras de la juez Rosalyn Higgins: 'No estoy convencida de que medidas no violentas (como la construcción de una valla) estén dentro de la autodefensa bajo el artículo 51 de la carta'.
 
Estas conclusiones constituyen un asalto directo contra la capacidad de todos y cada uno de los miembros de la ONU de luchar contra el terrorismo internacional. La carta de la ONU no fue un pacto suicida y las resoluciones del Consejo de Seguridad en respuesta al 11 de Septiembre fueron pensadas para consolidar la capacidad de enfrentar a agentes violentos independientes, no para derrotarla.
 
Habiendo alineado su análisis en términos generales, no obstante, algunos de los jueces estaban preocupados porque el visto bueno a los terroristas suicida palestinos no fuera lo suficientemente obvio. Así que el juez Abdul Koroma, de Sierra Leona, escribió: 'Es comprensible que una ocupación prolongada engendraría resistencia'. El juez Nabil Elaraby, de Egipto, dijo, 'En los anales de la historia, la ocupación siempre ha enfrentado resistencia armada. La violencia engendra violencia'. 'Sinceramente suscribo la opinión' de que existe 'un derecho a la resistencia'. El juez Hisashi Owada, de Japón, se refirió a 'los así llamados ataques terroristas de suicidas palestinos contra la población civil israelí'.
 
Los jueces no debieran haberse molestado. En cuestión de horas, una declaración conjunta de Hamas, la Jihad islámica, y la organización Fatah de Yasser Arafat anunciaba: 'Saludamos la decisión de la corte'. Un comunicado proclamado de Hamas reza 'La pared racista representa la verdadera imagen de la entidad sionista… el Movimiento de Resistencia Islámica, Hamas, da la bienvenida al veredicto del ICJ y lo considera un paso en la dirección adecuada.... Destacamos la necesidad de continuar nuestros esfuerzos y utilizar todos los medios disponibles para detener la construcción de la pared racista y eliminar sus efectos'. El Frente Popular para la Liberación de Palestina publicó una declaración alabando el veredicto como 'un paso adelante'. Este juicio cayó muy bien a la audiencia de la lista de organizaciones terroristas exteriores del Departamento de Estado.
 
Hay otras características en la mayoría del juicio y sus seis opiniones coincidentes. La corte declaró expansivamente que una opinión consultiva acerca de un estado tiene obligaciones a terceros para cada uno de los estados miembros de la ONU. Se da un peso considerable a las resoluciones de la Asamblea General y resultado de otros cuerpos políticos de la ONU - producidas en un juego de números en el que los países libres no pueden ganar - como fuentes de obligaciones. La décima sesión de emergencia de la Asamblea General (la décima que se dedica a condenar Israel) se puede reconvocar a perpetuidad, reduciendo de tal modo seriamente la capacidad de la ONU para ocuparse de emergencias de cualquier otro tipo.
 
Al mismo tiempo, otros aspectos de la decisión de la corte fueron adaptados para aplicarse a una parte. Una barrera entre terroristas y sus blancos es ilegal, según la corte, porque 'impide seriamente' o 'previene la realización' de un 'derecho del pueblo palestino a la autodeterminación'. No se hizo ninguna mención al hecho de que la barrera puede y será movida para casar con el reciente veredicto israelí del Tribunal Supremo, o que otras barreras con el Líbano meridional o la península del Sinaí también fueron movidas. La autodeterminación judía, por otra parte, no fue mencionada. Así que el impedimento al autogobierno por medio de terroristas palestinos que asesinan a ministros de gabinete, o abren fuego contra colegios electorales, nunca entraron en el radar de la corte. 
 
También se dijo que la barrera violaba otros derechos palestinos: libertad movimiento, el derecho trabajar, a la salud, a la educación, y a un estándar adecuado de vida. Ni una vez la corte se refirió a los derechos

individuales de los israelíes, aunque los derechos violados por los terroristas empiezan por el derecho a la vida y terminan con el de la libertad de movimiento a cualquier parte sin temor a morir camino de la escuela o el trabajo. Encontrar una violación de los derechos humanos significa interpretar la regla internacional de la proporcionalidad. Minando todos los esfuerzos para combatir el terrorismo, el tribunal se decantó por los derechos palestinos frente a las ' exigencias militares ' israelíes y conceptos de inspiración comunista como 'seguridad nacional' como ' orden público'. Esta táctica solamente colocó beneficiarios sin rostro al otro lado de la escala.
 
Además, dijo la corte, el derecho de autodefensa no se aplica contra el terrorismo palestino porque opera desde territorio de control israelí, en consecuencia no es internacional. Las fronteras internacionales entre Irán, el punto de partida del barco cargado de armamento Karine-A y su puerto destino en Gaza, o entre Damasco, el cuartel general del Frente Popular para la Liberación de Palestina, y los terrorista suicida en Haifa, aparentemente no pasaron por las mentes de los jueces.