Mugabe: reinado de terror

por Jeff Jacoby, 25 de junio de 2008

(Publicado en The Boston Globe, 15 de junio de 2008)
 
Las agonías infligidas en Zimbabwe por su presidente corrupto y brutal empeoran aún más. A principios de este mes, el gobierno de Robert Mugabe ordenaba a las agencias de ayuda internacional detener las operaciones que han estado manteniendo vivas a centenares de miles de personas de Zimbabwe. Con la mayor parte de la población del país en el paro y en situación de pobreza acuciante, la comida y el resto de la asistencia humanitaria proporcionada por grupos como CARE o Save the Children es más desesperadamente necesaria que nunca. Al clausurarlos, Mugabe y sus partidarios han condenado a muerte a incontables habitantes de Zimbabue con conocimiento de causa.
 
Mugabe afirma, absurdamente, que las agencias humanitarias estaban intentando “perjudicar a la economía de Zimbabwe” y provocar “un cambio ilegal de régimen.” En realidad, es su propio desgobierno demente y dictatorial lo que ha destruido el país, convirtiendo lo que en tiempos fue un país fructífero y próspero en la economía de más rápido colapso del mundo. Y es su determinación a aferrarse al poder por cualquier medio -- incluyendo matar de hambre y miedo a los votantes partidarios de un cambio de gobierno -lo que ha llenado Zimbabwe no solo de hambre y enfermedad sino también de salvajismo y matanzas.
 
Quedan menos de dos semanas hasta la vuelta de las presidenciales entre Mugabe, el presidente autocrático de Zimbabwe durante los últimos 28 años, y el popular líder de la oposición Morgan Tsvangirai, que encabeza el Movimiento para el Cambio Democrático. Tsvangirai y el MDC ganaron la primera vuelta de las elecciones en marzo, y los partidarios de Mugabe y su partido ZANU-PF en el poder han venido emprendiendo una perversa campaña de intimidación y violencia contra ellos desde entonces.
 
Los actos de campaña de la oposición se han visto obstaculizados por la policía, y Tsvangiari ha sido detenido repetidamente durante horas cada vez. El jueves, el secretario general del MDCl, Tendai Biti, era detenido y acusado de traición. Miles de partidarios de la oposición se han visto atacados, detenidos u obligados a huir para salvar sus vidas. Han sido incendiadas casas; cantidades significativas de personas han sido asesinadas.
 
Los empleados de las organizaciones internacionales de ayuda humanitaria afirman que fueron vetadas para impedir que fueran testigo de las acciones persecutorias cada vez más letales del gobierno. La virulencia de esos ataques es sugerida por UNICEF, que ha afirmado que 10.000 niños se han visto expulsados de sus casas por la violencia, y que las escuelas cuyo control ha sido tomado por las fuerzas pro-gobierno están siendo utilizadas como centros de tortura. Peter Osborne, en una crónica desde Zimbabue para un periódico británico, el Mail on Sunday, particulariza algunos de los métodos de tortura predilectos de los hombres de Mugabe: verter plástico hirviendo sobre las espaldas de las víctimas, abrasar sus extremidades, casi ahogarlos en barreños de agua, y administrar sesiones de latigazos lo bastante violentas para transformar los glúteos de un adulto en 'una masa informe en carne viva.'
 
La descripción más reciente del reino de terror de Zimbabue procede de Human Rights Watch, que en un nuevo informe documenta numerosos casos de brutal represión por parte de los partidarios de Mugabe.
 
'El ZANU-PF y sus aliados han… establecido campamentos de tortura y organizado abusivas reuniones de 'reeducación' por el país para obligar a los partidarios del MDC a votar a Mugabe,' reza el informe. Centenares de votantes se han visto golpeados con palos, látigos, cadenas de bicicleta y barras de metal. En una reunión de 'reeducación' el 5 de mayo, 'funcionarios del ZANU-PF y 'veteranos de guerra' golpearon a seis varones hasta matarlos y torturaron a otros 70 hombres y mujeres incluyendo a una anciana de 76 años de edad ajusticiada públicamente delante de los aldeanos congregados.'
 
En otras concentraciones, funcionarios del ejército han amenazado con matar a cualquiera que vote a la oposición. 'Cada aldeano debe recibir una bala para tenerla en sus manos. A continuación un soldado dice, 'Si votas al MDC en las presidenciales, has visto las balas, tenemos las suficientes para cada uno de vosotros, de manera que cuidado.' '
 
Tenemos que asumir que la salvaje masacre de Mugabe probablemente logrará su objetivo. Enfrentándose al hambre, la pobreza y las amenazas de represalias, ¿cuántos habitantes de Zimbabue reunirán el valor para plantarle cara?
 
¿Pero por qué el resto de nosotros no hacemos algo? ¿Por qué permanece el mundo libre tan indiferente a las atrocidades cometidas por Mugabe y sus matones? ¿Dónde están las manifestaciones mundiales en los exteriores de las embajadas de Zimbabue? ¿Dónde están los boicots internacionales, las resoluciones de Naciones Unidas, las condenas presidenciales y Papales? ¿Dónde está la orden judicial de busca y captura de la Corte Penal Internacional contra Mugabe por su larga carrera de asesinatos, torturas y demás crímenes contra la humanidad?
 
Seamos honestos: si los habitantes de Zimbabue estuvieran siendo aterrorizados por un déspota blanco -si hubiera un partido de blancos en el poder cuyos criminales estuvieran apaleándoles e incendiando sus hogares- el mundo entero se levantaría en su defensa. Ciertamente no se merecen menos simplemente porque su opresor sea negro.