Los últimos de Afganistán

por Ignacio Cosidó, 30 de junio de 2011

 

(Publicado en el blog de Ignacio Cosidó, 28 de junio de 2011)
 
Afganistán ha sido la guerra de Zapatero. Tras la vergonzante salida de Irak, Zapatero ha utilizado el conflicto afgano como la forma de redimir su deserción y tratar de recuperar la confianza de sus aliados, especialmente de los Estados Unidos de Obama. En estos años, España ha multiplicado por cuatro el número de tropas españolas desplegadas en este país, ha asumido cada vez mayores responsabilidades en la operación de la OTAN y ha gastado miles de millones de euros. Todo ello intentando ocultarlo a nuestra opinión pública, que solo ha tenido noticias de la guerra afgana cuando se ha producido alguna desgracia.
 
Nuestra presencia en ese conflicto se ha camuflado además como una operación humanitaria, a pesar de que las tropas españolas se han visto envueltas en operaciones de combate cada vez con mayor frecuencia. La guerra en Afganistán se contrapuso a la de Irak como una guerra legal, que contaba con el amparo de la ONU, y por tanto justa y legítima. La verdad es que ambas guerras se han ido pareciendo cada vez más, con la diferencia de que la primera se ha saldado con un relativo éxito y la segunda puede hacerlo con un rotundo fracaso.
 
El anuncio de una próxima retirada de las tropas de Estados Unidos y de la OTAN, incluidas las españolas, solo ha servido para intensificar los ataques de los talibanes. La decisión de Chacón de acantonar nuestras fuerzas en los acuartelamientos y confiar únicamente en el blindaje de nuestras bases y nuestros vehículos puede resultar sumamente arriesgada. Por desgracia, son previsibles nuevos atentados.
 
 
En Afganistán se ha conseguido mucho, pero ha fallado lo esencial. Si al final de una década de guerra el resultado es que el régimen taliban se restaura en el poder, el sacrificio y el enorme coste asumido habrá servido para poco. La OTAN saldrá debilitada y el riesgo de que Afganistán vuelva a ser utilizado como plataforma del terrorismo islamista será creciente. El problema es que una vez que Obama ha decidido marcharse, nosotros pintamos cada vez menos allí.