Los derechos humanos de los israelíes: lo que no se pregunta al Tribunal de Justicia Internacional

por Anne Bayefsky, 26 de febrero de 2004

La Asamblea General de la ONU ha pedido al Tribunal de Justicia Internacional en La Haya que proporcione consejo acerca de las 'consecuencias legales' de la valla de seguridad de Israel. Rodeando a la petición de tal consejo, estaba un informe del pasado noviembre del Secretario General de la ONU Kofi Annan, que detallaba el daño hecho presuntamente a los palestinos como resultado de la valla y una resolución de la Asamblea General de diciembre del 2003 que decidía ya que la valla viola el derecho internacional. La pregunta ante la corte por lo tanto ha sido realizada cuidadosamente para licitar una lista de consecuencias negativas para los derechos humanos de los palestinos. 
 
Falta un elemento, sin embargo: los derechos humanos de los israelíes. El informe del Secretario General Annan no describe ni un solo acto terrorista contra israelíes. La misma Asamblea General que en el 2003 denigró la valla también estuvo marcada por su negativa a adoptar una resolución acerca de los derechos de los niños israelíes - tras aprobar una de los nińos palestinos. 
 
El mensaje de la ONU está claro - los derechos humanos de los israelíes no son parte de la ecuación. Si lo fueran, el acto de equilibrio legal sería este: Por una parte, los ataques suicida violan los siguientes derechos humanos y libertades de los israelíes - todos derivados de los tratados internacionales de derechos humanos ratificados por Israel: el derecho a la vida, el derecho a no ser objeto de tortura, ni tratamiento denigrante o inhumano, el derecho a la igualdad y a ser libre de persecución, la seguridad personal, el derecho a la salud y bienestar, el derecho a unas condiciones de trabajo seguras, el derecho a trabajar, el derecho a estar libre de incitación a la violencia o la guerra, la libertad, el derecho a la protección de la familia, el derecho a la protección del niño, el derecho a la educación, a la libertad de movimiento, el derecha a votar, a la libertad de asociación, el derecho a un estándar adecuado de vida y el derecho a la autodeterminación. 
 
Los ataques terroristas suicida (junto con otros actos de terrorismo) apuntan a israelíes en el trabajo, en el recreo, en oración, y en tránsito, por todas partes, en cualquier momento. Los han golpeado en sinagogas, en bar mitzvahs, en Pascua, cuando iban del trabajo a la escuela, mientras votaban, mientras se reunían en lugares públicos, en restaurantes, cafés, o discotecas, en sus hogares o en sus dormitorios. Matan y lisian a nińos y a adultos, mujeres y hombres. Destruyen la salud y cualquier atisbo de felicidad o bienestar. 
 
La violación de derechos humanos por el terrorismo suicida, comenzando por el derecho a la vida, se encuadra en las mayores violaciones de los derechos humanos en el derecho internacional: Es un crimen contra la humanidad - según las definiciones de la Carta del Tribunal de Nüremberg y los Estatutos de la Corte Penal Internacional, así como en los informes de organizaciones tales como Amnistía Internacional. Los principales instrumentos de derechos humanos también lo clasifican en intento de genocidio o 'la comisión de actos con intención de destruir, por completo o en parte, un grupo nacional, étnico, racial o religioso'. 
 
La violación del derecho a la vida mediante un atentado suicida también se enmarca en otro departamento de los tiempos modernos - la limpieza étnica, o sistemática eliminación de una etnia de una cierta área mediante la migración forzada o el asesinato. El terrorismo suicida mata israelíes, anima a otros a abandonar el país, y disuade a los judíos de visitar o emigrar. La intención específica es limpiar étnicamente el área de judíos, un hecho que ya se ha logrado ya en el resto de los estados árabes vecinos, y de la mayoría de los restantes países árabes y musulmanes.
 
Así que por un lado, los israelíes son objeto de crímenes contra la humanidad, tentativa de genocidio, y un esfuerzo por limpiar étnicamente el área. Los tratados internacionales exigen que Israel proteja los derechos humanos de sus ciudadanos, lo mismo que sería de esperar de cualquier gobierno de cualquier país que proteja a sus ciudadanos de las mayores ofensas que la humanidad ha conocido.
 
¿Qué hay de la otra parte - los derechos de los palestinos?. El homicidio terrorista también viola los derechos de los palestinos. Viola el derecho de los nińos palestinos a no participar en hostilidades. Los niños palestinos utilizados en atentados suicida o como combatientes armados, su derecho a tener los mejores posibles estándares de vida y salud mental y física, y su derecho a la protección y al cuidado necesario para su bienestar, también han sido violados. La Convención sobre los Derechos de la Infancia dice que 'la educación del nińo estará dirigida… al desarrollo del respeto a los derechos humanos y [las libertades fundamentales]…, [ y ] a la las civilizaciones diferentes de la suya..., y a la vida responsable en una sociedad libre, en espíritu de entendimiento, paz, tolerancia… entre otros pueblos, étnicos, nacionales y religiosos'. El derecho del niño palestino a una educación que promueva la tolerancia y el respeto es violado por los medios palestinos, escuelas, libros de texto, pósteres, y campamentos de verano - todo lo que anima rutinariamente a que los nińos palestinos odien, y ataquen sus vecinos.
Los palestinos tienen otros derechos que se han limitado o se han infringido, como el derecho a trabajar o la libertad de movimiento. Sin embargo, estos derechos no son limitados o infringidos por la valla de Israel, sino por los terroristas que viven y operan entre ellos. Si un ladrón armado toma un rehén y en el curso del crimen la policía mata al rehén, la ley indica que la muerte del rehén ha sido causada por el ladrón, no por el policía. Dado que si no hubiera robo armado, no habría dańo al rehén. Si no hubiera terrorismo, no habría valla - y ninguna 'consecuencias de la valla' como se ha pedido al Tribunal Internacional que decida de modo aislado de los actos que la precedieron. La población civil palestina es rehén de los terroristas y de los terroristas suicida entre ellos. Las acciones de Israel, como las del oficial de policía, se toman en cumplimiento de sus responsabilidades legales de proteger y poner fin al comportamiento violento e ilegal. 
El lenguaje de los derechos humanos es una de las divisas políticas más poderosa de nuestra época. Esa es la razón por la que los terroristas intentan utilizarla para sus propios fines, y claman victimismo por las violaciones de las que son responsables. El Tribunal de Justicia Internacional está en un momento crucial de su historia: hacer de arma en el arsenal de los terroristas o rechazar el fuerte abuso de la ley y la tentativa de negar el valor paritario de los derechos humanos de los israelíes.