La tenebrosa red sospechosa de los atentados de "Londonistán"

por James Phillips, 15 de julio de 2005

Los atentados de Londres sorprendieron a la mayoría. Pero no a Sir Ian Blair, el comisario jefe de la Policía de Londres. Hace sólo 5 meses, declaró que un ataque a Londres era inevitable.
 
Desafortunadamente, tal aviso era lógico. Históricamente, Londres ha sido un hervidero de apoyo a Al Qaeda. Las autoridades británicas han descubierto y prevenido por lo menos 6 grandes operaciones de Al Qaeda, incluyendo un ataque planeado contra los medios de transporte masivos de Londres.
 
La política liberal de Gran Bretaña ofreciendo santuario a disidentes islámicos contribuyó a la concurrencia de tantos militantes islámicos que Londres se ha convertido en “Londonistán” a los ojos de muchos críticos. El experto en terrorismo Rohan Gunaratna escribió en su libro de 2002 “Dentro de Al Qaeda” que Londres era “el centro neurálgico espiritual de Al Qaeda en el mundo occidental”.
 
Muchos de los pronunciamientos de Bin Laden fueron promocionados en Londres. El clérigo radical Abu Qatada descrito a veces como “el embajador de Bin Laden en Europa” tenía su base en Londres. Fueron sus sermones grabados los que se encontraron en el apartamento de Hamburgo de Mohammed Atta, el cabecilla de los terroristas del 11-S.
 
Se sabe que Al Qaeda tiene una fuerte red de apoyos en Europa. Los ataques del 11-S, en realidad, fueron llevados a cabo en gran parte por la célula de Al Qaeda en Hamburgo, Alemania con la planificación, apoyo económico y logístico de Khalid Sheikh Mohammed, miembro del núcleo duro de terroristas de Bin Laden.
 
Los atentados llevan mucho del sello distintivo de la obra de Al Qaeda: ataques simultáneos con bomba diseñados para matar indiscriminadamente tantos civiles como sea posible. El epicentro de los ataques parece ser el distrito financiero de Londres, un simbólico objetivo económico similar al World Trade Center de Nueva York que Al Qaeda atacó el 11-S.
 
Un ataque terrorista similar de Al Qaeda se perpetró contra estaciones de tren en Madrid, España el 11 de Marzo de 2004 matando a 191 personas y convirtiéndose en el 11-M de España. En ese ataque también se utilizaron bombas programadas para explotar en los trenes llenos de pasajeros matutinos de camino al trabajo. El pretexto para el ataque fue la implicación española en el esfuerzo pacificador de la posguerra de Irak. Los atacantes parecen ser una célula indirectamente organizada por inmigrantes musulmanes del Norte de África. Los atentados de Madrid contribuyeron a la caída del gobierno español en las elecciones realizadas tres días después . El nuevo gobierno socialista posteriormente retiró las tropas españolas de Irak, sentando un precedente que sólo podía alentar más terrorismo.
 
Una web islamista que en el pasado ha colgado comunicados dando a entender que son de Al Qaeda, colgaron un comunicado afirmando la responsabilidad de una organización de la que no se había sabido nada previamente, la Organización secreta de Al Qaeda en Europa. Puede que sea una reivindicación falsa -- puede que los autores no pertenezcan de verdad al núcleo duro de Al Qaeda—pero es posible que los terroristas estuvieran como mínimo inspirados por la red terrorista de Al Qaeda aunque no estuvieran formalmente afiliados.
 
La declaración del sitio web describe el ataque como “venganza contra el gobierno  cruzado zionista británico en respuesta a las masacres que Gran Bretaña comete en Irak y Afganistán”. El comunicado advertía a otros “gobiernos cruzados” en particular a Italia y Dinamarca, que serán castigados de igual forma si no retiran sus tropas de Irak y Afganistán. 
 
No obstante, a diferencia del gobierno español, el gobierno británico sin duda alguna mantendrá el rumbo en Irak, pese a la intimidación terrorista. Anticipando esto, los terroristas prefirieron lanzar su ataque durante la cumbre del G-8 en Gleneagles, Escocia, en vez de hacerlo durante las recientes elecciones británicas. Sin duda buscarán sembrar cizaña entre Estados Unidos y Gran Bretaña por un lado y por el otro que los países del G-8 estén menos comprometidos en la lucha contra el terrorismo en Irak y Afganistán.
 
Los atentados de Londres y el 11-M de Madrid han demostrado que los terroristas tienen una efectiva infraestructura de apoyo dentro de ciudades europeas claves. Aunque esta red no pueda ser capaz de inflingir otro atentado espectacular como el del 11-S, debido a la mayor vigilancia y a las medidas de contraterrorismo, debe ser desenraizado para prevenir ataques al estilo 11-M.
 
Como lo demuestra la experiencia de Madrid, la retirada y el apaciguamiento no traen la paz sino más violencia. Los terroristas deben ser perseguidos y sus redes de apoyo deben ser desbaratadas y desmanteladas.
 
James Phillips es investigador especialista en asuntos de Oriente Medio de la Fundación Heritage.
 
©2005 The Heritage Foundation
©2005 Traducido por Miryam Lindberg
 
GEES agradece a la Fundación Heritage el permiso para publicar este artículo.