La Doctrina Aumann

por Phyllis Chesler, 15 de diciembre de 2006

(Publicado en FrontPageMagazine.com, 17 de noviembre de 2006)

La semana pasada, en una ventosa y húmeda noche de Manhattan, cientos de personas se agolparon en el bello templo de Kehillat Jeshurun para escuchar al economista ganador del Nobel y ciudadano israelí Robert (Yisrael) Aumann instruir al mundo.
 
Sin pretensiones, llevando una camisa abierta y una larga barba blanca, el profesor Aumann permaneció en pie en la bimah (palestra de la sinagoga) y se dirigió a nosotros en un perfecto inglés. Es un hombre que huyó de la Alemania Nazi cuando era adolescente y encontró refugio y una educación en América para después mudarse a Israel hace 50 años. Ahora está de vuelta en Nueva York para difundir un soberbio mensaje bajo el sello del Bella and Harry Wexner Distinguished Speakers Series con motivo del 50 yahrzeit de los Wexner.
 
El Dr. Aumann es un conferenciante de lenguaje simple, lento, directo, puntualmente divertido, pero fácil de comprender. También es profundo. Mientras que la audiencia fue respetuosa y estuvo muy atenta, su aplauso fue reservado. Era tarde y muchos de los asistentes tenían 60, 70, incluso 80 años. Los judíos tienen un largo historial de no querer escuchar verdades difíciles y proféticas. Amamos la vida, odiamos la guerra, y queremos vivir nuestras vidas en paz. Siempre esperamos que las cosas van a ir mejor, pero también sabemos - y en ocasiones han estado - mucho peor. No siempre queremos hacer planes con anticipación.
 
Por ejemplo, en 1980, yo participaba en una conferencia internacional de Naciones Unidas en Copenhague en la que Israel fue demonizado sin precedentes. La conferencia, que se suponía que iba a ir acerca de la mujer, había sido secuestrada por una campaña soviética y árabe contra Israel.
 
Después, volé a Israel y fui entrevistada en los principales medios acerca del antisemitismo emergente. Volví a casa y me reuní con muchas organizaciones judías americanas, propuse que considerasen trabajar en programas para combatir la propaganda anti-Israel que eventualmente nos inundaría. Todo el mundo me concedió un tiempo muy educado, incluso cálido, pero no condujo a que nadie adoptase el proyecto.
 
Aquí estamos ahora muchos años después, después de Oslo, de la segunda intifada, de Gaza y del Líbano. El profesor Aumann no hizo falsas promesas, no enumeró '10 fáciles pasos para una paz duradera e inmediata' que muchos judíos insisten en escuchar. Lo que sí sugirió fue refrescante, estoico, comedido, desafiante y útil - y por tanto quizá hasta esperanzador.
 
El Dr. Aumann dio justo en el clavo al decir lo que necesitaba decirse con gravedad y claridad. Aunque estos seis años de intifada han sido muy difíciles tanto para los israelíes como para todos aquellos que aman Israel, este gran hombre nos dijo que nuestros hijos y nietos e incluso nuestros bisnietos lucharán aún por la paz en Oriente Medio. Sí, la paz llegará - pero no en mucho tiempo.
 
El Dr. Aumann señaló que 'la guerra siempre estará con nosotros, es un fenómeno, no un suceso concreto'. Sugirió que estudiemos la guerra como 'fenómeno general', no como algo que ocurre en un lugar u otro. Preguntó '¿puede ser racional la guerra?'. Su respuesta: 'Sí. Decir que es irracional es un error'.
 
En su opinión, 'nuestros primos y enemigos árabes' y sus 'shahids' son 'muy racionales'. Saben lo que quieren y tienen paciencia - tienen todo el tiempo del mundo. También son 'altamente idealistas'. Tratarlos como 'locos irracionales' es erróneo.
 
Nuestros enemigos están motivados - nosotros les motivamos. 'Quieren expulsar a los judíos. Están seguros de poder lograr esto a través de la violencia y el cultivo de la paciencia'. El Dr. Aumann dice que la expulsión de judíos de Gaza por parte de judíos llegó a causa de la necesidad ansiosa de los judíos por 'paz ya', pero que su opinión, tal ansiedad e impaciencia condujo directamente a la reciente guerra del Líbano, una guerra que sostiene, Israel perdió.
 
Está convencido de que no hay espacio para la equivocación. El único modo de provocar la paz 'es convencer a nuestros primos árabes de que no estamos en las Cruzadas. Hemos venido para quedarnos. Tienen que ser convencidos de que no nos moveremos, que nosotros también tenemos tiempo. E incluso si queremos la paz en 10 o 20 años, tenemos que cambiar ya nuestra política. Nuestro pueblo, no solamente nuestro gobierno, fue concretamente responsable de la expulsión y de todos y cada uno de los actos de capitulación'.
 
Recomendó que los judíos, al igual que sus enemigos, adoptasen la postura de la paciencia: 'Si tienes paciencia, puedes tener paz algún día. Si quienes paz ya, no la tendrás'.
 
En su opinión, los judíos 'necesitan una sensación de futuro'. Los judíos están tan desesperados por la paz que 'vamos de un lado para otro, no podemos esperar, expulsamos a nuestra gente de sus casas en un acto de barbarismo sin precedentes, auto odio y estupidez. Nos tropezamos por ansiedad y auto odio'.
 
El Dr. Aumann destacó de nuevo que los shahids no son locos. Su objetivo es expulsar a los judíos de Oriente Medio. Tienen una visión del futuro y están tan decididos como constantes son. Son cualidades que el profesor respeta, incluso 'envidia', y anima a judíos e israelíes a adoptar tales cualidades.
 
'La constancia y la determinación', declaraba, 'son omnipotentes'. Aquí citaba a Abraham Lincoln, Benjamin Franklin, Winston Churchill, Thomas Edison y Bella Wexner, la destacada filántropa cuyo nombre preside los actos de la noche -- todos los cuales creyeron que la constancia y la determinación lo son todo.
 
'La nación judía', concluía, 'sobrevivirá incondicionalmente. Pero no estoy seguro acerca del Estado de Israel'. Hizo una pausa brevemente antes de recordarnos que 'está en nuestras manos. Si perseveramos, si manifestamos que ninguna cantidad de violencia nos hará renunciar, si estamos dispuestos a ser pacientes, si dejamos de apaciguar - está en nuestras manos'.


 

 
 

La Dr. Phyllis Chesler es profesor emérito de Psicología y Estudios de la Mujer y psicoterapeuta. Ha dado conferencias y organizado campañas de derechos humanos, política, religiosas y legales en Estados Unidos, Canadá, Europa, Oriente Medio y Extremo Oriente. Es co-fundadora de la Association for Women in Psychology (1969), la Red de Saludo de la The National Women (1974) y es miembro del Women's Forum (197 -74). Ha escrito literalmente miles de artículos y escrito trece libros entre los que destacan La muerte del feminismo, Madres a juicio, Acerca de los hombres y El nuevo antisemitismo.