Jamenei, un feminista a la occidental

por Phyllis Chesler, 8 de febrero de 2008

Hay que reconocer que estos islamistas iraníes son inteligentes; sutiles y astutos. Dementes como nadie, eso sí.
 
Hace apenas unos días, el Guía Supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, afirmaba que Occidente 'denigra a la mujer' y que el Irán islámico 'las honra'. ¿Su prueba? El islam obliga a la mujer a 'llevar el hiyab”. Las mujeres con velo son completamente invisibles para el hombre de la calle que, se presume, de otra manera se excita y violaría a todas las mujeres que se le pusieran por delante.
 
Lo dice él. Yo no.
 
Jamenei es en la práctica una feminista occidental. No bromeo. Concuerda completamente con las opiniones de, por ejemplo, Ann Chamberlain. Yo firmé la crítica de su libro de 2006 'Historia de la reclusión de la mujer en Oriente Próximo: el velo en el espejo'. Chamberlain escribe que las mujeres occidentales que pretenden integrarse en un espacio antes exclusivo de los varones son mucho más 'conservadoras' y 'patriarcales ' que las mujeres musulmanas con velo que viven en el purdah (el harén).
 
Chamberlain concibe este espacio exclusivo de las mujeres como el equivalente a los movimientos feministas de resistencia o las protestas anti-patriarcales. Afirma que las esclavas de la era pagana en Oriente Próximo eran obligadas a trabajar desnudas y ser sexualmente receptivas en cualquier momento a cualquier hombre. Por tanto, las mujeres recluidas y con velo están más seguras que las esclavas. Las mujeres sanas van con velo y el velo es una declaración de su fuerza y por tanto, de su indisponibilidad.
 
¿Está Jamenei poseído por las feministas tipo Ann Chamberlain? Según Terence P. Jeffrey en la CBN, “Jamenei informó a la conferencia de estudiantes iraníes que en la visión iraní del Islam, se determina que las mujeres pobres deben ser obligadas a ocultar su cuerpo entero y su cara con el fin de honrarlas y hacer su vestimenta más conforme al estilo adoptado por las aristócratas. Esta política, afirma, acompaña lógicamente a la conclusión de que los hombres albergan un deseo interior de violencia sexual. En el antiguo Irán, las aristócratas solían llevar el hiyab, afirmó. ‘Las mujeres de las castas inferiores no se molestaban. Pero cuando llegó el Islam, rechazó tales ejemplos de discriminación’. Explicó que todas las mujeres deben vestir el hiyab: ‘En otras palabras, queremos honrar a todas las mujeres. Esto es lo que dice el Islam. Ahora ellos [Occidente] se comportan como si estuviéramos haciendo algo equivocado y ellos estuvieran haciendo lo acertado. No, ellos se equivocan. Tienen que responder porqué tratan a la mujer como un producto para satisfacer su propia lujuria’'.
 
Jamenei ni siquiera menciona (probablemente ni se le pase por la cabeza) como 'deshonrar a la mujer' las prácticas de la poligamia, el matrimonio concertado o la lapidación por supuesta violación. En su lugar, se centra en el uso por parte de Occidente de mujeres 'desnudas' (¡pelo descubierto, codos descubiertos!) para vender productos y el rechazo por parte de Occidente a que las mujeres lleven velo en las universidades.
También insiste en unas estadísticas recién descubiertas (al parecer) que documentan que un tercio de todos los hombres de Occidente propinan palizas a las mujeres. Una reciente encuesta sugiere que entre el 12% y el 16% de todas las mujeres de Europa reciben palizas en casa. ¿Se disparará esa cifra cuando se incluyen los países del Tercer Mundo?
 
Me pregunto cuáles serán las estadísticas en Irán: ¿alrededor del 90%? Tal vez esas abayas no sean lo bastante densas, lo bastante oscuras, lo bastante asfixiantes; tal vez será que las mujeres iraníes tienen demasiados codos. Estamos viendo ya a los dictadores de Irán insistir en que las mujeres no vayan a nadar, naden segregadamente o vistan auténticos sacos de cuerpo entero al ir a la piscina. Hemos visto vestimentas especiales para montar en bicicleta. ¿Qué va ahora? ¿Velos para las pestañas? ¿O tal vez tapar toda la cara y acabar de una vez?
 
Cuando se deja tan poco a la imaginación de los idiotas masculinos, una mujer con el velo de cuerpo entero puede ser muy excitante. ¿Por qué no imponer toques de queda masculinos (como bromeó célebremente Golda Meir una vez)? El problema parece son los ayatolás. No las mujeres..

 
 
La Dr. Phyllis Chesler es profesor emérito de Psicología y Estudios de la Mujer y psicoterapeuta. Ha dado conferencias y organizado campañas de derechos humanos, política, religiosas y legales en Estados Unidos, Canadá, Europa, Oriente Medio y Extremo Oriente. Es co-fundadora de la Association for Women in Psychology (1969), la Red de Saludo de la The National Women (1974) y es miembro del Women's Forum (197 -74). Ha escrito literalmente miles de artículos y escrito trece libros entre los que destacan La muerte del feminismo, Madres a juicio, Acerca de los hombres y El nuevo antisemitismo.