Izquierda Unida, el aliado europeo de la CSJ colombiana

por Eduardo Mackenzie, 27 de enero de 2010

 

En las últimas horasha quedado establecido que ciertos magistrados de la Corte Suprema de Justicia están utilizando redes de extrema izquierda para asestarle al gobierno del presidente Álvaro Uribe solapados golpes difamatorios en Europa.
 
Siete militantes de Izquierda Unida, la marginal formación política heredera del Partido Comunista de España (PCE), viajaron a Bogotá en estos días  para "calibrar el respeto" a los derechos humanos en Colombia. Al final del primer día en el país, la vocera de esa "misión", Marian Suárez, dijo a una radio que había recibido el encargo de  "dar a conocer en Europa las presuntas presiones del Estado sobre la justicia". Ella no dijo quién  exactamente en la CSJ le había encomendado la absurda tarea pero sí detalló que le pidieron que llevara "las pruebas de la falta de independencia judicial que vive el país", así como la "prueba" de las pretendidas "interceptaciones telefónicas"  y de las "amenazas en contra de los magistrados". 
 
Según la información reunida por la agencia Efe,  los activistas españoles se presentan como una "misión parlamentaria". Sin embargo, el viaje de esas personas no es financiado por el Parlamento español. Los miembros de "la expedición", como los llamó Efe, y como tuvieron que admitir que ellos mismos son quienes "asumen todos los gastos de desplazamiento y manutención durante los ocho días de viaje".
 
Si bien es cierto que en ese grupo hay miembros de la cámara baja española, se trata más bien de una misión de partido, con políticos afines al gobierno de Rodríguez Zapatero: de la misma fueron excluidos los miembros del Partido Popular, la principal fuerza de la oposición de España.
 
Los objetivos de la curiosa visita son muy poco claros. Si oficialmente unos dicen que buscan información sobre las pretendidas "presiones" del gobierno contra la CSJ, otros revelaron que hay intereses adicionales, no todos dados a conocer, entre los cuales está el tema de las pretendidas "bases americanas" en Colombia.
 
La expedición "calibradora" fue, en realidad concebida y organizada por dos ONGs españolas que no ocultan sus simpatías por la dictadura cubana y por el Polo Democrático en Colombia: la llamada "plataforma Justicia por Colombia" y "Taula Catalana por la Paz y los Derechos Humanos en Colombia". Esas facciones se han hecho conocer por las presiones que ejercen para que Madrid le retire a Bogotá su apoyo militar y diplomático. La rama inglesa de Justicia por Colombia hace idéntica campaña bajo la calumniosa consigna de que en Colombia el gobierno "asesina a los educadores por ser educadores".
 
La falsa "misión parlamentaria" no investigará nada en Colombia. De antemano, ella asume como "verdad" lo que algunos magistrados, en plena rebelión contra la Constitución colombiana y contra el Gobierno,  les ha dicho: que la CSJ es una "víctima" de Álvaro Uribe, que Colombia es una dictadura.  El régimen chavista aplaudirá sin duda esa labor. Eso es lo que IU  llama "estrechar la relación Europa-América Latina".
 
La expedición asegura que realizará 30 "encuentros" en Colombia y que espera reunirse con el Vicepresidente Francisco Santos. Dice que entre los grupos que verá hay unos "colectivos de campesinos". ¿Qué "colectivos de campesinos"? Como tantos otros, ese punto  es obscuro. La no curiosidad de la prensa colombiana ayuda a la avispada "delegación". ¿Será que se quieren ver con el colectivo cuyo jefe está en la cárcel por haber sido encontrado hace unos meses en un campamento de las FARC? Nadie duda que todo contacto con sectores que no estén bajo el control de los Petro, Piedad Córdoba e Iván Cepeda, será excluido. La verdad comunista debe sumergir a la verdad.
 
"A su regreso, la delegación resumirá en un informe sus conclusiones para entregarlo a las instituciones españolas y buscar un impacto en la sociedad", advierte Efe. Desde ya se sabe qué dirá ese "informe": que Barack Obama debe retirar "sus" bases "ofensivas" de Colombia, que todos los días hay "crímenes de Estado" en Colombia, que en Colombia no hay independencia judicial. Las declaraciones, informaciones y documentos entregados a la "misión"  por el Vicepresidente Santos, pasarán, una vez más, bajo silencio, pues nada podrá decir ese informe que contradiga la visión ideológica de Izquierda Unida. Como se ve, Colombia le sigue abriendo sus brazos amables a quienes le escupen en la cara.