Irán tras la represión. No se pueden poner puertas a las redes sociales

por Ana Ortiz, 14 de julio de 2009

1. Las tres globalizaciones y la revolución de la información
 
La situación que se ha generado en Irán tras las elecciones celebradas hace unos días demuestra, como en tantos y tantos ejemplos de la vida cotidiana, que los llamados progresistas no solo no son tales, sino que andan a la zaga de la evolución del hombre a todos los niveles: social, económico y político.
 
El final del siglo XX y el comienzo del siglo XXI se caracteriza por el acontecer de una revolución más o menos silenciosa que está operando a tres niveles. Nos referimos a la globalización contra la que lucha la izquierda radical, que tiene la batalla perdida en este campo.
 
Primero fue la globalización económica, un hecho que no tiene vuelta de hoja. Los procesos económicos mundiales de hoy no tienen nada que ver con los de hace unos años, debido en buena medida, a la globalización de los mercados y la inmediatez que facilita de Internet.
 
En segundo lugar, la sociedad de la información, cuyo desarrollo es prácticamente simultáneo al desarrollo de Internet a nivel masivo, ha perfilado un nuevo tipo de sociedad protagonista en vez de receptora pasiva, con una capacidad de opinar y generar la noticia que no tiene precedentes en la historia de la humanidad.
 
La tercera globalización es una consecuencia de la segunda globalización mencionada: la de las personas. La facilidad para obtener información y moverse está generando serios problemas a los estados tradicionalmente concebidos. Los flujos migratorios son imparables y están transformando la sociedad, la política y los países en sí mismos. Es ahí donde los políticos deben estar muy atentos para conjugar intereses necesarios de salvaguardar sin perder de vista el nuevo modelo de sociedad generado como consecuencia de Internet.
 
Pero volvamos a la segunda globalización: la de la información y el conocimiento.  Su magnitud y fuerza se demuestra en diferentes ámbitos. Obama es producto de una magnífica campaña de comunicación generada en las redes sociales. La muerte de Michael Jackson ha demostrado la importancia de la información en red. Durante las primeras horas de conocerse el fallecimiento del rey del Pop, las principales redes, como facebook y twitter, estuvieron colapsadas por el flujo de información que se generó en la red, al igual que google, el motor de búsqueda por excelencia en todo el mundo.
 
2.  23 millones de internautas iraníes hablan
 
Pero unos días antes, el poder e influencia del fenómeno social y político que suponen las redes sociales se ha demostrado tras el resultado electoral de las elecciones iraníes. Incluso antes, los responsables políticos de ese país temían muy seriamente la influencia que las redes sociales podían tener en la campaña, como así ha sido, llegando a prohibir y filtrar chorros de información (1).
 
Nada ha podido con esta nueva manera de comunicarse. Hoy, todos sabemos cómo siente el pueblo iraní e intuimos lo que puede haber pasado gracias a Internet. Los ciudadanos no están dispuestos a quedarse quietos, callados. Quieren mostrar su verdad a lo largo y ancho del mundo. Lo mejor, es que lo están logrando. Las mordazas están cayendo.
 
Si en algún momento las autoridades iraníes consideraron que poner palos en la rueda a la información les iba a beneficiar, es claro que tienen una miopía galopante que deberían tratar cuanto antes. Irán tiene 23 millones de internautas y una comunidad virtual con más de 6.000 blogs. Un país de 70 millones de habitantes, siendo el sesenta por ciento menores de edad y de los que 47 millones tienen teléfono móvil. Excelente caldo de cultivo para lo que ha ocurrido
 
La red es la principal vía de escape para la información del país donde la labor de los periodistas se ha obstaculizado hasta más allá de lo imaginable. Solo teclear en google “resultado de las elecciones en Irán” da una idea de lo que ocurre: 5.800.000 entradas solo con este concepto.
 
Estos datos son especialmente relevantes, si se tiene en cuenta que las autoridades aplican la censura y determinados filtros a la información que circula por Internet. Según el periodista Hamid Tehrani (2) pornografía, política y determinados movimientos sociales, son los principales objetos de la filtración que ejerce Teherán. En lo que a redes sociales se refiere,  Flirck y Orkut han sido bloqueadas en más de una ocasión. La gran esperanza de los iraníes fue la posibilidad de acceder a Facebook y YouTube, aunque han tenido que sufrir infinidad de bloqueos. El acceso a MySpace y Twitter ha significado para ellos la oportunidad de compartir información en tiempo real muy rápidamente. Twitter llegó a ofrecer una herramienta para apoyar la causa iraní solo con cambiar el logo de la página personal de cada usuario (3).
 
Si a estos cambios visuales les unimos dos etiquetas que han dado la vuelta al mundo, “IranElection” e “Iranvote”, el éxito estaba asegurado, ya que se han convertido en claves para identificar el discurso ciudadano que, de forma paralela a los medios tradicionales, despertaba un intenso debate en todo el mundo (4).
 
El fenómeno de Facebook es imparable. Mahmoud Ahmadinejad tiene 73.188 amigos y Hossein Mousavi tiene 105.000 simpatizantes (5). Este dato refuerza la idea de que el “vencedor” de las elecciones no tiene el respaldo que dice tener, ni dentro ni fuera de su país.
 
YouTube también ha jugado un papel esencial en el proceso electoral y posterior resultado de las elecciones iraníes, puesto que el poder de las imágenes ha permitido que el mundo entero conociera lo que estaba pasando en las calles. El potencial que genera la imagen visual ha respaldado la lucha ciudadana, puesto que los iraníes han comprobado que millones de personas están siguiendo el tema con interés en tiempo real, algo que no ocurrió en Tiananmen hace veinte años Quien sabe si entonces habrían podido cambiar las cosas si el mundo hubiera dispuesto de un “arma” tan eficaz como Internet. Destacan Iran Riots (6), Associated Press YouTube Channel (7), Iran Protests (8), Irandoost09’s channel (9), Iran Election 2009 (10) y Mousavi 1388 (11). 
 
Los blogs, quizá la herramienta más veterana en las redes sociales, también han jugado un papel importante. Han destacado dos bloggers iraníes, Hanif Manzori y Somayeh Tohidloo, quienes organizaron un programa de TV por internet, llamado Mowj4, donde Mohamad Khatami, el ex Presidente reformista iraní, que apoyó la candidatura de Mir Hussein Mousavi, respondió a los participantes que utilizaron Twitter, Facebook, correos electrónicos y Yahoo! Messenger para enviar sus preguntas. Se habilitó un canal, FriendFeed (12) para conocer las respuestas. Algo que las autoridades no pudieron parar.
 
En cuanto a la red social de intercambio de fotos por antonomasia, Flickr, es interesante observar el crecimiento de algunas páginas como  Tehranlive (13), donde se muestran un catálogo de imágenes de las protestas organizadas en todo el mundo, incluyendo Londres, París y Teherán.
 
Este es otro factor importante, puesto que los iraníes han conseguido extrapolar su circunstancia al resto del mundo, globalizando sus consecuencias.
 
3. Colores y caricaturas
 
Rojo, verde y azul. Son los colores que los mismos cibernautas utilizaron para identificar a sus líderes y que hoy, siguen siendo la guía para millones de internautas interesados por la cuestión iraní. Rojo para Mahmoud Ahmadinejad, verde para Hossein Mousavi, azul los desencantados con el sistema electoral. No es la primera vez que el lenguaje universal del color protagoniza una campaña electoral más allá de los eslóganes. Hay quien compara esta “guerra de colores” que se lanzó en facebook con otras parecidas como la Revolución naranja en Ucrania y Revolución de las rosas en Georgia.
 
Y también hay espacio para el humor en la red con una serie de caricaturas de los candidatos que se ha convertido en un fenómeno y se reproducen en miles webs, redes sociales iraníes (14).
 
4. Internet no entiende de mordazas
 
Acontecimientos tan dispares como la muerte de Michael Jackson o las elecciones en Irán- veremos a ver qué influencia tiene en los acontecimientos de Honduras- demuestran que Internet es la principal herramienta de comunicación de la ciudadanía de a pie, cuya opinión tiene cada vez más peso y que, acontecimiento a acontecimiento, no está dispuesta a creerse sin más, lo que le cuentan. Las mordazas dictatoriales tienen cada vez menos que hacer ante una opinión pública que se las ha ingeniado para saltarse las fronteras y conseguir que un problema local sea mundial, con las consecuencias políticas que ello conlleva.
 
Hay países en los que el acceso a Internet todavía es difícil, puesto que las autoridades de los mismos son los primeros en saber las consecuencias que tendrá el acceso masivo a la red.
 
Es cuestión de tiempo. Tienen la batalla completamente perdida.

 
Ana Ortiz es Licenciada en Ciencias de la Información, Periodismo, Universidad Complutense de Madrid. Master en Radiodifusión por RNE y perito grafólogo por la Facultad de Medicina Legal de la Universidad Complutense de Madrid. Asesora política, experta en relaciones institucionales para Iberoamérica, en protocolo empresarial y liderazgo. Asesora en campañas electorales sobre comunicación en Internet y redes sociales. En el Grupo, es Analista en Inmigración y Seguridad interior y Analista de Medios de Comunicación. Ha participado en debates y entrevistas en Libertad Digital TV, Telemadrid y Radio Intereconomía en temas y cuestiones de inmigración.
 
 
Notas