Infiltración del yihadismo en los movimientos salafistas europeos

por Óscar Pérez Ventura, 28 de mayo de 2013

 La denominada “Primavera Árabe” y el llamamiento a la yihad en Siria, están haciendo que en Europa se estén reactivando determinados movimientos islamistas de carácter salafista que pretenden la imposición de la Sharia, apelando a la libertad religiosa y de expresión, hechos que ellos mismos niegan a los musulmanes de la confesión chií, a cristianos y judíos, además de mostrarse totalmente contrarios al sistema democrático europeo.

 

Detenciones de salafistas en Europa
 
Uno de los grandes problemas a los que las autoridades europeas se enfrentan es la resiliencia de estos grupos radicales tras ser disueltos. No tardan demasiado en volver a constituirse con otro nombre; por ejemplo el grupo islamista MAC (Muslims Against Crusades, en inglés Musulmanes Contra Cruzados) prohibido en Gran Bretaña en noviembre de 2011, fue refundado en otros dos nuevos grupos llamados Millatu Ibrahim y el Movimiento Tawhid. Esta situación viene ocurriendo desde que uno de los grupos promotores del salafismo en Gran Bretaña fue prohibido tras muchos vaivenes con la justicia: Islam4UK[1]. Fundados por el controvertido Anjem Choudary, fueron declarados ilegales tras la aprobación de las leyes antiterroristas en ese país en enero del 2010. En su desaparecida página web, se describían como “una plataforma de sinceros musulmanes que pretenden propagar la ideología islámica suprema en el Reino Unido, como una alternativa divina a la ley del hombre”. Su objetivo era “convencer a la opinión pública británica de la superioridad del Islam, con el fin de transferir la autoridad y el poder de los musulmanes a fin de aplicar la Sharia”. Este grupo anunció la creación de zonas independientes de obligado cumplimiento de los preceptos de la Sharia en barrios de mayoría musulmana en Bradford, Dewsbury y el East End de Londres, hechos encaminados a un auténtico regreso a “Londonistán”[2].
 
El término “Londonistán” hace referencia a cómo la capital británica se convirtió en un foco global del yihadismo por la actitud del gobierno británico de no interferir en las actividades de grupos islamistas radicales mientras sus actividades violentas tuvieran lugar fuera de las fronteras del país. Asumiendo que el terrorismo yihadista era una desviación del Islam combatible enseñando el “Islam verdadero”, el gobierno británico promovió y favoreció instituciones y grupos musulmanes sin molestarse en comprobar si lo que predicaban esos grupos era compatible con una sociedad moderna y democrática.
 
Fue a mediados de marzo, que Alemania quiso dar un paso adelante más en la lucha contra estos grupos radicales. Y lo hizo ilegalizando a tres grupos salafistas: DawaFFM, Islamische Audios y Millatu Ibrahim. El ministro del Interior alemán, Hans-Peter Friedrich matizó sobre este movimiento islamista que “el salafismo, tal y como es defendido por las asociaciones prohibidas hoy, es incompatible con nuestro orden básico democrático y libre”[3].
 
Esta ilegalización vino tras una redada llevada a cabo en sedes y viviendas de unas 20 personas en los estados de Renania del Norte-Westfalia y Hesse, incautándose de numeroso material de estos grupos. De hecho, esta operación es una continuación de la realizada en junio de 2012, cuando centenares de policías registraron oficinas, viviendas y una mezquita de 80 localidades alemanas repartidas por siete estados federados.
 
Los grupos salafistas alemanes continúan con su pulso con las autoridades alemanas, con acciones como solicitar que se incluyan en el calendario laboral sus propias fiestas musulmanas[4]. Con acciones de este tipo, pretenden recabar apoyos entre musulmanes moderados y lanzar un pulso al gobierno alemán.
 
            Tras el llamamiento a la yihad en Siria, los reclutadores más radicales están buscando nuevos muyahidines por toda Europa, valiéndose de estos grupos salafistas. Si los seguidores de estos movimientos salafistas ya presentan cierta radicalización, son el perfecto caldo de cultivo para convertirse en combatientes yihadistas y marchar hacia Siria para luchar junto a sus “hermanos” contra el apóstata régimen de Al Assad. Aprovechando las redes sociales y otros elementos de Internet como canales de video, salas de chat y mensajes encriptados, los yihadistas buscan posibles perfiles válidos para su posterior radicalización, algo que las nuevas tecnologías ha hecho más simple y accesible.
 
            El ejemplo más claro de esta infiltración yihadista lo tenemos en la detención a mediados de abril de seis militantes del grupo islamista Sharia4Belgium[5]. Este grupo de fanáticos ya estaba en el punto de mira de las autoridades belgas, tras las continuas declaraciones de abolición de la democracia y el anhelo de la implantación de la Sharia como forma de vida[6]. La policía belga, tras más de un año de investigación, procedió a la detención del actual líder del grupo Fouad Belkacem y otros cinco individuos, realizando registros en casi una cincuentena de domicilios. El fiscal antiterrorista belga tiene clara la implicación de este grupo pro-Sharia con el terrorismo: “La investigación muestra que Sharia para Bélgica forma parte de un movimiento yihadista internacional”. La investigación policial intenta demostrar que Sharia4Belgium habría proporcionado entrenamiento ideológico y militar, ya que al menos 33 personas habrían sido enviadas a Siria a través de este grupo islamista.
 
Yihadismo en la Hermandad Musulmana, Hizb ut Tahrir y Tabligh
 
No solo en los movimientos pro-Sharia creados más recientemente hay casos de infiltración del yihadismo.
 
            El islamismo más encaminado hacia fines políticos como los Hermanos Musulmanes[7], y considerado como salafista por numerosos expertos, se han movido desde su fundación en una doble vertiente entre un mensaje moderado y entre referencias al uso de la violencia para la consecución de sus objetivos, ya sea en forma de resistencia a ocupaciones o a la represión. La Hermandad Musulmana siempre se ha opuesto al ideario yihadista de la red Al Qaeda, si bien, hay casos de miembros del movimiento islamista que han militado (o lo continúan haciendo) en el grupo terrorista. Como casos más destacados tenemos primeramente a Mustafa Setmarian alias Abu Musab Al Suri, ideólogo y miembro de alto nivel de Al Qaeda Central, militó en la rama siria de los Hermanos Musulmanes. Otro ejemplo sería el de Imad Eddin Barakat Yarkas alias Abu Dahdah, también de origen sirio y fundador de la red que lleva su nombre de guerra o también llamada red de Al Qaeda en España.
 
Otro movimiento islamista con gran implantación en Europa, particularmente en Gran Bretaña donde tienen en la ciudad de Londres su sede a nivel mundial, es el Partido de la Liberación Islámica (en árabe Hizb ut Tahrir al Islami). Aunque no es considerado como de pensamiento salafista, su discurso si integra elementos propios del salafismo e incluso metas tales como la consecución del Califato como forma perfecta de gobierno y un rechazo absoluto a la democracia occidental. Analistas y expertos en movimientos islamistas, han calificado a Hizb ut Tahrir como un grupo radical, por cuestiones como la defensa de un concepto de yihad más agresivo, si bien no han entrenado nunca a sus miembros para la realización de atentados terroristas. El entrenamiento militar para los seguidores de Hizb ut Tahrir lo dejarían para el momento en que accederían al poder y construyan un Estado islámico[8]. La no condena explícita de atentados terroristas y su ambigüedad hacia el yihadismo les ha llevado a ser prohibidos en la mayoría de países de Oriente Medio y Norte de África. También fueron prohibidos en Turquía, Tayikistán, Uzbekistán y Pakistán. En Europa han sido ilegalizados en Suecia, Alemania y Rusia, con intentos fallidos de ilegalización en Gran Bretaña, Dinamarca y Australia.
 
            También incardinado en el salafismo se encuentra el movimiento islamista autoproclamado pacifista llamado Yama’a al-Tabligh al-Da’wa (traducido del árabe como Congregación para la Propagación del Islam). Algunas características de este movimiento como la voluntad de retorno a los orígenes del Islam, primacía de la identidad musulmana sobre cualquier otro tipo de adscripción identitaria, ultrasolidaridad islámica, autosegregación, la lucha contra la corrupción de los gobiernos islámicos, la agresión israelí y el anti-occidentalismo, pueden ser instrumentalizados por elementos, células o grupos del entorno yihadista[9]. De hecho, existen casos documentados de individuos relacionados con el Tabligh que han dado el salto al yihadismo como el estadounidense John Walker Lindh (conocido como el talibán americano) o Serhane Abdelmajid, alias “El Tunecino” uno de los principales miembros de la red del 11-M.
 
Conclusiones
 
            Europa debe concienciarse del peligro inherente que representan ciertos (aunque no todos) movimientos salafistas. Además de mostrarse contrarios a las democracias y a las libertades que éstas representan, está la situación de vulnerabilidad de los mismos a la radicalización yihadista.
 
            El yihadismo aprovechará cualquier situación para seguir reclutando adeptos. La “Primavera Árabe” está haciendo aflorar a grupos salafistas anteriormente ilegalizados debido a las dictaduras que imperaban en sus países; estos grupos son perfectos caladeros para el yihadismo, sobre todo, por muchas similitudes comunes en su ideología.
 
            Por otro lado, la guerra civil Siria, se ha convertido en un llamamiento ideológicamente justificado para los yihadistas de todo el mundo. Este efecto llamada entre los radicales, hace que también muchos individuos vinculados a grupos salafistas en Europa, decidan dar un paso más en su radicalización e ir a la yihad contra el dictador Al Assad.
NOTAS         


[1] PÉREZ VENTURA, Ó. (2011): “La extensión de la Sharia por Europa”, Grupo de Estudios Estratégicos (GEES). http://www.gees.org/articulos/la_extension_de_la_sharia_por_europa_9063
 
[2] PÉREZ VENTURA, Ó. (2012): “Regreso a Londonistán”, Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE). http://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_opinion/2012/DIEEEO49-2012_RegresoLondonistan_OPerezVentura.pdf
 
[3] “Alemania ilegaliza tres asociaciones de salafistas yihadistas”, ABC, 14/03/13. http://www.abc.es/internacional/20130314/abci-alemania-salafistas-201303131700.html
 
[4] “Los musulmanes alemanes piden que se incluyan sus festivos en el calendario laboral”, El Mundo, 29/03/13. http://www.elmundo.es/elmundo/2013/03/28/internacional/1364487297.html
 
[5] “Seis detenidos por reclutar combatientes en Bélgica para la guerra civil en Siria”, Europa Press, 16/04/13.  http://www.europapress.es/internacional/noticia-seis-detenidos-reclutar-combatientes-belgica-guerra-civil-siria-20130416220644.html
 
[6] PÉREZ VENTURA, Ó. (2012): “Sharia en Europa ¿debemos estar alerta ante los islamistas radicales?”, Atenea Digital. http://www.revistatenea.es/revistaatenea/revista/articulos/GestionNoticias_7807_ESP.asp
 
[7] Para conocer más en profundidad a los Hermanos Musulmanes, puede consultarse BLANCO NAVARRO, J.M. y PÉREZ VENTURA, Ó. (2012): “Los Hermanos Musulmanes, un permanente misterio” en “Movimientos Islamistas en España”, Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE). http://www.ieee.es/Galerias/fichero/docs_marco/2012/DIEEEM01-2012_MovimientosIslamistasenEspana.docx.pdf
 
[9] PÉREZ VENTURA, O. (2012): “Relaciones entre los movimientos islamistas en España y el terrorismo yihadista”, Instituto Universitario de Investigación sobre Seguridad Interior (IUISI). http://www.iuisi.es/15_boletines/15_ISIe/doc_ISe_06_2012.pdf