Ignorancia arrogante

por Thomas Sowell, 16 de junio de 2008

Ahora que el senador Barack Obama se ha convertido en el candidato del Partido Demócrata para presidente de Estados Unidos, al calor de los vítores de los medios de comunicación del país y en el extranjero, él le ha escrito una carta al Secretario de Defensa, en un tono como si ya fuera el presidente dirigiéndose a uno de sus subordinados.
 
La carta termina así: “Quedo a la espera de su rápida respuesta”.
 
Con las guerras de Irak y Afganistán en plena marcha, podría darse el caso de que un secretario de Defensa tenga algunas otras cosas de qué ocuparse, antes de dar una “rápida” respuesta a un candidato político.
 
Debido a las estadísticas extensamente publicitadas de que han subido los índices de suicidio entre las tropas americanas, el senador Obama dice querer que el Secretario de Defensa le conteste rápidamente a lo siguiente:
 
“¿Qué cambios hará usted para dar a nuestros soldados en el teatro de operaciones acceso real a asistencia psiquiátrica y salud mental?”
 
“¿Qué entrenamiento ha dado el Pentágono a nuestros profesionales médicos en el teatro de operaciones para reconocer a aquellos que pudieran correr peligro de suicidarse?
 
“¿Qué ayuda se está proporcionando a las familias dentro de nuestro país para reconocer los factores de riesgo de suicidio, de modo que ellos puedan ayudar a nuestros militares a buscar la ayuda que necesitan?” 
 
“¿Qué programas ha implementado el Pentágono para ayudar a reducir el estigma que conllevan los asuntos de la salud mental de modo que los militares se inclinen más a buscar el cuidado necesario?
 
Todo esto suena muy plausible, como tantas otras cosas que el senador Obama dice que suenan plausibles. Pero, como tantas de esas otras cosas, no pasan el  escrutinio.
 
Lo que se ha publicitado ampliamente en los medios es que el índice de suicidios entre las tropas americanas ha aumentado. Lo que no se ha publicitado ampliamente es que ese índice más alto de suicidios no es tan alto como el índice de suicidios entre civiles demográficamente comparables.
 
Nadie necesita que le recuerden que el suicidio es un asunto serio, sea entre soldados o civiles. Pero los medios se han encargado de crear la impresión de que servir en el extranjero es la causa de los suicidios entre las tropas americanas, cuando los civiles de la misma edad y de otras características demográficas se están suicidando a un ritmo incluso mayor en el país.
 
Por otra parte, ésta no es la primera vez que el servicio en el extranjero ha sido pintado en los medios como la causa de los problemas que en realidad son peores en la población civil del país.
 
El New York Times ha llevado la batuta en esto convirtiendo en noticia de portada los homicidios cometidos por los veteranos de guerra, echándole la culpa al “trauma de combate y la tensión del despliegue”. Pero el New York Post demostró que el índice de homicidios entre veteranos de vuelta al mundo civil es sólo una fracción del índice de homicidios entre civiles demográficamente comparables.
 
Es decir, si los veteranos militares no son totalmente inmunes a los problemas que padecen los civiles en el país, entonces hay que echarle la culpa del problema de los veteranos al servicio militar - al menos es lo que hacen los medios de comunicación.
 
¿Sabe el senador Obama cómo se compara el índice de suicidios u homicidios entre veteranos militares al índice de suicidios u homicidios entre sus homólogos civiles? ¿Le importan los hechos comparado a la oportunidad de anotarse tantos políticos?
 
Quizás más importante aún, ¿a los medios les importa siquiera si el senador Obama sabe de lo que está hablando? ¿O está el simbolismo del “primer presidente negro” por encima de todo, incluso si eso significa tener un presidente arrogantemente ignorante en un momento de peligro nacional?
 
Los medios de comunicación han sido decisivos a la hora de la candidatura de Barack Obama. Sus únicos logros de importancia nacional en toda su carrera han sido logros mediáticos y logros retóricos.
 
Quizás su logro más grande ha sido presentarse como candidato usando una imagen totalmente incompatible con lo que en realidad ha estado haciendo durante décadas. Este hombre que ahora supuestamente va a “unirnos” ha trabajado durante años hombro con hombro junto a gente que ha intentado dividirnos en las formas más demagógicamente obscenas y también ha contribuido a su causa tanto con su propio dinero como con el de los contribuyentes.
 
Exterioriza mucho su preocupación por la guerra de Irak, pero no ha puesto un pie en Irak por más de dos años - incluyendo estos años cruciales en los que se han logrado avances contra los terroristas allí.
 
No hace falta tirar de datos cuando se sufre de ignorancia arrogante y los medios se convierten en un respaldo.

 
 
Thomas Sowell  es un prolífico escritor de gran variedad de temas desde economía clásica a derechos civiles, autor de una docena de libros y cientos de artículos, la mayor parte de sus escritos son considerados pioneros entre los académicos.  Ganador del prestigioso premio Francis Boyer presentado por el American Enterprise Institute, actualmente es especialista decano del Instituto Hoover y de la Fundación Rose and Milton Friedman
 
 
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©2008 Traducido por Miryam Lindberg