Giro radical: cómo afrontan los británicos el islam radical

por Stephen Schwartz, 9 de febrero de 2006

Gran Bretaña tiene un problema con el islam. La comunidad musulmana británica está compuesta principalmente de musulmanes indo-paquistaníes. Sus mezquitas están dominadas por sunníes fundamentalistas, que representan a movimientos de la jihad radicados en Pakistán, y wahabíes de respaldo saudí. Gran Bretaña no desea abordar este problema directamente, por un motivo raramente percibido. Puesto que la mayoría de los clérigos radicales de Gran Bretaña proceden del subcontinente hindú, la raza, como la religión, es un factor en las percepciones públicas del tema. A las autoridades británicas no les importa frenar el islam radical, pero no quieren ser acusadas de discriminación contra los indo asiáticos.
 
Ese es el motivo por el que como consecuencia de los atentados de Londres del pasado julio, los medios británicos centraron su atención en radicales árabes marginales, en lugar de en la ideología fundamentalista de las mezquitas frecuentadas por inmigrantes de Pakistán. Gran parte de lo aparecido en los diarios británicos como consecuencia del atentado no sólo fue incorrecto realmente -- un intento de culpar de los atentados a sectas de 'Londonistán' que carecen de cualquier influencia real -- sino también profesionalmente improcedente, porque ignoraba a los jihadistas paquistaníes.
 
Las autoridades británicas han logrado tropezarse con sus propios pies varias veces desde entonces, pero la peor chapuza llegaba recientemente, cuando el Ministerio del Interior británico anunciaba que, al precio de casi medio millón de libras, intelectuales islámicos 'moderados' recorrerían Gran Bretaña en una 'gira' para plantar cara a los radicales. Es una buena idea. ¿Pero a quién habían recurrido las autoridades británicas para esta delicada misión? Un atajo de falsos moderados, algunos de los cuales tienen historiales alarmantes de defender el jihadismo. Los portavoces incluyen a:
 
·         Tarik Ramadán, el intelectual islamista suizo al que se le ha prohibido la entrada en Estados Unidos. Ramadán ha sido elogiado como moderado por la revista Time y otros, pero ha sido tratado con mayor realismo en los medios árabes, incluyendo el Beirut Daily Star, que observaba que Ramadán “no ha condenado a los terroristas suicida palestinos” y que defiende al jeque Yusuf al-Qaradawi, un destacado fundamentalista radicado en Qatar que también apoyó el terrorismo suicida en una charla televisiva británica. El Star citaba además a Marc Gopin, director del Center for World Religions, Diplomacy and Conflict Resolution de la Universidad George Mason, que decía “tras examinar exhaustivamente los trabajos y posturas de Ramadán” estar 'decepcionado en el enfoque de Ramadán con respecto a las crisis en el mundo árabe y musulmán...' Gopin añadía que el mensaje de Ramadán 'no proporciona un enfoque real sobre el Islam fundamental que lo haga más pacífico, no violento y pluralista“.
 
·         Tarik Suweidan, de Kuwait, también ha sido excluido de Estados Unidos. Suweidan predicaba en una reunión en de la Asociación por Palestina, una fachada de Hamas, en Chicago en el 2000, 'Palestina no será liberada sino mediante la jihad. No se puede alcanzar nada sin sacrificar sangre. Los judíos conocerán su fin en nuestras manos”.
 
·         Hamza Yusuf Hanson, antes Joseph Hanson, quien en 1991 daba un provocador discurso acerca de porqué “la jihad es el único camino' en una conferencia islámica internacional celebrada en la Universidad del Sur de California. Ese grupo es la representación local del Círculo Islámico de Norteamérica, una fachada del movimiento de Pakistán Jama'at-i-Islamí, aliado de al Qaeda.
 
·         Yusuf Islam, antes Cat Stevens, que también es conocido por sus tendencias radicales.
 
Los medios británicos, empezando hace una semana con el Observer, notan que la investigación elemental de los desagradables historiales de estos 'moderados' ha provocado el caos en el Ministerio del Interior. Existen muchos académicos musulmanes mucho más serios y con mucho más peso en Europa (y América) que podrían defender el islam moderado entre los musulmanes británicos. Intentar responder a los fundamentalistas radicales haciendo circular radicales presuntamente suavizados sólo empeorará las cosas.

 
Stephen Schwartz (Suleiman Ahmed Schwartz) es musulmán sufí y director y fundador del Centro para el Pluralismo Islámico de Washington, la principal institución islámica moderada del mundo. Formado como periodista y escritor, es autor de “Las dos caras del islam“ y columnista regular de la revista The Weekly Standard, el Globe & Mail canadiense y el diario mexicano La Reforma.