¿Energía nuclear? Oui, merci

por Gerardo del Caz, 14 de enero de 2008

La política de demagogia, improvisación y secretismo en la que España está sumida no parece tener límites. El Presidente del Gobierno celebra ahora que se llegue a un acuerdo para finalizar la interconexión eléctrica con Francia tras cuatro años en suspenso para no molestar a sus socios radicales pero su satisfacción esconde otra cosa. Gracias a esta interconexión, España podrá tener acceso a más potencia eléctrica proveniente del país vecino que, conviene recordarlo, genera más del 80% de su electricidad en centrales nucleares y, de este modo, además de poder hacer funcionar el AVE sin peligro de apagones, el PSOE podrá plantear su apuesta ecologista a la izquierda más radical: el cierre de la central nuclear de Garoña y la progresiva reducción del parque nuclear. Es otro hito intelectual de la izquierda española que,  aún rechazando la energía nuclear en nuestro país según oscuros criterios disfrazados de ecologismo, se muestra entusiasmada en incrementar la dependencia energética de España del exterior y con energía, precisamente, de origen nuclear.
 
La incoherencia del actual Gobierno es enorme. Se insiste hacía dentro en que la energía nuclear debe ser “sustituida” por fuentes renovables (como si fueran incompatibles) y, mientras tanto, la idea estrella para garantizar el suministro energético a largo plazo es que dispongamos de más acceso a la energía nuclear francesa.
 
Una interconexión necesaria
 
Por enésima vez parece que los Gobiernos español y francés se han vuelto a poner de acuerdo sobre el trazado de la nueva línea de alta tensión entre España y Francia. Esta línea lleva más de veinte años de retraso si tenemos en cuenta que, ya en 1995, la Comisión Europea declaró esta infraestructura como prioritaria y que, según indicaciones de Bruselas, es aconsejable que exista, entre los países, una interconexión eléctrica con capacidad superior al 10% de la potencia instalada. En España apenas supera el 3% (Fig. 1).

 
Fig. 1. Grado de interconexión de algunos países europeos. (En porcentaje, capacidad de intercambio de potencia sobre la potencia total instalada)
 
 
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de la Comisión Europea
 
 
Para España, la interconexión eléctrica con Francia es muy necesaria por seguridad y por razones económicas. En primer lugar un mallado más denso mejora la estabilidad y la robustez de todo sistema[1]. Después, las razones económicas son principalmente dos: para empezar la posibilidad de exportar excedentes de producción para evacuar la potencia sobrante generada por el parque eólico español en momentos de escaso consumo (noches) y, después, el efecto positivo de tener una mayor oferta. En este sentido, recordemos que la razón principal por la que la Unión Europea favorece las interconexiones eléctricas es para fomentar la apertura y la liberalización de los mercados energéticos y acabar con las “islas eléctricas”.
 
La conveniencia de Zapatero
 
La interconexión con Francia sin embargo esconde una consecuencia más peligrosa y que pocos cuentan.
 
España tiene uno de los consumos de electricidad per capita más elevados de Europa y, por la estructura de nuestra economía, basada en el sector servicios, nuestro país es tremendamente ineficiente en términos energéticos lo cual significa que, para aumentar el 1% el PIB, es necesario incrementar el consumo eléctrico en 1,3%.
 
Las previsiones de consumo eléctrico para los próximos años es que España, por razones económicas y demográficas, seguirá creciendo muy por encima de la media europea en consumo eléctrico. La mala noticia es que España carece de una política energética a largo plazo que garantice un suministro independiente, estable y económico.
 
La apuesta, en los últimos años, ha sido por las energías renovables y, en especial, la eólica donde España es un líder mundial por potencia instalada y por tecnología. Sin embargo la energía eólica precisa de otras fuentes de suministro que sean independientes y que sirvan de apoyo y de estabilización para los picos de potencia que generan. Por otra parte, y muy importante, una planificación energética no se puede basar en fuentes de generación inestable.
 
Por tanto las energías renovables no son suficientes y, por si fuera poco, cuanta más potencia instalada hay de estas energías, más centrales convencionales son necesarias. El carbón queda descartado por su alto índice de emisiones. El gas natural,  la estrella del parque de generación de los últimos años con los ciclos combinados, se ve influido por los precios de los hidrocarburos y, finalmente, la nuclear parece tener un aparente coste político.
 
El Gobierno en estos cuatro años no ha realizado planificación eléctrica alguna y la insistencia en las interconexiones con Francia; ahora por Cataluña y después otra por Navarra, hacen pensar que Zapatero ha encontrado la solución al problema de suministro eléctrico en los próximos años: comprar la luz a Francia.
 
Francia es de hecho el primer exportador europeo de electricidad. Su política energética es envidiable con un parque nuclear que suministra el 85% del consumo nacional y que parcialmente provee de electricidad a Italia, Suiza e incluso Reino Unido. Jamás ha habido un político en el país vecino que tenga la frivolidad y la irresponsabilidad de cuestionar el beneficio económico y ambiental de la energía nuclear y todo ello les ha convertido en el primer proveedor europeo de electricidad. Contrasta esto con Italia, país que en, en 1987, tras un referéndum populista, optó por el apagón nuclear y que hoy es incapaz de cubrir su demanda eléctrica y que tiene los precios más elevados de electricidad a la vez que es el primer importador de Europa   (Fig. 2).
 
 
Fig. 2. Saldo neto de intercambios eléctricos entre los países europeos en 2006. Miles de GWh.
 
Fuente: Elaboración propia a partir de datos de UCTE
 
 
La pregunta que cabe plantearse es si el actual Gobierno español es tan irresponsable como para planificar el futuro del sistema eléctrico contando únicamente con el suministro eléctrico de Francia; ¿pretende Zapatero que en unos años seamos como Italia?
 
Es bastante triste y dice muy poco del Gobierno español que se oriente todo al electoralismo; que se fomente una interconexión para asegurar una vía nueva de suministro eléctrico y, así, contando con ese margen de capacidad, poder escenificar en la campaña electoral que España abandonará la energía nuclear (la que se produzca aquí, claro está).
 
Más interconexión, más renovables pero, sobre todo,  más nucleares
 
España hace bien en reforzar su unión eléctrica con Europa para mejorar la calidad de suministro, igualmente acierta al apostar por energías renovables en la medida en que evitamos el consumo de hidrocarburos; pero haría aún mejor si apostara por la energía nuclear como fórmula ideal para la sostenibilidad
 
El Presidente del Gobierno a la vez que insiste en sus “contratos con la naturaleza” o en las víctimas del cambio climático, afirma con esa seguridad propia de alguien desinformado, que la energía nuclear es cosa del pasado. La realidad es que la energía nuclear es algo del presente pero, sobre todo, del futuro como lo demuestran los programas nucleares de Francia, Finlandia, China, Taiwán, India, Rusia y, ahora también, Reino Unido que apuestan por esta fuente como la más económica, limpia, segura y eficiente.
 
Qué ironía. Gracias precisamente a la energía nuclear francesa, en España algunos demagogos podrán seguir diciendo que las energías renovables son la sustitución de las nucleares y que esta fuente de energía está ya desfasada. ¡Ojalá Zapatero copiara en esto a Francia!

 
 
Gerardo del Caz es Analista de Política Internacional, especialista en temas de seguridad y desarrollo en Asia.
 
 
Nota


[1] http://www.un.org/esa/sustdev/publications/energy/chapter3.pdf