El momento adecuado: Israel y Occidente en la picota

por Phyllis Chesler, 15 de septiembre de 2006

(Publicado en Jewis Press, 23 de agosto de 2006)
 
Nuestro apreciado Israel se encuentra enfrascado en una lucha existencial por su supervivencia. Desde el momento de su nacimiento en 1948. Israel se ha encontrado en estado de sitio. Esta última guerra, sin embargo, tiene un aspecto distinto. Cae sobre Israel tras décadas de ataques terroristas sin descanso, batallas militares a gran escala y condenas y boicots internacionales sin final.
 
Israel ha sido demonizado incesantemente y aislado con éxito a través de propaganda letal. Analfabetos de talla mundial y académicos relevantes han acordado públicamente que Israel es un estado 'nazi apartheid' que merece el desprecio o la muerte, y han mirado vergonzosamente hacia otro lado mientras la sangre judía corría hasta las orejas, quizá esperando en secreto que un segundo Holocausto - para los judíos de Israel esta vez - ahorrara de alguna manera a Occidente experimentar un Holocausto mucho mayor a manos islámicas.
 
Escribí por primera vez en estas páginas en el 2004 y de nuevo en el 2006 que los inicios de un segundo Holocausto eran ya discernibles. Un grupo de personas más también distinguía esto. Sólo recientemente algunos líderes judeo-americanos han comenzado a examinar esta idea y repetir esta línea, pero sin reconocer su fuente. Hasta la fecha, yo era ridiculizada como una 'Cassandra judía' por determinados líderes, y era difamada, vetada o simplemente ignorada por los principales medios (progresistas, izquierdistas o feministas).
 
Trágicamente, muchos de nuestros principales intelectuales judíos y nuestras relevantes masas judías liberales compartían la opinión de que fuera lo que fuera lo que sucediese, no estaba sucediendo realmente - y que en caso de que sucediese, Israel tenía exclusivamente la culpa o tenía el poder de invertir el curso de los acontecimientos. Incluso hoy, muchas izquierdistas y feministas israelíes sostienen realmente que Israel puede encontrar la paz negociando con Hamas y Hezbolá. Me envían sus ideas. Nublan la mente.
 
A lo largo de los años, los israelíes han aprendido a vivir plena y dulcemente a pesar de los incesantes ataques contra ellos. Ahora, por primera vez, israelíes, judíos y muchos de sus partidarios están comenzando a contemplar la posibilidad de lo impensable - verbigracia, que el acoso contra Israel no termine nunca, que nuestros enemigos islamistas (y sus partidarios en los medios y la academia occidental) nunca se detengan hasta que nos hayan destruido por completo, expulsado al mar, o aniquilado con armamento nuclear.
 
Por supuesto, los israelíes no se van (aunque muchos de los ciudadanos israelíes más ricos y mejor conectados tienen segundas y terceras residencias en otros continentes y trabajan y viajan fuera del país casi todo el tiempo). Cierto, miles de judíos han hecho aliyah en los últimos años, a pesar de la presente violencia, y la comunidad judía mundial, nuestros partidarios cristianos sionistas, y el gobierno americano han continuado visitando, financiando y armando a Israel.
 
Aún así, existe un rasgo sombrío e infinitamente triste en las conversaciones que he tenido con muchos israelíes. Aquéllos que han vivido lo bastante están cansados y tienen miedo. El interminable combate por la tierra está consumiendo a la juventud. Ellos y sus hijos después de ellos han luchado y han resultado heridos en las interminables guerras de Israel; ahora envían al frente a sus nietos. Lo que es peor: el país entero se ha convertido en el frente.
 
En el espacio de cinco semanas, árboles que tardaron cientos de años en crecer fueron reducidos a cenizas por misiles de Hezbolá. El norte israelí se convirtió en una enorme ciudad fantasma, Kiryat Shmonah resultó devastada, más de un millón de refugiados israelíes fueron obligados a huir - aunque han sido recibidos por otros israelíes que viven en comunidades del sur, más seguras temporalmente. (Puede que esta hospitalidad comience a unir a nuestro pueblo). Pero muy poco de esto ha sido reflejado por los medios del mundo, que se han centrado obsesivamente en los civiles libaneses muertos.
 
Qué irónico. Los civiles israelíes son esencialmente soldados al tiempo que los miembros del ejército terrorista iraní que se viste de paisano son contabilizados por los medios como muertos 'civiles'. A pesar de ser detenidos en algunos casos por bloggers vigilantes, los medios del mundo continúan difundiendo la escenografía manipulada de Hezbolá y escenas fotográficas torpemente manipuladas.
 
Los israelíes se plantean algunas cuestiones difíciles pero necesarias. Una residente de Haifa admitía que 'por fin, por primera vez en 40 años', está 'deprimida' y se pregunta 'si Israel tiene futuro'. Los enemigos de Israel, afirma, 'solamente viven para luchar, matar o morir. Si pueden reducir nuestro estilo de vida a una existencia básica, ellos 'ganan''.
 
Un residente de Jerusalén me dice 'la pérdida es grande, el miedo es profundo, la confianza es poca, el apoyo a los soldados es elevado, pero nos sentimos aislados y malinterpretados, incomprendidos. ¿Dónde terminará esto?'
 
Otro residente de Jerusalén dice, 'La guerra sobre el terreno apenas está conectada con la guerra construida por los medios, que moldean las emisiones para que encajen en sus ideologías. Son demasiadas ironías a soportar'.
 
Un refugiado de Nahariya: 'El gobierno israelí no nos está mostrando las imágenes de las ciudades del norte. ¿Pero salen al mundo? ¿Ve usted israelíes heridos, la imagen de cómo es vivir en un refugio antibombardeo realmente o en su cabeza durante cinco o seis semanas? ¿Cuánto tiempo se supone que tenemos que hacer esto?'
 
El director de un kibbutz en el norte para niños inválidos y con necesidades especiales escribe que los vulnerables a su cargo 'están aterrorizados por toda la caída de misiles' y por la vida 'en espacios subterráneos pequeños y apretados'.
 
Hasta algunos de los habitantes de Tel Aviv proverbialmente discretos han confirmado que se han quedado en casa 'todas las noches' con el fin de estar cerca de sus hijos jóvenes y parientes ancianos 'en caso de que sean bombardeados'.
 
Por primera vez, hoy, israelíes y judíos comienzan a pensar en lo impensable. ¿Cuánto tiempo tiene Israel que continuar haciendo un lifting radical a la guerra civilizacional de América contra Siria e Irán y en la práctica contra la jihad islamista? ¿Y en qué momento tendrá Israel que considerar ejercer su opción nuclear contra Irán?
 
¿Puede tener éxito militarmente Israel, o Israel y América? Incluso si podemos, ¿el resultado será mayor políticamente para Israel - o radiactivamente? ¿Tienen que llevar a cabo los judíos otro escenario similar a Masada? ¿O es Israel, sin contenciones, capaz aún de una acción similar a Entebbe que detenga a Ahmadinejad Armageddon?
 
A la inversa, ¿tendrán los judíos que considerar abandonar Israel otra vez, al menos temporalmente? Si lo hacen, ¿adónde van? ¿A la luna? ¿Bajo el mar? ¿Emigran a Arizona o Nuevo México durante un siglo hasta que las cosas se calmen en Oriente Medio? ¿Pero estarán alguna vez seguros los judíos sin un Israel fuerte en un mundo con prejuicios raciales contra los judíos?
 
Apenas este mes, una peluquera londinense rechazaba 'cortar el pelo de una judía' (una mujer que había frecuentado la peluquería durante una década) y 20 tiendas judías fueron atacadas en Roma. Las manifestaciones antijudías, antisionistas y antiamericanas (por no mencionar los ataques terroristas contra trenes y autobuses y los complots contra líneas aéreas) continúan sin descanso en toda capital europea importante. Las pancartas rezan: 'Europa es el cáncer. El Islam es la respuesta'; 'Europa, vas a pagar, tu 11 de Septiembre está de camino'; y 'Prepárate para el verdadero Holocausto'.
 
Y no es solamente en Europa: El desagrado, por no decir odio abierto hacia Israel, mezclado con la creencia en un perverso lobby sionista, campa a sus anchas en los campus americanos, dentro de determinados sectores del Departamento de Estado, y entre los medios progresistas e importantes. Este mes, en Washington, D.C., niñas árabes americanas de diez años entonaban lemas pro-Hezbolá.
 
Los sionistas religiosos nunca renunciarán a Israel; dudo que los israelíes seculares lo hagan tampoco. Ciertamente yo no. Y los soldados israelíes están absolutamente dispuestos y son completamente capaces de luchar. Pero el cansancio y el peligro son reales y deben ser tenidos en cuenta. Se debe sopesar cada opción, hacer toda suerte de planes de contingencia, estar preparados para actuar en todos los frentes - simultáneamente si es necesario.
 
Existe al menos un millón de islamistas totalitarios dispuestos a morir con el fin de matar judíos y demás infieles; más de mil millones de sus correligionarios musulmanes, hasta la fecha, han rehusado desafiarles o hacerles frente. Estos terroristas-civiles, que se esconden en cavernas y ratoneras, casas de acogida y suburbios, son adeptos a utilizar nuestra tecnología y nuestro sistema legal en nuestra contra. Israel se encontraba en el frente de la lucha del tipo de terrorismo de Arafat, pero ahora nos encontramos en la era al Qaeda / Hezbolá. Nuevas estrategias militares, encubiertas y explicatorias tienen que adoptarse.
 
Mucha gente, incluyendo algunos judíos, acusa a los judíos de superponer nuestro sufrimiento al de otros grupos. Ellos ven esto como egoísta, racista incluso. En mi opinión, lo que sucede a Israel es una profecía y una advertencia al mundo acerca de lo que ocurrirá a toda la humanidad. Quizá esto sea un modo en el que los judíos son especiales como 'elegidos'. Constituimos el aula sagrada de Dios.
 
Si el mundo no detiene a los jihadistas en Israel, si elige sacrificar a los judíos una vez más, enseguida se encontrará devuelto a golpe de bomba al siglo VII, viviendo bajo la ley islámica religiosa. Varios amigos disidentes iraníes me suplican que les explique porqué América no ha detenido a Irán aún. En palabras de un contrariado disidente, los mulás han asesinado ya a enormes cifras de sus propios conciudadanos y no se detendrán ante nada con el fin de volver al Califato. '¿Y los judíos?', pregunta. '¿Cómo pueden vacilar ellos, de entre toda la gente?'
 
Si no es ya, ¿cuándo? Si no somos nosotros, ¿quiénes? Es el momento.

 
 
La Dr. Phyllis Chesler es profesor emérito de Psicología y Estudios de a Mujer y psicoterapeuta. Ha dado conferencias y organizado campañas de derechos humanos, política, religiosas y legales en Estados Unidos, Canadá, Europa, Oriente Medio y Extremo Oriente. Es co-fundadora de la Association for Women in Psychology (1969), la Red de Saludo de la The National Women (1974) y es miembro del Women's Forum (197 -74). Ha escrito literalmente miles de artículos y escrito trece libros entre los que destacan La muerte del feminismo, Madres a juicio, Acerca de los hombres y El nuevo antisemitismo.