El mérito de Zapatero

por Ignacio Cosidó, 6 de junio de 2011

(Publicado en Diario Palentino, 4 de junio de 2011)
 
Zapatero va a dejar España en una crisis total. Una economía arruinada, una ETA con más poder político del que ha tenido nunca, un país sin crédito en el exterior, el prestigio de la Justicia por los suelos, una clase política cuestionada y las viejas heridas nacionales reabiertas con torpeza. Pero en todo este desastre, hay que reconocerle un mérito: el rotundo fracaso de su proyecto ha vacunado a España de gobiernos de izquierda para unos cuantos años, espero que décadas.

El PSOE, como gran fuerza política que aglutina la izquierda política española, va camino de convertirse en un partido casi marginal en términos de poder. Si se consuma el cambio en Andalucía que apuntan todas las encuestas, el PSOE puede perder la práctica totalidad de los gobiernos autonómicos. Su enorme poder local ha sufrido a su vez el 22M un descalabro del que no le será fácil recuperarse. En las próximas Elecciones Generales, que con mucha probabilidad tendrán que adelantarse a otoño, no solo pueden perder el Gobierno, sino que corren el riesgo de quedar reducidos a un mínimo histórico en el Parlamento. Por ahora, ni Izquierda Unida ni UPyD han sido capaz de recoger los restos del naufragio socialista, pero es previsible un mayor fraccionamiento del electorado de izquierda en el futuro.

Pero el cuestionamiento del PSOE no se produce solo en las urnas, sino también en la calle. El movimiento 15M, con sus limitaciones y sus contradicciones, consiste básicamente en la protesta de una izquierda social y un buen número de ciudadanos castigados por la crisis que no se ven representados por la izquierda política. Este movimiento plantea a los socialistas un difícil dilema que les pone en riesgo de perder una buena parte del apoyo social que lo ha sustentado durante décadas.

La crisis de la izquierda, de la que Zapatero ha actuado como catalizador, se inscribe además en una crisis de la izquierda europea que ha perdido no solo la mayor parte de los gobiernos, sino también sus señas de identidad. En una situación de crisis económica como ésta, la gente se ha percatado de que el socialismo solo provoca más paro, más pobreza y menos libertad.

España se ha definido sociológicamente desde la Transición como un país de centro-izquierda. Creo que eso puede cambiar en los próximos años. Reconozcamos a Zapatero su contribución a ese profundo cambio en la sociedad española que puede ser muy positivo para el futuro.