El lio de Eguiguren

por Ignacio Cosidó, 17 de marzo de 2011

(Publicado en El blog de Ignacio Cosidó, 16 de marzo de 2011)
 
El presidente del Partido Socialista en Euskadi, Jesús Eguiguren, escribía ayer un alegato en el diario “El País” en defensa de Batasuna. Por un lado, defendía, en contra de toda evidencia, que Batasuna/ETA han optado por el adiós definitivo a las armas. Por otro, abjuraba de una España incapaz de reconocer el mérito de Rubalcaba por “haber acabado” con ETA y el valor de Zapatero por atreverse a negociar con los asesinos. La culpa de todo, una derecha patriotera y una izquierda cobarde.
 
La reacción del Gobierno ha sido censurar al presidente de los socialistas vascos por meterse con Zapatero, respaldarle por atacar al PP y compartir su tesis de fondo de que Batasuna/SORTU no es ETA, en contra de los recursos interpuestos por el Abogado del Estado y el Fiscal General del Estado. El propio ministro de Justicia sentenció que SORTU no es  ETA, aunque tras el aluvión de críticas se haya visto a reconocer después que el nuevo partido es “una derivada de Batasuna”. 
 
Sería bueno que el PSOE y el Gobierno aclararan su discurso antiterrorista, porque en este tema, como en todo, es imposible soplar y sorber  al mismo tiempo. Es incompatible pedir la ilegalización de SORTU por ser parte de ETA en los tribunales y defender simultáneamente en los medios de comunicación su legalidad porque ello contribuye a la paz. Es imposible defender la derrota policial de los terroristas al mismo tiempo que se aboga por una negociación con los asesinos, como constantemente hace el presidente del PSE. Y es incongruente negar cualquier negociación con ETA pero decir que gracias a la negociación anterior hoy estamos donde estamos, como hace el propio ministro del Interior. En todo caso, el PP apoyará siempre que se detengan terroristas, se recurra a los tribunales las candidaturas electorales de ETA o se cierre cualquier vía de dialogo o negociación con los asesinos.
 
Excluir a los cómplices políticos de los terroristas es vital para la derrota de ETA. El principio es muy claro, mientras ETA exista, ni Batasuna, ni SORTU, ni ninguna de sus franquicias puede participar en las elecciones. Y la responsabilidad principal para que ETA no pueda volver a las instituciones democráticas es del Gobierno, que debe utilizar toda que les proporciona el Estado de Derecho para impedir que los terroristas se cuelen en las urnas. Por eso es importante que el próximo 9 de abril estemos todos en la calle junto a las víctimas del terrorismo, ellas sí que han demostrado coraje, pidiendo que los terroristas no se cuelen en las urnas.
 
No conozco personalmente a Jesús Eguiguren. Hay quién cree que es un hombre bienintencionado pero equivocado. Personalmente creo que no le mueve solo un ánimo infinito de paz,  sino también la apuesta por formar una mayoría de izquierdas en el País Vasco que les perpetúe en el poder. En esa apuesta es condición indispensable la rehabilitación política de Batasuna, cuanto antes, mejor.
 
El ataque del presidente del PSE al consenso que en estos momentos existe entre el Gobierno y el PP en política antiterrorista, que pasa necesariamente por la ilegalización de SORTU/Batasuna, debe ser expresamente desautorizado por el Gobierno. Y no solo rechazando que Zapatero sea un cobarde, sino también que el PP sea un aliado indeseable. El problema es que Jesús Eguiguren no es el verso suelto que algunos socialistas nos quieren hacer ver, sino que las últimas declaraciones del Lendakari Patxi López están muy cerca de las tesis del presidente de su partido.
 
En todo caso, a la derrota de ETA no nos conducirán ni las palabras, ni los artículos, ni las negociaciones de Eguiguren, sino los éxitos de la Guardia Civil y del Cuerpo Nacional de Policía, el coraje cívico de las víctimas del terrorismo y la firmeza de nuestras convicciones democráticas.