Cultivando libertad

por Peter Brookes, 16 de diciembre de 2005

Las históricas elecciones iraquíes del 15 de Diciembre son sobre muchísimo más que sólo escoger a 275 nuevos candidatos al parlamento que sirvan una legislatura completa en el gobierno de Irak por primera vez en la era post-Saddam. Es igualmente crucial para fomentar el cambio en los países vecinos, Irán y Siria, rompiendo así a Al Qaeda y avisando a otros déspotas de Oriente Medio que sus días están contados.
 
No será un día común y corriente en las urnas. Ver a los iraquíes votando, una vez más, estremecerá los pilares de terror y tiranía de Oriente Medio como si fuese un terremoto político, creando pesadillas (democráticas) para aquellos que se oponen a la marcha de la libertad en toda la región.
 
* El rotundo apoyo de Irán a la insurgencia iraquí nos dice que probablemente el régimen de los mulás está más inquieto que ninguno por la democrática revolución política de Irak.
 
Los gobernantes de Teherán - los mulás al más alto nivel al igual que el presidente Mahmud Ahmadineyad - están bajo una intensa presión política tanto en casa como en el exterior.
 
Irán está cada vez más aislado internacionalmente debido a su terca búsqueda de una intrínseca capacidad nuclear (para armas nucleares) y también por las cada vez más provocativas diatribas antiisraelíes/antisemíticas así como por las distorsiones históricas de las que hace gala.
 
Tener libertad y democracia a dos pasos, en Irak, sólo servirá para aumentar a velocidad turbo la presión sobre el régimen por parte de la joven población de Irán (el 60% tiene menos de 30 años) que está encrespada ya bajo la mano dura de los mulás y clamando por mayores libertades políticas, sociales y económicas.
 
*Siria, otro ardiente co-conspirador de la insurgencia, tampoco puede estar muy contento con las elecciones iraquíes. El régimen está ya en grandes problemas por una investigación de la ONU que insinúa intensamente que el gobierno de Siria está detrás del asesinato del popular ex Primer Ministro del Líbano, Rafik Hariri, acontecido en Febrero.
 
Ahora hay muchos dedos acusadores apuntando a Damasco por el asesinato, esta semana, del importante parlamentario y periodista libanés Yíbran Tueni; ya es el cuarto asesinato brutal de una destacada figura libanesa antisiria desde la retirada de Siria en la primavera.
 
El éxito de las elecciones iraquíes hará que Siria esté rodeada de estados democráticos: Turquía, Israel, Líbano e Irak, dejando a Damasco como el bicho raro en ese rincón “libre” de Oriente Medio. ¿Cuánto tiempo pasará antes de que la gente empiece a inquietarse y a preguntarse: ¿Y por qué no nosotros?
 
*Al Qaeda ya está en una posición delicada en el mundo musulmán. No se ha sabido nada de Osama bin Laden en meses. Donde sea que se esconda, difícilmente puede estar a cargo, de manera directa, de algún aspecto de las operaciones mundiales del grupo terrorista. Se ha convertido simplemente en mera figura decorativa.
 
Mientras tanto, las matanzas despiadadas de Al Qaeda - derramando sangre musulmana inocente, de una punta del mundo a la otra - está desencantando a las masas musulmanas moderadas, alienando a los yihadistas en potencia, desalentando a nuevos reclutas y minando su base financiera.
 
La carnicería, que incluye el horroroso atentado del mes pasado en una fiesta de boda en Jordania, el secuestro de diplomáticos árabes en Bagdad y la matanza de mujeres y niños iraquíes, ha provocado una fuerte reacción contra Al Qaeda y el extremismo. Lentamente pero con toda certeza, Al Qaeda se está auto degollando en el mundo musulmán.
 
Además, Al Qaeda ve la democracia como la amenaza más peligrosa para su demente apetito por dominar el mundo. El éxito del pluralismo en Irak significa otro clavo más en el ataúd de sus espantosos sueños.
 
No es sorprendente que un comunicado en Internet - que afirmaba tener el apoyo de 5 grupos militantes islámicos en Irak, incluyendo a Abu Musab Al Zarqawi de Al Qaeda en la tierra entre los ríos - denomina las elecciones del 15 como “un proyecto satánico” y promete continuar con su resistencia sangrienta a la voluntad política de Irak.
 
Sin duda, el que 10 a 12 millones de iraquíes vayan a los 6.230 centros de votación no pasará desapercibido en todo Oriente Medio. Más de 100 millones de antenas parabólicas enviarán imágenes de votantes iraquíes a casas, negocios y restaurantes alcanzando una cifra incalculable de telespectadores.
 
Los gobernantes opresivos tampoco podrán ignorar el hecho que en sólo 32 meses, Irak haya derrocado a Saddam Hussein, que haya tenido elecciones internas libres (con 8 millones de votantes), que haya redactado y aprobado una constitución democrática en un referéndum nacional (con 10 millones de votantes) y que haya elegido a un nuevo gobierno.
 
Estas elecciones - y la increíble evolución política de Irak - no pueden dejar de tener un impacto profundo en las opiniones - y acciones - de personas de toda condición en todo el mundo musulmán, muy especialmente para aquellos que anhelan mayor libertad política en estados represivos.
 
Es cierto que las elecciones ponen a Irak en camino a un futuro mejor. Pero es igualmente importante ver que también avisa a Al Qaeda, Irán, Siria y a otros déspotas que el tren de la democracia en Oriente Medio ya ha partido y que nada lo hará volver.

 
 
 
Peter Brookes ha sido Vicesecretario Adjunto de la Secretaría de Defensa de Estados Unidos y actualmente es investigador decano de la Fundación Heritage, columnista del New York Post y Director del Centro de Estudios Asiáticos. El nuevo libro de Peter Brookes es: “A Devil's Triangle: Terrorism, WMD and Rogue States”.
 
 
 
©2005 The Heritage Foundation
 
©2005 Traducido por Miryam Lindberg
 
 
GEES agradece a la Fundación Heritage y al Sr. Brookes el permiso para publicar este artículo.