Crisis económica y seguridad ciudadana

por Ignacio Cosidó, 8 de marzo de 2011

 

(Publicado originalmente en el blog de Ignacio Cosidó)

La relación entre crisis económica y delincuencia no es lineal. Hay delitos que aumentan como consecuencia de la crisis social asociada a la recesión y otros delitos que disminuyen precisamente como consecuencia de la menor actividad económica y la pérdida de población. Es difícil poder medir este impacto por la manipulación sistemática que Rubalcaba viene haciendo con las estadísticas de criminalidad. A fecha de hoy aún no tenemos datos oficiales del año 2010. A pesar de ello tenemos ya algunos datos preocupantes referidos en exclusiva a la Guardia Civil. Estos datos apuntan a que la delincuencia en el ámbito rural empieza a aumentar en los últimos meses de forma inquietante.

Según los datos de la Guardia Civil podemos observar un crecimiento muy importante de infracciones penales que podemos asociar a los problemas económicos por los que atraviesan un número creciente de ciudadanos. Por ejemplo:

  • Defraudación de fluido eléctrico:  Incrementa el 125%
  • Insolvencia punible:  Incrementa el 33%
  • Receptación (compra de material procedente de delitos como el robo): Incrementa 45%.

 

Otros delitos que están también asociados al aumento de la marginalidad social y que crecen con intensidad serían:

  • Hurto: 11,25%
  • Robo con fuerza: 2,53%
  • Extorsión: 24,03%
  • Faltas de Estafa: 11,64%

 

Resulta espectacular también el aumento del delito de tráfico ilegal de personas con finalidad de explotación sexual que crece un 266%.

Por Comunidades Autónomas observamos que los delitos en al demarcación de la Guardia Civil crecieron el pasado año en Ceuta (19,4%), Aragón (13,4%), Galicia (8,2%), Castilla y León (5,6%), Madrid (4,6%), Asturias (3,4%) y Castilla La Mancha (1,52%). Llama la atención a su vez el fuerte crecimiento de los delitos conocidos por la Guardia Civil en Cataluña, con un 22,8% de aumento, a pesar de estar trasferida la competencia a Mossos de Esquadra.

Sin embargo, lo más inquietante es que mientras el número total de denuncias de victimas de delitos a la Guardia Civil se mantiene constante en torno a las 600 mil, las actuaciones policiales de la Guardia Civil en el último año han bajado un 10%, casi 50 mil menos que el año anterior. Por su parte, las detenciones han bajado también un 5%, con 7 mil detenidos menos que en 2009.

Por otro lado, las actas por posesión o consumo de droga realizadas por la Guardia Civil han caído un 16,43% y las denuncias por posesión de armas u objetos peligrosos se redujeron en un 24,16%. El total de infracciones administrativas denunciadas caía más de un 10%.

Más delincuencia y menor acción policial es un binomio muy peligroso para la seguridad ciudadana. Una caída de la presencia y la actuación policial que tiene que ver tanto con las carencias de medios que empiezan a sentir con intensidad las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado como consecuencia de la nefasta política económica del Gobierno como con la desmoralización que la política de personal de Rubalcaba está provocando en el seno del Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil.