Crímenes en nombre de la religión

por Eduard Yitzhak, 3 de octubre de 2012

 Quemar un libro es un signo de estupidez e intransigencia. Las ideas se combaten con ideas. Al terrorismo no se le convence, se le vence. Se le vence por todos los medios que sean necesarios, porque el terrorismo atenta contra la vida humana, contra el derecho natural del ser humano a vivir plenamente su vida. El terrorista no solo atenta contra la víctima, sino que quebranta el orden social y el derecho natural a la vida de la colectividad.

 
Tan verdaderamente cierto es que no todos los musulmanes son terroristas, como también es absolutamente cierto que los terroristas islámicos se amparan en el Islam, y que el islamismo toma el asesinato como modo de vida, y que los islamistas invocan el nombre de Dios sobre cada acto que cometen, y declaran que todo lo que ellos hacen es en cumplimiento de la voluntad divina. Los islamistas apelan el Nombre de Dios aun cuando perpetran los más atroces asesinatos de seres humanos inocentes. El asesinato y la fe se juntan en la visión islámica. Todo esto es cierto
El islamismo es, fue y será una amenaza para el mundo entero.
 
¿El islamismo es el devenir lógico y natural del Islam, o es una mala interpretación de esta religión?
 
 Esta pregunta básica y primordial es la que todo investigador sobre la historia del Islam y del islamismo tiene que formularse, para entender el fenómeno de las masas musulmanas, de su falta de respeto a la democracia, del odio a la alteridad que impregna la conciencia del musulmán medio y de su sociedad.
 
La respuesta no es fácil, pero si que está claro que es la mayoría absoluta de jurisconsultos musulmanes y líderes religiosos del Islam justifican la violencia islámica, y aquellos –pocos- que dicen que la violencia es una mala interpretación no han condenado en absoluto la violencia y crímenes de los islamistas, ¿quizás por miedo a sus correligionarios? al conocer ciertamente, y sin discursos benevolentes, la realidad social e ideológica de los seguidores del Islam, o ¿porqué realmente saben que el islamismo es el Islam en estado puro?
 
En 1979 se estrenó el film Life Of Brian (La vida de Brian), el tercer largometraje del grupo de comedia inglés Monty Python. Trata la historia de un niño que nace el mismo día que Jesús, y es varias veces confundido con él. La película fue un éxito de taquilla, logrando la cuarta mayor recaudación de cualquier película en el Reino Unido en 1979, y la más alta de cualquier película británica en los Estados Unidos ese mismo año.
 
Unos días antes del inicio del rodaje de La vida de Brian el presidente de EMI Films leyó el guion de la película. Calificó la historia como "obscena y sacrílega", negándose a financiarla. En la discusión con el directivo que había concedido el visto bueno al proyecto de los Monty Python, Bernard Delfont pronunció unas palabras que aún se recuerdan por su involuntario contenido cómico: "No permitiré que la gente diga que yo me burlé del jodido Jesucristo".
 
El film se inspira en clave de parodia en la concepción mesiánica del judaísmo y el nacimiento del cristianismo. Ironiza sobre el judaísmo y el cristianismo, lo que provocó que no se llegase a ver en Irlanda y Noruega, donde incluso se prohibió su estreno. Durante el estreno en Suecia, había carteles que decían: "Esta película es tan divertida que la han prohibido en Noruega". Se estrenó en EEUU en 1979, en unas 200 salas en todo el país. Hubo manifestaciones de protesta de cristianos, incluida una de una pequeña asociación de rabinos de Nueva York. En España se estrenó el 10 de noviembre de 1980. [1]
 
El 20 de marzo de 2011 el pastor protestante Wayne Sapp quemó un ejemplar del Corán en presencia del pastor Terry Jones, quien anunció el año anterior que lo quemaría con motivo del aniversario del 11-S, aunque luego se echó atrás, después de que el Gobierno estadounidense le advirtiera de las posibles consecuencias de su actos.
 
Líderes religiosos cristianos y judíos criticaron la quema del Corán. Líderes religiosos musulmanes de todo el mundo, incluyendo los que se autoconsideran “moderados” describieron la quema del Corán como un crimen de odio y un acto blasfemo que incitaba y justificaba los actos vandálicos y criminales de los islamistas. [2]
 
Recientemente una película burlesca sobre Muhammad ha sido la excusa para asesinar al embajador norteamericano en Libia, incendiar embajadas de países de la Unión Europea en el mundo árabe y/o musulmán. [3]  Decenas de miles de personas protestaron el viernes desde Marruecos hasta Indonesia contra la grotesca película antiislámica que ha exacerbado los sentimientos de los musulmanes. [4]
 
El martes 9 de Septiembre (9/11) durante la manifestación de miles de musulmanes frente a la embajada estadounidense en El Cairo, un clérigo musulmán, Abu Islam, rompió y quemó la Biblia, ante el regocijo, delirio y éxtasis de los devotos musulmanes, que aplaudieron fervorosamente. [5] El jeque musulmán, Abu Islam, como se puede visionar en el vídeo, destruye la Biblia y tira las hojas hacia la multitud, que vocifera “Alá es el más grande. Judíos, el ejército de Muhammad se acerca”, "Gobernar, gobierno, O Corán", "llegando, está llegando O Islam".
 
Abu Islam muestra a la multitud una Biblia y dice: “Este es el libro que el perro Terry cree, al igual que los perros como él, los cristianos egipcios en América”.
 
El líder religioso musulmán, Abu Islam, antes de entrar en su coche dijo a los miles de musulmanes que “la próxima vez voy a orinar en la Biblia".
 
La “durísima” respuesta del presidente de los EEUU, Barack Hussein Obama a la violación y muerte de su embajador en Libia ha sido pedir a Google que retire el video que ofende a los musulmanes, ¿quizás por que le ofende a él como Hussein que es? [6]
 
Si algún religioso cristiano o judío hubiera incendiado cines que proyectaban el film de la Vida de Brian en los años 80 del siglo pasado, ¡Qué pensaríamos de él, sobre sus valores religiosos, y lo que aprendió y enseñó?
 
Pero cuando los que perpetran crímenes en nombre de su religión son musulmanes, se acaba toda crítica contra los “valores” que reciben de su religión. Para los iracundos musulmanes vale menos la vida de un ser humano que la de un simple objeto, y la mofa, correcta o incorrecta que se haga sobre su líder, Muhammad es motivo para asesinar.
 
Todos rechazaríamos y repudiaríamos que los coptos, cristianos egipcios, violasen y asesinasen a embajadores de países musulmanes por las estupideces del jeque musulmán Abu Islam que ha quemado una Biblia. ¡Pero, pero, pero! si los criminales son musulmanes, “como Alá manda”, no sólo no hay críticas, sino que se pide retirar una burda película que “ofende” a los musulmanes.
 
 
NOTAS
 
[1] Las quejas, como suele ocurrir en estos casos, fueron beneficiosas para la taquilla, y la película pronto pasó a 600 salas. Ese año fue el filme británico con la mayor recaudación en EEUU, cerca de 20 millones de dólares.