Corea. Más por menos

por Manuel Coma, 20 de febrero de 2013

(Publicado en La Razón, 14 de febrero de 2013)

 

 Pequeño es peligroso, podría ser la conclusión de la prueba nuclear que el estado pordiosero de Corea del Norte realizó el pasado martes 12. Artefacto ligero en peso y pequeño en tamaño, pero no en capacidad explosiva. Es el tercer ensayo en sus cincuenta años de programa nuclear (2006 y 2009) y parece que el que mejor le ha salido, consiguiendo una potencia de varios Kilotones (unidad equivalente a lo que produciría la explosión de mil toneladas de TNT, trinitotolueno). La de Hirosima fue entre 13 y 18 Kt. Los análisis sismográficos y de radiación –muy escasa, si todo les ha salido bien, por ser subterránea- llevarán días antes de poder llegar a conclusiones algo más precisas, pero si, como se teme, la bomba ha conseguido más con menos representa un importante progreso en el programa coreano, lo que significa un incremento de la amenaza, puesto que lo que necesita Pyongyiang es disminuir el peso y volumen de sus cabezas para aumentar el radio de proyección de sus misiles. Para llegar al Sur no necesitan nada, para alcanzar Japón tampoco, pero su objetivo último es tener a tiro el territorio continental de los Estados Unidos. Si se confirma lo que ahora parece o se supone, puede decirse que van más avanzados en lo nuclear que en la misilística. Aún no han conseguido un solo lanzamiento, el último en Diciembre, que pueda ser considerado un auténtico éxito, y en todo caso es seguro que el grado de precisión será muy bajo, pero si la bomba de esta semana es apreciablemente más pequeña y ligera que las anteriores, están más avanzados de lo que se suponía.

Como siempre, los especialistas en tan opaco régimen buscan significados políticos al acto llevado a cabo. El servicio de mensajería del régimen parece haber estado muy activo. La fecha no puede ser inocente y repite pautas anteriores. Fue unas horas antes del ritual discurso del presidente americano sobre el Estado de la Unión en el que, como era previsible, Obama volvió sobre uno de los puntos favoritos de su credo político, anunciando su propósito de reducir en un tercio el arsenal nuclear americano. Sin duda tenía reservada alguna mención para Corea del Norte, que a toda prisa hubo de trocar en seria advertencia. A los chinos les ha amargado la importante celebración del año nuevo lunar, y a un conciliador nuevo presidente surcoreano le ha puesto las cosas difíciles a pocos días de su toma de posesión.