China, responsable

por Florentino Portero, 30 de noviembre de 2010

 

(Publicado en ABC, 30 de noviembre de 2010)
 
Cada vez que Corea del Norte alarma al mundo con su comportamiento irresponsable, recordándonos que es posible un conflicto nuclear en el corredor marítimo que separa China de Japón, las miradas se dirigen hacia Pekín. El régimen de Pyongyang, responsable del atraso, hambre y aislamiento que sufren sus habitantes, tiene un solo valedor internacional: China. Podemos comprender que sus dirigentes teman la llegada de millones de emigrantes norcoreanos en busca de algún futuro, si el estado norcoreano se viene abajo como consecuencia de un gobierno tan despótico como incompetente. Entendemos que les resulte incómodo el fracaso de una experiencia comunista próxima y, sobre todo, que toda la península de Corea se pueda convertir en un ejemplo de democracia liberal en Asia. Sin embargo, todo eso no justifica la protección china a un régimen que supone una amenaza internacional.
 
Corea del Norte ha hecho de la industria misilística su actividad económica por excelencia. Es evidente que sólo le compran estados que no pueden adquirir estas armas en mercados convencionales y que no es posible entender los programas de misiles paquistaní o iraní, entre otros, sin la colaboración norcoreana. Tampoco es fácil entender el programa nuclear norcoreano sin la colaboración paquistaní. Todo ello no habría sido posible sin el visto bueno chino.
 
La situación a la que hemos llegado es inaceptable. Los ataques sufridos por Corea del Sur son actos de guerra, a los que no se ha respondido para intentar frenar una escalada de consecuencias imprevisibles. La solución no está en una nueva ronda de conversaciones a seis. La pelota está en campo chino. Es Pekín quien debe asumir su responsabilidad y controlar el leviatán que ayudó a crear. Debe enviar mensajes claros y controlar una transición compleja para bien de todos.