Cambios en la política

por Thomas Sowell, 4 de septiembre de 2008

(Publicado en Real Clear Politic, 30 de agosto de 2008)
 
Uno de los pocos clichés políticos que tienen sentido es ése que dice que: “En política, todo puede cambiar de la noche a la mañana”.
 
Hace menos de un año, la gran pregunta era si Rudolph Giuliani podría ganarle a Hillary Clinton en las presidenciales de este año. Hace menos de 2 meses, Barack Obama le llevaba una gran ventaja a John McCain en las encuestas. Hace menos de una semana, se apostaba sobre seguro que Mitt Romney sería la opción de McCain para vicepresidente.
 
No nos hace falta Barack Obama para crear el “cambio”. Las cosas cambian en la política, en la economía, y en otras áreas de la sociedad americana, sin esperar por un Mesías político que nos lleve a la tierra prometida.
 
¿Quién habría pensado que el gran discurso de Obama en la convención demócrata sería una decepción ante tantas expectativas, mientras que el discurso de McCain encandilaría a su audiencia cuando anunció a la gobernadora Sarah Palin como su candidata para la vicepresidencia?
 
Algunas personas se sorprendieron al ver que había elegido a una mujer. Lo que es más asombroso es que se trata de una republicana que sabe hablar bien. ¿Cuántas de ese tipo ha visto usted?
 
A pesar del incesantemente repetido mantra del “cambio”, la política de Barack Obama es tan vieja como el New Deal y va retrasado en lo que a la economía actual se refiere.
 
La declaración del senador Obama de que “nuestra economía está en un estado de agitación” es material estándar de la izquierda y de los medios de comunicación que se han estado muriendo por utilizar la palabra “recesión”.
 
La ralentización de la economía no sólo no ha llegado a la definición de recesión, los datos más reciente de la economía de Estados Unidos muestran que la economía está creciendo a un ritmo del 3% - un nivel por el que muchas economías europeas darían la vida a pesar de que nos exhortan constantemente a imitar a esos países cuyos resultados finales no son tan buenos como los nuestros.
 
El “cambio” de Barack Obama es el reciclaje del tipo de política y retórica del New Deal que prolongó la Gran Depresión de los años 30 mucho más alla de la duración de cualquier depresión previa o posterior.
 
Se trata del mismo tipo de política progre, ésa que llevó a la inflación de dos dígitos, a tipos de interés de dos dígitos y a un creciente desempleo durante la administración Carter. Éstos son cambios del tipo película “Regreso al futuro” que llevan a desastres económicos que necesitan repetición.  
 
No lo dude, la retórica política de Franklin Delano Roosevelt era buenísima. Para aquellos que admiran la retórica política, al igual que muchos de los partidarios de Barack Obama parecen hacer, Roosevelt era el mejor. Para los que se llevan por los resultados reales, el historial de Roosevelt era pésimo.
 
Aunque la Gran Depresión de los años 30 empezó bajo la presidencia de Herbert Hoover, el desempleo durante el último año de Hoover en el cargo no era tan alto como el nivel que alcanzó durante cada uno de los primeros 5 años de la presidencia de Roosevelt.
 
Durante los 8 años de los 2 primeros mandatos presidenciales de Roosevelt, sólo hubo 2 años en los que el desempleo fue menor que con Herbert Hoover -- y no por mucho.
 
Algunos dicen que la Segunda Guerra Mundial sacó a Estados Unidos de la Gran Depresión. Lo que la guerra hizo fue poner punto final al New Deal, ya que la supervivencia de la nación se convirtió en la mayor prioridad y reemplazó la retórica antiempresarial y de lucha de clases de Roosevelt.
 
La retórica del senador Obama es hoy la retórica antiempresarial y de lucha de clases que en el sentido político funcionó tan brillantemente para Roosevelt en los años 30. Pero Obama está siguiendo el curso opuesto al de Roosevelt cuando se trata de reconocer las amenazas a la seguridad nacional americana.
 
El senador Obama ha intentado en repetidas ocasiones ocuparse de las amenazas a la seguridad nacional con retórica. Intentó restarle importancia a la amenaza de un Irán nuclear porque Irán es una “nación pequeña” - a pesar que es más grande que Japón, país que lanzó un ataque devastador contra Estados Unidos en Pearl Harbor.
 
Roosevelt tuvo la sensatez de comenzar a exhortar una mayor preparación militar en 1940, más de un año antes que Estados Unidos se viera atacado. Y afirmó: “Si usted espera hasta mirar al enemigo en los ojos, nunca se enterará qué cosa le golpeó a usted”.
 
Cortar el presupuesto militar y llevar los problemas de política exterior a la ONU es la versión de “cambio” de Obama.
 
Ése es el cambio en el que no nos atrevemos a creer. Es la audacia del bombo publicitario.

 
 
Thomas Sowell  es un prolífico escritor de gran variedad de temas desde economía clásica a derechos civiles, autor de una docena de libros y cientos de artículos, la mayor parte de sus escritos son considerados pioneros entre los académicos.  Ganador del prestigioso premio Francis Boyer presentado por el American Enterprise Institute, actualmente es especialista decano del Instituto Hoover y de la Fundación Rose and Milton Friedman
 
 
©2008 Creators Syndicate, Inc.
©2008 Traducido por Miryam Lindberg