Boko Haram quema Nigeria

por GEES, 1 de diciembre de 2012

 Cada vez más, las matanzas de cristianos y los ataques a la Fuerzas Armadas Federales de Nigeria son la seña distintiva de los yihadistas salafistas de Boko Haram, uno de los grupos terroristas más activos en África. Para combatirlos hay que salir ya de las fronteras nigerianas, pues se proyectan hacia la franja del Sahel. Allí encuentran a sus camaradas de Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI), y su efecto pinzase hace sentir sobre Malí y sobre Níger, países en que se han registrado detenciones de miembros de Boko Haram este verano.

El atentado más reciente de Boko Haram no hace sino confirmar su osadía, pues fue a la vez un ataque a militares y a cristianos. Tuvo lugar el pasado día 26: al menos 11 personas morían y una treintena resultaban heridas a resultas del impacto de un autobús conducido por un suicida contra una iglesia ubicada en un cuartel; acto seguido estalló un coche bomba. Ese tipo de acciones da siempre buenos resultados en términos de letalidad, como se ha visto también en Afganistán, Pakistán, Rusia (Chechenia) e Irak.
 
El referido ataque tuvo por objetivo la iglesia protestante de Saint Andrews, enclavada en un cuartel de la ciudad de Jaji, en el tantas veces golpeado estado de Kaduna. El mes pasado, el 28 de octubre, tuvo lugar otro ataque suicida contra una iglesia –esta vez católica–, en la propia capital de Kaduna, que se saldó con ocho muertos y casi dos centenares de heridos.
Boko Haram está liderado por Abubakar Shekau –sucesor de su fundador, Mohamed Yusuf, eliminado por las Fuerzas de Seguridad–, por cuya cabeza ofrecen las autoridades 1,8 millones de dólares. Boko Haram surgió en 2002, en la estela combatiente de Al Qaeda y con el estímulo que supuso el 11-S para muchos yihadistas salafistas de todo el mundo. Como le ocurriera a AQMI en Argelia, la segunda mitad de la pasada década marcó la aceleración de su activismo, y Boko Haram es hoy el grupo terrorista más letal de África, por delante incluso de Al Shabab, que cada vez extiende más sus tentáculos fuera de Somalia (el pasado día 3 dos suicidas mataron a tres personas e hirieron a cinco en Mogadiscio; el día 18 un atentado en Nairobi provocaba siete muertos y un recrudecimiento de los enfrentamientos interreligiosos que tanto buscan los yihadistas).
 
Por otro lado, Boko Haram se ha sumado a la nefasta práctica del secuestro de occidentales (en la primera mitad de este año murieron tres de sus rehenes: un británico, un italiano y un alemán), que también practican AQMI, el Movimiento para la Unicidad del Islam (Tawhid) y el Yihad en África Occidental (Muyao), que actúan en el Magreb y el Sahel. En este sentido, conviene recordar el secuestro, este mismo mes, de un ciudadano portugués en Níger.