Amenazas yihadistas contra los tendidos energéticos argelinos

por Carlos Echeverría Jesús, 28 de enero de 2011

 

Las convulsiones que afectan en los últimos meses a los países norteafricanos, desde la protestas en Egipto ante la manipulación de las elecciones de diciembre hasta la huída de Túnez del ya ex Presidente Zine El Abidine Ben Alí ante las movilizaciones cada vez más amenazantes de la población, el 16 de enero, pasando por los disturbios producidos a principios de enero en Argelia en paralelo a los tunecinos, nos obligan a considerar el norte de África en general y el Magreb en particular como punto central de interés desde la perspectiva de la seguridad de España. Además la perduración del terrorismo de Al Qaida en las Tierras del Magreb Islámico (AQMI) supone una amenaza permanente a la que ahora debemos de añadir la variable representada por las incógnitas que se abren con las susodichas protestas, cada vez más visibles y virulentas en algunos escenarios.
 
En el presente análisis vamos a estudiar un riesgo o amenaza concreto para el abastecimiento energético de España desde Argelia, cuestión esta que como veremos es estratégica para nuestro país. Argelia es el tercer abastecedor en importancia de gas natural de la UE y podría pasar a ocupar el segundo puesto antes de 2030. Por otro lado, la compañía Sonatrach intenta poner en marcha cuanto antes el gasoducto directo Medgaz, entre Beni-Saf y Almería, el segundo hispano-argelino a añadir al Magreb-Europa (GME) que está en servicio desde 1996 y que atraviesa Marruecos y el Estrecho de Gibraltar. Ello incrementará aún más nuestra dependencia del gas argelino y, con ello, nuestras vulnerabilidades, incluidas las derivadas de posibles ataques terroristas a nuestro abastecimiento (hoy el 33% del gas que consumimos es argelino). Por otro lado estas amenazas potenciales afectan también a Italia que hoy por hoy es el principal importador europeo de gas argelino, con 27.000 millones de metros cúbicos anuales.
 
Hoy por hoy el Estado argelino ha venido siendo capaz de garantizar la seguridad de sus hidrocarburos frente a la amenaza terrorista, tanto en lo que a la explotación como al transporte respecta, pero ante el incremento de dicha amenaza en otras latitudes y en este sector es importante que hagamos un inventario de escenarios posibles así como de las medidas que se hacen necesarias para despejarlos.
 
En el marco de la Asociación Estratégica que España pretende establecer con Argelia, el capítulo energético, que debería caracterizarse tanto por la estabilidad en las relaciones entre los actores que garanticen la seguridad de los suministros, como por la protección de estos frente a amenazas como la representada tanto por AQMI como por “Al Qaida central” o, incluso, por grupos terroristas que aún existen como tales en el Magreb sin haberse integrado oficialmente en la susodicha red de AQMI, es el más importante de las relaciones bilaterales.[1] Dichas relaciones no sólo se reflejan en el abastecimiento de dichos recursos sino también en la existencia de unas infraestructuras críticas que se convierten en el objetivo más ambicionado por los grupos terroristas.
 
Las infraestructuras críticas como potenciales objetivos para los terroristas yihadistas salafistas
 
No todas las instalaciones energéticas inventariables en el eje hispano-argelino pueden ser consideradas críticas pero sí buena parte de ellas. Como es sabido todo el proceso de producción energética y su continuación hasta que el recurso es consumido es largo e implica multitud de etapas: extracción, producción o generación de energía, infraestructuras por tierra y mar para su transporte, proceso y refino, almacenamiento, distribución y consumo. En todas estas etapas el terrorismo puede constituirse en amenaza, pero donde verdaderamente es más preocupante es en las fases iniciales y medias, es decir, desde que los recursos se extraen hasta su traslado a los mercados europeos, siendo de interés para este análisis su traslado a España.[2] En cualquier caso realizar un ataque en las fases más iniciales es mucho mejor desde la óptica terrorista ya que ello permite tener un efecto multiplicador mayor al afectar a un máximo de etapas. No hace falta provocar muchas víctimas sino que la naturaleza del objetivo atacado provoca un impacto enorme, afectando a la economía y a la confianza internacional en el país, en este caso el para los terroristas de AQMI y antes para sus predecesores el GSPC y el GIA, Estado apóstata argelino. Además, ante este tipo de ataques la cobertura mediática está asegurada en términos de dramatización.
 
Se entiende por infraestructuras críticas en el sector energético aquellas facilidades y servicios que son vitales para las operaciones básicas de una sociedad, o aquellas sin las cuales el normal funcionamiento de una sociedad se vería gravemente amenazado. Cuestiones conectadas a la anterior, como son la duración de la interrupción provocada por el ataque o el coste de su reparación son también fundamentales y deben de ser evaluadas cuidadosamente por los operadores y por quienes están llamados a proteger dichas infraestructuras de la misma manera en que los terroristas también lo hacen. El sector energético de cualquier país es siempre sensible, y por ello atractivo para los terroristas. La dependencia de la economía argelina con respecto a sus hidrocarburos y el nivel de dependencia español del gas, y en menor medida del petróleo, procedentes de Argelia, hacen que ni uno ni otro pueda permitirse una interrupción repentina del abastecimiento haciendo este hecho a ambos países muy vulnerables ante la realización de uno o varios ataques terroristas.[3] Más allá de la envergadura que pudieran tener estos, el factor psicológico conectado a la realización de un ataque tendría también, como veíamos, su impacto económico y político.
 
El modo de transporte del gas que procedente de Argelia llega a España, y a Italia, es tanto por gasoducto como en forma de Gas Natural Licuado (GNL) transportado por buques metaneros.[4] Precisamente es importante destacar aquí que la primera fábrica de GNL construida en el mundo fue la de CAMEL, en la localidad argelina de Arzew, a principios de los años sesenta.[5] España importa hoy por hoy alrededor del 50% del gas que compra a Argelia en forma de GNL y tiene las plantas de licuefacción necesarias para transformarlo a su llegada.[6] Dos gasoductos, el Transmed o “Enrico Mattei” que une Argelia con Italia a través de Túnez, y cuya capacidad será pronto de 32 bcm, y el GME también conocido como “Pedro Durán Farell” – en homenaje al visionario empresario que propuso su construcción y contra viento y marea consiguió que el proyecto se realizara -, que atraviesa Marruecos y llega a España y a Portugal, y cuya capacidad es de 8 bcm, representan junto con los buques metaneros las vías de acceso hoy operativas entre Argelia y sus clientes extranjeros. Ambos gasoductos no han tenido nunca problemas de tránsito gracias a disponer de unas magníficas estructuras.[7] Por el GME nos llega una cuarta parte del gas consumido en España y por el “Medgaz”, que conectará próximamente y de forma directa Beni-Saf, en Argelia, con Almería, en España, tendrá una capacidad de 8 bcm anuales. Idéntica esta última capacidad a la que tendrá el “GALSI”, un cuarto gasoducto, este también directo, que también en breve deberá conectar Argelia con Italia. Como vemos la nueva generación de gasoductos, el “Medgaz” y el “GALSI”, serán ya directos evitando en ambos casos los países de tránsito.
 
El gasoducto “Medgaz”, cuyo diseño original data de 2001, tiene varios socios que se comprometieron por un contrato de 20 años de duración a comprar 1.000 millones de metros cúbicos de gas transportado por el mismo.[8] El problema es que una de las condiciones puestas por el entonces Presidente José María Aznar en 2001 para aprobar el “Medgaz” fue que se conectara a Francia a través de Cataluña: ante la negativa francesa hecha pública el pasado 16 de julio, a construir de momento el gasoducto transpirenaico “Midcat”, en lo que algunos sospechan que sea un acuerdo con Rusia y Noruega para repartirse el mercado, España podría encontrarse en una situación muy incómoda incrementándose de nuevo el porcentaje de gas recibido de Argelia.
 
Finalmente, y aunque sea en términos de prospectiva en lo que a las infraestructuras críticas respecta, es importante destacar que el proyecto de construir un gasoducto desde Nigeria hasta Argelia atravesando Níger, el “Gasoducto Trans-Sahariano” (TSGP, en sus siglas en inglés), firmado por los Ministros de Energía de los tres Estados africanos en julio de 2009, añadirá a los tendidos actuales otro muy ambicioso y que deberá atravesar un enorme territorio en parte del cual cada vez es más visible la amenaza de AQMI.[9] Si se atiene a lo firmado por los tres Ministros, el TSGP transportará a lo largo de 4.128 kilómetros gas nigeriano a partir del año 2015 hasta la costa mediterránea de Argelia atravesando Níger. Está también previsto que tenga una capacidad de entre 20.000 y 30.000 millones de metros cúbicos que en Argelia enlazarán con los gasoductos hacia Italia y España.[10] La compañía coreana “Sansung Engineering” ya ha sido seleccionada para iniciar los trabajos y a ello hay que añadir que durante la visita a Nigeria del Presidente ruso, Dmitri Medvedev, a fines de junio de 2009, el presidente de “Gazprom International”, Boris Ivanoz, anunciaba que a fines de 2010 su compañía iniciaría la construcción de un gasoducto de 360 kilómetros que podría convertirse en el primer tramo del TSGP, y para ello firmaba un acuerdo con la compañía nigeriana PNC. El coste total de la obra está estimado de partida en unos 10.000 millones de dólares. Con la firma de una Asociación Estratégica entre Argelia y Rusia, el 6 de octubre de 2010 en Argel, y que incluye el compromiso de principio de “Sonatrach” y “Gazprom” de explorar fórmulas para vender conjuntamente gas en Europa, el escenario de reforzamiento bilateral a través de instrumentos como TSGP se dibuja en el horizonte, con consecuencias para los países europeos.[11]
 
Los ataques a los centros de producción y a los medios de distribución energética en el modus operandi de los terroristas yihadistas salafistas
 
Como afirmábamos anteriormente los ataques terroristas a este sector estratégico pueden darse tanto en la fase inicial del proceso – prospección y producción -, y que es el más interesante para los terroristas porque con ello paralizarían todo el ciclo y es como más daño podrían hacer a su enemigo principal, el Estado argelino, además de afectar también a sus valedores internacionales, sus clientes inmediatos, como en la fase intermedia del transporte.
 
Hemos de comenzar afirmando que entre 1995 y 2000, de la mano del GIA y del GSPC, y en la década actual, de la del GSPC y de AQMI, pueden inventariarse ataques varios tanto a instalaciones energéticas como a empleados de las mismas en Argelia extensibles en los últimos tiempos a algunos países limítrofes. Tradicionalmente se ha considerado que tanto para el GIA y el GSPC antes como para AQMI ahora atacar instalaciones energéticas, en general muy bien protegidas, ha entrañado demasiados riesgos. Ello fue así incluso a partir de principios de 1996, momento este en el que la creciente presión de las Fuerzas Armadas argelinas y los distintos cuerpos de seguridad fueron capaces de presionar tanto a los grupos terroristas en las montañas y en las zonas rurales del norte de Argelia que les obligaron a replegarse en parte hacia las grandes ciudades y, parte de ellos, hacia las zonas desérticas del sur, acercándose a las áreas donde se extraen los hidrocarburos y desde donde se transportan hacia las costas mediterráneas. En este contexto, el GIA amenazó expresamente a los trabajadores de “Sonatrach” y de otras empresas estatales ligadas a los hidrocarburos y mantuvo sus amenazas contra los extranjeros vinculados a dicho sector, precisamente en el momento en que “British Petroleum” (BP), “Total”, “Repsol” y “Arco” firmaban contratos con las autoridades argelinas. A título de ejemplo, la prensa en árabe publicaba el 14 de febrero de 1996 el anuncio del GIA de que atentaría contra empleados de “Sonatrach” y “Naftal”, así como contra sus socios extranjeros, si no abandonaban de inmediato sus puestos de trabajo. En aquellos momentos se detectaron células terroristas actuando en las Wilayas (provincias) de Ouargla, Ghardaïa y Laghouat y ya la frontera con Níger era escenario – como lo es hoy en la lucha contra AQMI – de la actuación de patrullas del Ejército, de la Gendarmería Nacional y de algunos grupos de Tuareg que colaboraban con las autoridades. En esta zona habían proliferado diversos grupos rebeldes enfrentados a las autoridades de Bamako y ello podía permitir el tráfico de armas en beneficio de los grupos terroristas argelinos y de otros dedicados a actividades delincuenciales varias. De hecho, ya en aquellos momentos grupos de bandidos habían dificultado las actividades de los operadores de compañías energéticas nacionales y extranjeras que buscaban hidrocarburos tanto en el sur de Argelia como en el norte de Níger. Un ejemplo del activismo de entonces que provocaba inquietud dentro y fuera de Argelia - fuera del país lo hacía particularmente entre los socios energéticos - fue la amenaza del entonces emir del GIA, Antar Zouabri, sucesor del también sanguinario Djamel Zitouni, quien en octubre de 1996 anunció que todos los trabajadores vinculados al sector de los hidrocarburos eran objetivos de su grupo porque eran los ingresos del petróleo y del gas los que permitían la perpetuación del régimen apóstata e impío de Argel. En la noche del 7 al 8 de octubre de 1996 unas 40 personas fueron asesinadas por el GIA en un falso control de carreteras instalado por los terroristas al sur de Laghouat, en la carretera que conduce a Hassi R’Mel, uno de los principales yacimientos argelinos, y la mayoría de las víctimas eran trabajadores de “Sonatrach”.
 
Desde aquellos duros tiempos la protección en suelo argelino de los tendidos energéticos ha permitido que los ataques hayan sido más esporádicos que sistemáticos, pero ello no nos debe hacer perder de vista que la fijación como objetivo de los países productores y de sus redes de explotación y de distribución de hidrocarburos por parte de Al Qaida es recurrente en la propaganda de esta y, de forma cada vez más insistente, en los últimos años. En términos de actualidad recordaremos aquí cómo a principios de febrero de 2009 la compañía francesa “Total”, cuya presencia es veterana en la región y que está implicada en entre otros proyectos el “Medgaz”, ponía en alerta a todo su personal en Mauritania ante las amenazas, creíbles, de AQMI. En las mismas fechas la prensa arabófona de Argelia – con el diario Al Khabar a la cabeza – y diversos medios yihadistas en Internet se hacían eco del riesgo de ataques inminentes por parte de AQMI contra campos petrolíferos de compañías occidentales en la región magrebí.[12] Las amenazas lanzadas por AQMI eran similares a, y en cierta medida seguían la estela de, las hechas públicas por “Al Qaida central” en 2005 y 2006 y en las que insistía en 2007 contra los países musulmanes productores de energía para, en palabras de Osama Bin Laden, “cortar las arterias que alimentan la vida de las Naciones Cruzadas”: tales amenazas habían cristalizado, por ejemplo, en los dos ataques realizados, simultáneamente y en buena medida afortunadamente fallidos, contra instalaciones de explotación de hidrocarburos en Yemen el 15 de septiembre de 2007.[13] A destacar también en términos de antecedentes el ataque realizado por dos suicidas, en Arabia Saudí el 24 de febrero de 2006, contra la gran refinería de Abqaiq, la mayor del mundo, capaz de refinar más de 6 millones de barriles diarios y de donde sale para la exportación el 60% del crudo saudí:[14] el ataque en sí, y la penetración de los terroristas en el primer perímetro de seguridad de la gran instalación saudí, constituye como decíamos un estímulo para que otros vengan detrás tratando de emular, y de superar, la hazaña.[15] Por otro lado, se estima que entre 2004 y 2007 se realizaron en Irak alrededor de 550 ataques contra infraestructuras energéticas de diverso tipo. Entre estos destacaremos los producidos en abril de 2004 contra las terminales petrolíferas de “Al Basra Oil” (ABOT) y de “Khor Al Amaya” (KAAOT), en la costa sur iraquí, que aunque no consiguieron sus objetivos en términos de destrucción sí costaron la vida a tres marinos estadounidenses y heridas a otros cuatro.[16] Por otro lado, el Centro Nacional Contraterrorista de los EEUU cifraba a través de su Worldwide Incidents Tracking System en más de 1.500 los incidentes terroristas relacionados con infraestructuras energéticas entre 2004 y 2008 en todo el mundo.[17] Finalmente hemos de destacar que, ante la envergadura que está adquiriendo AQMI en lo que respecta a su fijación por Estados débiles en términos de seguridad como son los del Sahel, incluyendo aquí a Níger, las perspectivas de que a partir de 2015 un nuevo y ambicioso proyecto de gasoducto, el TSGP, se convierta en un futuro y atractivo objetivo de Al Qaida es alta, y ello en una zona donde las perspectivas energéticas en términos de explotación y/o transporte de petróleo y de gas así como de minerales estratégicos hacen inevitable una creciente presencia de personal, tanto local como extranjero.[18]
 
Si algo no se ha producido hasta la fecha han sido ataques en la mar si bien la amenaza está ahí y los precedentes de ataques en dicho medio son cada vez más abundantes de la parte de Al Qaida y de sus asociados en otras latitudes del mundo. A destacar en primer lugar tanto el ataque suicida contra el “USS Cole” en el puerto de Adén, en octubre de 2000, que produjo la muerte de 17 tripulantes de dicho buque, y el también suicida producido contra el petrolero francés “MV Limburg” en aguas también yemeníes en octubre de 2002 y tras el cual Bin Laden ha venido insistiendo en la necesidad de golpear al sector energético. Un ataque producido en el interior de un puerto contra un buque de guerra de la superpotencia estadounidense y uno realizado en las proximidades de la costa de Yemen contra un petrolero francés son un buen precedente para unos terroristas que, no lo olvidemos, prestan gran atención a las lecciones aprendidas de acciones tanto realizadas como fallidas para diseñar ataques futuros.[19] Antes del ataque contra el “USS Cole” los terroristas de Al Qaida habían intentado idéntica acción contra el “USS Sullivans”, también en Yemen, pero este resultó fallido al hundirse la embarcación preparada para el atentado por exceso de peso.[20] Las consecuencias del ataque contra el “MV Limburg” fueron considerables para Yemen y podrían suponer un atractivo para unos terroristas que podrían querer emular una acción similar para provocar daños al Estado argelino: tras el ataque de 2002 el tráfico marítimo entrante en Yemen se redujo un 90%, las tasas de seguros se triplicaron, más de 3.000 personas perdieron su empleo y las pérdidas de ingresos en los seis meses posteriores al ataque supusieron el equivalente al 1% del PIB del país. Junto a tales efectos sufridos por el país más afectado hemos de destacar también los daños producidos durante el ataque y que podrían imaginarse en un escenario como es el del Mediterráneo Occidental: el “MV Limburg” transportaba 400.000 barriles de crudo, un miembro de la tripulación resultó muerto y varios heridos, el buque resultó parcialmente incendiado y el equivalente a 700 toneladas de petróleo resultaron vertidas en la mar.[21]
 
Es preciso recordar que la subregión del Mediterráneo Occidental podía haberse convertido en escenario de ataques suicidas en el medio marino en aquellas fechas de la primera mitad de la década si las fuerzas de seguridad marroquíes no hubieran podido desarticular una célula de Al Qaida, entre mayo y junio de 2002, que preparaba atentados contra buques británicos y estadounidenses en misión de patrullas en el marco de la “Operación Esfuerzo Activo-Active Endeavour” de la OTAN.[22] Mientras el Mediterráneo Occidental se mantiene hoy por hoy al margen de este tipo de acciones, el verano de 2010 ha sido testigo de la persistencia de la amenaza aquí inventariada: el ataque contra el petrolero japonés “M Star”, realizado por terroristas suicidas de Al Qaida en el Estrecho de Ormuz el pasado 28 de julio, obliga como nunca antes a considerar que la amenaza está ahí y que es preciso desarrollar medidas preventivas frente a ella.[23]
 
Junto a los ataques con explosivos, suicidas o no, hemos de evocar los asaltos armados producidos contra buques, realidad esta cada vez más frecuente realizada sobre todo por piratas pero, en ocasiones, también por terroristas. El ataque pirata contra el petrolero “Chaumant” en 1999, ofreciendo un escenario dantesco de un barco saqueado y sin rumbo por el Estrecho de Malaca hasta que la tripulación maniatada fue capaz de liberarse y de recuperar el control, o el realizado también por piratas contra el químico “Dewi Madrim”, en marzo de 2003, secuestrado por una docena de hombres que se mostraron capaces de maniobrar durante días con este gran buque, son antecedentes atractivos para los piratas e inquietantes para nosotros por si pudieran servir de inspiración a terroristas. No muy lejos en el tiempo, el ataque contra el “Super Ferry 14”, realizado en febrero de 2004 por el Grupo Abu Sayyaf en Filipinas y que provocó 116 muertos es otro hito, este aún más dramático pues es la acción de terrorismo marítimo más grave producida hasta la fecha, que es siempre destacado en términos de lecciones aprendidas por los terroristas.[24]
 
Otro tipo de ataque producido en medio marítimo y a destacar por su especificidad es el ocurrido en marzo de 2004, cuando un terrorista del Movimiento de Resistencia Islámica (HAMAS) palestino consiguió mantenerse oculto en el interior de un buque mercante con destino al puerto israelí de Ashod, situado 15 millas al sur de Tel Aviv. Consiguió no ser detectado durante la inspección del buque saliendo del mismo disfrazado de miembro de la Fuerza Naval israelí y provisto de un chaleco repleto de explosivos: al detonarlos asesinó en su acción suicida a 10 miembros de la Autoridad Portuaria israelí.[25]
 
El hecho de que en la presente década “Al Qaida central” en términos globales, y el GSPC primero y AQMI después en lo que al Magreb respecta, no hayan dejado de amenazar a los productores de energía, y en algunos casos a cumplir o a tratar de cumplir sus amenazas,[26] ha llevado a las autoridades de la subregión a dar muestras de su inquietud ante este posible escenario si bien lo cierto es que, hoy por hoy, aún no existe ningún plan pan-mediterráneo para contrarrestar las consecuencias de un posible accidente o ataque terrorista que afecte a las instalaciones energéticas en una u otra de las orillas del Mediterráneo o bien a los medios móviles (buques) o fijos (gasoductos) de transporte desde el productor hasta el cliente.[27] Esta constatación nos sirve de preámbulo para introducirnos en el siguiente epígrafe.
 
Las respuestas
 
Las amenazas lanzadas, los ataques de diverso tipo realizados en escenarios variados pero situados siempre dentro del campo de batalla universal de los yihadistas salafistas, y el creciente número de objetivos potenciales a la luz de la intensificación de las relaciones norte-sur en términos energéticos en el Mediterráneo Occidental, con su epicentro en Argelia como gran productor de hidrocarburos con especial atención al gas natural, han llevado a los países de la región a considerar cada vez con más atención la necesidad de proteger este marco. En el presente epígrafe destacaremos diversos marcos aunque prestaremos el máximo de nuestra atención al eje hispano-argelino.
 
La sesión de la Conferencia de Ministros del Interior del Mediterráneo Occidental (CIMO) celebrada en Nuakchott el 23 de mayo de 2008, consideró uno de los tres ejes prioritarios de la seguridad a proteger el de la vigilancia en el medio marino, postulando para ello la creación ese mismo año del Centro Operativo de Control de Marsella.[28]
 
En lo que a la OTAN respecta esta había destacado en su Cumbre celebrada el mes anterior la creciente amenaza que podía representar una interrupción de los flujos energéticos para los aliados. De hecho, la de abril de 2008 fue la Cumbre de la seguridad energética por antonomasia, y uno de los temas tratados en ella fue el de la posibilidad de que los tendidos de transporte de energía pudieran ser objeto de un ataque, terrorista o de cualquier otro tipo, y la necesidad de tomar medidas de prevención al respecto. Los supuestos que vislumbra la OTAN nada tienen que ver ni con la interrupción del suministro debido a causas naturales o accidentes ni con la debida a malentendidos políticos entre abastecedores y sus clientes. Además, en lo que al Mediterráneo respecta, la Alianza viene destacando el importante papel que la Operación “Active Endeavour”, de carácter antiterrorista, tiene para garantizar la libre circulación de los recursos energéticos y la protección de los mismos frente a todo tipo de amenazas.[29] Empezó siendo una operación destinada en octubre de 2001 a proteger los buques militares en tránsito por los estrechos para transformarse, quince meses después, en un mecanismo añadido de escolta de buques mercantes en tránsito por los estrechos y de supervisión de barcos sospechosos (78.000 fueron inspeccionados entre 2004 y 2007). La OTAN puede ser relevante tanto para proteger a buques metaneros de ataques terroristas como para proporcionar inteligencia o coordinar el flujo de inteligencia entre los países de la cuenca al respecto. Destacable es además el hecho de que, hoy por hoy, no existe otra organización internacional ni mecanismo alguno que puedan desempeñar dichas tareas, y menos aún en el Mediterráneo donde marcos como la CIMO o el Diálogo 5+5 del Mediterráneo Occidental, que ya ha realizado ejercicios como el “Sea Border” en el ámbito de la defensa, ni tienen ni van a tener los medios y la capacidad de coordinación de los mismos que la Alianza Atlántica conlleva.[30] Recordemos aquí cómo entre 1984 y 1987 los EEUU se vieron obligados a coordinar la creación de convoyes de escolta marítima para petroleros en la zona del Estrecho de Ormuz, donde en el marco de la guerra irano-iraquí los ataques iraníes habían reducido la circulación por el mismo en más de un 25%.
 
En términos generales, cualquier labor de protección que se pueda poner en marcha deberá de conceder a los buques que transportan petróleo o gas la cobertura que se haga necesaria, particularmente en zonas sensibles como son los estrechos o en momentos críticos como son la salida o llegada a puerto, pero con ello no deberá de perderse en ningún momento de vista la creciente importancia de oleoductos y de gasoductos: estos tendidos cubren ya hoy y en términos generales el 40% del transporte total de hidrocarburos – el 50% en lo que al gas argelino consumido por España respecta, como veíamos anteriormente -, y son y serán cada vez más importantes en lo que al envío de recursos energéticos desde Argelia a Europa respecta, máxime cuando “Medgaz” y “GALSI” entren en servicio y, con la mirada puesta en un horizonte algo más lejano, cuando el gasoducto trans-sahariano TSGP sea ultimado previsiblemente en el presente lustro.
 
A la vista de los susodichos datos ilustrativos del contexto general es importante recordar en este sentido que ya en diciembre de 2004 se realizaba el primer ejercicio entre la OTAN y Argelia para prevenir posibles ataques tanto a los gasoductos como a los buques metaneros que desde Arzew y Skikda transportan el gas natural argelino a Europa y a los EEUU. Por otro lado, las maniobras de mayor envergadura “Stefast Jaguar” desarrolladas por la Fuerza de Respuesta de la OTAN (NATO Response Force, NRF), en junio de 2006 en Cabo Verde, tuvieron como supuesto principal la protección de transportes energéticos amenazados en su ruta desde sus puntos de origen hasta las costas de los clientes destinatarios.[31] De especial interés para el caso de Argelia es el análisis de James Fay, destacado experto en GNL y profesor del Instituto Tecnológico de Massachussets: considera que una pequeña embarcación cargada de explosivos y a la que se hiciera estallar en un puerto cerca de un buque transportando GNL – siguiendo la estela de atentados como el del “USS Cole” o el del “MV Limburg” – haría que al menos la mitad de la carga se vertiera en el interior del puerto creando un mar de fuego suficiente como para quemar todo, desde edificios a personas, en un radio de 1 kilómetro. Para despejar este riesgo los buques que transportan GNL suelen ser escoltados por efectivos de las guardias costeras u otros servicios de seguridad en su acceso a las instalaciones portuarias pero como vemos se hace necesario mantener y reforzar dichas labores preventivas.[32]
 
En años posteriores y desde Al Qaida se ha invitado a sus seguidores y a sus asociados a atentar contra los intereses económicos y particularmente los energéticos de los regímenes apóstatas a los que combaten. Ello se ha verificado en países como Arabia Saudí y en Yemen, en este último país con ataques a refinerías y a oleoductos en 2007, mientras que en Argelia sólo podemos inventariar ataques aislados, pero que en cualquier momento podrían hacerse sistemáticos, sobre todo si se fija dicha estrategia como prioritaria y si AQMI tiene la capacidad de llevarlos a cabo combinada con intenciones de hacerlo. Si además, y en un escenario aún más negativo, recibiera apoyo o estímulo del exterior para ello a través de instrumentos terroristas de, por ejemplo, “Al Qaida central”, nos enfrentaríamos a uno de los peores escenarios posibles.
 
Quizás el peor de los escenarios posibles sería el de ataques masivos por parte de terroristas yihadistas contra los buques metaneros atravesando el Mediterráneo, altamente improbable tanto a la luz de los medios de que hoy dispone una red terrorista como es AQMI como a la de los antecedentes que hemos inventariado anteriormente. La reacción en tales situaciones, aparte de la nacional, puede comprometer a aliados del país atacado, con un precedente interesante en lo que a la OTAN respecta como fue la “Operación Earnest Will”, desarrollada entre 1987 y 1988 para proteger, en plena Guerra del Golfo entre Irak e Irán, a los petroleros kuwaitíes, a los que algunos países les prestaron incluso su pabellón para disuadir así a terceros de atacarlos. Con dichos ataques, o con la amenaza de realizarlos, se cumpliría un doble objetivo: el prioritario es debilitar al régimen argelino, considerado apóstata por los yihadistas salafistas, y el asociado es el de golpear las economías occidentales que son las garantes de la perpetuación de la impiedad, siempre desde la perspectiva de los terroristas, al proteger y sostener a regímenes apóstatas como el susodicho argelino. En cualquier caso, aproximarse a dicho escenario de ataques en el medio marino no serían descabellado si tenemos en cuenta que la vulnerabilidad de los terroristas de AQMI en tierra cada vez es mayor, habiéndose replegado en buena medida a los “mares de arena” – en una expresión que a principios de los noventa se utilizaba en Argelia para ubicar al país en términos geoestratégicos, limitado por el Mar Mediterráneo al norte y por los “mares de arena” al sur, al este y al oeste - del sur profundo argelino y de las tierras del Sahel. No obstante, y como la plena vigencia de la piratería hoy en las aguas adyacentes a Somalia demuestra sobradamente, para que dicho activismo en la mar pudiera desarrollarse, y más con medios de envergadura, los terroristas en este caso necesitarían de santuarios en tierra que ni tienen ni van a tener en el futuro a la luz de la evolución de la lucha antiterrorista en Argelia y en los demás países magrebíes.
 
Según lo expuesto hasta ahora, las amenazas más probables en lo que al actor terrorista respecta y dirigidas contra la red energética que, procedente de Argelia, abastece a España, podría producirse contra diversos objetivos, a saber:
 
·      Los tendidos en tierra y las instalaciones energéticas en suelo argelino. Ninguna de ellas tiene la envergadura de la refinería saudí de Abqaiq, como para considerar un ataque como una acción terrorista global, pero en la dimensión hispano-argelina que estamos tratando un ataque terrorista contra instalaciones en localidades clave como Arzew o Skikda tendría un impacto enorme en términos de seguridad regional, y representaría una invitación dentro del mundo yihadista para llevar adelante ataques similares en otras latitudes. Aunque en los últimos años la atención se ha concentrado, también en Argelia, más en los tendidos de petróleo que de gas es importante destacar que las infraestructuras de GNL requieren de creciente atención, y más si cabe en este país magrebí dada la creciente centralidad de esta fuente energética.[33] Existe además el precedente: en un estudio elaborado por Cindy Hurst se cita como referencia obligada la explosión ocurrida en la terminal de exportación de GNL de Skikda en 2004. En ella murieron 17 personas, Argelia perdió el 25% de su capacidad de exportación por este accidente – no fue un atentado – y se reaccionó buscando vías alternativas de exportación. Ello alteró en un primer momento los precios aunque algún tiempo después las aguas volvieron a su cauce.[34]
·      El tramo del GME que atraviesa Marruecos. Aquí la evaluación de la amenaza hay que ponerla en relación con la evolución del yihadismo salafista en suelo marroquí, con las capacidades y las intenciones de los terroristas y con la atención que el Estado marroquí concede a proteger estas instalaciones que cruzan su territorio y parte de sus aguas jurisdiccionales para, básicamente, conducir recursos energéticos hacia países terceros (España y Portugal) que son socios y aliados del Reino y miembros de una UE con la que tiene una relación privilegiada que quiere preservar (Estatuto Avanzado desde octubre de 2008).
·      El personal español y argelino de las instalaciones en Argelia o el personal que supervisa y vigila el gasoducto a su paso por Marruecos. Estos son, por su propia naturaleza, los objetivos más vulnerables, tal y como nos lo demuestra además la experiencia argelina de la segunda mitad de los años noventa del siglo XX.
·      El transporte a través del mar, tanto el submarino por gasoductos – menos probable que sean atacados - como el desplazado en buques metaneros, más vulnerables a la luz de la experiencia pionera del “USS Cole” repetida en diversas ocasiones aportando a la estrategia del yihadismo salafista abundantes casos que sirven de precedente, pasando por el “MV Limburg” y terminando por el “M Star”. En lo que a Marruecos respecta, destaca la operación terrorista abortada de carácter suicida planificada por ciudadanos marroquíes y saudíes contra unidades navales de la OTAN en el área del Estrecho de Gibraltar en la primavera de 2002.[35] Un ataque aislado contra un metanero no podría ser considerado en sí un ataque a una infraestructura crítica, pero sí lo sería si contribuyera a paralizar el flujo de dichos buques y de la circulación marítima en general en el Mediterráneo Occidental. No hay que perder tampoco de vista que los ataques que podrían producirse no tendrían que venir necesariamente siempre por la mar sino que también podrían proceder de aeronaves o ser realizado con ellas (tipo 11-S). En el caso de los petroleros al daño material y humano que puede provocarse habría que añadir el impacto medioambiental, y en este sentido y aunque limitado es destacable el caso del “MV Limburg” cuyo vertido hubiera sido mucho más dañino de haberse producido en un mar casi cerrado y altamente contaminado como es el Mediterráneo. Pensando en los buques que se aproximen a la zona del Estrecho de Gibraltar – por donde se calcula que circulan 1 millón de barriles de crudo al día, el doble que por el Canal de Panamá – un ataque sí puede tener tal efecto multiplicador que se convertiría en un ataque de nivel grave a muy grave, equiparable a golpear a una infraestructura crítica.
·      Acciones de sabotaje en suelo español, tanto en plantas de reprocesamiento como en los tramos del gasoducto a lo largo de su tendido. Especial impacto podrían tener los ataques producidos en el acceso a puertos importantes y cabe aquí recordar que en el pasado han sido detenidos individuos vinculados a grupos y redes yihadistas salafistas que recopilaban datos sobre infraestructuras portuarias y energéticas (del puerto de Cartagena, en Murcia, en el año 2007). Aunque en España no se han producido hasta la fecha ataques yihadistas en los que se hayan empleado armas como lanzagranadas, morteros o algún tipo de pequeño misil sí es conveniente recordar precedentes como el ataque de la red de Bin Laden realizado en la ciudad portuaria de Aqaba, en Jordania, el 19 de agosto de 2005: tres cohetes “Katiusha” lanzados por Al Qaida contra dos buques estadounidenses y contra territorio israelí no hicieron blanco en sus objetivos pero el ataque está aún hoy cargado de gran simbolismo en el altar yihadista.[36]
·      Sabotajes informáticos a través de técnicas de terrorismo cibernético. La experiencia cada vez más reciente de actividades no yihadistas en este ámbito, que sirven como estímulo para que células yihadistas salafistas puedan así inventariar vulnerabilidades y resquicios existentes en los sistemas de seguridad de sus enemigos, debe de invitarnos a incrementar las labores preventivas.
 
Este amplio abanico de posibilidades refleja, en lo que a la posibilidad de que un ataque realizado por AQMI o realizado o inspirado por “Al Qaida central” se produjera, que dicha red terrorista ha demostrado en diversas ocasiones que sus objetivos más buscados no son necesariamente los que podrían causar más víctimas mortales y/o más daños económicos, sino más bien aquellos que le permitan obtener un importante impacto mediático debido, por ejemplo, a su valor simbólico. Puede también tratar de llevar a cabo pequeños pero repetidos ataques porque no cuenta en un momento dado con los individuos suficientemente entrenados o motivados para grandes acciones de impacto, pero dichos pequeños ataques sí le servirán para dar visibilidad al Yihad guerrero y para estimular a otros a que lo emulen mejorándolo. La escasez de atentados suicidas cometidos por AQMI en el Magreb en los últimos años, tras los muy fructíferos en términos terroristas años 2007 y 2008, es interpretada actualmente en esos términos, aunque es preciso recordar que tras los dos frustrados de 25 de julio, en Argelia, y de 25 de agosto, en Mauritania, el que tuvo lugar el 1 de septiembre en Zemmouri, al este de Argel, provocó la muerte a dos militares y heridas a otros muchos al lanzarse el terrorista con un vehículo cargado de explosivos contra un convoy militar: Las múltiples caídas de cabecillas y de miembros de las distintas redes de AQMI y asociados en Argelia y Marruecos han reducido su capacidad de actuar pero, como vemos, la voluntad de golpear existe y los individuos dispuestos a sacrificar sus vidas también.[37] El que en el contexto de las protestas tunecinas iniciadas con el acto suicida de un joven el 16 de diciembre en la localidad de Sidi Bouzid, otros jóvenes siguieran su ejemplo en otros países norteafricanos – otros dos en Túnez, cuatro en Argelia, uno en Mauritania y uno en Egipto, hasta ahora -, va a estimular a buen seguro el intento por AQMI de canalizar hacia “suicidios útiles” la capacidad de sacrificio demostrada por aquellos.[38]


 

 
Carlos Echeverría Jesús (Madrid, 26 de marzo de 1963) es Profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y responsable de la Sección Observatorio del Islam de la revista mensual War Heat Internacional. Ha trabajado en diversas organizaciones internacionales (UEO, UE y OTAN) y entre 2003 y 2004 fue Coordinador en España del Proyecto "Undestanding Terrorism" financiado por el Departamento de Defensa de los EEUU a través del Institute for Defense Analysis (IDA). Como Analista del Grupo asume la dirección del área de Terrorismo Yihadista Salafista.
 
Notas
 
[1] Hoy por hoy el Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM), si bien es poco visible en los últimos tiempos, no ha declarado oficialmente que sus estructuras y sus miembros hayan sido incorporados al intento federador representado por AQMI. Véase ECHEVERRÍA JESÚS, C.: “The Current State of the Moroccan Islamic Combatant Group” Combating Terrorism Center (CTC) at West Point CTC Sentinel Vol. 2, número 3, marzo 2009, pp. 22-24, en www.ctc.usma.edu/sentinel/.
[2] Véase el Informe Especial “La protección de las infraestructuras críticas”, elaborado por el parlamentario turco de la Asamblea del Atlántico Norte (AAN) Vahit Erdem, miembro del Grupo Especial sobre el Mediterráneo y Oriente Medio y ponente del mismo dentro de la AAN. Véase 162 CDS (Committee on the Civil Dimension of Security) 07 E rev 1, presentado al Comité sobre la CDS en 2007. Véanse sus principales líneas definidoras comentadas en Lord JOPLING (Rapport): 157 CDS 08 E rev 1-Energy Security: Co-operating to Enhance the Protection of Critical Energy Infrastructures en www.nato-pa.int/default.asp?SHORTCUT=1478.
[3] Estos niveles de dependencia energética del exterior no sólo los sufre España sino que los estudios actuales prevén un futuro de alta dependencia también en otros países de nuestro entorno: los EEUU importan aproximadamente el 60% del crudo que hoy consumen, y Europa importa la mitad de la energía que consume estando previsto que hacia 2030 importe ya dos tercios de su consumo.
[4] El GNL representa hoy algo menos de la cuarta parte del comercio mundial de gas natural.
[5] Entrevista al experto Mourad Preure en L’ACTUEL (Argelia) febrero 2010, p. 39.
[6] LORCA CORRONS, Alejandro V.: “La seguridad energética europea” Atenea  nº 9, septiembre 2009, p. 16.
[7] GHILÈS, Francis: “Cooperación energética: factor de estabilidad en el Mediterráneo” en AAVV: La cooperación multilateral en el Mediterráneo: un enfoque integral de la seguridad Madrid, Ministerio de Defensa-Cuadernos de Estrategia nº 144, enero 2010, p. 169.
[8] AKIL, Boualem: “La France de plus en plus intéressée par le gaz algérien” Chiffre d’Affaires (Argelia) 16-23 julio 2009,p. 17.
[9] Nigeria es hoy el octavo productor mundial de crudo y es también un gran productor de gas. Ha dinamizado a sus vecinos septentrionales y ello se reflejaba en la firma del citado Acuerdo entre los Ministros de Energía de Argelia, Chakib Khelil, de Níger, Mohamed Abdelaye, y de Nigeria, Rilwanu Luckman, estando previsto que los trabajos comiencen en 2011. Véase ECHEVERRÍA JESÚS, C.: “El papel de las grandes potencias con una proyección significativa en África Subsahariana” en AA.VV.: La importancia geoestratégica del África Subsahariana Madrid, Ministerio de Defensa-Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN), Monografías del CESEDEN nº 117, abril 2010, p. 73.
[10] CANALES, Pedro: “Washington vigila los desplazamientos de los terroristas por el desierto” El Imparcial 23 julio 2009, en www.elimparcial.es/contenido/44436.html.
[11] CANALES, P.: “Rusia y Argelia sellan su alianza estratégica” El Imparcial 7 octubre 2010, en www.elimparcial.es.
[12] En enero de 2009 los servicios de seguridad argelinos habían puesto en alerta campos de producción situados entre Biskra y Oued Souf. Véase “ESISC Alert: Terror Attacks Feared Against Western Oil Companies in Algeria” febrero 2009, en www.esisc.org.
[13] FEAL VÁZQUEZ, Javier: “La amenaza del terrorismo en el ámbito marítimo” Boletín de Información del CESEDEN nº 304, 2008, p. 14.
[14] Es el llamamiento al denominado “Yihad económico” por parte de la red de Bin Laden, que a mediados de 2006 no sólo inventariaba el emblemático ataque contra el petrolero francés “MV Limburg” sino también el producido contra la citada refinería de Arabia Saudí. Ninguno de esos ataques había sido exitoso, al menos en los términos de destrucción total en los que habían sido preparados, pero sí habían creado alarma en los mercados internacionales. Véase al respecto “Special Energy Security. Jamie Shea explains why energy security is an issue for the Alliance” NATO Review otoño 2006, en www.nato.int/docu/review/2006/issue3/english/special11.html.
[15] ECHEVERRÍA JESÚS, C.: “Amenazas y riesgos se ciernen sobre Arabia Saudí y sobre su régimen (2ª parte)” War Heat Internacional nº 70, XI/2008, p. 45.
[16] FEAL VÁZQUEZ, J.: op cit p. 16.
[17] Véase Informe Especial “La protección de las infraestructuras op cit.
[18] Véase una evaluación africana de esta realidad concreta en MAIGA, Someylou Boubeye: “La sécurité dans le Sahel: des enjeux multiples, un défi común” African Journal on Terrorism Studies (CAERT) nº 1, 2010, p. 20, en www.caert.org.dz.
[19] FEAL VÁZQUEZ, J.: op cit p. 9.
[20] Ibidem  p. 12.
[21] Ibidem p. 13.
[22] Cuatro ciudadanos marroquíes y tres saudíes eran detenidos por la Dirección de Seguridad del Territorio (DST) marroquí acusados de preparar dichos atentados. Véase ECHEVERRÍA JESÚS, C.: La vigencia, aunque decreciente, del terrorismo suicida en el Magreb Análisis del GEES nº 8195, 22 octubre 2010, pp. 4-5, en www.gees.org.
[23] ECHEVERRÍA JESÚS, C.: El Estrecho de Bab El Mandeb como escenario potencial de desestabilización ante el creciente activismo terrorista en Yemen y Somalia Madrid, Ministerio de Defensa-Documento de Opinión del IEEE nº 11/2010, septiembre 2010, en www.ieee.es.
[24] “The sources of Abu Sayyaf’s Resilience in the Southern Philippines” CTC Sentinel Vol. 3, nº 5, mayo 2010, p. 18, en www.ctc.usma.edu/sentinel.
[25] FEAL VÁZQUEZ, J.: op cit p. 13.
[26] Recuérdense, a título de ejemplo, las amenazas lanzadas por Osama Bin Laden en un mensaje audio fechado en diciembre de 2004, en el que llamaba a realizar ataques en el Golfo y en el Cáucaso, o las de su número dos, Ayman Al Zawahiri, reiteradas y dirigidas contra variados escenarios del mundo islámico. Por otro lado, Rahim Al Nashiri, emir de Al Qaida en la zona del Golfo, está considerado como un experto en operaciones en la mar. Véase el Imforme Especial “La protección de las infraestructuras op cit.
[27] GHILÈS, F.: op cit p. 182.
[28] Véase la ponencia del experto argelino Arslan CHIKHAOUI en el VIII Seminario Internacional sobre Seguridad y Defensa en el Mediterráneo, organizado por el CIDOB en diciembre de 2009, en “Terrorisme maritime en Méditerranée Occidentale. Mythe ou réalité” en AA.VV.: VIII Seminario Internacional sobre Seguridad y Defensa en el Mediterráneo Barcelona, CIDOB-Ministerio de Defensa, 2010, p. 54.
[29] Véase NATO’s role in energy security en www.nato.int/cps/en/natolive/topics_49208.htm.
[30] VARWICK, Johannes: “Protecting Oil and Gas Resources. NATO’s Role in Energy Security” Spiegel Online  7 enero 2008, en www.spiegel.de/international/0,1518,563210.00.html.
[31] MONAGHAN, Andrew: “Energy Security-What Role for NATO?” Research Paper (NATO Academic Research Branch-NADEFCOL), nº 29, octubre 2006, p. 5.
[32] FEAL VÁZQUEZ, J.: op cit p. 20.
[33] A diferencia de Libia, que centra sus esfuerzos en el petróleo y del que España recibe aproximadamente el 25% del crudo que consume, Argelia ha venido optando y lo hace cada vez más por el gas natural como el hidrocarburo prioritario.
[34] Véase Informe Especial “La protección de las infraestructuras op cit.
[35] De haberse producido los atentados planificados por Al Qaida en el Estrecho de Gibraltar estos hubieran seguido la estela del atentado contra el USS Cole y se habrían adelantado al que estaba por venir, en octubre de ese año, contra el petrolero francés Limburg. Véase ECHEVERRÍA JESÚS, C.: “La vigencia, aunque decreciente, op cit.
[36] ECHEVERRÍA JESÚS, C.: “La respuesta jordana a los crecientes desafíos regionales” War Heat Internacional nº 51, IV/2007, p. 57.
[37] Recuérdese que Mauritania es un país productor de crudo, aunque modesto, desde 2003. Sobre la evolución de los atentados suicidas en el Magreb hasta agosto véase ECHEVERRÍA JESÚS, C.: “La vigencia, aunque decreciente, op cit y sobre el atentado suicida más reciente inventariado hasta ahora en Argelia, el del 1 de septiembre en Zemmouri, véase “Recent Highlights in Terrorist Activity” CTC Sentinel Vol. 3, nº, 10 octubre 2010, p. 22, en www.ctc.usma.edu/sentinel/.
[38] Véase ECHEVERRÍA JESÚS, C.: “El posible aprovechamiento por el yihadismo salafista de los cambios sobrevenidos en Túnez” Atenea Diario Digital, 20 enero 2010, en www.revistatenea.es.