Al Qaeda se hace Trotskista

por Walid Phares, 18 de septiembre de 2007

(Publicado en American Thinker, 10 de septiembre de 2007)

Al contemplar a Usama bin Laden leyendo cuidadosamente su 'discurso preparado', el último video de Al Qaeda, es imposible no observar el dramático cambio en su retórica: del salafismo jihadista pasamos a una nueva variante de neo-wahabismo, que bautizaría en aras de la lingüística analítica como 'Trotskismo jihadista'. El alto mando de Al Qaeda con barba negra (ahora), ciertamente estaba citando libros sagrados y hablando a nivel de 'Califato', pero sorprendentemente está reciclando artefactos marxistas, del tipo que normalmente es generado en Berkeley, Columbia o las páginas web de las antidiluvianas 'brigadas internacionales' postsoviéticas.
 
Esta mutación, por encima de todos los demás asuntos vinculados al color del pelo, el tono de salud de la piel o el 'dónde está Osama', constituye la esencia de la cinta, para aquéllos al menos que la interpretamos desde el ángulo estratégico. En pocas palabras, el hombre ha recurrido a una fantasía de ideología bi-doctrinaria, una tendencia en la que ha manifestado interés en los últimos años.
 
En realidad no he sido el único lector de su discurso en observar la mutación, sino que otros observadores también lo hacen al comentar la materia, incluyendo al analista senior de Al Jazira Internacional. '¿Estamos viendo ahora un bin Laden marxista?' Obviamente, la pregunta era una especie de gancho, dado que el movimiento islamista sabe perfectamente bien que el cabeza de Al Qaeda es un ultra-jihadista que no se está convirtiendo verdaderamente a las ideas de Karl , Lenin o Leon. Como coincidían los peritos del pensamiento bin Laden en múltiples canales occidentales y árabes, 'está utilizando' el arma del discurso de la extrema izquierda para lograr un caos mayor dentro del bando enemigo. Así que, ¿cuál es el verdadero y profundo objetivo de esta cinta?
Sigamos los pasos de la lógica jihadista :
 
El motivo más importante quizá de que la comitiva de Osama ha decidido producir la cinta (al margen de la capacidad psicológica y la salud del jefe), es el estado de los asuntos de Al Qaeda en todo el mundo: no muy boyante según los estándares del movimiento. Desde el 2001, el régimen Talibán se perdió y Afganistán nunca ha sido recobrado a los infieles.
Los restos de Al Qaeda y sus aliados se volvieron a concentrar en Waziristán, amenazaron al gobierno paquistaní y lanzaron ataques a través de la frontera. Pero aunque el juego no ha terminado, las fuerzas de Musharref ahora les hacen frente. En Somalia, los Tribunales Islámicos fueron expulsados de la capital, aunque sólo por el momento. Hasta en el pequeño Líbano, los bin Ladenistas locales quedaron heridos por el ejército libanés. Y por supuesto, en el capital campo de batalla del Triángulo Sunita de Irak, los mandos de Al Qaeda son abatidos y las tribus sunitas locales están combatiendo a los jihadistas extranjeros: un tema planteado por el general norteamericano Petraeus en Washington.
 
Las noticias no son estratégicamente tan buenas, aunque a los jihadistas no les importan las pérdidas en la medida en que buscan un proceso constante de 'jihad' hasta que 'Alá decide el resultado'. De ahí que la primera razón detrás de la cinta sea la acuciante necesidad de mostrar al 'comandante', destacar que la lucha continúa, y en lugar de discutir los fracasos de Al Qaeda -- en Irak particularmente -- pasar por alto este debate.
 
Así que para esquivar los problemas, los 'redactores de discursos' de la organización montan un ataque ideológico contra temas sistémicos de Estados Unidos, un tema que bin Laden se complace en tratar. Quiere impresionar a su propia corte con su abundante 'conocimiento' de las complejidades internas de la política norteamericana. En cierto sentido, huye de respuestas sobre 'dar al Islam' (la zona islámica según los jihadistas) para plantear interrogantes acerca de 'dar al harb' (la zona de los infieles). Y para desmoralizar a sus enemigos y garantizar a sus seguidores que está al timón de las cosas en lo profundo de las líneas enemigas, obviamente busca el conocimiento de sus propios 'americanos'. A partir de los registros públicos, sabemos que Adam Gadahn, alias, Azzam al Amriki, es el portavoz americano de Al Qaeda. Obviamente tiene vínculos personales con 'los bajos fondos jihadistas' en los Estados Unidos. Y esos bajos fondos se empapan de literatura antiamericana anarco-Trotskista, disponible en Internet, en los campus universitarios y en algunas franjas de los medios. Esta variante 'anarco americana' jihadista tiene un canal directo con bin Laden, no siempre para satisfacción de los salafistas ortodoxos de otra era. Pero al amo le gustan los juguetes intelectuales que le son ofrecidos por sus asesores. Siente que puede apelar al público americano, o eso es lo que piensa.
 
Como argumentaba en mi libro La jihad del futuro, bin Laden cometió un primer error lanzando demasiado pronto los ataques del 11 de Septiembre. Podría estar cometiendo un segundo error suponiendo que Azzam y 'los académicos del Trotskismo' son ejemplos representativos de la sociedad americana. En la práctica, al atacar al Partido Demócrata por 'no hacer suficiente', la cinta revela la influencia que la extrema izquierda tiene sobre la apuesta de Al Qaeda por castigar al Partido y a Kennedy por no poner fin a la guerra contra el terror con la suficiente velocidad. Aunque el discurso podría contener un llamamiento idéntico a la extrema derecha (los círculos antisemitas y aislacionistas) a atacar al Partido de Ronald Reagan por no impedir que la administración luche contra los jihadistas. Por eso interpreto así los párrafos anti-corporaciones (ya no jihadistas en absoluto) del discurso de Osama.
 
La cinta dejaba cierto descontento entre amplios círculos de los comentaristas normalmente simpatizantes en Al Jazira. Yassir al Zaatar, desde Ammán, argumentaba que el discurso es fantástico: 'Reforzará a los Demócratas en víspera del debate de Irak'. Abdel Bari Atwan, editor del Quds al Arabi, decía que bin Laden aparece bajo el mantra de una autoridad islámica mundial, casi un Califato. Pero el foro de debate en Internet era testigo de un caos nunca visto, una muestra:
 
Desde Sudán, Usama: Alá Ajbar contra los americanos, los judíos y los agentes. Los decapitaremos a todos y arrojaremos sus cabezas a los perros.
 
اسامه
السودان
اللهاكبرعلىالامريكانواليهودوالعملاء. انظهوركافرحناولكننتمنىانتكونكمانودواواتنىانلاتظهرفيشريطلانناعرفناالدرسجيداانلامكانالىالامريكانواليهودوعملائهمبينالمسلمينسوفنقطعرؤسهمونرميهالكلابنا. انشاءاللهنلتقيفيجنةالفردوسمعالشهداء
 
De un tal 'musulmán': la cinta está alterada, éste no es bin Laden, es la CIA.
 
مسلم
الحقيقة
ياامةالاسلامانهذهالصورةليستلبنلادنالشريطمزورالحقيقةانبنلادنتحدثفيشريطقامتالمخابراتالامريكيةبفبركتهالرجاءانلاتجعلواالطغاةوالصهاينةيشوشونعقولكموالافضللناالاستمرارفيشريعةالاسلاموانقاذالمسلمينبغضالنظرانتكونمعبنلادناومعغيرهجزاكمالله
 
De un “iraquí”: ¿quién ve serenidad en matar a los hijos de Irak como el criminal bin Laden?
 
عراقى
ومنيرىالهدىفيقتلاطفالالعراقويناصرالقتلةومموليهاالتجارمثلالمجرمالمسمىبنلادنفهوْلاءلهمالخزىفىالدنياوالعذابفيالاخرة de السلامعلىمناتبعالهدى….
 
Jehina: bin Laden ha traído un nuevo problema. Es un títere en manos americanas.
 
جهينة
الهماحفظالامةمنالفتن
اتانابنلادنبفتنةجديدةسكتدهراثمنطقفتنالوأنلهعقلاراشدالرحمالمسلمينمنمصائبافعالهالمسلممنسلمالمسلمونمنلسانهويدههذاليساسامةانماهولعبةمنالعابامريكاالدنيئةمثلباربي… الخاتوبهاالامريكانليبدأواجولةأخرىعلىديارنا
 
El león de Al-Qaeda: a todos los cristianos y Cruzados, ya estamos cerca
 
اسدالقاعدةابنالشيخاسامةالبار
الخرطوم
الىكلالنصارىوالصليبينانننناقادمونقادمونفانتظرو
 
Sanaa': te echamos de menos o jeque de la Umma, Alá hace victorioso al héroe de los muyahidín.
 
سناء
هذهالدنيا
اشتقنالكياشيخالأمة… للهمأنصرشيخنابطلالمجاهدينأسامةوأيدهبنصركوأعزبهدينكوأعليبهكلمتكاللهمأحفظهبعينكالتيلاتناماللهمآمينآمينآمين
 
Éstas son apenas unas cuantas muestras de los cientos de miles de comentarios. El experimento Trotskista de bin Laden y sus consejeros anarco-jihadistas podría no haber sido la mejor idea: a juzgar por las reacciones, muchos de los jihadistas más preclaros son incapaces de absorber las teorías marxistas sobre corporaciones globales.
 
Solamente persiguen la jihad a la antigua usanza contra los kuffar. Han recibido demasiado wahabismo en su 'escolarización' de madraza. Sus figuras doctrinarias son Hassán Banna y Sayid Qotb, no Noam Chomsky ni la élite de Harvard.
 
En último término, el discurso demuestra que la guerra de ideas es de lejos el campo de batalla definitivo de la guerra contra el terror. Es el motivo, y el pueblo americano comprende el verdadero juego en Irak y más allá, de que los líderes norteamericanos de ambos partidos y de todas las ramas del poder no deban ignorar ni desechar la cinta de bin Laden. Por el contrario, sugiero firmemente que respondan a ella, punto por punto.
Todos aquellos mencionados en el discurso tienen que responder a Al Qaeda directamente en lugar de evadirse a la política nacional.


 

 
 
El Dr. Walid Phares es un experto en terrorismo, fundamentalismo islámico y movimientos yihadistas. Es miembro decano de la Fundación de la Defensa de las Democracias y escribe en publicaciones especializadas como Global Affairs, Middle East Quarterly, and Journal of South Asian and Middle East Studies además de para diversos periódicos de renombre mundial y de opinar para medios como CNN, MSNBC, NBC, CBS, ABC, PBS y BBC.