Ahmadinejad; vergonzosa visita

por Walid Phares, 1 de octubre de 2007

La visita del Presidente de Irán Mahmoud Ahmadinejad a Naciones Unidas abre una oportunidad para que los líderes y activistas americanos expresen su opinión no solamente respecto a su comparecencia ante la ONU, sino también acerca de la barroca invitación extendida por una institución de la liga universitaria, la Universidad de Columbia, a un líder de un régimen responsable de masacres, terrorismo y amenazas nucleares. Si hubiera que poner título al debate, sería “Traición a la democracia en Columbia”.
 
Cuando leí en las conversaciones en los foros antes de que se publicara acerca de ello, me di cuenta de que al reunir la información, uno se hace una imagen diferente a la proyectada normalmente por algunas franjas de los medios de referencia y la mayor parte de los estudios de Oriente Próximo en Estados Unidos. Unánimemente, los líderes americanos procedentes de Oriente Medio consultados rechazan la visita de Ahmadinejad a la ONU con motivo de la implicación de su régimen en la opresión dentro de Irán y el respaldo y el patrocinio al terrorismo en Afganistán, Irak, Palestina y el Líbano.
 
Los comentarios realizados por estos americanos de ascendencia iraní, siria, libanesa y palestina, así como las declaraciones del Dr . Zuhdi Jasser, del Foro Islámico Americano para la Democracia, demuestran claramente que los grupos étnicos, religiosos y democráticos radicados en Estados Unidos que tratan de los derechos humanos en Oriente Medio se oponen a las dictaduras, los regímenes totalitarios y el terrorismo jihadista. Al contrario de lo que dice el estamento académico 'de referencia' y lo que simulan los grupos de presión de patrocinio wahabí, la mayoría de los entre 5 y 6 millones de americanos con raíces en Oriente Medio, incluyendo particularmente a los americanos de ascendencia iraní, se opone a las políticas de Ahmadinejad y aprueba la contención de su régimen por parte de Estados Unidos.
 
A partir del debate, uno puede ver con claridad que la decisión de la Universidad de Columbia de invitar a Ahmadinejad a un prestigioso foro en América es el producto de un intenso esfuerzo de presión por parte de los intereses petroleros iraníes, que ha ingresado en el ámbito intelectual de los campus americanos a golpe de talonario. Esta invitación no cambiará mucho la situación del régimen, que continuará comportándose como fascista y terrorista como dicen los testimonios de disidentes y grupos de la oposición, pero cambiará la percepción de más americanos del papel de algunos centros elitistas de este país. Tamaño desastre moral incrementará la capacidad de la ciudadanía norteamericana para ver con claridad cómo los regímenes petroleros, el wahabí y el jomeinista, han tenido éxito penetrando en fortalezas educacionales de América. Los argumentos planteados por la Universidad acerca de 'libertad de pensamiento y expresión' no engañan a un público cada vez más consciente.
 
La Universidad de Columbia no habría aceptado invitar al dictador chileno Pinochet a expresar 'sus opiniones' sobre los 30.000 desaparecidos; las instituciones de la liga universitaria tampoco habrían invitado a Milosevich, o al Papá Doc de Haití, a compartir 'sus análisis' de los sucesos del mundo. ¿Por qué? Porque no tienen petrodólares. Tal vez Columbia tenga celos de Harvard y Georgetown, que hace algunos meses recibieron alrededor de 40 millones de dólares entre las dos procedentes de emires wahabíes.
 
¿Se utilizarán dentro de poco unos dividendos de 40 millones de dólares para comprar una cátedra en Columbia que enseñe el trabajo social de los Pasdarán, o los estudios en materia de seguridad de Hezbolá? ¿Quién sabe? Invitar a un líder que envía dinero a los terroristas en Irak, el Líbano y Gaza y que aprueba masacres en Buenos Aires, que quiere eliminar a naciones enteras con armas nucleares y 'educar' al público americano, es un contundente recordatorio de julio de 2006, cuando Harvard invitaba a 'Talibanes académicos' para 'educar al público americano acerca de sus logros'.
 
La dirección de la Universidad se está empleando a fondo en promocionar a pasados, presentes y futuros mandos asesinos entre la ciudadanía americana. Esto es lo que escribirán los historiadores en los próximos años, y esto es lo que las próximas generaciones en las aulas de Columbia van a estudiar.

 
 
El Dr. Walid Phares es un experto en terrorismo, fundamentalismo islámico y movimientos yihadistas. Es miembro decano de la Fundación de la Defensa de las Democracias y escribe en publicaciones especializadas como Global Affairs, Middle East Quarterly, and Journal of South Asian and Middle East Studies además de para diversos periódicos de renombre mundial y de opinar para medios como CNN, MSNBC, NBC, CBS, ABC, PBS y BBC.