Afganistán: el momento de las grandes decisiones
Análisis nº 308 | 19 de Noviembre de 2008
Tras el asesinato por un suicida de dos soldados españoles, el pasado 9 de noviembre al sur de Herat, algunas voces claman por la retirada mientras que otras apuestan por mantener el compromiso o incluso por reforzarlo. [1] Considerando que la retirada sería una irresponsabilidad manifiesta, algo que desde nuestro punto de vista se justifica con lo que vamos a decir a continuación, bueno será profundizar en la naturaleza de nuestro papel y en la necesidad o no de reforzarlo, analizando tal perspectiva según el contexto presente - en el que en los últimos meses la muerte violenta de soldados franceses y alemanes, entre otros, hace de este un debate también europeo - de la lucha contra el terrorismo en este país asiático. [2]
El cambio de Administración en los EEUU y el camino hacia la resolución del conflicto
Al igual que los propios estadounidenses han hecho en Irak o los rusos en Chechenia la siguiente fase del conflicto afgano pasará a buen seguro por identificar a elementos Talibán menos radicales que quienes combaten hombro con hombro con Al Qaida, siempre que los haya y que se sea capaz de identificarlos y de atraerlos, y ello con el objetivo de “afganizar” aún más la resolución de esta guerra, de la misma manera en que “iraquizar” o “chechenizar” sirvió para encauzar aquellos conflictos. [3] Aunque tal política no será nueva - pues la aproximación del General David H. Petraeus a dicha tesis será seguramente asumida por el Presidente saliente George W. Bush - será al entrante Barack H. Obama a quien le tocará a buen seguro aplicarla y ser responsable político de sus resultados. Por de pronto el terreno lleva tiempo preparándose y se demuestra tanto con manifestaciones de opinión como con hechos concretos. Entre las primeras destacan las declaraciones del General Jeffrey Scholoesser, Comandante de las fuerzas de la OTAN en Afganistán, quien afirmara que entre el 30% y el 40% de los combatientes Talibán se mueven sólo por dinero, hecho que permitiría pues recuperarlos. [4] De entre los hechos subrayaremos la reunión celebrada en septiembre en La Meca entre enviados del Presidente afgano, Hamid Karzai, y una decena de líderes Talibán bajo mediación saudí, en el primer encuentro de este tipo del que se tenga noticia y que fue seguido por el llamamiento del propio Karzai, en octubre, al líder de los Talibán, el Mullah Omar, al diálogo para salir de la crisis. [5] En los días 27 y 28 de octubre los Ministros de Asuntos Exteriores de Afganistán y de Pakistán, Abdullah Abdullah y Owais Ghani, respectivamente, reunidos en Islamabad con otros decisores y con ancianos de las tribus Pastún de ambos lados de la frontera común asentaban este principio de cara al futuro. [6]
Pero aparte de dicha aproximación pragmática, que para algunos podría incluir incluso conversaciones con la República Islámica de Irán en torno al futuro de Afganistán en el marco de una búsqueda de solución regional, Obama probablemente tratará de cumplir su compromiso electoral de reconducir hacia el país asiático hasta dos o tres brigadas de combate una vez se retiren de Irak, para reforzar con ello el necesario frente militar. [7] En su nuevo cargo al frente del Mando Central Estadounidense (USCENTCOM) el General Petraeus pedirá esas tropas nacionales y también una mayor contribución de aliados que, como España, deberán responder ahora a Obama. Como en Irak, el reforzamiento de las fuerzas afganas y el saneamiento político serán prioritarios y la destitución por parte del Presidente Karzai, el 10 de noviembre, de su Ministro de Transportes Hamidullah Qaderi, acusado de “actuaciones sospechosas”, es un buen precedente de una política que, de continuarse, contribuirá a legitimar al Gobierno afgano y a deslegitimar a quienes lo combaten [8] En cualquier caso Karzai tendrá que mostrar mejoras y pronto pues las elecciones presidenciales se acercan y tendrán lugar en 2009.
Este será el cambio que probablemente pueda representar esa llegada de Obama a la Casa Blanca que tantas expectativas ha despertado en el mundo árabo-musulmán, incluyendo a algunos círculos islamistas que ya consideran el paso - de la que califican como guerra ciega de Bush a una nueva etapa más moderada - como una victoria suya que habría doblegado a los EEUU. En realidad Obama deberá de continuar, y lo sabe, el esfuerzo militar contra los yihadistas salafistas, asegurando Irak antes de cualquier retirada y reforzando en paralelo Afganistán. Seguirá teniendo las mismas dificultades operativas que tiene ahora Bush en lo que a los santuarios paquistaní o sirio respecta para los frentes de Afganistán y de Irak - el primero de ellos supone 2.640 kilómetros de frontera - y el grueso informe de inteligencia que el Teniente General y asesor presidencial Douglas E. Lute culminará este mes dará las claves al nuevo Presidente y a los aliados de la OTAN sobre el estado de la cuestión en Afganistán y sobre cómo avanzar hacia la victoria militar y política. [9] Recientes acciones transfronterizas llevadas a cabo por fuerzas estadounidenses de operaciones especiales en Pakistán y en Siria, el 3 de septiembre y el de 26 octubre respectivamente, ilustran sobre las dificultades operativas y político-diplomáticas que heredará Obama y que sólo el tiempo dirá si puede o no resolverlas mejor que su antecesor. Lo que sí está claro, y los informes estadounidenses de inteligencia lo confirman, es que Afganistán vive hoy en un creciente caos marcado por la revitalización Talibán, por lo inadecuado de las fuerzas estadounidenses y aliadas sobre el terreno, por la exitosa producción de drogas y por la corrupción e ineficacia del Gobierno de Karzai. Como algunos mandos aliados han señalado se está ahora en Afganistán como se estaba entre 2004 y 2005 en Irak, justo antes de que el país árabe cayera en una terrible espiral de violencia hoy felizmente superada. Los EEUU han comprometido hasta 20.000 millones de dólares para multiplicar por dos el Ejército Nacional Afgano de aquí a 2012, y a reforzarlo y a incrementar el claramente insuficiente contingente internacional hoy desplegado de 65.000 efectivos va a llamar urgentemente Obama a sus aliados.
Del caos actual, marcado por secuestros y atentados de diversos tipos, dan fe algunos de los episodios vividos en las últimas semanas que recogemos a efectos ilustrativos y sin ánimo de ser exhaustivos. El 13 de noviembre morían 10 civiles afganos y un militar estadounidense en un atentado suicida contra un convoy de tropas de los EEUU realizado cerca de Jalalabad, al este del país, en un ataque muy similar al que cuatro días antes segaba la vida de dos soldados españoles. [10] El 5 de noviembre un ataque aéreo estadounidense producido en el distrito de Sha Wali Kot, en la región de Kandahar, costaba la vida a 40 civiles afganos. [11] El 3 de noviembre un cooperante humanitario francés era secuestrado en Kabul tras matar a un afgano que trató de impedirlo, y dicho acto permitía recordar a otra cooperante británica asesinada el 20 de octubre también en la capital o a los tres cooperantes - dos canadienses y un estadounidense - tiroteados en agosto cuando se dirigían a dicha ciudad. [12] El 19 de octubre los Talibán tomaron como rehenes y luego asesinaron a entre 30 y 40 pasajeros, según diferentes versiones, de un autobús en su bastión de la provincia de Kandahar. [13]
No es previsible que el “modus operandi” actual de las fuerzas estadounidenses en su lucha en Afganistán y, en un marco más amplio, en su “guerra contra el terror”, vaya a verse alterada en sus características esenciales. Probablemente dichas fuerzas, y en particular sus unidades de operaciones especiales y las pertenecientes a sus servicios de inteligencia, seguirán gozando de los poderes que desde 2004 tienen y que han aplicado en escenarios como Siria o Pakistán, si bien la nueva Administración quizás se plantee introducir algunos controles. [14] La orden secreta que según algunas fuentes habría firmado ese año Donald H. Rumsfeld como Secretario de Defensa y con la aprobación presidencial permitió y permite operaciones transfronterizas como las realizadas con cierta frecuencia en Pakistán o la reciente producida en Siria, si bien ni ha representado ni representa una “carta blanca” total pues algunas operaciones en principio posibles se habrían abortado ante su seguro impacto negativo en términos políticos y/o diplomáticos. [15]
El 26 de octubre fuerzas especiales estadounidenses transportadas en cuatro helicópteros atacaron la aldea siria de Al Sukkariyah, situada a unos 8 kilómetros de la frontera iraquí y en la región de Abu Kamal, en una acción en la que habrían matado al menos a 8 personas. Dicha región está habitada a ambos lados de la frontera por componentes de la tribu Shammar y en el lado iraquí se encuentra la ciudad de Qaim, donde los yihadistas salafistas se hicieron fuertes durante largo tiempo llegando incluso a controlar dicha localidad. En lo que a Pakistán respecta, en las últimas semanas se han producido diversas acciones estadounidenses de carácter transfronterizo que tratan de eliminar a elementos Talibán, tanto afganos como paquistaníes: el 14 de noviembre cuatro cohetes presuntamente lanzados por aviones no tripulados mataban a 12 personas en la frontera entre Waziristán del Norte y del Sur, en el feudo del fallecido Baitullah Mehsud, inspirador del abortado atentado contra el metro de Barcelona del pasado enero; el 31 de octubre otro ataque similar en Miranshah, en el noroeste paquistaní, mataba a 20 personas incluyendo a un dirigente de Al Qaida; el 23 de octubre otro ataque con aviones no tripulados dirigido contra una escuela coránica (madrassa), ubicada en Warizistán del Norte junto a la frontera afgana y fundada por el jefe Talibán Jalaluddin Haqqani, mataba a 11 personas [16] Las denominadas Provincias Autónomas Administradas Federalmente (FATA) fronterizas con Afganistán constituyen el santuario por excelencia de elementos Talibán y de Al Qaida y el escenario de combates de los mismos con tropas paquistaníes, de atentados y de secuestros: en suma, un escenario asimilable al que anteriormente describíamos en algunos de sus elementos identificadores para el caso de Afganistán. [17] A título también ilustrativo y no exhaustivo citaremos los siguientes: el asesinato de un cooperante estadounidense y de su conductor paquistaní en Peshawar, el 12 de noviembre; la muerte de 10 personas en un atentado suicida cometido el 6 de noviembre en Bajaur y dirigido contra jefes tribales Pastún progubernamentales; el atentado suicida cometido el 2 de noviembre en un puesto de control militar cercano a Wana, principal ciudad de Waziristán del Sur, en el que murieron 8 soldados; o los combates librados entre el Ejército y yihadistas salafistas en el valle de Swat el 13 de octubre y que se saldó con la muerte de dos soldados y de 45 integristas. [18]
Lo que sí es previsible es que algunos países aliados den pronto el paso e incrementen sus contingentes militares sobre el terreno, algo que los británicos llevan ya tiempo planteándose y que puede que esté próxima como decisión. El Reino Unido, que tiene un contingente en Afganistán de 8.530 efectivos, llamaba por boca de su Primer Ministro, Gordon Brown, de visita al país asiático el pasado 21 de agosto, a incrementar la presencia militar, y estaría estudiando ahora la posibilidad de enviar 2.000 efectivos más a lo largo de 2009. [19] La aritmética de las fuerzas sobre el terreno es importante, particularmente si comparamos las situaciones de Afganistán e Irak. Afganistán es tres veces más grande que Irak en extensión y su orografía es mucho más compleja y hoy cuenta sólo con 65.000 efectivos internacionales - 34.000 de ellos estadounidenses - para reforzar a algo más de 70.000 efectivos afganos, un total de 135.000 hombres frente a los 600.000 que algunos expertos verían como necesarios para poder vencer al tandem Talibán-Al Qaida tras impermeabilizar la larga frontera afgano-paquistaní. [20] En Irak, en cambio, la Coalición dispone a día de hoy de unos 160.000 efectivos que se suman a los 600.000 elementos de las fuerzas de seguridad y del Ejército Nacional Iraquí y ello, unido a la exitosa estrategia del General Petraeus de atraerse milicias suníes al combate contra Al Qaida, está logrando los óptimos resultados que a día de hoy pueden mostrarse.
La muy activa labor de las tropas españolas y el futuro del contingente
Dedicado de lleno a su labor en un ambiente cada vez más hostil el contingente español atacado ahora de nuevo tiene ante sí un horizonte incierto, tal y como les pasa a los efectivos de otros países. [21] El incremento de la violencia por parte de elementos Talibán y de Al Qaida en los últimos tiempos y las incógnitas internacionales planteadas obligan a tomar decisiones claras si se quiere recuperar el control de Afganistán, un país que además vivirá elecciones el próximo año y donde también todo son incógnitas tanto respecto al poder político como al futuro de su economía, dependiendo ambos de que se den verdaderos avances en el ámbito de la seguridad.
El trabajo de los soldados españoles es cada vez más intenso dadas las necesidades existentes en sus zonas de despliegue. En agosto pasado el contingente que lidera el Equipo de Reconstrucción Provincial (PRT, en sus siglas en inglés) de Badghis tenía que prestar ayuda a cientos de familias que habían tenido que abandonar sus hogares dada la sequía extrema que les afectaba, y ello como trabajo añadido al asignado originariamente y que justifica su misión y que es la protección del PRT y la del personal civil a él asignado perteneciente a la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo (AECID). [22] Dos meses después, en octubre, la misión de nuestros militares desplegados en Badghis se vería dificultada por dos ataques sufridos que degeneraron en enfrentamientos con elementos Talibán que tuvieron mucha menos visibilidad que el asesinato ahora de dos compatriotas. [23] El primer ataque se produjo entre los días 11 y 12 de octubre contra un convoy de ayuda humanitaria del Programa Mundial de Alimentos (PMA) escoltado por soldados españoles, que fue tan hostigado que no pudo llegar a su destino en el distrito de Jalwand y hubo de dar media vuelta y regresar a Qala-i-Naw, capital de la región y sede del contingente. En su enfrentamiento con paracaidistas españoles y con los helicópteros que estos pidieron como apoyo aéreo los atacantes habrían perdido a alrededor de una veintena de hombres. El segundo ataque tuvo lugar el 19 de octubre y en él tropas españolas de Herat fueron atacadas por elementos Talibán cuando estaban siendo relevadas por soldados italianos en el distrito de Bala Murghab, también en la provincia de Badghis, muriendo 16 Talibán en los enfrentamientos en los que también se hizo necesario pedir apoyo aéreo. La evolución de los acontecimientos era tal antes de la emboscada contra nuestros militares que ya se habían comenzado a tomar algunas medidas concretas como el inicio del traslado del PRT para mejorar la operatividad y la seguridad del mismo, pero a partir de ahora habrá que tomar decisiones importantes, tanto a nivel nacional (posible incremento del contingente, mayor colaboración en el ámbito de la formación de militares y policías afganos e improbable, aunque no imposible, modificación de las reglas de enfrentamiento (ROE) de nuestros efectivos allí desplegados) como internacional en el marco de la OTAN, donde a partir de principios de año el nuevo Presidente estadounidense quizás tendrá más posibilidades que George W. Bush para convencer a sus aliados de la necesidad de tomarse en serio una estrategia de victoria en Afganistán. [24]
Frente al creciente deterioro de la situación, marcado por más de 4.300 muertos entre enero y octubre en Afganistán, sólo cabe forzar una reconducción de la política, de la economía y de la seguridad en el país, luchando con eficacia contra la corrupción y la desidia para atraer a la población a la buena causa y reforzar el esfuerzo internacional - tanto militar como económico y político - para lograr así no sólo frenar la ofensiva Talibán y de Al Qaida sino incluso vencerla, convenciendo de la legitimidad de esta causa que debe ser ante todo nacional afgana pero que, como sabemos muy bien, tiene consecuencias globales.
Carlos Echeverría Jesús (Madrid, 26 de marzo de 1963) es Profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y responsable de la Sección Observatorio del Islam de la revista mensual War Heat Internacional. Ha trabajado en diversas organizaciones internacionales (UEO, UE y OTAN) y entre 2003 y 2004 fue Coordinador en España del Proyecto "Undestanding Terrorism" financiado por el Departamento de Defensa de los EEUU a través del Institute for Defense Analysis (IDA). Como Analista del Grupo asume la dirección del área de Terrorismo Yihadista Salafista.
Notas
[1]Véase GONZÁLEZ, Miguel: “Ataque suicida contra las tropas españolas” El País 10 noviembre 2008, pp. 12-15.
[2]Dejar a su merced a Afganistán supondría dar rienda suelta a las fuerzas terroristas que tratan de doblegar a las tropas multinacionales y afganas que las combaten en un contexto poco propicio, marcado por la creciente pérdida de vidas civiles que solivianta a la población, por una corrupción rampante en el endeble Estado afgano y por la creciente importancia de la droga que, suponiendo el 93% de toda la heroína producida en el mundo y generando unos beneficios anuales de 4.000 millones de dólares (la mitad del Producto Interior Bruto afgano), contribuye a alimentar dicha corrupción y a sanear la economía de elementos Talibán, de “señores de la guerra” y de la red Al Qaida y sus asociados.
[3]Dicha “afganización” que pasa no sólo por reforzar al Estado afgano sino también por identificar a elementos Talibán proclives al compromiso, viene siendo una idea fuerza mantenida desde antiguo por un profundo conocedor de la realidad de ese país como es el diplomático español Francesc Vendrell, antiguo representante de ONU, primero, y de la UE, después, en aquel país. Véase su oportuno artículo “”Afganistán, cómo evitar el fracaso” El País 27 octubre 2008, p. 23.
[4]Tal pragmatismo es discutido, por ejemplo, por el Secretario de Estado Adjunto para Asia Central y del Sur de los EEUU, Richard A. Boucher, quien opina que no ve a elementos %Talibán interesados por la vía pragmática si atendemos a sus prácticas habituales de asesinatos y secuestros. Véase DE YOUNG, Karen: “Obama to Explore New Approach in Afghanistan War” The Washington Post 11 noviembre 2008.
[5]Véase DUTEIL, Mireille: “Afghanistan. Le grand bourbier” L’Observateur (Marruecos) 14-20 noviembre 2008, p. 32.
[6]“Afganistán y Pakistán acuerdan dialogar con los talibanes” Diario de Navarra 29 octubre 2008, p. 6.
[8]“Afganistán. Karzai destituye a un ministro por actos “sospechosos”” El País 11 noviembre 2008, p. 10.
[9]Es significativo que el General Petraeus eligiera Pakistán como su primer destino a visitar, el 2 de noviembre, al asumir su cargo actual al frente de USCENTCOM, mostrando con ello la importancia central de este país en el marco de la “guerra contra el terror”. Viajó a Pakistán acompañado de †Richard A. Boucher. Véase “Petraeus viaja a Pakistán para aunar fuerzas contra los talibanes” Diario de Navarra 3 noviembre 2008, p. 7.
[10]Los ataques suicidas se han hecho ya habituales a partir de 2005, aunque se produjeran algunos en 2003 y 2004, protagonizados primero por terroristas extranjeros hasta el momento en que los yihadistas afganos interiorizaron esta forma de atacar a sus enemigos. Se han hecho también muy osados y cabe destacar, por ejemplo, el que el pasado 30 octubre llevó a un pequeño grupo de suicidas a atacar el Ministerio de Información y Cultura en Kabul. Véase sobre el primer atentado “Afganistán. 11 muertos en un ataque suicida contra tropas de EEUU” El País 14 noviembre 2008, p. 8 y sobre el segundo “Atentado suicida en Kabul” El Mundo 31 octubre 2008, p. 31.
[11]Este episodio, duramente criticado por el Presidente Karzai, se produjo según fuentes estadounidenses en el marco de un enfrentamiento entre fuerzas de los EEUU y un grupo Talibán. Véase “Karzai acusa a EEUU de la muerte de 40 civiles afganos” El País 6 noviembre 2008, p. 18.
[12]“Afganistán. Secuestrado un cooperante francés en Kabul” El País 4 noviembre 2008, p. 12 y AYESTARÁN, Mikel: “Cinco niños y una cooperante británica, asesinados en Afganistán” ABC 21 octubre 2008, p. 40.
[13]“Los talibanes matan a 40 pasajeros de un autobús en el sur de Afganistán” ABC 20 octubre 2008, p. 37 y “Los talibanes matan a 31 rehenes en Kandahar” El País 20 octubre 2008, p. 6.
[14]“L’armée US a tous pouvoirs contre Al-Qaïda” La Gazette du Maroc nº 599, 14-20 noviembre 2008, 43.
[15]Véanse ESPINOSA, Javier: “helicópteros y tropas americanas atacan territorio sirio en la frontera con Irak” El Mundo 27 octubre 2008, p. 26 y MUÑOZ, Juan Miguel: “Siria califica de “agresión terrorista” el ataque de EEUU” El País 28 octubre 2008, p. 6.
[16]“Pakistán. Un bombardeo causa 12 muertos en una zona tribal” El País 15 noviembre 2008, p. 10; “Un ataque de EEUU causa 20 muertos en Pakistán” El Mundo 1 noviembre 2008, p. 28; y “Pakistán. 11 fallecidos en un bombardeo contra una escuela coránica” El País 24 octubre 2008, p. 8
[17]Véase el excelente artículo de la enviada especial Mónica BERNABÉ: “En la guarida de los terroristas” El Mundo 3 noviembre 2008, p. 28.
[18]Diversos atentados cometidos en Pakistán entre julio de 2007 y octubre de 2008 han provocado la muerte de más de 1.300 personas. Para documentar los actos violentos citados véanse “Pakistán. Asesinado un cooperante de EEUU” El País 13 noviembre 2008, p. 10; “Pakistán. Mueren 10 personas en un atentado en una zona tribal” El País 7 noviembre 2008, p. 15; “Pakistán. Un atentado suicida mata a ocho soldados” El País 3 noviembre 2008, p. 12; y “Combates en Pakistán” El Mundo 14 octubre 2008, p. 30.
[19]Aunque las Fuerzas Armadas británicas son profesionales en su totalidad cabe destacar que empiezan a mostrar fatiga dados sus dos frentes abiertos, Irak y Afganistán, y de ello se resienten en particular las ahora muy necesarias fuerzas de operaciones especiales tipo Special Air Service (SAS) y otras. Sobre la petición de más efectivos véase TUBELLA, P:: “Brown pide que la OTAN redoble su presencia en Afganistán” El País 22 agosto 2008, p. 3 y sobre la reflexión ahora en marcha OPPENHEIMER, W.: “Reino Unido estudia enviar otros 2.000 soldados a Afganistán” El País 15 noviembre 2008, p. 8.
[20]El General David Mckiernan, jefe de las tropas estadounidenses en Afganistán, ha pedido recientemente 15.000 ‘marines’ más para poder hacer frente a las necesidades militares sobre el terreno.
[21]Es decepcionante comprobar cómo, casi un año después, las evaluaciones sobre los riesgos que entonces acechaban a nuestro contingente no sólo se confirman sino que incluso se ven ahora agravadas. Véase ECHEVERRÍA JESÚS, C.: “Riesgos para el contingente español en Afganistán” Análisis del Real Instituto Elcano (ARI) nº 128/2007, 7 diciembre 2007 en <www.realinstitutoelcano.org> en el apartado “Seguridad y Defensa”. Publicado también en inglés.E
[22]“Tropas españolas asisten a cientos de refugiados afganos en Badghis” El País 19 agosto 2008, p. 15.
[23]BERNABÉ, M.: “La violencia en Afganistán implica a las tropas españolas en más enfrentamientos que nunca” El Mundo 4 noviembre 2008, p. 18.
[24]“Afganistán. España cambia la base de su equipo de reconstrucción” El País 26 octubre 2008, p. 16 y “España pide revisar la estrategia en Afganistán para enviar más tropas” El País 11 noviembre 2008, pp. 1 y 12.
|

|
|