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La persistencia del terrorismo en Argelia y sus consecuencias para el Magreb y para España
Análisis nº 302   |  9 de Octubre de 2008
 
Aunque el terrorismo yihadista salafista en nuestra vecindad magrebí sigue teniendo como su epicentro a Argelia no deja de mostrarse a través de acciones terroristas y, sobre todo, a través de una creciente presencia de elementos activadores que pretenden llevar esa lucha sagrada por doquier. Lo ha hecho en Mauritania en 2005, en Túnez en 2006, en Marruecos en 2007 y se ha cebado especialmente con Mauritania a lo largo de 2008, todo ello en lo que al Magreb respecta, pero también lo ha trasladado a Irak con intensidad entre 2003 y 2007 y se viene volcando en suelo europeo con intentos registrados antes y después de los fatídicos atentados del 11-M en Madrid. La aparición el 22 de septiembre de este año en foros yihadistas salafistas de Internet de un vídeo de 29 minutos del líder de Al Qaida en las Tierras del Magreb Islámico (AQMI), Abdelmalek Droukdel (alias Abou Moussab Abdelwadoud), en el que este llama a sus acólitos norteafricanos a unirse en un Yihad guerrero dirigido contra España, Francia y los EEUU nos obliga de nuevo a reflexionar sobre la amenaza y a describir su centralidad argelina.[1]
 
Como quiera que las inercias del pasado aún perdurarán durante cierto tiempo, los atentados seguirán siendo más visibles en Argelia donde los terroristas, sus infraestructuras y, en suma, su organización están mejor asentadas, pero tratarán de reflejarse también en su mundo circundante. Intentos de atentados o de otro tipo de actividades terroristas son y serán cada vez más visibles en lugares como Marruecos, Túnez, Malí o España como lo están empezando a ser ya en Mauritania, y ello será así siempre que la eficacia de fuerzas de seguridad y de servicios de inteligencia no logre abortarlas como ya ha sucedido en diversas ocasiones.
 
Nuestro objetivo es estudiar cómo este terrorismo persistente que se sigue produciendo en Argelia va a incidir en los próximos años en su vecindad inmediata, el Magreb en primer término, y Europa, aunque con la atención centrada en España, a continuación.[2] El análisis debe de hacerse, además, en unos momentos en los que la intensificación de los atentados durante el pasado verano - incluidos los suicidas - han llevado a muchos observadores a posar de nuevo su mirada en Argelia.[3]
 
Estimados sus miembros por el Gobierno argelino en unos 400 otras fuentes más objetivas hablan del millar, teniendo además en cuenta la volatilidad de las cifras para el caso de un grupo terrorista que pretende ser transnacional y que de hecho tiene fluidas interacciones con los países limítrofes, una cantera difícil de determinar en Europa y miembros actuando en células terroristas en lugares como Irak o Afganistán/Pakistán.[4] No vamos a detenernos en el presente estudio en la evaluación de lo que las diversas amnistías y en concreto la última de ellas - la Carta para la Paz y la Reconciliación Nacional, aplicada generosamente en 2006 - han supuesto, remitiéndonos para ello a análisis anteriores nuestros, pero sí diremos que, al igual que ha ocurrido en Marruecos donde también se han aplicado medidas de gracia, estas suelen ser nefastas en lo que al terrorismo yihadista salafista respecta. Sirven para envalentonar a unos militantes que suelen aprovechar su paso por prisión para consolidar sus convicciones y que salen a la calle percibiendo que los regímenes que les liberan demuestran con ello su creciente debilidad.
 
Consecuencias para el Magreb
 
La superación por parte de los terroristas magrebíes de los frenos impuestos al entendimiento y a las relaciones entre las diversas comunidades nacionales, dados los recelos históricamente existentes entre los Estados del Magreb, ha supuesto un salto cualitativo en cuanto a su capacidad de acción y un incremento de la amenaza para España y para otros objetivos potenciales o reales de dichos terroristas. Es ilustrativo que en los dos últimos atentados suicidas producidos en Argelia, el pasado 20 de agosto, uno de ellos fue realizado por un ciudadano mauritano, Abu Zeinab Al Mauritani, el primer suicida extranjero actuando en Argelia pues los 17 que le han precedido en los últimos años eran todos argelinos, como también lo fue el que en 1995 provocó más de 50 muertos en Argel lanzándose con un vehículo cargado de explosivos contra la Comisaría Central, en el Boulevard Colonel Amirouche.[5] El hecho de que el propio Ayman Al Zawahiri, número dos de Al Qaida, escenificara la adhesión del Grupo Islámico Combatiente Libio (GICL) a AQMI, el 3 de noviembre de 2007 con la aparición junto a él del emir del grupo libio Abu al Laith Al Libi, muestra también la voluntad de que Libia sea escenario del Yihad guerrero y que sus yihadistas coadyuven a la empresa común.[6]
 
Lo que empezó siendo un activismo terrorista que buscaba de forma caótica derrotar al Estado apóstata argelino y crear un Emirato Islámico en los límites de Argelia ha pasado a ser una lucha que forma parte de un todo y que lo que pretende es contribuir a crear el ansiado Califato Universal.[7] Para lograrlo no cabe ya recelar de los “hermanos” marroquíes, de los libios, de los tunecinos o de los mauritanos.[8] De hecho, esas denominaciones que responden a criterios nacionales sobran pues han sido impuestos a los musulmanes para dividirlos y enfrentarlos entre sí.
 
Es significativo además, que ni siquiera el viejo concepto de Magreb Árabe se utilice pues lo árabe, siendo importante por la lengua utilizada por Alá para revelar el Sagrado Corán a los hombres, y siendo importante por haber surgido y haberse extendido el Ligro Santo entre árabes, no es ya relevante ya que se diluye en lo superior que es lo islámico. Al AQMI abomina de referencias a lo árabe que, por otro lado, podrían tener consecuencias negativas en su esfuerzo por atraer a sus posiciones a pueblos del Sahel y del África Subsahariana que, históricamente, han sufrido del empuje dominador y violento de los pueblos árabes norteafricanos.
 
Los Estados árabes, la Liga Árabe o la Unión del Magreb Árabe no son pues sino estructuras que dividen a una parte importante de la comunidad de los creyentes en el Islam o Umma - aunque no la más importante, ya que en términos demográficos lo es la asiática - y que reproducen mezquindades políticas que deben de ser superadas. Son además los instrumentos con los que los líderes árabes se relacionan con el resto del mundo, mantienen relaciones políticas y diplomáticas, realizan sus inversiones o venden su petróleo.
 
Para los yihadistas salafistas las causas de los diversos Estados árabes no son relevantes y por ello ni consideran importante el conflicto del Sáhara Occidental o los diversos problemas de límites existentes entre Estados magrebíes ni apoyan la causa de los palestinos per se. En el Magreb sobran las fronteras y en Oriente Próximo sobran los debates sobre las soluciones nacionales que buscan Siria, Líbano o los palestinos. Hay que luchar por hacer desaparecer las fronteras y a quienes las defienden o las sugieren.
 
Tal impulso globalizador ha llevado a animar el terrorismo yihadista salafista por doquier, con una expansión desde el suelo argelino porque los grupos argelinos han sido los más organizados, los más contundentes y los que antes han recibido las instrucciones emanadas de instrumentos de propaganda y de organización más activos a nivel mundial como Al Qaida. El asesinato de 12 soldados mauritanos en la región de Zuerat el pasado 15 de septiembre es el último ejemplo visible de este activismo transfronterizo de los yihadistas salafistas argelinos, probablemente realizado por un grupo conformado por terroristas de diversos orígenes (argelinos, mauritanos, malienses, etc.) y que no es un hecho aislado en Mauritania.[9] Esta realidad, unida al activismo de AQMI en países como Malí o Níger, donde encuentran en sus regiones septentrionales no sólo refugio y avituallamiento sino también zonas de operaciones donde se enfrentan con grupos Tuareg, ocultan secuestrados, aprovechan la fluidez de tráficos ilícitos en su beneficio y entrenan a terroristas venidos tanto de esos países como de otros más lejanos como Nigeria, debe de ser reconocida en toda su importancia y es preocupante observar la tendencia actual de algunas autoridades a desdramatizar la amenaza.[10]
 
Consecuencias para España
 
Siempre se ha dicho, y la experiencia acumulada en la década de los años noventa parece confirmarlo, que el terrorismo surgido en suelo argelino habría de tener su impacto más directo y sangriento en suelo francés o contra objetivos franceses dada la larga y traumática vinculación histórica entre ambos países. El asesinato de ciudadanos franceses en Argelia desde principios de los noventa,[11] el secuestro de un vuelo de Air France en Argel en diciembre de 1994, los sangrientos atentados en Francia en 1995 y 1996 y otros episodios hasta llegar al asesinato de un ingeniero francés de BTP Razel en Bumerdes en junio de 2008 así parecen atestiguarlo.[12]
Aunque es cierto que Francia ha sido y seguirá siendo objetivo prioritario para unos terroristas argelinos cada vez más incorporados a redes transnacionalizadas del yihadismo salafista nuestra tesis es que, lamentablemente, España comienza a disputarle a Francia, sin buscarlo, ese papel de objetivo prioritario de los terroristas y ello por dos motivos fundamentales:
 
Geográficos
 
Aunque los enlaces marítimos y aéreos entre Argelia y Francia siguen siendo muy utilizados por los ciudadanos argelinos y, en consecuencia, también por los terroristas que se camuflan entre ellos, la posición de España como tierra de paso pero también como “tierra de Yihad” es cada vez más evidente. Antaño los terroristas atravesaban España o se asentaban simplemente para descansar o para dotarse de fondos a través de medios lícitos e ilícitos, pero hoy hacen proselitismo y organizan acciones terroristas dentro y fuera de nuestro suelo. Cuando Allekema Lamari fue detenido a mediados de los noventa en Valencia se ocultaba simplemente en suelo español; con el paso del tiempo este mismo individuo entró en el engranaje de la preparación de atentados en nuestro suelo y finalmente participó en los del 11-M. Mohamed Bensakhria, terrorista argelino del GIA y miembro del Comando Meliani de Al Qaida, fue detenido por el Cuerpo Nacional de Policía en Alicante en junio de 2001 cuando se ocultaba en nuestro suelo y extraditado de inmediato a Francia. Ambos vivían en suelo español en momentos en los que se daba ese paso desde el simple ocultamiento a la participación en empresas más ambiciosas y más letales para España, pero muchos otros que les precedieron desde principios de los noventa simplemente utilizaban nuestro país como zona de ocultamiento o como zona de paso para ir a atentar a Francia.[13]
 
El ferry Orán-Alicante como cordón umbilical tradicional; los enlaces aéreos con Madrid, Barcelona, Alicante o Palma de Mallorca desde Argel u Orán; la creciente presión migratoria irregular procedente de Argelia y que alcanza las costas de Andalucía Oriental, de Murcia, de la Comunidad Valenciana o de las mucho más cercanas Islas Baleares; y las rutas terrestres y aéreas desde el resto de Europa constituyen las vías de infiltración de yihadistas salafistas de procedencia argelina a nuestro suelo. En lo que a la vía de la inmigración irregular respecta aún no se ha demostrado, y además se considera políticamente incorrecto argumentarlo, que esta pueda ser vía de entrada de terroristas pero debemos de destacarla porque, entre otras cosas, hasta 2006 no se habían dado casos de intentos de acceso irregular a territorio español de grupos de argelinos procedentes de Argelia y ahora son cada vez más frecuentes, con orígenes además en zonas de importante activismo terrorista como son: la región de Bumerdes, entre Argel y la Cabilia; la región de Bejaïa (Pequeña Cabilia) donde empieza a despuntar la producción de hachís en zonas aisladas por causa del activismo terrorista y/o del bandidismo; y, también, la zona occidental del país que comienza a recobrar protagonismo en cuanto a activismo terrorista y de donde llegaban a Murcia  algunas pateras con droga en agosto de 2007.[14] En la región de Bumerdes proliferan últimamente los secuestros, la recolecta de “impuestos islámicos” aplicados por falanges terroristas a campesinos y a comerciantes, los robos a comercios y los falsos controles de carreteras en los que se desvalija a los conductores y en ocasiones se asesina a estos.
 
La cercanía geográfica y la experiencia acumulada por terroristas argelinos en los años noventa - secuestro en Argel del Airbus de Air France en diciembre de 1994 y de dos vuelos de Air Algérie en España al año siguiente, ataques terroristas en suelo francés y experiencia acumulada por otros grupos y redes en el resto del mundo (ataques a las Embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania en 1998, ataque al destructor “USS Cole” en Adén en 2000, ataque al petrolero francés “Limburg” en 2000 también en Yemen, etc.) - debe hacernos ser especialmente vigilantes no sólo en nuestras fronteras sino también respecto a nuestros intereses en suelo o en aguas argelinas. La reciente desarticulación en España de dos células terroristas formadas por argelinos - una detenida por el Cuerpo Nacional de Policía en la Operación Submarino (Barcelona, Castellón y Pamplona, 10 de junio) y la otra por la Guardia Civil en la Operación Emir (Huelva, 1 de julio) - destaca pues la vigencia y proximidad de la amenaza.[15]
 
Además, no hay que olvidar que el papel de puente que tenía y que sigue teniendo España no lo es sólo hacia el resto de Europa sino que puede también serlo hacia los EEUU. En este país existe la percepción, legítima, de que las amenazas de terrorismo yihadista más claras sufridas hasta la fecha han venido desde Europa,[16] con el caso más visible de la organización de los atentados del 11-S pero también con el siniestro plan abortado en 2006 de atacar hasta 18 vuelos comerciales que en la segunda mitad de ese año hubieran volado con explosivos líquidos desde aeropuertos del Reino Unido hacia los EEUU y Canadá. Incluso yendo más atrás en el tiempo, la detención del argelino Ahmed Rezzam en los EEUU en el año 2000, cuando este penetró en el país desde Canadá con explosivos para realizar un atentado masivo, les hace recordar que dicho terrorista había llegado a Canadá desde Europa, asentándose entre una creciente comunidad argelina que habita la región francófona de su vecino septentrional y que tiene contactos fluidos con otras comunidades argelinas asentadas en el continente europeo.
 
Militantes
 
Han redescubierto la importancia sentimental y movilizadora de Al Andalus en paralelo a la sublimación ideológica introducida por la ideología yihadista salafista y por el creciente asentamiento de individuos que traen con ellos la expansión de ideologías globlalizadoras dentro del espectro más radical: cada vez hay más elementos del Tabligh, de los que algunos pueden dar el salto hacia la violencia, y cada vez hay más elementos Takfir[17] en Argelia, en el Magreb y, en consecuencia, también en la inmediata España.
 
Los terroristas del GIA de los años noventa que venían a España no tenían conciencia de estar en Al Andalus. Su activismo terrorista buscaba derrocar al régimen apóstata argelino y expulsar a sus valedores franceses golpeándoles incluso en su suelo para forzar tal salida. Hoy se asume que España es tan valedora o más del régimen apóstata argelino, que además debe de ser recuperada para el Islam y que, por ende y en términos operativos, tiene debilidades que hay que aprovechar. Esto es así porque la evolución ideológica del yihadismo salafista ha sido tal que ya casi no quedan causas aisladas - queda la de Hamás de construir el Emirato Islámico en la Palestina histórica o la de Hizbollah de dominar Líbano - y que las fronteras argelinas hace mucho que se han quedado pequeñas para sus activistas.
 
En España, además, se han producido los atentados más sangrientos realizados por yihadistas salafistas hasta la fecha en Europa, y ello anima a cometer más. Debemos de ser castigados a los ojos de los terroristas yihadistas salafistas por muchísimas cosas, desde ocupar Al Andalus - algo que no tiene ya remedio - hasta por otras “causas” que como estar desplegados en Afganistán o en Líbano sí tendrían remedio a los ojos de algunos despistados, llamando así a aquellos que puedan creer que retirándonos como lo hicimos de Irak evitaremos la amenaza. Pero no debemos de olvidar que mantener nuestros vínculos políticos y económico-comerciales con Argelia, o enviar allí a nuestros turistas (pocos) o a nuestra ONGs y órdenes religiosas (más), o nuestras actividades oficiales o privadas de solidaridad con los saharauis - que se realizan necesariamente a través de Argelia -, o enseñar nuestra lengua, son motivos más que suficientes para combatirnos. Todas estas actividades, las culturales y las solidarias también pues también son ingerencia, son consideradas por los yihadistas salafistas como contaminantes, como transmisoras de virus que hay que erradicar.
 
Cuando aún hay algunos que se sorprendieron cuando se detectaron planes para atentar contra nuestros guardias civiles, asentados temporalmente en Mauritania con el único objetivo de colaborar en el control de las fronteras marítimas y la interceptación de cayucos que tratan de llegar a Canarias, también puede que otros se sorprendan por lo que estamos diciendo aquí, pero así es como reflexionan los yihadistas salafistas. Su deseo es eliminar lo haram o impuro - que somos todos los que no comulgamos con sus abyectas ideas - y hacerlo donde se pueda y cuando se pueda. Como quiera que les seguiremos dando ocasión en el futuro de hacerlo porque seguiremos estando donde estamos es importante erradicar una amenaza que en cualquier momento y lugar podrá manifestarse con toda su letalidad.
 
Conclusiones
 
Ahora que algunos por fin comprueban que no toda amenaza es Al Qaida - considerada esta como Al Qaida “central”, es decir, Osama Bin Laden y su círculo más inmediato - sino que lo es la ideología que esta y otras redes propagan, es buen momento para acordarse de las redes terroristas argelinas. Estas han contribuido sin duda a conformar AQMI tratando de atraer elementos y grupos de los demás vecinos del Magreb y podemos considerarlas como elementos aventajados del yihadismo salafista global de la red de redes pero también debemos de seguir individualizándolas y ello por dos motivos: por un lado, porque constituyen un objeto de estudio concreto que por inercias del pasado sigue disponiendo de círculos de actuación concretos; y, por otro lado, porque si las diluimos en el marco tan amplio de la amenaza yihadista global podemos perder con ello capacidad de concreción para poder movilizar a la opinión pública contra ellas.
 
Como hemos tratado de demostrar en nuestro estudio no se trata sólo de las sanguinarias acciones que dichos terroristas ejecutan en un país vecino sino de que algunas de ellas pueden estar siendo planificadas en nuestro suelo y que, en cualquier caso, en suelo español se obtienen fondos y materiales, se recluta a militantes y se coadyuva a dicho activismo letal que, por otro lado, en cualquier momento podrá elegir también víctimas españolas pues somos tan “Tierra de la Guerra” (Dar al Gharb) como lo es la propia Argelia. Por ello podemos afirmar que nada de lo que suceda en Argelia nos podrá ser ajeno. Ante el riesgo de seguir considerando que nuestras relaciones con Argelia deben seguir centradas en asegurarnos el gas y en mantenerlas en un difícil equlibrio con las que mantenemos con Marruecos, la cuestión central en lo que al gigante magrebí respecta debería ser la seguridad y la lucha antiterrorista: con métodos tan perfeccionados de combate como tienen los yihadistas salafistas argelinos deberíamos contar más, opinar más y hacer más para neutralizar dicha amenaza.
 
Anexo:
 
Listado de los principales atentados cometidos (y de algunas operaciones antiterroristas realizadas) en Argelia y casos relevantes en la vecindad inmediata a raíz de la fidelización del GSPC con Al Qaida
 
2008:
 
15 septiembre. Doce soldados mauritanos asesinados por AQMI en la región de Zuerat.
28 agosto. Decapitado un vendedor de bebidas alcohólicas en Assi Youcef, en la Cabilia.
24 agosto. Muertos 10 terroristas en enfrentamiento con el Ejército en Tarek Ibn Ziad, 250 kilómetros al oeste de Argel, devolviendo a la región occidental del país el protagonismo que había perdido hace años como escenario de acciones terroristas y antiterroristas de importancia.
20 agosto. Dos coches bomba conducidos por suicidas estallan en Buira, uno contra un cuartel del Ejército y otro contra un autobús de empresa canadiense SNC-Lavalin. 12 muertos.
19 agosto. Ataque sucida contra candidatos a ingresar en la Academia de la Gendarmería Nacional. Les Issers. 43 muertos y 45 heridos. Este es el mayor ataque terrorista suicida desde que se produjera el primero ataque en Argelia en 1995.
17 agosto. Doce personas asesinadas, la mayoría policías, en una emboscada terrorista en Skikda.
14 agosto. Asesinados el jefe del Sector Militar de Jijel, Abdelkader Yamani, y su chófer.
10 agosto. Atentado suicida en la playa de Tigzirt. 3 policías heridos.
10 agosto. Atentado suicida con un camión frigorífico contra Cuartel de la Gendarmería Nacional de Zemmouri Al Bahri. 8 muertos.
8 agosto. Operación antiterrorista en Aït Khelfoin, junto a Tizi Uzu. 12 terroristas muertos.
7 agosto. Operación antiterrorista con un helicóptero de combate en Beni Douala, en la Cabilia. 12 terroristas muertos.
3 agosto. Atentado suicida contra una comisaría en Tizi Uzu. 25 heridos.
Agosto. Diversas operaciones antiterroristas en Aïn Defla con 10 terroristas muertos.
23 julio. Ataque suicida con moto bomba contra columna militar en Lakhdaria. No estalló una segunda bomba que el terrorista portaba. 13 heridos.
23 julio. Detenidos cinco terroristas en Blida cuando realizaban preparativos para viajar a Irak.
17 julio. Ataque terrorista contra le gasoducto que une la planta de Hassi R’Mel con el puerto de Dellys a la altura de Aomar, en la Wilaya de Bouira. Este gasoducto ha sido atacado en 9 ocasiones desde 1995.
16 julio. Detenidos 7 sospechosos de terrorismo en Bir El Ater, a 11 kilómetros de Tebessa y cerca de la frontera con Túnez.
8 junio. Asesinado ingeniero francés de la empresa BTP Razel y su chófer argelino en Beni Amrane, cerca de Bumerdes.
6 junio. Bomba en la carretera contra militares. Cap Djinet. 6 muertos.
4 junio. Atentado suicida por parte de un individuo dotado con un chaleco con explosivos contra el Cuartel de la Guardia Republicana en Borj El Kiffan. El suicida estaba apoyado por otro terrorista que pensaba atacar un café cercano. 3 muertos (aparte de los dos terroristas).
24 abril. El Ejército mata en la provincia de Bumerdes a 12 miembros de AQMI.
23 abril. Las Embajadas de Dinamarca y de Holanda en Argel anuncian su cierre temporal.
22 febrero. Una falange de AQMI dirigida por Hamadou Abid (alias Abdelhamid Abou Zaid) reivindica el secuestro de dos turistas austriacos en el sur de Túnez.
19 febrero. Muere en enfrentamiento con el Ejército el emir de AQMI en la Cabilia, Helouane Amrane.
13 febreo. Detenidos en Lakhdaria un antiguo terrorista experto en bombas del GIA y amnistiado en 2004 junto con dos mujeres.
Febrero. Ametrallada por AQMI la Embajada de Israel en Nuakchott. 3 heridos.
29 enero. Ataque suicida (el primero realizado por una mujer en Argelia) con camión bomba contra la Comisaría de Policía en Thenia. 10 muertos.
23 enero. Terrorista suicida femenina frustrada detenida en Nedroma.
9 enero. Tres militares asesinados en atentado en la región de la Cabilia.
2 enero. Ataque suicida con camión bomba contra la Comisaría en Naciria. 4 muertos.
 
2007:
 
29 diciembre. Detenido en Argel Maaruf Rachid (alias Abderrahman), organizador de los sangrientos atentados suicidas producidos en la capital el 11 de abril.                                    
27 diciembre. Tres soldados mauritanos asesinados por AQMI.
24 diciembre. Cuatro turistas franceses, de una misma familia y dos de ellos niños, asesinados por AQMI en Mauritania.
11 diciembre. Atentados suicidas en Argel contra el Consejo Constitucional y contra un edificio albergando agencias de la ONU. El segundo de los atentados era comparado por Ayman Al Zawahiri con el que destruyó en 2003 la sede de la ONU en Bagdad. 41 muertos.
27 septiembre. Siete militares y policías asesinados en la Cabilia y Bumerdes. Tres Guardias Comunales identificados en un falso control de carreteras y degollados, también en la Cabilia.
22 septiembre. Detenido en Argel el antiguo emir del GSPC, Hassan Hattab.
21 septiembre. Ataque suicida contra un convoy de trabajadores extranjeros de la compañía francesa BTP Razel en Lakhdaria. Heridos varios gendarmes, dos trabajadores franceses y uno italiano.
14 septiembre. Atentado con bomba contra una comisaría en Zemouri. 3 muertos.
9 septiembre. AQMI reivindica en Internet los atentados de Batna y Dellys.
8 septiembre. Ataque suicida (un joven de 15 años, Nabil Belkacemi, que eligió como nombre de guerra el de Abu Mussab Al Zarqaui) contra el Cuartel de la Marina Nacional de Dellys. 32 muertos.
6 septiembre. Ataque suicida de un terrorista provisto de un chaleco con explosivos (el primer suicida a pie) contra la comitiva del Presidente Abdelaziz Buteflika. Batna. 25 muertos.
11 julio. Ataque suicida contra el Cuartel del Ejército en Lakhdaria. 12 muertos.
22 junio. Atentado con bomba contra una comitiva de diplomáticos africanos en la Wilaya de Bumerdes.
11 abril. Tres ataques suicidas en Argel contra la sede del Primer Ministro y contra dos Comisarías en Bab Ezzouar. 33 muertos.
10 abril. Atentados suicidas en Casablanca. Mueren cuatro suicidas y un policía.
7 abril. Nueve militares asesinados por medio centenar de terroristas de AQMI en la región de Aïn Defla.
11 marzo. Atentado suicida precipitado en Casablanca. Muere el joven suicida.
Febrero. Siete bombas colocadas en diversas localidades de la Cabilia provocaban 6 muertos
Enero (varios días). Desarticulada por la policía tunecina una célula terrorista formada por tunecinos entrenados en Argelia que pretendían atentar contra diversos edificios oficiales en la capital, incluídas las Embajadas de los EEUU y del Reino Unido. Diversos enfrentamientos con la célula, en diciembre de 2006 y enero de 2007, provocaron una veintena de muertos: dos de ellos fueron policías y el resto terroristas.
Enero. El GSPC hace oficial su fidelización con Al Qaida y cambia su nombre a AQMI.
 
2006:
 
9 diciembre. Ataque contra un autobús de trabajadores de la compañía Brown&Root-Condor, filial de Halliburton, en las proximidades de Argel. Dos muertos y varios heridos.
30 octubre. Dos camiones bomba conducidos por suicidas estallan en sendas comisarías de Reghaïa, en las afueras de Argel.
11 septiembre. En el quinto aniversario del 11-S Ayman Al Zawahiri designa en un vídeo al GSPC como su representante en el Norte de África.

 
 
Carlos Echeverría Jesús (Madrid, 26 de marzo de 1963) es Profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y responsable de la Sección Observatorio del Islam de la revista mensual War Heat Internacional. Ha trabajado en diversas organizaciones internacionales (UEO, UE y OTAN) y entre 2003 y 2004 fue Coordinador en España del Proyecto "Undestanding Terrorism" financiado por el Departamento de Defensa de los EEUU a través del Institute for Defense Analysis (IDA). Como Analista del Grupo asume la dirección del área de Terrorismo Yihadista Salafista.
 
 
Notas


[1]La egolatría de Droukdel, diplomado en Matemáticas por la Universidad de Argel y emir del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) desde junio de 2004, es bien conocida prodigándose en vídeos siempre que tiene ocasión. Lamentablemente el periódico The New York Times contribuyó en su edición de 1 de julio de 2008 a alimentarla aún más haciéndole una innecesaria propaganda a AQMI con la publicación de una extensa entrevista con este terrorista - parte de ella en su primera página - en la que responde a 20 preguntas mostrando la vitalidad de su grupo y aprovechándose de esta magnífica ventana al mundo. Véase ALILAT, Farid: “Terrorisme. Quand un émir parle aux américains” Jeune Afrique nº 2478, 6-12 julio 2008, pp. 14-15. Cabe destacar que también diversos periódicos argelinos, aunque todo hay que decirlo impulsados por la permisividad del régimen hacia ciertos líderes islamistas, cometen la irresponsabilidad de dar protagonismo a antiguos terroristas amnistiados que defienden tranquilamente las mismas ideas por las que hasta hace poco mataban. Véase “Ils dirigeaient les maquis du GIA et de l’AIS: Des émirs à la une des médias” El Watan 22 septiembre 2008, en <www.elwatan.com>.
[2]Véase el listado de atentados más visibles sufridos en Argelia desde fines de 2006 como Anexo a este trabajo.
[3]Véase a título de ejemplo nuestro análisis “Anatomía del terrorismo yihadista salafista en Argelia hoy” Análisis del GEES nº 296, 1 septiembre 2008, en <www.gees.org/autor/251>; el de Olivier GUITTA: “Algeria Fooling Itself Over Al-Qaida” Middle East Times 1 septiembre 2008, en <www.metimes.com/2008/09/01/algeria_fooling_itself_over_al-qaida/9114/>; o el de Anneli BOTHA: “Suicide Attacks in Algeria: Al-Qaeda in the Land of the Islamic Maghreb (AQLIM)” Análisis del Real Instituto Elcano-ARI nº 100/2008, 12 septiembre 2008, en <www.realinstitutoelcano.org>.
[4]Otras fuentes sitúan la cifra de miembros de AQMI en entre 600 y 800. Véase “Radicalisation in the Maghreb” Strategic Survey 2008. The Annual Review of World Affairs Londres, Routledge-The International Institute for Strategic Studies (IISS), 2008, p. 262.
[5]BOTHA, A.: op cit p. 3.
[6]Al Libi moría en enero de 2008 durante un bombardeo estadounidense en la zona tribal paquistaní de Waziristán del Norte. Véase ECHEVERRÍA JESÚS, C:: “Claroscuros de la lucha contra el terrorismo Xyihadista salafista en el Gran Magreb” Análisis del GEES nº 277, 23 abril 2008, en <www.gees.org/autor/251>.
[7]La proyección internacional de los terroristas argelinos ya había comenzado en los ochenta en Afganistán y en los noventa se extendió a lugares como Bosnia o Chechenia. Es significativo que de los 17 argelinos que aún quedan en Guantánamo tras la entrega de dos a las autoridades argelinas este verano 6 son ciudadanos bosnio-argelinos. Véase ECHEVERRÍA JESÚS, C.: “Anatomía del terrorismo op cit p. 3, en <www.gees.org/autor/251>.
[8]Aún se recuerda la documentación intervenida por la policía marroquí en el verano de 2006 en la que había planes concretos para la integración de las diversas siglas de grupos. Terroristas en el Magreb para constituir uno único. Véase “Radicalisation in the Maghreb” op cit p. 262.
[9]Curiosamente, y a pesar del inventario de acciones e intenciones que a continuación vamos a recorrer, medios de prensa occidentales como el británico The Economist aún insisten en desdramatizar la amenaza representada por AQMI. Véase TAYEB, Rafik: “Terrorisme: The Economist doute de la puissance réelle d’Al-Qaïda au Maghreb” Tout sur l’Algérie, 12 septiembre 2008, en <www.toutsurlalgerie.com>.
[10]Así lo acaba de hacer el Comisario de Paz y Seguridad de la Unión Africana (UA), Saïd Djinnit, en un taller celebrado en mayo bajo el título “La arquitectura de la paz de la UA y la cooperación en materia de seguridad en el continente”, organizado por el Centro Africano para el Estudio y la Investigación del Terrorismo (CAERT) de la UA que tiene su sede en Argel. Véase “Algérie: L’Union africaine juge ‘exagérée’ la menace terroriste dans le Sahel” Tout sur l’Algérie 11 mayo 2008, en <www.toutsurlalgerie.com>. Sobre los roces con y los intentos proselitistas respecto a los Tuareg véase MRABET, Alí: “Al Qaeda seduce a los tuareg” El Mundo 15 septiembre 2008, pp. 22-23.
[11]Los dos primeros extranjeros asesinados por el Grupo Islámico Armado (GIA) en Argelia fueron dos franceses degollados cerca de Sidi Bel Abbes el 21 de septiembre de 1993.
[12]También lo hacía el mensaje del número dos de Al Qaida, Ayman al Zawahiri, colgado en Internet en abril de 2008 y en el que refiriéndose a AQMI llamaba a sus miembros “a liberar a los argelinos de América, Francia y de los hijos de Francia”. La expresión “los hijos de Francia” se referiría a los miembros del establishment político y económico argelino que Al Zawahiri quiere considerar despectivamente como ligados a la antigua metrópoli.
[13]Tal fue el caso de los argelinos detenidos en Valencia y Barcelona a mediados de los noventa, entre ellos el propio Lamari.
[14]ECHEVERRÍA JESÚS, C.: “La creciente instrumentalización de las drogas por parte del yihadismo salafista y de otros grupos terroristas” Análisis del GEES nº 247, 5 diciembre 2007, en <www.gees.org/autor/251>.
[15]ECHEVERRÍA JESÚS, C.: “La dimensión global, y española, de la lucha contra el terrorismo yihadista salafista hoy” Análisis del GEES nº 291, 15 julio 2008, en <www.gees.org/autor/251>.
[16]“Radicalisation in the Maghreb op cit p. 259.
[17]Seguidores de la corriente Takfir Wal Hijra (Excomunión y Exilio), los más radicales de entre los radicales, una sublimación del yihadismo que surgida en Egipto guía a individuos extremadamente comprometidos y peligrosos, hombres y mujeres, que camuflan además su compromiso con la causa yihadista salafista tras todo tipo de máscaras y de técnicas de engaño.


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