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¿Quiere ETA al PSE en el Gobierno Vasco?
Colaboraciones nº 2314   |  29 de Mayo de 2008
 
Euskadi Ta Askatasuna ha conseguido poner en crisis al gobierno del lehendakari, Juan José Ibarretxe. Ha conseguido poner de los nervios al máximo representante de los vascos. Se pudo comprobar después del atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil en Villarreal de Álava-Legutiano (Álava); con el cuerpo todavía caliente del agente de la Benemérita el presidente del Gobierno Vasco se dedicaba a pregonar las bondades políticas de su ‘plan’ y a pedir acuerdos. Cada vez que se presenta ante los medios de comunicación para reprobar últimamente un atentado de ETA, el lehendakari se sirve de ese macabro acontecimiento para publicitar su plan. Y, entonces, se presenta ante los ciudadanos con ese cotorreo habitual, al que nos tiene acostumbrado, sobre el problema de lo vasco y el derecho a decidir, sin una condena enérgica, extraviándola en la ‘tormenta de ideas’ que quiere transmitir en cinco minutos. Un síntoma que demuestra que va a contrapié de la sociedad y que su agenda se la marca la banda terrorista.
 
Los comunicados etarras, sus continuos atentados en el País Vasco sin que la Consejería de Interior pueda hacer nada para evitarlos, su presencia en las instituciones municipales y su desprecio hacia la propuesta del presidente vasco ha llevado a una casi fractura dentro del PNV en la que se distinguen dos grupos diferenciados claramente: el de Egibar por un lado, y el otro encabezado por Urkullu, con un Ibarretxe fuera de control.
 
Esta fractura dentro de los nacionalistas, sin olvidar los continuos enfrentamientos con sus socios de gobierno (EB-Zutik y EA), contradice el tipo de política que se quiere ‘vender’ a la sociedad vasca desde dentro del PNV. Algo que los ciudadanos de esa bella zona de España empiezan a reprochar a los representantes del principal partido del parlamento de Euskadi. ¿Esto que supone? El fiasco del camino escogido por el PNV hará que paguen su coste en votos y el próximo lehendakari podría ser un hombre del Partido Socialista de Euskadi.
 
1. Por qué ETA quiere a un socialista en la presidencia del Gobierno Vasco
 
¿Y esto en que afecta a la banda terrorista? ETA siempre se siente mejor poniendo en práctica el lema leninista “cuanto peor, mejor”. Y la intención de la banda terrorista es hacerlo realidad si se dan las circunstancias necesarias. ¿El motivo?, los etarras prefieren por cuestiones estratégicas que las próximas elecciones en el País Vasco las gane el PSE, las gane el partido de Patxi López. Y esto es muy importante asimilarlo porque el panorama político y social en el País Vasco, con el trasfondo de la reunión de Zapatero con Ibarretxe para hablar de ‘su plan’, lleva a pensar en un adelanto electoral.
 
¿Puede imaginar ETA un contexto mejor para su guerra individual que aquel que muestra al enemigo que le ha ‘traicionado’ y que ‘lucha’ ahora contra ellos en el poder? ETA precisa un enemigo fuerte para reforzar sus posiciones entre sus partidarios. Si no hay ‘guerra’ ¿de qué sirve un "ejército"?. Sus seguidores necesitan un enemigo. Y que mejor que el partido que gobierna en el ‘Estado opresor’ gobierne en el País Vasco también para hacerse ellos con la bandera del nacionalismo y del independentismo. Los ‘profesionales del terror’ siempre necesitan un enemigo contra el que luchar, un enemigo que dé sentido a sus vidas.
 
La verdadera esencia de ETA, aquella que constituye su verdadera naturaleza de existir, lo más importante para sus dirigentes, es la idea de que Euskadi está en guerra con Madrid. Una idea que se mantiene en la actualidad y que el antiguo dirigente nacionalista Telesforo Monzón (Político del PNV desde 1930, fundador de Herri Batasuna en 1978 y “etista” confesado y partidario de la lucha armada de ETA), no se cansó de repetir.
 
Desde luego, tal como está el ambiente en la sociedad vasca, y dentro del PNV, no habría que descartar, y no se descarta, una victoria socialista. Como tampoco habría que descartar que los nacionalistas tuvieran que “apoyar” indirectamente, sin estar a favor de los ‘medios’ de los etarras, a todo aquel que enarbole la bandera del nacionalismo, ya que habrían sido apartados por los socialistas de pensamiento ‘federal’. Una victoria del PSE, con el Gobierno socialista español presionando a los etarras con un supuesto endurecimiento de la política antiterrorista, provocaría que los nacionalistas vascos, que no pueden dejar su forma de ser de un día para otro, apoyaran indirectamente a la banda terrorista gracias a los postulados de autodeterminación y soberanía.
 
2. ETA siempre busca las circunstancias más favorables a sus objetivos
 
Si ETA tiene objetivos -imaginémosla como una empresa cualquiera- procurará propiciar, como cualquier organización, las circunstancias del entorno que considere más favorables para sus objetivos. Con la crispación que habría dentro del nacionalismo vasco con una hipotética y supuesta victoria del PSE se agitará el caldo de cultivo de los radicales, y de esta forma seguirán teniendo adeptos y apoyo en una parte de la sociedad vasca. Es más, no solo seguiría teniendo ese apoyo sino que, así se cree en el mundo abertzale, aumentaría.
 
Si gana el PSE, con el apoyo tal vez de EB -y no digamos nada si pacta con el PNV-, la política de imagen de acoso sobre ETA puede hacer saltar las alarmas en todo el entramado nacionalista. Una situación que será el caldo de cultivo sobre el que las marcas etarras en sus más variopintas formas, incluyendo a los Borrokas, pueden encontrar su polo de apoyo, el paraguas, la justificación, la comprensión... y dar el apoyo a lo que ETA quiere representar: un paso más allá, la independencia, "la autentica", la que todos expresan ambicionar de verdad, y que solo ellos dicen "ambicionar" más que ninguno. Para ETA, “estar en guerra con Madrid”, es estar en lucha armada contra el Estado español siendo ellos los representantes, el ejército de Euskal Herria. Y para que la sociedad vasca visualice esta idea necesitan a Patxi López dirigiendo los destinos de las CAV. No solo estarían en ‘guerra contra Madrid’ sino que Madrid habría ‘invadido’ Euskal Herria.
 
3. ETA lideraría el proyecto nacionalista-independentista
 
ETA pasaría con un triunfo del PSE a liderar el "proceso" de la política "nacionalista-independentista" en el País Vasco... y además, como añadido, mantendría su sello izquierdista. Además ETA prefiere al que esté dispuesto a negociar y les conceda todo por lo que han estado luchando y asesinando. Aunque resulte penoso decirlo no le resultara difícil a ETA identificar al PSE, entre sus simpatizantes y los nacionalistas, con el rancio nacionalismo de la ‘España Una, Grande y Libre’, transmitiendo así la idea de que la lucha sigue contra el enemigo fascista español. Que las cosas no han cambiado. De ahí sus atentados contra la Guardia Civil que como se les calificaba en un editorial del diario proetarra Gara, son la representación del pasado franquista “La Guardia Civil, como institución, encarna una noción de la unidad española que, como lo demuestra la Historia reciente, no ha dudado en imponerse a sangre y fuego. Este cuerpo militar es sinónimo de «continuidad territorial» y espejo de una «España eterna» para la que la voluntad de la ciudadanía no es la seña básica que define a una comunidad política.”
 
Parte de la sociedad vasca que les apoyaba, cree que ya no tienen sentido. Para "reconquistar" ese apoyo, piensan estratégicamente en potenciar su "rol" de "mártires" ante la "agresión fascista", y ese rol lo consideran más defendible si quien gobierna es el PSE. No porque consideren menos "fascista" al PNV (no hay más que ver el último comunicado), sino porque creen que el PSOE-PSE "lo oculta" mejor, y "engaña" a "Euskal Herria" con falsos "talantes". Y porque ellos ‘gudaris’ de la causa vasca son ‘los elegidos’ para la liberación de la ‘tierra prometida’ después de la ‘invasión’ españolista (si el PSE se hace con el poder)
 
ETA considera que tiene sus mejores bazas en el ambiente de cruzada antinacionalista en el País Vasco que va a ‘representar’ y ‘sacar a escena’, de cara a los próximos comicios, el partido de la calle Ferraz.
 
4. ETA le hará la campaña al PSE con un PNV en crisis interna
 
ETA va a intentar dar hecha la campaña al PSE, como así se la dio al PSOE con el vil asesinato de Isaías Carrasco (solo hay que recordar el uso mediático que el día de reflexión dio el PSOE a la hija de la victima). Con un PNV tensionado, como se puede ver en los ejemplos de Urkullu y Egibar -auténticos referentes de los nacionalistas en el País Vasco- con un PNV que tiene enfrentados a sus dirigentes, con la Dirección nacional del partido actual del Gobierno y los zarpazos continuados en el País Vasco a socialistas y miembros de las FCSE, ETA intentará hacer campaña a favor del PSE y del PSOE, como así lo está haciendo, poniendo el sentimiento de solidaridad y de pena a favor de los socialistas, a ‘favor’ de su causa.
 
ETA devora a sus propios compañeros de ideas. Realmente, aunque no se quiera, a ETA se le da ‘aire’ desde el nacionalismo democrático cuando se defienden ciertos postulados que siempre han estado en sus idearios, como “la palabra la tienen los ciudadanos vascos” (referéndum de Ibarretxe o declaración de Zapatero en el Congreso de los Diputados) o mientras se mantenga la idea de negociar algo político con los terroristas.
 
Ese es otro enorme error, pensar que dialogando y negociando con la organización terrorista, y a pesar de darle parte de sus postulados, van a dejar las armas, van a dejar de ejercer el terror como arma política para conseguir sus fines. En primer lugar porque las armas siempre les serán necesarias a ETA para tutelar ese proceso de negociación con el Estado español y en segundo lugar porque aquel que conozca bien la historia de la banda jamás podrá decir que exista un documento, desde su nacimiento en el año 1959 -procedente de las juventudes del PNV-, que se comprometa a dejar la lucha armada, ni siquiera en el supuesto de que el País Vasco alcanzara la independencia.
 
Esta es la verdadera esencia de ETA, las verdaderas intenciones de la banda terrorista: crear un estado autoritario, de corte marxista o socialista revolucionario en su Euskal Herria soñada. Todo lo demás son meros escalones que han de subir para conseguir su objetivo final. Y para buscar sus propósitos les da igual fagocitar a los que se llaman independentistas. Ellos, con la tensión que han generado en la sociedad con el atentado contra la casa cuartel de Legutiano y las declaraciones de una ETA fuerte (Consejero del Interior del Gobierno Vasco), buscan nadar, como ya decíamos, en ese mar que es el lema leninista por excelencia “cuanto peor, mejor”.
 
5. ETA quiere al PNV fuera de la primera línea política
 
¿Y por qué tendría ETA que desear la salida del Gobierno Vasco del PNV si este realmente, desea los mismos que ellos que es la independencia? Se tiene la idea de que el objetivo final de ETA no es más que la autodeterminación, la soberanía, la unión de las siete provincias vascas que ellos reclaman, los presos… etc. Todo eso es solo el paso intermedio para sus verdaderos fines políticos. Su verdadero objetivo es implantar un estado autoritario de carácter marxista  apartando a los partidos demócratas, a todos incluido el PNV, que busca sus mismos fines independentistas pero sin el uso de las armas,  que fue madre y padre de todos los etarras en la época de la fundación de ETA en el verano de 1959. Ese el verdadero objetivo, es el camino que se le hace recorrer a la banda cuando el Estado español se sienta a negociar con los terroristas. No podemos olvidar como acaban siempre sus comunicados: “Jotake Independentzia eta sozialismo lortu arte”, que significa “Dale que te pego hasta conseguir la independencia y el socialismo”.
 
Aquí tenemos la verdadera esencia de ETA: primero la independencia, luego imponer el socialismo revolucionario que representa el estilo cubano o el más puro estilo de la antigua Unión Soviética de Lenin o Stalin. Y si para eso hay que depurar a sus “enemigos” políticos no dudan en hacerlo. Primero lo hacen con los integrantes del Estado español y si consiguieran sus propósitos independentistas continuarían con los nacionalistas del PNV, de EA, los socialistas del PSE y los comunistas de EB, hasta imponer su dictadura del proletariado de esencia marxista y totalitaria. Pero antes de poder llevar a cabo esa ‘limpieza’ necesitan la independencia y los etarras creen que el PSOE les ofrece más garantías que el PNV.
 
Otro de los motivos por los que ETA quiere al PNV fuera del Gobierno Vasco es por puro protagonismo social. Aunque sea muy en el fondo, el proyecto de Ibarretxe y ETA es el mismo. La diferencia anterior entre ellos era que el PNV quería la independencia a plazos y ETA a fecha fija. Desde el momento en que Ibarretxe concreta un día, de un mes concreto, de un año específico, para una ‘consulta popular’, está convirtiéndose en el mismo proyecto que el de ETA. Ibarretxe quiere competir con ETA en la capitanía, de cara a la sociedad vasca aunque no se lo crea, del movimiento independentista para que en un segundo acto de la ‘obra’, el PNV y el plan Ibarretxe puedan sustituir a ETA. Y esto la banda terrorista no lo quiere consentir.
 
Si alguna vez se hace un referéndum será porque lo hayan conseguido los ‘gudaris’ y no los ‘españolistas’ del PNV. Ese es el planteamiento etarra. Y con la victoria socialista, los Josu Ternera y compañía saben a ciencia cierta que el ‘plan Ibarretxe’ se quedará definitivamente en el cajón. Y aunque llegaran a un acuerdo el Gobierno de Madrid y el de Vitoria lo considerarían solamente como una reforma autonómica más. Ya advirtió, en su comunicado de abril del 2008, al PSOE, UPN y PNV contra posibles pactos políticos que busquen "perpetuar la opresión y la negación de Euskal Herria". Ellos siempre tienen dos caminos que recorrer y que ‘vender’ a sus bases abertzales y radicales.
 
6. Dos asideras de ETA con el PSE en la Lehendakaritza
 
Con una victoria del PSE, ETA tendría dos asideras para sus ideas. En Madrid con el partido que le dio la oportunidad de negociar políticamente mientras que en el País Vasco estaría gobernando el partido de Eguiguren que ha sido el que más cosas les ha ofrecido en toda la democracia. ETA identificaría al PSE-PSOE con el arcaico y vetusto nacionalismo de la España que le obliga a poner su bandera en los ayuntamientos de ‘Euskal Herria’. Así podría transmitir a sus bases, para ganar más apoyo social, que sigue en lucha contra el ‘fascismo’ español y contra los ‘invasores’ que ‘oprimen al pueblo vasco. Un análisis que no solo comparten las FCSE dedicadas a la lucha antiterrorista sino que también es compartido por miembros de la Izquierda Abertzale, que para ampliar su apoyo social, necesario para seguir manteniendo viva a la banda terrorista, quieren a los socialistas en la Lehendakaritza.
 
ETA y el PSOE tienen algunas cosas en común y esos los dirigentes etarras lo saben y lo quieren aprovechar. La España que conocemos desde la Constitución de Cádiz de 1812 no tiene cabida en la estructura de nación que tiene Zapatero en la cabeza mientras que ETA tampoco acepta los condicionamientos constitucionales en el aspecto territorial. Es una realidad: Aunque moleste escucharlo, los dos quieren una España que nada tiene que ver con la del modelo actual. Los dos, ETA y PSOE, quieren, con intenciones diferentes eso si, una segunda transición en nuestro país.
 
ETA sabe que quien tiene el poder es el que puede darle lo que desea y en este caso prefiere al inquilino de la Moncloa que al de Vitoria. ETA sabe que no solo una segunda transición le une al PSOE. Los socialistas traicionaron el Pacto de las Libertades y contra el Terrorismo, como deseaban los etarras; Desde el poder, ZP volvió a legalizar los aparatos políticos etarras, cumpliendo la aspiración de los pistoleros; La “ley de memoria histórica” reivindica y concede sustanciosas indemnizaciones a los héroes del tiro en la nuca durante el franquismo; ETA apoya a la ‘nación’ catalana mientras que el PSOE apoyaba un ‘nuevo estatuto’ que supone la ruptura territorial de lo que hasta ahora hemos conocido como nación española; ETA siempre ha querido colapsar a la justicia y el PSOE ha puesto en duda la credibilidad judicial con sus maniobras dentro del Tribunal Constitucional.
 
La ayuda es posible porque entre la banda terrorista y el gobierno de Zapatero hay muchas similitudes ideológicas. Los dos se consideran socialistas, Los dos arremeten contra las ‘injusticias capitalistas’ y defienden a las corruptas tiranías del tercer mundo como Cuba, Bolivia y Venezuela. Los dos muestran un primordial “antifranquismo”, que les lleva a quitar valor a todo cuanto venga de aquella época; y justamente la monarquía y la democracia vienen de él. Los dos tienen poco o ningún interés por la nación española y su unidad. Los dos se han dado la mano en la tarea de atacar de manera indiscriminada al PP, los hechos del PSOE en la anterior legislatura así lo demuestran incluso usando terminología procedente de la izquierda abertzale. Derecha radical, derecha extrema y ultraderecha son los términos que unen a ETA y PSOE, y bien que lo dijo Barrena en abril del 2007 “el PSOE debe atreverse a romper amarras con el fascismo y la ultraderecha, y para eso sí contará con la izquierda abertzale”.
 
Es un hecho que el PSOE de Zapatero ha hecho política sacando del baúl del olvido su viejo radicalismo izquierdista, laicista y antinacional. Desde ahí no es difícil la sintonía con la izquierda abertzale y ETA, según los pensamientos etarras.
 
No podemos olvidar que cuando en el año 2004 el PSOE llegó al poder, ETA se encontraba acorralada, se había terminado con su financiación pública, se había eliminado su presencia de la práctica totalidad de las Instituciones, sus comandos caían a un ritmo vertiginoso, llevaban más de un año sin conseguir asesinar a nadie a pesar de sus intentos y ya se veía la luz al final del túnel en forma de derrota de la banda. Pasados tres años de Gobierno de Rodríguez Zapatero y tras las incontables cesiones realizadas, ETA se encuentra representada de nuevo en el Parlamento vasco y en los Ayuntamientos del País Vasco y Navarra, ha recuperado una buena parte de su financiación pública, su estructura ha sido reforzada y ha visto legitimado su discurso ante cierta parte de la población en Euskadi. En definitiva, la banda es ahora más fuerte y tiene más capacidad para asesinar y para influir en la política vasca que antes. Incluso mucho más que cuando firmó el pacto de Estella con el PNV. Y eso los etarras lo saben.
 
7. ETA se aprovecha de la debilidad de los políticos españoles
 
ETA sabe que la política española es débil. Los terroristas han logrado tres negociaciones políticas en los últimos diez años. La primera fue con el PNV en Estella. La segunda con ERC en Perpiñán y la tercera con Rodríguez Zapatero (la toma de contacto con el PP ni la propia banda terrorista ETA en sus Zutabes lo considera negociación). En tres ocasiones ETA ha obtenido tres certificaciones ante la sociedad, tres interlocutores que le han autorizado a jugar el papel de parecer ante toda la sociedad como si la banda terrorista fuera  una autentica representación democrática del pueblo vasco. En tres ocasiones ETA ha salido ganando y dando un paso adelante en sus intenciones mientras que España retrocedía en su forma original de nación. ETA y PNV, en Estella, consiguieron hacer arraigar en la sociedad española el termino autodeterminación haciendo creíble la posibilidad de poder conseguirla. ETA y ERC, en Perpiñan, consiguieron hacer arraigar en la sociedad española que la ruptura constitucional era posible. ETA y PSOE, en la última negociación, han conseguido arraigar en la sociedad española que el País Vasco tiene un ‘conflicto’ con España (escenificación en el Parlamento Europeo) y han puesto las primeras bases hacía una negociación con cesiones claras a la banda terrorista (Loyola).
 
ETA siempre ha negociado con los que tenían un poder real de poder decidir algo en relación a sus reivindicaciones. Por eso sabe que el PSE, implicado hasta la médula en la negociación,  voz cantante de la misma con Jesús Eguiguren a la cabeza (consiguió sacar a Zapatero el permiso para convenir los famosos acuerdos de Loyola), solo tendrá la capacidad de poder llevar adelante un proceso de negociación, después del último fracaso, si consigue hacerse con la lendakariza.
 
ETA quiere que ganen sus colegas de negociación, para buscar ocasión de  volver a negociar. Parece como si entre ellos se hubiera producido el síndrome de Estocolmo. Los etarras saben que del PNV no pueden sacar nada más aparte de convertirse en competidores de quien quiere más la independencia para ‘Euskal Herria’.
 
8. A más atentados y más muertos… la negociación está más cerca
 
ETA piensa que si presiona mucho más puede conseguir nuevamente que el Gobierno de Madrid, presionados por sus compañeros socialistas del País Vasco, vuelvan a sentarse a negociar con opciones de conseguir algo más que lo que pudieron sacar en Loyola. Y es que no es lo mismo tener un muerto gobernando que estando en la oposición. ETA pretende someter, condicionar y amedrentar al Partido Socialista para que haga lo que ella quiere, que es negociar nuevamente con el Gobierno. A más muertos y más atentados, más exigencias. Y si es con los socialistas en los gobierno de Madrid y Vitoria pues para los etarras, según su estrategia, mejor. Nada de lo que concierne al terrorismo de ETA se causa sin un por qué, sin un motivo por parte de la banda terrorista. Cada bomba de ETA, cada comando que entra en España, es un telefonazo a la Moncloa preguntando por Zapatero.
 
ETA no se olvida que Jesús Eguiguren es defensor de la negociación como demostró en una entrevista en el Diario Vasco donde defendía el valor del diálogo con la izquierda abertzale o abogaba por modificaciones judiciales “a la luz de este nuevo escenario y esta nueva realidad”. ETA no olvida que Odón Elorza, alcalde socialista de San Sebastián, se dirigió directamente a Zapatero para pedirle “gestos para blindar el proceso”, entre los que concretaba “decisiones de distensión y humanizadoras” en el ámbito carcelario. ETA no olvida que lo declaró la socialista vasca Gemma Zabaleta en el diario Gara en septiembre del año 2007, cuando exponía que el diálogo llevado a cabo “seguro que no ha sido en balde para nadie. Aquellos cimientos seguirán siendo útiles en el futuro, sea cual sea”. Y de lo que no se olvida ETA son de las declaraciones en Radio Euskadi de Martin Schulz. El presidente del Grupo Socialista Europeo no dudó en afirmar, el día 25 de octubre de 2006 en que el proceso de negociación se abordó en la Cámara de Estrasburgo, porque “Europa podrá resolver también el problema vasco, porque es político, absolutamente político”.
 
La banda terrorista sabe que contra más atente contra los socialistas, contra las FCSE, más cercana esta nuevamente una nueva negociación (la historia así nos lo ha enseñado) a la vez que sabe que le puede asentar el ‘apoyo social’ dentro de determinadas zonas del País Vasco. Por eso, el asesinato de Isaías Carrasco, las amenazas a los socialistas en los comunicados, los atentados contra las sedes del PSE y Casas Cuarteles, representación del ‘poder militar’ del gobierno socialista español. ETA transmite a la sociedad que no quiere más autonomía, más Estatuto; nunca lo ha querido. Para los etarras las reuniones entre nacionalistas y socialistas son ‘más de lo mismo’. Los atentados contra la Guardia Civil y las amenazas a la Policía Autónoma Vasca son, entre otras cosas, una respuesta clara al modelo autonómico vigente.
 
Una estrategia que pueden conseguir ver hecha realidad. La primera parte se está cumpliendo, poner al PNV al borde del ‘precipicio’ electoral provocando una crisis de gobernabilidad que llevará lo más seguro a un adelanto de las elecciones.
 
9. Un Ibarretxe amortizado para la banda terrorista
 
Para la banda terrorista ETA, para Euskadi Ta Askatasuna, Ibarretxe ya esta amortizado, liquidado, extinguido, acabado políticamente; ya no pueden conseguir más de él y de su partido en estos momentos. Incluso ese pensamiento ronda la cabeza de algunos dirigentes del PNV, la mente de algunos burukides, que para impedir un presunto descalabro electoral intentaran promover una alianza electoral al estilo de NaBai.
 
ETA ya ha dado orden a sus dirigentes abertzales, a los miembros de Batasuna que dirige ahora el Hijo de Ternera Egoitz Urrutikoetxea Laskibar en la clandestinidad, que transmitan a sus bases que ni un solo voto a Ibarretxe en las elecciones vascas. La banda terrorista piensa que el lehendakari ha elaborado un plan para debatir en estos momentos su ‘hoja de ruta’, ofreciendo poner encima de la mesa los acuerdos de Loyola, en un intento de pescar votos entre la izquierda abertzale, planteando un escenario de confrontación con el Estado al estilo del vivido en las autonómicas de 2001. Incluso la propia banda terrorista ETA, para hacer más creíble la crisis de gobernabilidad podría estar maquinando exigir al PCTV que no den su apoyo al Gobierno del PNV dentro de un mes, en junio, cuando Ibarretxe vaya al Parlamento a buscar apoyos para ‘su’ consulta del mes de octubre. El lehendakari necesitaría, de nuevo, los votos del entorno de ETA-Batasuna, materializados ahora en los parlamentarios del Partido Comunista de las Tierras Vascas. Sin ellos, la Cámara vasca no podría aprobar en junio la convocatoria de consulta. Si no consiguiera sacar adelante su ‘plan’, por el que ha apostado toda la legislatura, Ibarretxe no tendría más remedio que plantearse o dimitir o abrir periodo electoral.
 
No podemos olvidar que ETA ha rechazado en algunas ocasiones esta ‘hoja de ruta’. La organización terrorista asegura que el "conflicto de Euskal Herria no es un problema interno de España", por lo que rechaza que su solución pueda venir de "un pacto de libre adhesión" con el Estado español, en referencia al PNV. Además tal vez no se entendería muy bien dentro de las bases etarras, las bases sociales abertzales, que se apoyara al partido de Urkullu cuando es acusado por la propia banda terrorista de ir en contra del ‘pueblo vasco’ al promover ‘mociones éticas’, junto al PSE, para echar a ANV de las instituciones municipales de Euskadi. Solo hace falta tirar de hemeroteca para recordar que ETA acusaba al PNV de “querer” aniquilar a la izquierda abertzale. Un dato a tener en cuenta, y que parece que se olvida a la hora de analizar este escabroso tema, es que fue la banda terrorista ETA la que se levantó de la mesa de negociación en Loyola obligando a Batasuna a renegar de lo que habían acordado el día anterior. Ibarretxe ahora habla de los ‘acuerdos de Loyola’ pero no sería entendible por parte las bases etarras que la banda terrorista ahora si tendiera la mando al Gobierno Vasco cuando lo que ofrece es lo que ETA rechazo en su momento. ETA solo podría ‘ayudar’ al PNV si consigue una ‘línea’ más de cesiones no para aceptar el mismo acuerdo que ellos despreciaron.
 
Aunque otra opción, más de estrategia de confrontación que ideológica, lo que demuestra que los nacionalistas están en manos de la banda terrorista, es enfrentar a los dos partidos entre si, PSOE-PSE y PNV, cediéndole los votos de EHAK en el parlamento lo que provocaría ‘dinamitar’ al partido del Gobierno de Vitoria desde dentro donde tendrían difícil convivir personajes como Egibar (propenso al acercamiento a los abertzales) y José Luis Bilbao (a favor de grandes pactos con el PSOE) y que tendría difícil explicar estar en un partido que hace política con los votos de los terroristas. Aunque realmente esta opción será difícil de verla plasmada, y difícil de explicar a su vez en las herriko tabernas, en una realidad debido a los postulados etarras en relación al PNV en los últimos comunicados.
 
10. ETA la protagonista del debate y de las elecciones
 
Haga lo que haga ETA, elija el camino que elija, pondrá al PNV al borde del precipicio social. Si no apoya el plan obligaría a Ibarretxe a replantearse su estrategia en este final de legislatura y un fracaso de ese tipo se vería reflejado en las urnas, un apoyo de los terroristas en el Parlamento Vasco resquebrajaría el partido en dos dejando fuera de juego a los peneuvistas que quieren alejarse de ETA a cualquier precio. Como pueden observar los dos caminos dejan al actual Gobierno Vasco en una posición muy difícil de digerir y en el alambre electoral y sin red. Y a ETA con opciones, a través de los atentados, de decantar la futura campaña electoral.
 
Sea como sea la banda terrorista será la protagonista en ese debate. Así que quién diga que ETA no tiene influencia en la agenda política de este país o no quiere ver la realidad o realmente sabe muy poco de lo que pasa por el norte de España.
 
ETA cree que Ibarretxe esta dando los últimos ‘coletazos’ como político influyente en la sociedad vasca. ETA es una banda de asesinos, una mafia del terror, pero también tiene sus analistas. Los últimos mensajes interceptados a los etarras, dentro del ámbito de aquellos que se dedican al ‘aparato político’ como Jon Salaberria, ponen encima de la mesa sus pensamientos sobre la situación actual en el País Vasco. La dirección de ETA piensa que la debilidad de Ibarretxe es extrema porque el PSOE ganó por primera vez en las elecciones generales en todas las provincias vascas con un número de votos superior a la suma de los partidos del Gobierno tripartito - PNV, EA e IU-, una coalición dividida y acabada para los ‘políticos’ de ETA. Y es que una cosa es lo que quiera presentar el PNV a la sociedad: referéndum, Loyola y negociación… y otra muy distinta es la que quiere ETA en estos momentos. Para los etarras, Ibarretxe es como un bufón que se esfuerza en salir en la fotografía pero nada más.
 
11. El sueño de ETA, volver a la época de la represión franquista
 
El sueño de ETA es ver a las fuerzas de seguridad del Estado tomar las carreteras cercanas a los grandes núcleos urbanos y a la Ertzaintza ocupar las calles vascas para intentar mantener un orden definitivamente alterado, al mejor estilo Irlanda del Norte. Su presencia, sólo sería posible si la situación alcanzara un nivel de violencia insostenible para el gobierno de Madrid, y se justificaría ante la clientela de ETA la perpetuación de la lucha armada. Y nada mejor que buscar alcanzar ese nivel de violencia que con el PSE en el Gobierno de la Comunidad Autónoma.
 
Los nacionalistas siguen calentando músculo: unos movilizados ahora para el referéndum y otros movilizados porque no pueden dejar de dar pedales sobre la idea de la independencia. Aquí es donde los asesinos de ETA pueden recibir silencio cómplice, aplauso, incluso señales de admiración. ¿Es posible ver este panorama en la sociedad vasca? Una victoria socialista en el País Vasco amplificaría este proceso y eso es lo que quiere en estos momentos la banda terrorista, es lo que quieren los etarras.

 
 
Javier Oyárzabal, periodista especializado en temática terrorista, seguridad y Defensa nacional. Asesor externo del PP. Asesor del portavoz adjunto del Partido Popular en la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados, en la legislatura 2004-2008.


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