Introducción
A los ojos occidentales, el mundo islámico resulta extraño, una colección de escritos sin sentido, ritos incomprensibles y costumbres absurdas. Así es su mundo y como tal hay que tomarlo, o por lo menos entenderlo, lo que no significa compartir sus criterios.
Durante siglos han desarrollado un sentido de fraternidad y fortaleza espiritual, llevando adelante el concepto musulmán por excelencia: el Islam es la culminación de las religiones, la que llega después del Cristianismo para ser “la religión de las religiones”.
Desde Marruecos a Filipinas, sus adeptos empujan su Fe practicando cinco fundamentos, sencillos de entender, aunque no siempre fáciles de llevar a la práctica, los Cinco Pilares del Islam.
Los Cinco Pilares del Islam
El Islam tiene cinco fundamentos, llamados Los Cinco Pilares de la Religión Islámica o Las cinco Columnas del Islam:
1.-La Profesión de fe,(”xahada”)
2.-La Oración, (”as –salah”)
3.-El Ayuno, (“sawm”)
4.-La Limosna ritual, (“zakah”)
5.-La Peregrinación, (“hajj”)
Para formar parte de su comunidad religiosa, el musulmán debe cumplir estos mandamientos, cuyo cumplimiento es válido si se manifiesta la intención de hacerlo, que debe expresarse claramente con palabras o pensamientos.
La Profesión (o confesión) de Fe (xahada)
La Profesión de Fe se resume en la frase
: “No hay más Dios que Allah y Mahoma es su Profeta”. [1] Abarca el concepto de
unidad,
porque hay un único dios y de
unicidad, porque no asocia a otras figuras divinas.
La práctica de Profesión de fe requiere un estado de purificación.
La exigencia de pureza es doble: Restauración de la pureza y el estado de pureza, El restablecimiento de la pureza se consigue mediante dos abluciones (lavatorios), menor y mayor.
El lavatorio menor es necesario antes de cualquier acción cultural. Consiste en:
1.- lavarse el rostro,
2.- lavarse los brazos hasta los codos,
3.- humedecerse la cabeza con la mano mojada
4.-lavarse los pies
Si no hay agua, el creyente puede restregarse las manos con piedras o arena, en un acto simbólico de purificación.
El lavatorio mayor requiere lavarse el cuerpo entero. Es necesario luego de la actividad sexual, durante la menstruación y para la madre luego del nacimiento de un hijo.
La exigencia de pureza abarca la
abstención de lo impuro, por ejemplo, de los alimentos impuros, como la
carne de cerdo y la
sangre[2]. El musulmán también debe abstenerse del
alcohol [3] y los
juegos de azar.
La Oración (As –Salah)
La oración ocupa el segundo lugar luego de la profesión de fe.
Todo musulmán mayor de edad y que esté en uso de razón debe orar cinco veces al día. Según la doctrina, ayuda al musulmán a apartarse del mal y le encamina a hacer el bien. También lo acostumbra al orden y a la disciplina en la vida cotidiana.

Todo hombre mayor de edad debe cumplir las obligaciones establecidas
Los nombres y horarios de las oraciones son los siguientes:
1.-
Oración del alba (”fáyr”). Entre el alba
[4] y la salida del sol.
2.-Oración del mediodía (“Ad – duhr”). Desde el momento en el cuál el sol está en su cenit hasta la oración del Asr (de la tarde)
3.-Oración de la tarde (“Asr”). Desde el momento en que las sombras de los objetos sean iguales a los mismos hasta la puesta del sol.
4.-
Oración del anochecer (“Magrib”). Inmediatamente de la puesta de sol hasta el final del crepúsculo.
[5]
5.- Oración de la noche (“Ishá”). Desde la desaparición del crepúsculo hasta que se anuncie el alba.
El
muecín (también llamado
almuérdano) anuncia las horas destinadas a la oración. Lo hace desde el
alminar, (o minarete) torre alta de color verde
[6] contigua a la
mezquita.

Muecín recitando una oración durante una ceremonia pública.
La punta del alminar es siempre el punto más alto desde dónde se domina toda el área circundante.
[7]

Minarete de la mezquita de Mazar -e-Sharif.
Este llamado a la oración (en árabe, Azan), está compuesto de siete fórmulas, una de las cuáles dice “Acudamos a la oración”.
Esté donde esté, el creyente debe ubicarse mirando el Templo de Haram, la mezquita sagrada de La Meca. No es necesario ni un determinado lugar ni una determinada vestimenta, sino sólo que ambos sean puros. Para asegurar la pureza del lugar el creyente usa una alfombra especial, un tapete delgado que se pueda doblar para llevar bajo el brazo. De diseño sencillo, recrea la figura de una flecha, la cuál debe orientarse a La Meca. (Algunas muestran el punto de apoyo de las manos). La mujer no puede orar en público. Hombres y mujeres se ponen en cuartos separados para no tener contacto visual con el sexo opuesto y mantenerse así completamente purificados.
Las mujeres no pueden orar en público.
La mezquita.- (en árabe “masyd”)
La mezquita es el lugar de culto dónde los creyentes se reúnen a orar, estudiar el Islam y conocer a otros fieles. La sala de oración no tiene sillas ni bancos, para dar cabida a mayor cantidad de personas. No están permitidas las imágenes de seres humanos, animales ni figuras espirituales. Frente a la entrada está el muro de la “qibla”, orientado a La Meca.
En la “qibla” se encuentra el “
maihrab”, un hueco en forma de arco, una especie de altar o nicho de plegaria. El
imán [8] (guía o recitador), líder del rezo, se coloca de cara al “mihrab”, para dirigir las oraciones. Detrás se arrodillan los fieles, quiénes imitan sus movimientos. En la primera fila se colocan los
“alfaques” (estudiosos de la ley islámica). Detrás van los demás hombres, con un primer lugar para los ancianos y en último lugar los jóvenes.

Mezquita de Mazar -e Sharif
El viernes es un día santo,” Día de la oración”, “Día de la Junta” o “Día de la Reconciliación”. En consecuencia, todo musulmán varón, libre, mayor de edad, sano y vecino de un lugar, villa, pueblo o aldea está obligado a participar en la oración del mediodía, reunión que preside algún creyente destacado dentro de la comunidad. Para que este acto sea válido debe hacerse exclusivamente en la mezquita y reuniendo por lo menos cuarenta personas.
Ejecución de la Oración.
La Oración une los ademanes corporales con las fórmulas de oración. Según la doctrina, los ademanes corporales indican la adoración y sumisión a Dios. El orden de sucesión de sus partes esta fijado con toda exactitud:
1.-De pie, el creyente expresa su intención de llevar a cabo la oración. (Dice: “Declaro mi intención de ofrecer la oración del mediodía”, por ejemplo).
2.-Levanta las manos a la altura de los hombros y pronuncia la fórmula “Allah es grande”. Ahí comienza la oración, un tiempo sagrado que no permite ninguna distracción.
3.-Baja las manos. Con la mano derecha se toma la muñeca de la mano izquierda y recita la
introducción (en arabe, “
Al –
Fatiha”), sura (capítulo) de apertura de El Corán.
[9] La apertura se compone de 7 versos.
4.-Inclina el tronco hasta que las palmas de las manos tocan las rodillas.
5.-Se yergue.
6.- Se arrodilla y luego toca el suelo con las manos y por fin con la frente.
7.-Endereza la parte superior del cuerpo y queda arrodillado con las manos en los muslos.
8.-Repite la inclinación.-
El conjunto de posturas descrito de 1 a 8 recibe el nombre de reverencia. Toda oración se compone de por lo menos dos reverencias. Una vez finalizadas, la oración continúa de la siguiente forma:
9.-El creyente permanece de rodillas y recita la fórmula de profesión de fe.
10.-Bendice al Profeta, girando la cabeza hacia la derecha y luego hacia la izquierda. Así concluye la Oración.
La Oración (As – Salah) es una de las más importantes ceremonias religiosas del Islam. Posee una elevada influencia educativa y origina la típica conciencia musulmana de fraternidad.
El Ayuno (Sawm)
Mahoma eligió como período de ayuno el mes de Ramadan, ya que en este mes, durante la “Noche del Decreto”, recibió la primera revelación de El Corán y comenzó su misión como profeta. Para el cumplimiento del ayuno, se necesita conocer con exactitud el calendario musulmán. El año musulmán es un año lunar que se compone de 12 meses. Seis de ellos tienen 29 días y los otros seis 30, de manera que el año musulmán tiene un retraso de 11 días respecto del año solar. Resulta entonces que el mes de Ramadán, el noveno, puede caer en cualquier estación del año.
Los expertos musulmanes marcan el inicio del Ramadán escudriñando el cielo hasta ver el primer creciente después de la Luna Nueva.
[10]
Durante este período, todo musulmán
mayor de edad debe abstenerse (desde el amanecer hasta la puesta del sol) de todo alimento, bebida, tabaco y actividad sexual, actividades que puede realizar durante la noche
[11] hasta el momento en que sale el sol y
“se pueda distinguir un hilo blanco de un hilo negro.”.Están liberados del ayuno los ancianos, los enfermos, los niños y las mujeres embarazadas. Para ayunar, la mujer debe estar fuera del período de la menstruación. Durante la madrugada se puede tomar el
“suhur”, (una pequeña cantidad de alimento, aunque sea agua). Se debe romper el ayuno inmediatamente de la puesta del sol
[12] y al comienzo de la oración de “Magrib”. En los países de clima cálido, cuando el Ramadán se hace en verano
[13], resulta una prueba durísima para el creyente.

Los niños no están obligados a cumplir los preceptos.
El final del Ramadán se festeja con una fiesta especial llamada “Id al –Fitr”, durante la que se recoge la limosna especial “Zakat al –Fitr”.
Según la doctrina islámica, este deber le cultiva al hombre la paciencia, la disciplina y la fuerza de voluntad. El mes del ayuno goza de gran respeto entre los musulmanes.
La Limosna Ritual (Zakah)
El Zakah es un acto cultual y una contribución financiera destinada a:
1.-mejorar la situación económica de algunos sectores de la sociedad.
2.-Subvencionar actividades puestas al servicio del bien común.
Es una disposición de los tiempos iniciales del Islam. En Medina, Mahoma apeló a las donaciones voluntarias para hacer frente a los gastos para atenuar las necesidades de los pobres. También recaudó fondos para fines políticos.
El sistema económico musulmán es parte integrante de la institución islámica erigida sobre la
Sharia[14], por lo que el tributo está a la misma altura de los demás Pilares del Islam.
Los objetivos más destacados de este tributo son:
1.-Crear un ambiente de solidaridad entre ricos y pobres.
2.-Impedir la inflación y el desempleo.
3.-Agilizar la economía nacional
4.-Estimular la inversión económica.
5.-Garantizar la fluidez de la circulación monetaria.
Según antiguas disposiciones, debe pagarse tributo de:
1.-productos de campo
2.-frutas
3.-ganado
4.-oro y plata
5.-mercaderias.
De las frutas y de los productos del campo debe pagarse inmediatamente después de la cosecha. De las demás riquezas, después de haberlas disfrutado durante un año.
Según los teólogos, el “zakah” es el único impuesto legal y para cuya recepción está autorizado el fisco. Además de cumplir con el impuesto, también se aconseja la práctica de la caridad. La renuncia a las riquezas es señal de piedad. El Corán establece: ”Dad limosna”. También se debe pagar el derecho del pobre, el “azaqué”. También se realiza un “azaqué” al final del ayuno de Ramadán.
La Peregrinación
Este deber obliga una vez en su vida a todo musulmán mayor de edad a concurrir a la Ka´ba, siempre que se cumplan ciertos requisitos:
1.-Si posee los medios para el viaje y recursos para sostener a su familia durante su ausencia.
2.-Si la ruta no ofrece peligros.
3.-Si hay razones valederas, puede enviar un sustituto.
El mes de peregrinación es el último del año musulmán.
El territorio de La Meca es sagrado (haram). Cuando el peregrino pisa ese territorio entra en el “estado de consagración” (ihram), de manera que debe llevar una vestimenta especial. Le está prohibido tener comercio carnal y cortarse el cabello.
El centro de la peregrinación está en la Ka´ba y en la Fuente Zampan.
La Ka´ba
Es un edificio cuadrangular de 12 por 10 metros y 15 metros de altura, cuyos ángulos señalan los cuatro puntos cardinales. En el ángulo Este, a unos 1,50 metros sobre el nivel del suelo, está empotrada la
piedra negra. En la pared del Nordeste se encuentra una puerta a bastante altura sobre el nivel del suelo. Las paredes exteriores están cubiertas con un tapiz de brocado que se renueva todos los años. El interior de la Ka´ba está vacío. Según la tradición la KA´BA fue fundada por Adán. Abrahán la renovó después del diluvio.
[15]
El pozo Zampan
El pozo Zanzam (o fuente) es de 42 metros de profundidad (hay quiénes dicen que tiene 35 metros). Está frente al ángulo Este de la Ka´ba. La tradición dice que Gabriel abrió esa fuente y su agua es milagrosa.
Las dos peregrinaciones
Al llegar a La Meca, el peregrino comienza la “pequeña peregrinación“. Consiste en repetir siete veces la circunvalación de la Ka´ba (moviéndose de izquierda a derecha) y otras siete el trayecto entre la Gran Mezquita y las dos colinas cercanas situadas al Este, llamadas As –Safa y Al –Marwa.
Segunda parte de la Peregrinación.-(Hajj)
Esta ceremonia se hace durante el mes Zu L-hijja (último mes del año musulmán), acorde al siguiente cronograma:
El día 7 comienza con un sermón en la Gran Mezquita. Luego se hace la oración del mediodía.
El día 8 muy temprano la procesión abandona La Meca rumbo a la ciudad de Mina
[16]. El desplazamiento se hace a pie, en camello, ómnibus, etc. En Mina se hace la oración del mediodía.
El día 9, entre las doce del mediodía y la puesta de sol, todos los peregrinos deberán estar en el Monte Arafat para “
presentarse ante el Señor”[17]. Es la parte más importante de la peregrinación .Si el creyente no la cumple o llega tarde, toda la peregrinación queda inválida. Antes del oscurecer, los peregrinos deberán ir al valle de
Muzdalifa (a medio camino entre Arafat y Mina). Allí pasan la noche en vigilia.
El día 10 por la mañana los peregrinos viajan a Mina. A lo largo del camino, cada uno junta 70 piedras pequeñas. Antes de llegar a Mina, en una pendiente muy empinada, hay una especie de fuente formada por tres pilares. Allí, como si apedrearan a Satanás, los peregrinos arrojan siete piedras, diciendo:”En el nombre de Dios, el más grande”. Para completar la Peregrinación se hace el “sacrificio de animales”. En esta fiesta, cada peregrino (o de a grupos si son pobres).deberán sacrificar un animal, cuya carne será repartida en la siguiente forma:
1.-Una parte la comen los peregrinos.
2.-Una parte la comen los pobres llegados de La Meca.
3.-Una parte se hace secar al sol
4.-Una parte la llevan los peregrinos a su casa.
Los festejos duran tres días. Durante cada jornada los peregrinos tiran piedras a los tres pilares (siete a cada pilar), hasta completar las setenta que trajeron.

Además de ser muy respetados, los ancianos están exhimidos del cumplimiento de algunas obligaciones.
El creyente que ha cumplido este deber recibe el título honorífico de “haggi” (peregrino). La Ka´ba y la Peregrinación gozan de gran veneración para los místicos musulmanes, para quienes la Hajj consiste en el símbolo de su vía mística.