Quién iba a decir hace tan solo unas semanas que el panorama mediático y político iba a estar echando chispas como ahora. El próximo congreso que celebrará el Partido Popular y las candidaturas que se presenten están dando más que hablar que la labor del propio Gobierno, que, por otro lado, esta encantado con lo que pasa en la derecha española y lo está observando en butaca de patio tomando un Bloodymary.
Desde el día siguiente de las Elecciones Generales, los medios que se consideran más afines al Partido Popular, han comenzado a hacer sus apuestas, quinielas y han manifestado su apoyo, o no, a Mariano Rajoy.
Precisamente el Jefe de la Oposición afirmó en Elche hace pocas fechas que él no es el candidato de ningún medio de comunicación, sino que se presenta porque se lo han pedido dentro del Partido.
Sin embargo, ello no quiere decir que la opinión de los medios sea algo baladí, porque la fuerza que tienen, sobre la opinión pública, puede inclinar la balanza en un sentido u otro.
Sin ir más lejos, de todos es sabido que El Mundo apuesta claramente por una renovación que empiece por Mariano Rajoy. Además, defiende la celebración de primaras en el partido.
¿Cómo puede calar esta postura en la opinión pública? Solo basta repasar por encima la situación del diario El Mundo en el panorama de los medios españoles para hacerse una idea de lo que estamos hablando.
Preferencias
Como decimos, El Mundo apuesta por una renovación de la derecha que pase porque Mariano Rajoy deje paso a otros. Es cierto que lo está haciendo tratando de esgrimir argumentos contrastados, un variado abanico de opiniones y desde una postura respetuosa, pero la intención es presentar a la opinión pública la idea de que es el momento de renovar desde la cabeza.
En este caso, la opinión de su director, Pedro J. Ramírez es nada desdeñable. De todos es sabido que el director de El Mundo es uno de los periodistas más influyentes del periodismo español, llegando a una casi simbiosis entre la cabecera del diario que dirige y él mismo.
Le pasa como a todos los líderes: despierta pasiones a favor y en contra. En cualquier caso, es un hombre que ha sabido crear su propio personaje: su imagen, su capacidad para llevarse bien con todo el mundo siendo a la vez crítico con lo que no le agrada y mimando al adversario político, pero diciéndole lo que piensa. Sus cartas dominicales, con su peculiar estilo, marcan una de las líneas editoriales más influyentes cada semana.
Para empezar, Unidad Editorial, empresa editora de El Mundo, es el resultado de la absorción del grupo Recoletos, por parte de Unedisa, empresa que fundó hace 18 años el diario El Mundo. Recoletos aportaba a la nueva empresa el 40% de los ingresos de la actual compañía. La compra de este grupo se hizo por 1.100 millones de euros, incluida la deuda de 272,2 millones.
Hay que decir que Recoletos es una de las perlas editoriales de nuestro país, que también fue disputada por Vocento, aunque como se ha visto, sin éxito.
Así, Unidad Editorial está en condiciones de hacerle frente al Grupo Prisa, que sigue a la cabeza, pero seguido de cerca por este otro Grupo.
Unidad Editorial es controlada, a su vez, por la italiana RCS MediaGroup, editora, por ejemplo, de El Corriere della Sera. Además de El Mundo, en España controla Diario Médico, Marca, Expansión, Gaceta Universitaria GU. Fuera de nuestro país, este Grupo controla El Cronista (Buenos Aires), Diario Económico (Lisboa) y Diario Información (Santiago de Chile). También es dueña de las revistas Actualidad Económica, Telva, MarcaMotor, XBox 360: La Revista oficial de XBox, y la Revista oficial de la NBA.
Las webs telva.com, marca.com, expansion.com y elmundo.es son parte de su negocio; La editorial Siete Leguas; su filial, la productora ElMundoTV, y los canales de TDT: Veo TV;
Aprende Ingles TV; la cadena de emisoras Radio Marca y Unidad Liberal y la editorial La Esfera de los Libros.
Los resultados económicos están siendo buenos: Unidad Editorial alcanzó en 2007 unos ingresos consolidados de 628,8 millones de euros. Esta cifra de ingresos incluye 251,5 millones de euros obtenidos por Recoletos (el 39% del total), consolidado a partir del mes de abril de 2007. Así, los ingresos editoriales pasaron de 169,7 millones a 277,4 millones de euros (99,2 aportados por Recoletos) y los ingresos obtenidos por publicidad han sido de 286,6 millones de euros, de los cuales, 113 millones los aporta Recoletos.
En cuanto a la difusión de sus ejemplares, la regularidad ha sido la tónica imperante. El Mundo alcanzó 336.000 ejemplares diarios, lo que supone un incremento del 1,5% respecto al año anterior. La difusión acumulada del diario deportivo Marca se situó entorno a los 317.000 lo que supone un aumento del 2,5% (recordar que Marca es el primer diario en ventas de todos cuantos se editan en España, por encima de El País). Expansión ha concluido con una difusión de 50.127 copias. Telva supera los 174.000 ejemplares.
El buque insignia del Grupo, el diario El Mundo, tiene ediciones regionales en Cataluña, País Vasco, Andalucía, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Islas Baleares, Canarias (en colaboración con La Gaceta de Canarias) y Cantabria.
En cuanto a su posible influencia fuera de España, la principal baza con la que cuenta el diario El Mundo, es su versión digital. Según los últimos datos de la OJD, la página web del rotativo ha batido su propio récord con 7.252.353 usuarios únicos, con lo que se consolida como líder mundial en los medios de información on-line en castellano.
Además, según el medidor independiente Alexa, ocupa también el primer puesto entre los principales periódicos europeos en Internet, superando a las ediciones digitales de diarios tan prestigiosos como The Guardian (socio de El Mundo) o The Times, del Reino Unido, el alemán Bild, o el italiano y socio El Corriere della Sera. También el francés Libértation es socio de esta cabecera española.
No cotiza en bolsa, con lo que no tiene que estar pendiente de los vaivenes de la misma, como le pasa a la mayoría de los media españoles. Este dato es de suma importancia porque no marca la línea editorial.
Estos movimientos han hecho que el Grupo creciera de manera exponencial y por ende, su poder. Estos negocios no implican tener las riendas de la línea editorial de El Mundo, de manera que su director, disfruta de una posición que no suele ser habitual en España: sin ser él el principal propietario del periódico debido a las necesidades de crecimiento e inversión, sigue desempeñando el mismo papel con el mismo poder de gestión y estrategia.
Es más, está participando activamente en el nombramiento de las personas fuertes del Grupo en esta etapa.
Se demuestra el grado de confianza que el grupo italiano ha depositado en Pedro J. Ramírez y a su vez, el poder que tiene el periodista en el panorama de los medios españoles, con la consiguiente influencia sobre la opinión pública. En definitiva, las cartas dominicales de este profesional crean escuela, opinión... y son muy tenidas en cuenta, tanto en el ámbito empresarial como político.
Con esta información de conjunto, podemos tener una idea de las consecuencias que está teniendo o puede llegar a tener la opinión de este diario en los votantes del Partido Popular y el conjunto de la sociedad española en los próximos meses.
La corriente de opinión que comienza a emerger
El Mundo- Pedro J. Ramírez- apuesta por una renovación desde la cabeza, y está basando casi todo su argumentario en la falta de democracia interna que, en opinión de este periódico, existe en el Partido Popular para elegir a un candidato.
Cuestiona el liderazgo de Rajoy por no haber sido elegido democráticamente antes, ni ser ratificado en las urnas. Su reiteración busca un posicionamiento de los votantes del Partido Popular a este favor, de tal manera que el Congreso de junio sea el Congreso de la renovación y no un mero trámite dentro del Partido.
Esta tarea se está llevando a cabo de dos formas: por un lado, a través de los editoriales del periódico. Por otro, el propio director del diario, en sus cartas dominicales.
Sirva como ejemplo la carta del domingo 6 de abril, que titula 'Little Orphan Annie' en la que habla de la manera en la que Rajoy ha formado su nuevo equipo en el Congreso: “Al PP le hubiera convenido en cualquier caso haber dejado en manos de los 154 diputados de su grupo la elección en votación secreta de su nuevo portavoz. (...)Pero una vez que Rajoy había decidido encastillarse en la presidencia en vez de remitir la renovación o no de su liderazgo a un Congreso abierto, ese procedimiento tan sólo conveniente se había convertido en imprescindible por la obvia ley de las compensaciones.
Tal y como han ocurrido las cosas, toda la estructura del PP, pura emanación de un jefe que dice tener «su equipo» tras tirar por la ventana a quienes lo formaban cuatro días antes, queda en entredicho al no contar con el aval de los mecanismos democráticos. Rajoy, designado por Aznar en íntima reflexión consigo mismo frente, al menos, un candidato objetivamente más idóneo para el empeño, podía haber refrendado su liderazgo de tres maneras: ganando unas elecciones generales, compitiendo equitativamente con otros candidatos en un Congreso del PP organizado por una gestora como ocurrió en el caso de Zapatero o manteniéndose como una especie de mero primus inter pares, tomando todas las decisiones clave con el consenso de los demás notables del partido”.
También son especialmente significativos, algunos de los últimos editoriales, precisamente por el malestar que le ha generado las últimas declaraciones de Mariano Rajoy, cuando afirmó en Elche que no responde a grupos de presión.
“Rajoy, la huída hacia delante y el cuento de la lechera”. Este editorial dice textualmente que “También dijo que él no responde a ‘grupos de presión’. Estamos seguros de que quería que nos diéramos por aludidos. Lo hacemos y advertimos que, en su peculiar manera de entender el juego democrático, El Mundo ejercía la libertad de expresión cuando hace sólo un mes y medio pedía el voto para las listas que él encabezaba y se ha transformado en un oscuro ‘grupo de presión’ por defender que sean sus diez millones de votantes en unas primarias o sus 700.000 afiliados- convocados para algo más que para pegar carteles- en un congreso limpio y abierto, quienes elija a su candidato a La Moncloa. Huelgan comentarios”.
También está poniendo de manifiesto su desacuerdo con la manera en la que se han elegido a las personas clave del Grupo en el Congreso, en su opinión, de manera poco democrática:
“Una grave cuestión ‘cuestión previa’ antes de hablar de candidaturas”: “El silencio sepulcral con que el PP recibió ayer la inaudita invitación de Rajoy a Esperanza Aguirre a dejar el partido si pretende seguir defendiendo sus postulados liberales indica a qué niveles ha llegado la atrofia democrática en el principal partido de la oposición. Ese mutismo revela también cómo la falta de práctica en el debate interno y la sumisión al aparato han impedido que haya habido alguien que, al margen de las preferencias que sienta por un líder u otro, saliera ayer a decir lo obvio: que no es así como se zanjan las divergencias ni los debates y que no es enseñando la puerta al discrepante como se resuelven estas cosas en los partidos democráticos”.
“¿Habrá reparto de cartas en el PP o solo jugará el jefe?: “La combinación del precepto estatutario de los 600 avales, sin posibilidad de que un compromisario respalde a más de un candidato -como ocurre en el PSOE-, con la activa búsqueda de apoyos por parte del aparato, no sólo pulveriza el secreto del voto, sino que coloca a los designados en una posición imposible. A ver qué presidente regional o provincial va a negarle el aval a su jefe y a ver qué diputado, concejal o aspirante a serlo va a desafiar abiertamente a aquellos de quien depende su suerte. Podría ocurrir que Rajoy llegara al Congreso con la firma de más del 50% de los compromisarios o incluso que no quedaran 600 libres ni para Aguirre ni para nadie.
La pregunta del millón no es por lo tanto si Aguirre se va a presentar o no, sino si Rajoy va a proponer una fórmula compatible con los Estatutos que permita que eso pueda llegar a suceder. Es decir, si el liderazgo se va a decidir democráticamente en un escrutinio secreto o por aclamación, obligando al personal a retratarse públicamente. Eso es lo único que de verdad le importa a este periódico”.
Es curioso cómo después de estos editoriales, ya hay militantes de Madrid que han creado una web para debatir sobre el tema de las primarias. También está siendo la noticia de la semana, las diferentes adhesiones incondicionales que está obteniendo Mariano Rajoy de los barones regionales. Es muy significativo la expectación que causa cada comentario de Esperanza Aguirre, que muestra su adhesión, pero sin cerrar puerta definitiva.
El poder de los medios no es asunto baladí
Aunque en un momento de euforia propio de un mitin el presidente del Partido Popular haya tratado de restarle importancia a la labor que se está desarrollando en los medios afines al PP en relación a su decisión de presentarse de nuevo para ser candidato a la presidencia del Gobierno en 2012, hay que tener presente que el poder de los medios de comunicación, sobre todo de algunos, como es el caso de El Mundo en esta ocasión, no es una cuestión que haya que dejar de lado. Solo echar un vistazo a la cantidad de publicaciones y el volumen de negocio que generan, dan una idea de lo que estamos hablando y del alcance que tienen en cada momento, cada opinión que se expresa en sus diferentes medios.
El debate lanzado por El Mundo, está teniendo es suficiente eco, como para que los partidarios del actual líder de la Oposición den un paso al frente, y para que comiencen a surgir discrepancias y corrientes de opinión entre las bases del partido.
Es decir, que las noticias que se suceden en los últimos tiempos, son una muestra más de hasta qué punto la prensa es un poder fáctico, cuyo favor o no juega un papel vital en la generación de opinión pública, o sea, entre los votantes.
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