Grupo de Estudios Estratégicos RSS
Portada > Colaboraciones > ¿Es el PP un partido sin techo?





Buscar artículos publicados por el GEES
Buscar BuscarEspanol - Ingles
¿Es el PP un partido sin techo?
Colaboraciones nº 2218   |  18 de Marzo de 2008
 
Los pilares de un sistema político no se encuentran únicamente en la constitución, sino también en los tópicos que guían u oprimen la opinión pública. Uno de los más recurrentes es el de que España es un país de izquierda o, como mucho, de centro-izquierda, y otro el de que el partido liberal-conservador sólo puede ganar las elecciones si moviliza a su electorado mientras los votantes de izquierdas se quedan en sus casas.
 
La última en insistir en esta peculiar teoría, que más bien es un eslogan de campaña, ha sido la politóloga (¿?) Belén Barreiro en un artículo publicado en El País (11-3-2008): “En España, donde hay más ciudadanos de izquierda que de derecha, la abstención de una parte de los ciudadanos más próximos al PSOE es requisito imprescindible para la victoria de los populares”. En su texto, que es una ristra de frases hechas y afirmaciones simplonas, cae en contradicciones como que el PP, con su recurso a la crispación ha logrado, simultáneamente, “ahuyentar del PSOE a una parte de los ciudadanos moderados” y “recabar apoyos adicionales en la extrema derecha”; es decir, satisfacer a los extremos de su campo electoral. ¿Cómo es posible que una misma estrategia atraiga a antiguos votantes de la Falange y del PSOE? Desde luego, la explicación es más compleja que la que da Barreiro. Quizás, esa crispación no sea tal o no la haya producido el PP, sino el PSOE, o bien, pese a que le sorprenda a Barreiro, las críticas del centro-derecha a las políticas territorial y antiterrorista sean acertadas e interesen a muchos ciudadanos por encima de sus ideologías superficiales.
 
Se entiende que los dos tópicos enunciados en el primer párrafo los difunda la izquierda, pues le beneficia, tanto a sus partidos como a sus medios de comunicación y, por tanto, a su hegemonía ideológica (y sus negocios) en la sociedad. No se comprende, por el contrario, que el otro bloque lo acepte sin rechistar cuando los datos demuestran lo contrario.
 
Sin remontarnos a las elecciones generales de los años anteriores, analicemos lo ocurrido el 9 de marzo. La participación ha sido sólo tres décimas inferior a la de 2004 y casi seis puntos superior a la de 2000.
 
 
2008
2004
2000
NACIONAL
75,3
75,6
68,7
 
Con un electorado tan movilizado, el PSOE sólo ha obtenido 38.000 votos más, mientras que el PP ha ganado 400.000 nuevas adhesiones. Veamos lo que ha ocurrido en las circunscripciones con mayor y menor participación.
 
Circunscripciones con mayor participación
 
 
2008
2004
2000
CUENCA
82,22
82,23
78,65
ÁVILA
82,04
81,66
74,69
SEGOVIA
81,98
82,06
75,61
VALLADOLID
81,90
82,07
75,22
TOLEDO
81,59
81,60
77,58
MADRID
80,84
80,67
72,08
PALENCIA
80,69
81,12
75,35
LA RIOJA
80,76
80,76
74,21
MURCIA
80,46
78,04
73,54
ALBACETE
80,45
80,15
75,58
GUADALAJARA
80,34
80,83
75,47
VALENCIA
80,02
78,60
72,12
CÁCERES
79,87
80,34
75,19
ALICANTE
79,47
78,26
73,34
SALAMANCA
79,42
79,76
71,18
Datos obtenidos de ElPaís.es
 
Circunscripciones con menor participación
 
 
2008
2004
2000
GUIPÚZCOA
58,18
73,58
55,78
CEUTA
64,73
65,12
55,15
MELILLA
66,58
58,54
54,00
VIZCAYA
67,51
76,79
66,99
LAS PALMAS
67,55
68,36
61,56
S. C.TENERIFE
67,61
67,04
59,70
BALEARES
68,21
69,45
61,43
CÁDIZ
68,26
70,83
63,09
GERONA
69,44
76,81
64,96
ÁLAVA
70,28
77,87
70,28
HUELVA
70,48
73,94
66,60
TARRAGONA
70,51
75,64
64,61
BARCELONA
71,57
77,17
63,78
NAVARRA
73,25
77,57
66,07
ASTURIAS
73,81
74,38
66,99
Datos obtenidos de ElPaís.es
 
La comparación entre las dos tablas muestra que de las 15 circunscripciones con mayor participación, incluso por encima del 80%, el PP es el primer partido en 14. Por el contrario, entre las 15 con menor participación en 12 el ganador es el PSOE o su hermano el PSC. Y varias de estas circunscripciones las ganaban los socialistas de manera holgada hasta 1993 (Valencia, Murcia, Alicante y Toledo) o 1996 (Albacete). Si en Cuenca, Guadalajara, Ávila y Segovia se puede aducir que la población es tradicionalmente conservadora, mayoritariamente de edad avanzada y formada por funcionarios y jubilados, esos argumentos no valen en los casos de Madrid, Valencia, Murcia, Alicante y Toledo, que han crecido en población de todos los orígenes y edades y con una estructura productiva en industrias modernas.
 
En cambio, en el grupo de las 15 circunscripciones con menor participación, aparecen algunas como Vizcaya, Barcelona, Guipúzcoa, Tarragona, Gerona y Álava que en 2004, bajo el impacto de los atentados terroristas del 11-M, superaron la media nacional de votación. Ahora, en cambio, quedan por debajo no sólo de la nueva media nacional, inferior en sólo tres décimas, sino de regiones habitualmente abstencionistas, como Galicia.
 
En las provincias vascas se puede aducir para explicar la caída de la participación que el entorno etarra pidió a sus seguidores la abstención, pero entonces hay que admitir que en 2004 esos miles de votos, que carecían de candidatos debido a la prohibición de sus partidos, se volcaron en las listas que podían derrotar al PP: las del PNV y del PSE-EE-PSOE.
 
De la misma manera, el PSC ha esquivado los daños de la abstención en Cataluña gracias a que se ha tragado a parte del electorado de Esquerra Republicana. En esa comunidad, el único partido con representación parlamentaria que ha subido en votos ha sido el socialista. Los motivos por los que el electorado de ERC, declaradamente independentista, partidario de “desconectar” a Cataluña del resto de España, ha creído que sus intereses están mejor representados por el PSC que por su partido son diversas, pero el hecho es que se ha producido ese trasvase, y ello ha salvado al PSC, y por tanto al PSOE, de perder varios escaños.
 
Los nuevos votantes con el PP
 
Otro punto de gran interés es la captación del electorado joven. En las regiones de Madrid, Murcia, Valencia y Castilla La-Mancha, con un porcentaje de participación idéntico o superior al de las elecciones de 2004, el PP ha atraído a los nuevos electores, jóvenes que han cumplido los 18 años o inmigrantes nacionalizados. Mientras las listas del PSOE se han mantenido en las mismas cifras o han crecido ligeramente al recibir votos de Izquierda Unida, el PP debe su triunfo a los nuevos electores.
 
Tomemos los datos de Castilla La Mancha, que es donde, en nuestra opinión, más claramente se ve esta tendencia.

 
 
 
2008
2004
2000
CENSO
1.504.035
1.439.611
1.420.894
PARTICIPACIÓN
80,62%
80,62%
76,31%
PP
595.598
545.982
563.203
PSOE
534.127
534.665
438.630
IU
35.630
38.687
46.746
Datos obtenidos de ElPaís.es
 
 
Entre 2004 y 2008, el censo electoral aumentó en 65.000 personasv y se mantuvo la misma tasa de participación. Mientras el PSOE sólo menguó en poco más de 500 votos e Izquierda Unida en 3.000 (casi el 10% de su electorado), el PP ganó 50.000. Semejante crecimiento sólo es posible gracias a la incorporación del 80% de los nuevos electores.
 
Conclusiones
 
Las conclusiones a las que llegamos son las siguientes:
 
1.      Si las elecciones del 9 de marzo se cuentan entre las de mayor participación, ello se debe a que los electores de Madrid, Valencia, Murcia, Toledo y Alicante, tanto veteranos como primerizos, acudieron en masa a las urnas... y optaron por las listas del Partido Popular. La movilización popular no beneficia necesariamente al PSOE.
 
2.      El vaciamiento por el PSOE de los partidos colindantes tiene un límite, a la vez que le crea el problema de mantener unidos unos electorados con intereses distintos y enfrentados, desde el minero asturiano prejubilado al funcionario de la Generalitat que votaba a ERC, desde el camarero que ha perdido su empleo a favor de un inmigrante que cobra en negro y trabaja más horas a un estudiante universitario de la Carlos III afiliado a una ONG. ¿Un partido español sostenido por gentes que desean la destrucción de España?, ¿un partido socialdemócrata votado por okupas y comunistas? Puede que capte votos de ERC e IU, pero puede perder a los que se sienten próximos al PP o a la escisión que ha sufrido, UPyD. Y damos por supuesto que los partidos perjudicados por la sangría reaccionarán para recuperar a sus votantes.
 
3.      En principio, el PP no tiene límites a su crecimiento. Aunque le es difícil atraer electores de sus partidos fronterizos, como CiU, PSOE o PNV, dispone de la lealtad absoluta de sus votantes y de una fuente que se renueva en cada consulta: los nuevos electores, tanto los jóvenes que cumplen su mayoría de edad como los inmigrantes nacionalizados.
 
He aquí los motivos por los que los militantes y los votantes del PP no pueden hundirse en el desánimo. Si consiguen contrarrestar el discurso progresista imperante y mejorar la imagen de su partido, aumentarán la intensidad de la tendencia. Junto a estos objetivos, resulta capital la superación de los malos datos de algunas regiones como Galicia, Cataluña, País Vasco y Baleares, donde sus listas han quedado en votos por debajo de los resultados de 2004.

 

 


© 2003-2008 GEES - Grupo de Estudios Estratégicos
Aviso legal | Mapa Web | Lista de correo | Contactar