Grupo de Estudios Estratégicos RSS
Portada > En letra impresa > El primer error de Zapatero





Buscar artículos publicados por el GEES
Buscar BuscarEspanol - Ingles
El primer error de Zapatero
En letra impresa nº 232   |  18 de Abril de 2004
 
(Publicado en el Diario Palentino, el 18 de abril de 2004)
 
El primer gran error de Zapatero será retirar nuestras tropas de Irak. Traer ahora nuestros soldados contradice gravemente los principios sobre los que se fundamenta la lucha contra el terrorismo, cuestiona la credibilidad exterior de nuestro país y condiciona los intereses de España en el mundo. Abandonar Irak es una deuda pendiente que Zapatero contrajo con muchos de los electores que le dieron la victoria el pasado 14 de marzo. Fue un error condicionar esa victoria a esta decisión. Pero una vez en el poder, Zapatero debería tomar sus decisiones basado en el interés de todos los españoles, de los que le votaron y de los que no lo hicimos. Irak será la primera prueba de que este gobierno nace condicionado por su propia debilidad.

Los terroristas islamistas consideran que la retirada de las tropas españolas de Irak puede convertirse en la mayor victoria que han logrado hasta el momento. Poco les importa que Zapatero lo hubiera prometido con anterioridad a la masacre del 11 de marzo. Su convicción es que sólo gracias a su acción España retirará sus tropas. Con ello consiguen no sólo debilitar la coalición que lucha sobre el terreno por restablecer la paz y facilitar la transición democrática en Irak, sino crear una grave fisura en la alianza de las democracias en su lucha contra el terror. Esta victoria es el más poderoso incentivo que podemos dar a los terroristas para cometer nuevos atentados. La decisión de España les muestra que sembrar de muertos nuestras ciudades les permite alcanzar sus objetivos estratégicos.

La decisión es además una afrenta moral y constituye una clara prueba de insolidaridad con el pueblo de Irak. Incluso aquellos que como el Papa Juan Pablo II se opusieron con mayor determinación a la guerra, defienden ahora que sería un error aún mayor abandonar en este momento al pueblo iraquí a su suerte. Huir ahora de Irak sería provocar una terrible guerra civil y muy probablemente permitir que se constituya un nuevo régimen totalitario que pueda oprimir durante décadas a un pueblo que ya ha consumido con creces su crédito de sufrimiento.

La retirada de Irak supone a su vez acabar con la credibilidad internacional de nuestro país. La decisión de ir a Irak fue adoptada legítimamente por un gobierno que contaba con un amplio respaldo parlamentario. Es cierto que esa decisión no fue consensuada con el Partido Socialista. Pero la percepción exterior de esta decisión será que España no es un país serio. Un país consistente no puede pasar en tres meses de ser uno de los líderes de la coalición en Irak a salir corriendo cuando las dificultades son mayores sobre el terreno. El resultado será que los compromisos internacionales de España cotizarán ahora muy a la baja en el escenario internacional.

Finalmente, abandonar Irak en junio socava de forma grave los intereses de España en el mundo. Mi convicción es que a pesar de las dificultades que hoy existen, Irak terminará transformándose, con la ayuda de los países democráticos, en un país estable y próspero. España tendría entonces la oportunidad de convertirse en uno de los socios y aliados de este país y con ello incrementar su presencia y su influencia en todo Oriente Medio. Abandonar ahora significa que todo el esfuerzo realizado, incluyendo aquellos españoles que murieron en el intento de hacer de Irak un país seguro y libre, habrá sido en vano. Para muchos iraquíes España puede convertirse en el país que huyó cuando más lo necesitaban.

Por otro lado, una decisión unilateral de España de abandonar la coalición dañará gravemente nuestra relación con Estados Unidos. Una crisis de esta naturaleza con la que constituye hoy de lejos la principal potencia mundial no parece tampoco lo más acertado para la defensa de nuestros intereses internacionales. Que el PSOE no se haga ilusiones. Este no sería un conflicto de Zapatero con Bush. El candidato demócrata a la Casa Blanca ya ha exigido enérgicamente que España se mantenga en Irak. La decisión será un grave desencuentro global entre España y Estados Unidos cuyas consecuencias negativas para nuestro país pueden ser múltiples.

No comparto la visión de Zapatero de que la solución en Irak pasa por involucrar más a la ONU. Creo que quiénes se oponen hoy a la Coalición se opondrán con igual o mayor determinación a una administración de Naciones Unidas que trate de llevar la democracia. Tengo serias dudas además de que el chantaje de España a la comunidad internacional, o aceptan mis condiciones o me marcho, no será capaz de modificar esencialmente el marco de referencia. Pero en todo caso, la decisión de abandonar Irak me parece un grave error moral, político y estratégico que pesará gravemente durante todo el mandato de Zapatero.


© 2003-2009 GEES - Grupo de Estudios Estratégicos
Aviso legal | Mapa Web | Lista de correo | Contactar