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La noticia del año 2007: El aumento de tropas, las fuerzas militares y los medios de comunicación
Colaboraciones nº 2112   |  3 de Enero de 2008
 
(Publicado en Townhall, 28 de diciembre de 2007)
 
No debería haber duda alguna de cuál ha sido la noticia del año: La campaña de contrainsurgencia de Estados Unidos en Irak, los infaustos esfuerzos de los demócratas para sabotearla y el obstinado rechazo de los principales medios de comunicación occidentales a admitir el progreso conseguido por las fuerzas militares.
 
Lo que sucedió en enero definió el resto del año. Arrancamos el año 2007 con la vehemente oposición progre al aumento de 21.000 efectivos americanos y a los cambios tácticos para proteger Bagdad. En los 12 meses siguientes, los demócratas intentaron y fracasaron una y otra vez en su esfuerzo por minar esta estrategia militar y privar a la guerra de los fondos necesarios. Sus venenosos aliados partidistas en MoveOn.org procuraron difamar al patriota arquitecto del aumento de tropas, el general David Petraeus, tildándolo de traidor. El New York Times y la Associated Press lucharon a brazo partido para enmascarar los éxitos del aumento de tropas a golpe de su incansable “hito macabro”. Pero para finales de año, con chiítas y sunníes marchando y orando juntos por la paz, hasta los demócratas del no a la guerra al igual que los medios de comunicación contrarios se han visto forzados a reconocer que se ha logrado un progreso militar innegable y mejoras en la seguridad.
 
¿Que hay mucho camino por recorrer? Clarísimamente, sí. ¿Que ha habido otros factores accesorios que contribuyeron a la disminución de la violencia y de los “despertares” en la provincia de Anbar y Bagdad? Sí nuevamente. Pero volvamos otra vez a enero. Refresque su memoria acerca de la retórica contraria al aumento de tropas y de la ortodoxia espectacularmente errada.
 
Cuando se aprobó la resolución del Comité de Relaciones Exteriores del Senado oponiéndose al aumento de tropas por 12 a 9 votos el 24 de enero, el senador Joseph Biden, demócrata por Delaware, presidente del panel afirmó falsamente que eso no era “un intento de avergonzar al presidente”.  Mentira. Eso es justamente lo que los demócratas han estado intentando hacer todo el año. Biden arguyó: La medida “se diseñó para hacer saber al presidente que hay muchos en ambos partidos, demócratas y republicanos, que creen que un cambio de nuestra misión de entrar a Bagdad – en medio de una guerra civil – así como un aumento de tropas terrestres... es la forma incorrecta de hacerlo y creo que tendrá el efecto contrario – repito – contrario al que el presidente busca”.
 
Siete meses después, el demócrata férreamente pacifista Brian Baird de Washington volvió de Bagdad y reconoció la realidad:
 
“Como demócrata que votó contra la guerra desde el principio y que ha sido francamente crítico con la administración Bush y con la estrategia posterior a la invasión, estoy convencido por las evidencias de que la situación, por fin, ha comenzado a cambiar sustancialmente para mejor. . . la gente, las estrategias y los hechos sobre el terreno han cambiado para mejor y esos cambios justifican el cambiar nuestra posición respecto a lo que se debe hacer”.
 
El equivocado Biden insistió en que la resolución en contra del aumento de tropas no era para avergonzar al presidente. Los opositores de la misión de Bagdad insistieron en que no querían que Estados Unidos fracasara. Pero no  olvidemos de dónde venían los demócratas desde enero – y dónde sigue estando la dirección del partido. Una encuesta de Fox News a mediados de enero revelaba que un preocupante 49% de demócratas quería que perdiéramos en Irak o “no sabía” si quería que tuviéramos éxito. Todos excepto 2 demócratas votaron en la Cámara de Representantes oponiéndose al aumento de tropas. A medida que nuestras tropas iban teniendo éxito, los críticos del aumento pasaron de discutir en contra de la estrategia, a discutir si la violencia había disminuido en Bagdad, a discutir sobre por qué ocurrió esa disminución. Durante todo ese tiempo, el general Petraeus y los soldados que servían a sus órdenes han seguido firmes, honestos y valerosos. Él dijo al Comité de las Fuerzas Armadas del Senado el 23 de enero: “El camino a seguir no será ni rápido, ni fácil”.
 
Eso también es lo que oí repetidas veces de los oficiales con los que me entrevisté mientras estuve incrustada con las tropas en Bagdad en enero – justo cuando la primera oleada del aumento de tropas estaba movilizándose. Es un mensaje que los medios de comunicación de Washington buscadores de satisfacción instantánea no quisieron dar.
Hay una razón por la que los editores de revistas y periódicos están nominando cualquier cosa menos el aumento de tropas como su noticia del año. (¿Putin? ¿La masacre de Virginia Tech? Por favor...) Las buenas noticias en la guerra contra el terror son malas noticias para aquellos que están rogando por el fracaso. Es mucho más fácil hacer resaltar las bajas y las luchas sectarias, hacer sensacionalismo con las acusaciones de atrocidades y demonizar a los hombres y mujeres en uniforme para dar rienda suelta al Síndrome de la Locura contra Bush, como le sucedió al redactor del Washington Post y analista militar de NBC William Arkin el 30 de enero cuando recriminó a las tropas por disfrutar “amenidades obscenas” y de servir como fuerza “mercenaria”.
 
Uno de los soldados que Arkin considera un “mercenario” era el teniente segundo del ejército Mark J. Daily. El 19 de enero, un lector me envió un correo electrónico informándome que habían matado al destacado soldado de 23 años en un ataque con un dispositivo explosivo improvisado en Mosul junto a otros 3 camaradas. Para los líderes de MoveOn y del Partido Demócrata así como para la prensa en contra del aumento de tropas, él es sólo un número más. Otra “víctima”. Otro peón. Pero en su página de MySpace y a través de Internet, sus inmortales palabras resuenan:
 
“Algunos han permitido que su resentimiento contra el presidente estimule el aplauso silencioso por los reveses en Irak. Otros han criticado irónicamente la guerra porque ha bloqueado a nuestras fuerzas y ha evitado que se enfrenten a regímenes criminales en Sudán, Uganda y otras zonas. Simplemente decidí que el momento para los cándidos debates sobre los oprimidos ya había acabado y me enrolé”.
 
Él declaró sencillamente: “Creo sinceramente que el ejército de Estados Unidos es una fuerza de bien en este mundo”.
 
Es la herencia que el teniente segundo Daily dejó en este mundo – y la herencia que definió el año 2007 contra todas las adversidades políticas y mediáticas.

 
 
Michelle Malkin es autora del nuevo libro: “Unhinged: Exposing Liberals Gone Wild”.
 
 
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©2007 Traducido por Miryam Lindberg


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