Grupo de Estudios Estratégicos RSS
Portada > En letra impresa > Muamar Gadafi





Buscar artículos publicados por el GEES
Buscar BuscarEspanol - Ingles
Muamar Gadafi
En letra impresa nº 863   |  11 de Diciembre de 2007
 

(Publicado en ABC, 11 de diciembre de 2007)

Durante décadas el Guía de la Revolución Libia fue el ejemplo por antonomasia del odio contra Occidente y de la práctica terrorista. Eran otros tiempos. La Alianza de las Civilizaciones no había sido pergeñada y la sociedad internacional se gestionaba con mecanismos mucho más primitivos. Libia fue bombardeada y, por si fuera poco, se le aplicó una política de aislamiento.
 
Aunque elementales y poco sofisticadas, las medidas tuvieron efecto. Gadafi cambió de estrategia y decidió aproximarse a Occidente, dejando atrás un pasado repugnante. En su metamorfosis mostró al mundo los programas de destrucción masiva que había desarrollado, los conocidos por los principales servicios de inteligencia y los que habían permanecido ocultos. Gracias a él se pudo penetrar, con bastante precisión, en la extraordinaria red de proliferación nuclear organizada desde los servicios de inteligencia paquistaníes, que habían abastecido a Corea del Norte, Irán y la propia Libia. Esa red está hoy desmantelada, así como los citados programas animados por Gadafi.
 
Las relaciones con Libia son un ejemplo que no podemos olvidar. La firmeza frente al terrorismo y el aislamiento funcionan cuando hay voluntad de llegar hasta el final. Gadafi era una amenaza, de hecho en mucho mayor grado del que se suponía, pero algunos supieron hacerle frente. Hoy es un importante aliado en la lucha contra el yihadismo y la proliferación de armas de destrucción masiva.
 
Gadafi ha sido recibido en París y pronto lo será en Madrid. Ya no es un paria, es un dictador más, que sólo supone una amenaza para sus conciudadanos. Se puede negociar e invertir en ese hermoso país, pero sería un grave error otorgarle un reconocimiento mayor del que merece. Bien está lo que ha hecho, pero todavía le queda un trecho del camino por delante.
 
Los gobiernos tienen que ser capaces de enviar un mensaje claro, tanto a las dictaduras como a la opinión pública, sobre la importancia del respeto a los derechos humanos en la práctica diplomática. Sin él no puede haber relaciones plenas.

 


© 2003-2008 GEES - Grupo de Estudios Estratégicos
Aviso legal | Mapa Web | Lista de correo | Contactar