El problema de la seguridad y defensa en España se ha convertido en una asignatura pendiente que ningún gobierno resuelve. Los españoles, por otra parte, no se sienten amenazados –a pesar del 11-M-, y no ven apremiante la necesidad de aumentar los presupuestos de defensa, ni siquiera de gastar en ello. En consecuencia, se dan palos de ciego aquí y allá, y muchas veces se compra, no lo que necesitan las Fuerzas Armadas, sino lo que las empresas exigen en aras de mantener unos puestos de trabajo: Santa Bárbara y Navantia son buena prueba de ello. Pero la realidad es que las capacidades de defensa y seguridad se han encogido de forma alarmante. España hoy no puede garantizar por sí sola su defensa y seguridad, y sus Fuerzas Armadas no pueden satisfacer las misiones que les encomienda la Constitución, quizás como algún otro país europeo de nuestro entorno también. Esto, que es una realidad palpable, es algo que ningún Jefe de Estado Mayor de los Ejércitos se atreve a exponer en los discursos programáticos que se efectúan con ocasión de la Pascua Militar.
El pasado 4 de septiembre el Ministro de Defensa destacaba que las FAS van a contar por primera vez en su historia con un sistema integrado y global que permitirá su crecimiento armónico y racionalizar la toma de decisiones Las necesidades serán abordadas con una perspectiva unitaria favoreciendo las soluciones conjuntas de los tres Ejércitos en vez de soluciones parciales. El Ministro Alonso presentó la Propuesta de Objetivo de Capacidades Militares (POCAM), que en fecha próxima se elevará al Presidente del Gobierno, con el objeto de crear lo que se dice será un nuevo Sistema de Planeamiento de la Defensa para aumentar la eficacia de las Fuerzas Armadas.
Llama la atención que se quiera destacar que es la primera vez que se contempla esto: ¿para qué estaba el Estado Mayor de la Defensa? Una vez más, ¿qué ha venido haciendo hasta hoy el Estado Mayor de la Defensa?, ¿y los demás organismos conjuntos?, ¿y el propio Ministerio?…Desde el Ministerio se sabía que había soluciones parciales ¿y se toleraba? esto tan conveniente se le ocurre al Gobierno cuando prácticamente va acabar su legislatura, con lo cual o no se llegará ni siquiera a aplicar, o si se aprueba será una herencia dudosa de ser bien recibida, cuando menos, dependiendo, claro está, de quien gane las elecciones.
Y surge la pregunta más importante ¿Con qué presupuestos? ¿Se van aumentar éstos?, ¿se va a recurrir una vez más al subterfugio de que pague el Ministerio de Industria? Llama la atención de que este aspecto no se mencione para nada, salvo que todo sea gratis, o, claro, sea solo una propuesta.
El Ministro Alonso afirmó que las Fuerzas Armadas españolas van a contar, por primera vez en su historia, con un sistema integrado y global que va a permitir su crecimiento armónico, racionalizar la toma de decisiones y anticiparse a las decisiones que exigen las nuevas amenazas y la situación internacional. “Vamos a invertir los recursos financieros de los ciudadanos con el máximo rigor para que ofrezcan los mejores resultados”, subrayó el Ministro. La POCAM, que es resultado de un proceso iniciado por la Directiva de Defensa Nacional, establece las líneas generales de actuación y las directrices para el planeamiento de la Defensa. Se trata de un nuevo sistema integrado y flexible de detección de necesidades, racionalización de su cobertura y optimización de los recursos. Las necesidades de las Fuerzas Armadas serán abordadas con una perspectiva unitaria, favoreciendo las soluciones conjuntas de los tres Ejércitos en lugar de soluciones parciales, con lo que se evitan duplicidades entre las distintas estructuras militares y se optimizan las inversiones.
Aquí hay que tener presente que la Directiva de Defensa Nacional a la que se alude, por decir algo, es vigente ya desde 2004, y sin que sea irrespetuoso suena a tomadura de pelo decir hoy que la POCAM es uno de sus resultados ¡casi cuatro años después! Y cuando el Gobierno cesará en unos meses…
Integración, racionalización y optimización, suena, no nos engañemos, a reducción. El aspecto de la perspectiva unitaria es ya agua pasada, y algo que desde la óptica del Estado Mayor de la Defensa se ha venido reclamando con insistencia. Resulta dudoso que se pueda conseguir, ya que, en cierto modo, daría una capacidad de mando al JEMAD que no se desea políticamente, incluso aún con un JEMAD “muy obediente”. Y ningún gobierno quiere eso, de ningún signo que sea el gobierno.
El Ministro djjo que el nuevo planeamiento militar es un proceso flexible, racional y ordenado, con la finalidad última de fortalecer los instrumentos del Estado para garantizar la seguridad de los ciudadanos. Con el mismo se busca la coherencia en los criterios y procedimientos, la adecuación de los medios a los fines y, en definitiva, la gestión cuidadosa de los recursos. El proceso ha sido desarrollado en coordinación entre el Estado Mayor de la Defensa, la Secretaría de Estado y la Subsecretaría, con la colaboración de la Secretaría General de Política de Defensa y de los Cuarteles Generales de los Ejércitos y de la Armada. En definitiva, según destacó el Ministro Alonso, se trata de tener cubiertas las capacidades suficientes y adecuadas para que nuestras Fuerzas Armadas afronten en las mejores condiciones su posible intervención, en un presente y en un futuro que sólo se puede prever de una manera abierta y flexible.
Una excelente oratoria, y unas palabras preciosas que hay que acompañarlas con hechos además de con intenciones y qué, además, en cualquier cátedra de sociología moderna exigirían explicaciones. ¿A qué instrumentos del Estado se refiere?, ¿no son las Fuerzas Armadas esos instrumentos precisamente?
Se habla ahora de gestionar “cuidadosamente”…la gestión, que sepamos, siempre la ha desarrollado el Ministerio de Defensa. La palabra “cuidadosamente” evoca un paternalismo fuera de lugar, por otra parte, que no se comprende fácilmente.
En la anunciada Propuesta de Objetivo de Capacidades Militares se contempla el reforzamiento de nuestras Fuerzas Armadas en su conjunto, y se prevé potenciar de manera significativa la obtención y elaboración de inteligencia, el transporte estratégico, la protección de las unidades operativas y el uso intensivo de tecnologías de la comunicación para el control de las operaciones. Para ello, se establecen siete áreas de capacidad no jerarquizadas, y 40 capacidades militares con 185 objetivos. Estas áreas son el Apoyo a la acción del Estado; Mando y control integrado; Vigilancia y reconocimiento, obtención y elaboración de inteligencia; Movilidad y proyección; Sostenibilidad; Supervivencia y protección; y Superioridad en el enfrentamiento.
¡Nada más y nada menos! Inteligencia, transporte estratégico, protección de las unidades operativas, uso intensivo de tecnologías de la comunicación inteligencia ¡con 185 objetivos!. Estupendo e inaudito; se quieren las fuerzas invulnerables, perfectas, y superiores a las del adversario, a toda costa, y naturalmente, aunque el Ministro lo niegue, o no lo mencione, sin aumentar los presupuestos, sin hacer un análisis de costes, antes de anunciarlo. Suena como si fuera solo una propuesta sin intención alguna de cumplirlo. Total, a los militares se les engaña con cualquier cosa. Seguramente se piensa hacer solo con el planeamiento y con el apoyo de ingeniería de sistemas de ISDEFE, que cada día sustituye “más y mejor” las carencias de las Fuerzas Armadas. Planificar cuesta poco, luego todo se archiva, y se olvida, y aquí paz y después, gloria.
Veamos el detalle de la macropropuesta presentada:
Apoyo a la acción del Estado: las Fuerzas Armadas colaboran en la protección de los intereses nacionales apoyando a las autoridades civiles ante catástrofes, y realizando tareas complementarias en ámbitos como la lucha contra la inmigración ilegal, el terrorismo, la vigilancia y defensa de las zonas de interés económico o la vigilancia aduanera, entre otras. Esta área se ha reforzado considerablemente con la creación de la Unidad Militar de Emergencias (UME) que, con una inversión superior a los 400 millones de euros, estará plenamente operativa en 2008 con 4.300 efectivos. Con un 50 por ciento de operatividad, la UME está participando en la campaña contra incendios forestales de este verano.
La actuación de las Fuerzas Armadas en acciones de interés público, catástrofes declaradas, o necesidades no militares se llama ahora Apoyo a la acción del Estado. Y claro, es la primera prioridad, y a ello se dedica una sustanciosa parte del presupuesto de defensa, tanto es así, que incluso los componentes de la UME perciben un salario sustancialmente mayor que el resto de sus compañeros destinados en unidades operativas. La misión del Ejército está perfectamente identificada en la legislación vigente y todo el mundo tiene en mente que no le cabe otra tarea que la conducción de las operaciones en caso de guerra, así como la formación y capacitación, precisa y únicamente con el objetivo de preparar las unidades que lo forman, para su empleo en guerra.
La reciente decisión de crear una unidad militar para intervenciones típicas de la Defensa Civil, Protección Civil o Defensa Pasiva, como se llamó en sus comienzos, detrayendo sus efectivos y medios de los que deberían corresponder a la Fuerza de Maniobra o Ejército Operativo, es cuando menos sorprendente. El que sucesos como lo ocurrido durante el verano de 2006, con una plaga desmesurada de incendios asolando Galicia, y otros anteriores de diversa índole, lleven a que la Administración Central de la Nación tome conciencia de que debe disponer –a pesar de la descentralización de competencias vigente-, de medios de relieve para atender catástrofes y emergencias que puedan llegar a superar las capacidades de la comunidad autonómica afectada, no significa que deban ser las Fuerzas Armadas las que atiendan a tal necesidad.
La medida conlleva además serias implicaciones. De entrada, falta de confianza de la Administración en los mecanismos civiles de protección, y muy posiblemente renuncia implícita –tras la creación de la UME-, a mejorar sus niveles de eficiencia y capacidades. Por otra parte, encargar a las Fuerzas Armadas, sobre todo al Ejército de Tierra, esas tareas desvirtúan la esencia de sus funciones y añade confusión sobre el papel y misiones del Ejército en una sociedad como la española de comienzos del siglo XXI. Si, además, se pretende que esa nueva unidad llegue a tener poderes policiales en caso de intervención, ello rompe de algún modo ya casi definitivo con la cadena de mando militar.
Por otra parte, la nueva unidad supone un esfuerzo presupuestario notable (al menos 1.600 millones de Є hasta 2008), cuando precisamente se regatea ese esfuerzo al propio Ejército, (y queremos entender que de esta forma tampoco se potenciarán las tan necesarias capacidades civiles), con la consiguiente disminución de unos recursos muy necesarios para el conjunto de las Fuerzas Armadas, precisamente cuando el Gobierno de la Nación pretende ser un actor relevante en el escenario internacional, en cuyo marco se ve ya en serios apuros para atender a todas las peticiones de implicación militar en operaciones multinacionales de paz que tal papel conlleva.
En suma un presupuesto y una disponibilidad que si no se pueden calificar como derroche con tales palabras, representa un presupuesto difícil de justificar en las propias partidas presupuestarias del Ministerio de Defensa, cuando, por poner un ejemplo, en el Líbano las tropas desplegadas carecen de gafas de visión nocturna –solamente hay un par por pelotón-, los vehículos utilitarios 4x4 carecen de blindaje, y no ha habido hasta fecha reciente disponibilidad de inhibidores electrónicos para hacer frente a los ingenios explosivos improvisados que, hasta ahora han provocado la muerte de 9 soldados españoles –más que en el incendio de Guadalajara-, que se han colocado en las emboscadas sufridas por las patrullas móviles que recorren las carreteras tanto del Líbano como de Afganistán.
Mando y Control integrado: Es un área de elevado interés, que permite el planeamiento y conducción de las operaciones. Se prevé reforzar con el uso intensivo de las telecomunicaciones y las más avanzadas tecnologías de la información, con el fin de operar en red e interconectar los sistemas de mando, control e inteligencia. En esta área se encuentran también capacidades como la guerra electrónica, la protección de la información o la respuesta ante incidentes informáticos.
Este área debería ser la primera prioridad y aquí, curiosamente, no se dan cifras, ni se citan programas específicos, y sin embargo ¿es qué puede existir Apoyo a la acción del Estado sin comunicaciones y sin Mando y Control? Solamente se hace referencia a puras teorías: uso intensivo de las telecomunicaciones, avanzadas tecnologías, guerra electrónica,…nada concreto, puras abstracciones, que al nivel que se habló, deberían haberse traducido en cifras, en datos, en programas y no en simples conceptos generales.
Vigilancia y reconocimiento, obtención y elaboración de inteligencia: la capacidad de obtención de inteligencia se beneficiará a corto plazo de la adquisición de sistemas UAV (aviones no tripulados). Asimismo, mediante sistemas espaciales de observación, se verá reforzada considerablemente a medio y largo plazo con la participación en proyectos multinacionales y con los dos satélites nacionales de observación de la Tierra por medios ópticos y radar presentados el pasado mes de julio por los ministros de Defensa y de Industria, Turismo y Comercio. La elaboración de inteligencia estratégica, operacional y táctica contempla, igualmente, la potenciación plena del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) y la progresiva integración de los sistemas de inteligencia nacionales con los de organismos internacionales y aliados.
Aquí se mezclan demasiadas cosas. En primer lugar, ¿a qué se llama corto plazo?, la realidad es que se lleva ya hablando de adquisición de UAV,s, tanto para el Ejército del Aire como para el Ejército de Tierra desde hace ya más de dos años, sin que se haya decidido nada. Y naturalmente ha sido bajo el mandato del actual Ministro, respecto de los satélites, ¿no se estará hablando de los llamados minisatélites desarrollados por el INTA? ; por otra parte, presentados no significa que estén ya en el espacio. En otro aspecto, ¿qué se entiende por progresiva integración con los sistemas de inteligencia internacionales y aliados?, ¿somos tan cándidos de creer que los demás sistemas de inteligencia aliados, o no tanto, nos van a contar todo lo que necesitemos saber?, ¿a qué se refiere con la potenciación del CIFAS?, ¿se es consciente de que sin adquisición de inteligencia propia no hay tal?, ¿se sabe que la colaboración entre el CNI y el CIFAS es prácticamente nula?
Movilidad y proyección: Se centra fundamentalmente en la capacidad que garantiza la proyección al teatro de operaciones. El objetivo a medio y largo plazo es mejorar la capacidad propia de transporte estratégico de carácter permanente. Como ejemplo de los medios programados se encuentran a medio plazo los aviones de transporte pesado A-400M, completar la dotación de aviones C-295 y el helicóptero de transporte táctico NH-90. En el ámbito marítimo entrará a corto y medio plazo en servicio el nuevo buque de proyección estratégica. En el área de transporte y despliegue terrestre se plantea la necesidad a medio plazo de renovar el parque de vehículos ligeros y pesados tácticos y logísticos. Además, se prevé reforzar la capacidad de abastecimiento en vuelo a corto y medio plazo con la adaptación de aeronaves, y a largo plazo con la capacidad de reabastecimiento de las nuevas aeronaves A-400M.
Para empezar, conviene tener clara la diferencia entre táctica y estrategia, y ni siquiera el futuro avión de transporte pesado A-400M -que nadie sabe cuando entrará en servicio con todos los problemas que aquejan a EADS y a Airbus-, puede ser considerado como un avión de transporte estratégico, y mucho menos los C-295. Lo mismo se puede decir de los helicópteros, ya que el helicóptero NH-90, en su versión TTH, es tan solo un helicóptero de asalto táctico –el único helicóptero en servicio en España de transporte táctico es el Chinook CH-47-, y aún así, como pronto, los helicópteros NH-90, que se construirán en la planta proyectada por el ex Ministro José Bono, no entrarán en servicio hasta ¡por lo menos 2012!
La necesidad de renovar el parque de vehículos ligeros y pesados tácticos del Ejército de Tierra es una carencia endémica a la que el Ministerio no se ha enfrentado desde 2004, ni tampoco los anteriores gobiernos, ¡y ahora se habla de afrontarla a medio plazo! Respecto del reabastecimiento en vuelo, ¿qué quiere decir a corto y medio plazo?, ¿adaptación de aeronaves?, ¿y a largo plazo el A-400M?, ¿se sabe de qué se está hablando? Con toda franqueza, cuando en Europa se habla de una versión del Airbus 330 –que además se presenta a concurso en los Estados Unidos-, no se comprende que en el Ministerio de Defensa se hable del A-400M para esos cometidos, a estas alturas.
Sostenibilidad: la exigencia de apoyo logístico a fuerzas desplegadas en operaciones en teatros alejados y el sostenimiento de operaciones nacionales conjuntas y combinadas requiere incrementar el esfuerzo dedicado a esta capacidad, donde destaca a corto plazo la construcción de un nuevo buque de aprovisionamiento. También a corto y medio plazo se mejorará la capacidad de apoyo para la reconstrucción de infraestructuras, como pistas de aterrizaje e instalaciones de apoyo. El área de asistencia sanitaria mejorará a corto plazo con la entrada en servicio de un hospital de campaña para su empleo en operaciones.
Si hasta ahora no se ha hecho nada, o casi nada, en este campo, no se puede decir ahora que se va a incrementar lo que no se ha hecho…Sería mejor aquí que se expusiese la realidad de la Sanidad Militar en el momento actual, como se envían dentistas, en lugar de médicos de medicina general a las operaciones, porqué ya no quedan médicos disponibles, la carencia urgente de médicos anestesistas,….y como se intenta recurrir a contratar por procedimientos de urgencia –y a precios naturalmente más elevados-, a médicos civiles.
Supervivencia y protección: la capacidad de búsqueda y rescate se está mejorando con la modernización en marcha...de medios aéreos, y se potenciará a largo plazo con los nuevos helicópteros NH-90. En el apartado de defensa aérea, las fuerzas navales cuentan con las avanzadas fragatas F-100; en defensa de costas, se dispondrá a corto, medio y largo plazo con los buques de acción marítima. Se prevé, asimismo, potenciar la capacidad de desactivación de explosivos y la protección NBQR (Nuclear, Biológico, Químico y Radiológico).
¿Está en marcha la modernización del SAR? El Ejército del Aire lleva años queriendo disponer de un moderno SAR de combate..., ¿se va a aplicar a los pocos Super Puma del Ejército del Aire disponibles ahora?… Nuevamente se vuelve a hablar del NH-90 y aquí estamos hablando de 2012 como pronto. La defensa aérea de las fuerzas navales se encomienda a las F-100 ¿se incluye aquí la defensa de las bases navales?, ¿y la defensa antiaérea de las fuerzas terrestres?, ¿y la defensa de bases aéreas y de objetivos críticos puntuales? Se prevé potenciar la capacidad de desactivación de explosivos, cuando durante 2007 han muerto, al menos, nueve soldados españoles como consecuencia de ingenios explosivos improvisados…,¿solo se prevé?
Superioridad en el enfrentamiento: se trata de sistemas que permitan enfrentarse con garantías de éxito a los oponentes. Están en marcha una serie de grandes programas de modernización que, a corto y medio plazo, supondrán un avance sustantivo en esta área de capacidad, como los carros de combate ‘Leopardo’, los vehículos de infantería ‘Pizarro’. En el ámbito naval se ha emprendido la modernización del porta-aeronaves ‘Príncipe de Asturias’. En esta área se encuentra también el programa ‘Combatiente del Futuro’, así como la mejora de la capacidad de instrucción y adiestramiento, donde figura la progresiva digitalización de los centros de adiestramiento y el impulso a los programas de simulación.
Efectivamente, aquí se trata de programas ya iniciados, por lo que no deberían figurar ya en ninguna propuesta. No obstante, conviene hacer algunas precisiones. En primer lugar, al hablar de oponentes resultaría clarificador saber de qué oponentes se trata. Supondremos que no se mencionan por razones políticas. Pero, en lo relativo a los grandes programas…,¿se sabe que Santa Bárbara no ha entregado al Ejército nada más que TRES carros de combate Leopard 2 en lo que va de año?...¿y que lleva un retraso acumulado de 143 carros y un carro de recuperación cuando entre el Ministerio de Industria y el propio Ejército se ha abonado a la citada Santa Bárbara Sistemas la módica cantidad ya, de más de 1.700 millones de Euros? Esto no es culpa del presente gobierno, fue el Ministro Eduardo Serra quién firmó el contrato, y quien privatizó Santa Bárbara a favor de General Dynamics. Pero es ahora cuando sigue sin firmarse el contrato de la segunda fase del vehículo acorazado Pizarro, por lo que solo hay 144 vehículos de este tipo.
Y encima, ni una referencia al problema de verdad candente: la falta endémica de personal que padecen las Fuerzas Armadas, y la falta de expectativas profesionales reales, que están motivando que jóvenes oficiales abandonen la milicia a una velocidad alarmante, y que el reclutamiento profesional solo triunfe con los inmigrantes. No se puede hablar de capacidades sin hablar del factor humano. Tampoco se mencionó la protección de los vehículos acorazados de ruedas, que se envían a las misiones de paz, ni la protección contra los ingenios explosivos improvisados (IED,s), aunque, posteriormente, a finales de octubre, casi dos meses después de la propuesta, parece que se pondrá en marcha un procedimiento de urgencia para atajar este problema.
Francamente, ante esta situación sobraba la presentación tan pomposa de una nueva propuesta, de un nuevo plan, de repetir la palabra integración, de hablar de racionalización, de gestión unitaria. Nos quedamos con una buena exposición de buenas intenciones –si es que queremos creer en lo dicho-, intenciones ya pasadas de moda, ya viejas, y por supuesto “Déjà Vu”. De buenas intenciones, está el infierno lleno. Sin novedad.